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Isla de Ometepe
Escribe: mercyVega
Mi primer viaje nunca se me va a olvidar, no fue fuera de mi país pero si que es como estar fuera de él, ese lugar el la Isla de Ometepe, esta se encuentra ubicada en el Lago Cocibolca el más grande de agua dulce de centroamérica. En este hermoso lugar conocí la hospitalidad de las personas por primera vez, algo bastante refrescante, ya que en las ciudades de mi país normalmente solo son hospitalarios con los turistas extranjeros, pero en la Isla se nota la diferencia de cultura.
Mi Segundo Viaje a la Isla de Ometepe
Moyogalpa, Nicaragua — lunes, 15 de junio de 2009
Llegamos a Rivas a las 7:20, tomamos un bus a San Jorge, en el puerto esperamos el ferri el cual llegó a las 8:40 a.m. y zarpó a las 9:00 a.m. ahí la travesía de hora y media hasta Moyogalpa, por cierto vomité, creo que no sirvo para viajar en barcos que se tambalean tanto, en Moyogalpa casi de inmediato nos subimos al bus que nos llevaría a la Hacienda Magdalena, según el bucero llegaríamos allá a la 1:00 p.m. miramos en nuestro viaje un lugar al cual iríamos al regreso, un hotel llamado Playa Venecia, el nombre fue el que nos atrajo, íbamos absortos en el paisaje pensando en que íbamos a hacer cuando llegáramos, yo le dije a Carlos Luis que quería cabalgar para aprovechar la tarde, pues habíamos decidido que al día siguiente íbamos a subir a la cumbre del volcán maderas, el trayecto en el bus se nos hizo largo, cuando al fin llegamos a las faldas del volcán vimos que para llegar a la hacienda debíamos caminar un kilómetro cuesta arriba, teníamos hambre sí que almorzamos en un comedor que convenientemente estaba al lado del camino, unos extranjeros estaban ahí, luego que comimos, empezamos nuestro viaje cuesta arriba, ahí notamos que los extranjeros nos seguían seguro creyeron que nosotros como éramos nicaragüenses sabríamos el camino, ¡PERO ESTABA SEÑALADO, COMO SE IBAN A PERDER!!! llegamos a la hacienda me encanto era una casa Blanca de dos pisos vieja, estilo colonial con potreros a los lados y una flora hermosa, pedimos un habitación doble, ellos nos explicaron que tenían unas pero sin nada, le pedimos a la chica que nos concediera un abanico y ella lo dio, pero eso no fue lo mejor, saben cuánto costaba esa habitación, 3 dólares, y les comento el lugar vale más se los aseguro, era hermoso y lo mejor es que la habitación quedaba arriba, no se imaginan la vista cuando suba fotos van a ver a lo que me refiero. Bajamos lo más rápido que pudimos para que nos alquilaran caballos para ir a dar una vuelta pero nos dijeron que los encargados se iban a las 3:00 p.m. que se debe hacer más temprano la solicitud, por cierto el paseo a caballo es de 2 dólares la hora, simplemente fantástico para un presupuesto como el nuestro. Decidimos caminar un poco fuimos a pié a un lugar cerca donde podemos apreciar los petroglífos, estos son escrituras talladas en maderas que se remontan de los indígenas de estas zonas son hermosos. Les voy a contar algo sobre esta isla que aún es un misterio, sabían que aquí se han encontrado miles de piezas que van desde vasijas, que eran utilizadas para enterrar a los muertos, están se hayan hasta con huesos, hasta Ídolos de 3 metros, sin mencionar las piezas de oro y que cada verano los saqueadores desentierran miles de estas reliquias, pero lo más fascinante es que siempre se encuentran, es como si nunca dejaran de salir, la parte mala de esto es que muchas piezas, mejor dicho la mayoría salen fuera de la Isla y muchas fuera del país, donde son vendidas por miles de dólares. Lo que es un misterio aún es por qué no se acaban, es en estas fechas y aún se sacan piezas, han sido ya casi 15 años que se ha practicado este robo y todavía hay muchos tesoros enterrados.
