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Michoacán, la belleza de la sencillez

Escribe: pata_de_perro2003
Mi ultimo viaje fue a un destino que los medios de comunicación de mi país ha tachado de peligroso y violento.La verdad es que es un lugar muy tranquilo, lleno de maravillas naturales y gente muy amable. Eso fue para mi Michoacán, el lugar llamado "El alma de México"

 

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Morelia, donde el pasado y presente se unen

Morelia, México — domingo, 19 de junio de 2011

El viaje de regreso no tuvo nada fuera de lo común, así que tome mi amado MP4 y al son de la música yo me dormí plácidamente. Una hora después estaba en la vieja y colonial Morelia con todo y chivas. Por fortuna en la terminal de autobuses de Morelia tienen un lugar para dejar el equipaje, así que ahí dejé mis cosas y me dispuse a conocer el centro de tan histórica ciudad. Así que aquí también tomé un taxi,  No sé si traía suerte o la gente de Michoacán son muy platicadores, cultos y educados pues este transportista también resultó ser un platicón de ligas mayores,, pues me dio toda una cátedra sobre la vida, obras y milagros del máximo hijo de Morelia, es decir el general Morelos.  

Cuando por fin llegamos pagué sus servicios, bajándome justo en la imponente catedral metropolitana de Morelia. He visto muchas iglesias en mis viajes, pero esta iglesia tiene unas torres altísimas echas de cantera rosa de nada menos que de  74 metros. Me imagino que en la época colonial han de ver sido todo un record Guiness. Si por fuera esta iglesia esta imponente por dentro no se queda atrás, también esta impresionante. Luego de un recorrido rápido, esto para no molestar a las personas que estaban en oración, filmé un poco el interior y salí hacia la plaza Melchor Ocampo mientras seguía tomando fotos de la ciudad.

Por desgracia no me di cuenta que la casa natal de Morelos  estaba muy cerca de donde yo andaba, si lo ubiera sabido ubieras sido parada obligada en mi tour. Eran cerca de las 2 de la tarde y mi desayuno no había sido muy abundante así que mi panza comenzó a aguijonearme para recordarme que simplemente quería comer y bueno, tuve que buscar un lugar donde saciar mis instintos primitivos. Jamás había estado en Morelia, así que a pesar de estar en el centro no sabía dónde estaban los restaurantes, luego de buscar por espacio de 15 minutos por fin di con un restaurancito que vendían suchi. Umm, un suchi algo caro pero era eso o seguir peregrinando por todo el centro de Morelia  en busca de un condenado restaurant. Ayyy  ¿dónde está un Mac Donals  cuando lo necesitas? Jejeje. de haber sabido que el mercado estaba a menos de 200 metros y que al parecer sirven comida muy rica y económica ubiera parado ahí para comer, pero el que no sabe es como el que no ve. Creo que después de esa experiencia me voy a conseguir un GPS.

Luego de comer regresé al punto de partida y que miró una fila. Mi buen ojo turista me llevó justo a  donde estaban por  hacer un recorrido por las partes más atractivas y bellas de la vieja  Morelia. Tuve una suerte linda pues alcancé el último lugar en ese tour, y no solo eso sino que me tocó hasta el frente, teniendo sin  querer una vista privilegiada  para seguir tomando tanto fotos como video. El trayecto tomó por una calle céntrica mientras el guía nos explicaba algunas cosas sobre la historia de la ciudad sin olvidar decir que don José María Morelos y Pavón era nativo de esa ciudad. Así llegamos a otro lugar muy famoso en Morelia, la fuente de las tarascas, que al parecer eran tres princesas de la época prehispánica.  

En seguida de esta fuente esta nada menos que el ícono de esta ciudad, es decir el acueducto. Y valla que está muy bien cuidado el famoso acueducto y eso que la cosa tiene más de 300 años y cerca de 2 kilómetros de largo.  Este acueducto tiene una ilusión óptica que no la descubres hasta que llegas al final, resulta que pareciere que el agua corre hacia el final de este, pues se ve que poco a poco se hace pequeño, en realidad es ahí, al final o al principio, depende de donde se vea donde salía el agua y corre hacia el centro de la ciudad. En Morelia no solo el acueducto está muy bien conservado si no todo su centro histórico, y es que esta ciudad es patrimonio cultural de la humanidad, esto a la par de ciudades como Quito.

Volviendo al acueducto, esta cosita linda de la arquitectura colonial esta echo de cantera rosa, mide 1810 metros y tiene 253 arcos, solo superado en el país por el acueducto de Querétaro. Creo que por algo aparece en los billetes de a 50 pesos en México. Pero la cosa no paraba ahí, luego de recorrer el acueducto regresamos por ese mismo camino y de ahí llegamos a un parque donde se encuentra un monumento ecuestre de…. Jejeje, si, de Morelos, pa variar. ahí nos bajamos del camioncito turístico y entramos a otra iglesia, que también está linda, de hecho no estará tan grande e imponente como la catedral pero me atrevo a decir que su decorado está más hermoso, eso claro desde mi muy humilde opinión.  Por fuera se ve  como una iglesia católica común y silvestre pero por dentro la cosa cambia, ya que su decoración es simplemente hermosa.

No por ser irreverente pero sus florecillas de yeso parecen dulces, ya que sus tonos lilas y rosas le dan esa ilusión. El caso es que vale la pena visitar la iglesia de nuestra señora de Guadalupe, pues su decoración como sus retablos no solo son hermosos si no fuera de lo común, ya que está decorada al estilo tarasco. Vale la pena visitar el lugar aunque no se profese la fe católica. Lo único malo es que no dejan tomar fotos del lugar. Luego de una visita de 10 minutos volvimos a abordar el camioncito rumbo al centro y al fin del tour.

Al final yo me bajé en el mercado del dulce y me metí a ver que miraba y hacer las últimas compras de chacharitas.  Yo quería ir a la casa de Morelos pero el tiempo me había rebasado pues eran las 5 y media de la tarde y el ir a ese museo significaba mínimo otra hora de andar rondando por Morelia, así que con dolor de mi alma opté por tomar un taxi rumbo a la terminal de autobuses. Cuando llegue a la terminal aun traía un poco la frustración de no haber ido a la casa de Morelos, pero si Dios quiere será para otra ocasión, después de todo decía mi abuela que hay más tiempo que vida. Casi a las 6 de la tarde tomé el autobús rumbo a la ciudad donde vivo, concluyendo otro viaje.

Al final había demostrado que Michoacán es un lugar hermoso, seguro y hasta económico para visitar  y que los michoacanós en su gran mayoría son gente muy noble, culta y amable. Nada que ver con lo que nos cuentan los medios de desinformación, ups perdón digo de información. Vale la pena conocer este mágico lugar. 

Pata de Perro.

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