El día dos de mi viaje es hacía la cumbre del Volcán Maderas, pagamos un dólar cada uno para subir, no pagamos guía pues Carlos Luis ya lo había hecho años atrás y tiene un agudo sentido de orientación, bueno nos vamos, muy emocionados antes que saliera el sol partimos. El sendero de este volcán es genial la vegetación hermosa e impecable, llegamos a los 3 Kilómetros donde encontramos un mirador, nos quedamos descansando un rato tomamos fotos y apreciamos el paisaje. Luego continuamos, recuerdo que estaba en muy buena forma, no lo puedo negar no me cansé como creía y casi ni nos detuvimos la planta que más me gustó fue una palmera fina que crece ahí, no tengo la menor idea de cual es su nombre pero es hermosa. Cuando llegamos a la cima, Carlos Luis me dice que debemos bajar el crater y se da cuenta de que se le olvidó que hay que traer una cuerda para hacerlo sin tanto peligro, yo asustada le dije que como era posible que olvidara algo tan importante, después de discutir un poco hicimos nuestro descenso, la pared es totalmente vertical, salvo de algunas partes donde puedes poner los pies, con dificultad bajamos, caminamos hacia orillas de la laguna la cual es verde olivo, muy aterradora, POR CIERTO NO NOS BAÑAMOS, tuve mucho miedo. Saben cuál fue el suceso más espectacular ver las nubes entrar en el cráter, hasta ese día me di cuenta de lo rápido que viajan y de lo bellas que son de cerca, me encantó ver eso el frío era cómodo unos 15 grados C. es como un mini bosque dentro de un cráter, es increíble, caminamos un poco creo que sólo media hora estuvimos ahí, pues debíamos bajar para almorzar y poder seguir nuestro viaje. Ahora pensamos en la escalada de subida, esta a decir verdad era más difícil, lo más memorable fue que Carlos Luis me pidió mi mochila y una botella de agua de litro y medio, cuando íbamos casi a la cumbre de la pared, alrededor de 5 metros de altura le dije a Carlos Luis que me diera la botella para que no le incomodara pero el me dijo que no, fue cuando segundos luego el cruzando dos salientes de la pared se fue de espaldas con el peso de la mochila en sus espaldas perdió el equilibrio pero inteligentemente estiró la mano con la botella hacia la pared y con el peso del agua que llevaba ahí se logró incorporar, saben que ¡LA BOTELLA DE AGUA LE SALVÓ LA VIDA!!! Ambos quedamos pálidos del susto pero subimos, ya llegando aparecieron otros viajeros los cuales nos ayudaron a subir el último metro, ahí en la seguridad del suelo nos percatamos de lo sucedido y di gracias a Dios por no haberle exigido que me entregara la botella de agua. La bajada fue rápida prácticamente íbamos corriendo, pero como no soy la más atlética chica me resbalé y me caí me dolió, pero yo como siempre reí, una nota sobre mi personalidad tengo la manía de que cuando me golpeo o estoy nerviosa me río incontrolablemente y así fue, eso confunde un poco pero le da gracia a la caída, siguiendo con la historia llegamos a la hacienda pedimos nuestro almuerzo y partimos caminando hacia la carretera a buscar un transporte que nos llevara a Mérida, en el camino vimos un hospedaje que se llamaba “El Zopilote Negro” nos reímos y vimos a unos extranjeros más adelante quienes nos preguntarían por el tan Zopilote, les dijimos que estaban cerca y nos dijeron que hoy había lunada y que iba a acontecer una fiesta, nos despedimos y seguimos, cansados al ver una camioneta pedimos aventón, y nos llevaron hasta un gancho camino, así les llamamos a la división de un camino en dos rumbos, ahí vimos el letrero que señalaba nuestro segundo destino Mérida, por boca de unas personas supimos que no habían ya buses para ir ahí, así que decidimos pedir aventón de nuevo, pero la suerte no es siempre igual, se detuvo un señor que nos cobró 10 córdobas, gustosos aceptamos y emprendimos el viaje, nos dejó a la entrada de un hospedaje u hotel con el nombre de Mérida, caminamos como medio kilómetro para encontrarnos un hospedaje ubicado en un terreno grande habían como 5 construcciones, era un lugar ecológico pedimos una habitación pero nos dijeron que sólo tenían las camas comunales, son esos cuartos donde hay como 10 camas y uno comparte todo con todos, le dijimos que no, que nos diera un cuarto para dos, el dueño como buen nica nos entendió, y nos ofreció un cuarto en una construcción que aún no está terminada, no tenía puertas ni ventanas, pero quedaba frente al lago, nos la mostraron quedaba a 200 metros lejos de la casa principal, no había luz ni nada, sin más remedio aceptamos, nos llevaron el colchón y decidimos acomodarnos, nos alquilaron unos kayaks por 7 dólares sin importar nuestra estadía, el cuarto nos costó 3 dólares y la cena tenía el mismo valor, nos dijo que era buffet y nos dijo la hora de ésta, para aprovechar nos subimos en los kayaks y con ayuda de unos mapas que describían el tiempo que duraba un determinado recorrido en kayak ida y vuelta a Mérida, decidimos el más corto a la isla de los monos araña, era de 1 hora pensamos que sería menos, pero nos aventamos, he ahí nuestro primer viaje en Kayak era uno para dos personas, Carlos Luis me indicó como debía tomar el remo y empezamos, la ida fue dura a causa del viento casi no avanzábamos pero llegamos en 40 minutos al destino, vimos los monos de la pequeñísima isla, vimos el crepúsculo y antes que oscureciera regresamos en la mitad del tiempo que nos tomó llegar al lugar, era exacto el mapa el recorrido era de una hora. Fuimos a cenar, el pan de ajo y el puré de papa fue lo mejor de esta cena, la cual vi algo cara 6 dólares por los dos, pero no había otra opción, hablamos con el dueño y nos fuimos a dormir, al día siguiente íbamos a irnos en Kayak hasta San Ramón y ahí íbamos a subir por la estación biológica hasta llegar a la chorrera, una cascada muy conocida las aguas provienen del maderas y tiene una altura de 100 metros. Llegamos a la oscuridad del cuarto la luna era lo único que brillaba, pero el aire que corría era genial, fue la única noche que no nos molestaron los zancudos, y que dormimos como ángeles, nos levantamos a las 5:30 a.m. desayunamos algo que llevábamos y nos montamos a kayak, el viaje duró hora y media, me encantó, amarramos el kayak frente a la estación biológica y subimos, nos cobraron 2 dólares a cada uno por subir, pagamos y empezamos vimos que en ese lugar había un comedor y varias casas, era un hotel también la habitación familiar costaba 50 dólares y la comida igual de cara, subimos y nos dimos cuenta que parece que de ahí traían el agua potable pues en todo el camino miramos unos tubos, fue hora y media de caminata, ya cerca de la Chorrera pasamos a través de unas cavernas, la verdad eran dos paredes gigantescas, era lo más hermoso que había visto en mi vida, tomamos fotos y seguimos ya se escuchaba el sonido de la cascada, y llegamos, el clima era mucho más frio que en la cumbre del volcán Maderas pero decidimos bañarnos, me puse mi traje de dos piezas y me metí, sentía como cuchillos cada vez que caía el agua en mi cuerpo, pero “TODO POR UNA FOTO” Carlos Luis fue el primero que se metió luego fui yo, nos quedamos un buen rato ahí lo mejor de todo fue el sonido y la belleza del lugar valieron las 3 horas de esfuerzo, yo me quería ir pero nada es eterno, así que regresamos, algunos visitantes apenas iban a la cascada, en las cavernas nos tomaron una fotografía con una cámara profesional, quedamos encantados y pensamos en poseer una así algún día.De regreso todo nos pareció más fácil, en el kayak el viento iba a nuestro favor así que llegamos en una hora sin tanto esfuerzo. En el hospedaje almorzamos y nos despedimos teníamos que ir a nuestro destino final, el cual fue improvisado, Playa Venecia, partimos con una gran alegría fuimos hasta la carretera y esperamos un bus, este apareció, y llegamos a Venecia ya anocheciendo, el lugar era muy bonito, no tenían cuartos baratos así que nos alquilaron una cabaña en 10 dólares, mucho para nosotros pero decidimos darnos ese pequeño gusto. Nos bañamos y cenamos en el lugar como siempre ahorrando pedimos un plato de Guapote a la plancha, lo compartimos y no sé si fue el hambre pero fue el pescado más delicioso que probé en mi vida estaba envuelto en papel de aluminio creo que lo pusieron al vapor, con hierbas, creo que eran de romero, pero estaba tan suave y delicioso que aún hoy recuerdo la alegría que nos brindó ese plato, fue la mejor comida de todo ese viaje. Caminamos en la noche y el dueño nos comentó que al día siguiente había una lunada, que nos quedáramos, pero no teníamos mucho dinero que ya no podíamos, fue cuando preguntamos que era eso de lunada, entonces nos explicó que era una tradición reverenciar a la luna llena todos los meses con una fiesta, nos sentimos tristes por la pérdida pero decidimos hacer lo último de nuestra lista, ir a la punta María Jesús, esta parte de la isla es muy conocida pues es una línea de costa que sobresale la isla que va para adentro del lago es una franja de medio kilómetro en verano ha llegado a ser más, todo el que va a Ometepe debe conocer ese lugar, y nosotros decidimos hacerlo en bicicleta, partimos al día siguiente y sin saber a cuantos kilómetros estábamos del lugar nos fuimos, tardamos como una hora en llegar, lo más divertido del viaje fue que cada vez que preguntábamos que tan lejos estábamos del lugar los lugareños nos decían, AHHH ESO ESTA A LA VUELTECITA, y esa vueltecita era de 5 kilómetros, cuando llegamos nos desilusionamos pues era temporada de lluvia y por tanto solo se miraban como 100 metros de franja, ahí se unen dos corrientes olas que vienen de izquierda a derecha al otro lado viceversa el efecto el genial, cuando dos olas chocan se forma algo así como lo que describe la biblia cuando Moisés divide las aguas del mar rojo para que el pueblo de Israel cruce, claro a una escala súper menor que como se muestran en las películas de Hollywood pero la escena es la misma. Regresamos rápido para no pagar más de las dos horas de alquiler, no andábamos en condiciones de gastar de más. A toda marcha regresamos, nos pasamos media hora más pero no importó, almorzamos algo barato no recuerdo qué pero no estaba mal, y a la 1 p.m. nos dirigimos hacia la salida, ahí esperamos un bus el cual apareció a la media hora llegamos al ferri y nos despedimos de la Isla, pedimos aventón a unas señoras suizas que nos llevaron hasta Nandaime en su camioneta, muy confiadas nos llevaron en la parte de adelante y fue muy cómodo con aire acondicionado y todo, ahí encontramos un bus que nos llevó a Granada y luego a casa.En este viaje no pudimos ir a Altagracia a ver a nuestros antiguos amigos del viaje anterior, pero los tuvimos en mente en todo el viaje, además hicimos amigos nuevos lo cual siempre es genial.
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Últimos comentarios
mercyVega dice:
Gracias por sus comentarios, y me alegra que mi historia evoque buenos recuerdos de mi país
Publicado
anzuna dice:
Yo también conozco la Isla; Me gustaría compartir mi página con los viajeros.com .
Aquí les dejo la dirección de mi página Web para mayor información:
http://ometepeltisla.webcindario.com/
Publicado
Carmen_G_A dice:
Planeamos ir este agosto a Nicaragua y tu relato nos gusto muchos. Saludos desde España
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Capítulos de este diario
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1
Mi Primer viaje a la Isla de Ometepe
Altagracia, Nicaragua | 10 de junio de 2009
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2
Mi Segundo Viaje a la Isla de Ometepe
En Moyogalpa...
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