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Una tarde en Montpellier

Escribe: Europeando
La primera etapa que hicimos al ir a la República Checa desde Madrid en nuestro coche, fué en Montpellier que esta vez a diferencia de las anteriores, tuvimos más horas para admirar esta hermosa ciudad.

 

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Capítulo 1
 

Una tarde en Montpellier

Montpellier, Francia — miércoles, 13 de julio de 2011

Por fortuna y no como la vez anterior, llegamos a una hora en la que todavía se encontraba abierta la Oficina de Turismo donde nos dieron amablemente un pequeño mapa con las indicaciones para visitar lo más importante de la ciudad.
 
Partimos de la plaza mencionada para dirigirnos por la Rue de la Loge pasando por la Place des Martys de la Résisntence donde se encuentra el magnífico  edifico de la Prefecture y continuar por la Rue de Foch desde donde ya se divisa el Arco del Triunfo.

Este arco construido por el Administrador del Rey en el siglo XVII a imitación de las puertas parisienses en honor de Luis XIV. Se levantó en el mismo lugar de una de las puertas de la antigua muralla.
 
Poco antes de llegar al mencionado arco y a la izquierda, podemos observar el espléndido edificio del Palacio de Justicia. Levantado en estilo neoclásico en 1853, ocupa el lugar del Castillo de los Guilhem.
 
Situada enfrente al Arco del Triunfo, nos encontramos con la Place Royale de Peyrou en cuyo centro se encuentra la Estatua ecuestre de Luis XIV.
 
Al fondo de la mencionada plaza y destacando contra el cielo, nos encontramos con el Cháteau d’Eau o antiguo depósito de agua de la ciudad construido en el siglo XVIII.
 
A los pies del este depósito, se encuentra el Aqueduc Saint-Clément construido en
1754 por el ingeniero Henri Pitot inspirándose en el existente Pont du Gard. Mediante este acueducto se permitió llevar a la ciudad el agua potable de los manantiales existentes en
la ciudad de Saint-Clément.
 
Volvemos por nuestros pasos y tomamos el  Boulevard Henri IV hasta llegar por nuestra derecha a la Rue de l’Ecole de  Médecine para encontrarnos con la bella fachada de la Facultad de Medicina.
 
Guilhem VIII en 1180 mediante un decreto en el que se estipulaba que cualquier persona, sin tener en cuenta su religión o sus orígenes, tenía derecho a enseñar la medicina en Montpellier. La facultad nació a finales del siglo XIII y esta considerada como la facultad de medicina más antigua del mundo occidental todavía con actividad.
 
Adyacente a la facultad nos encontramos con una de las Catedrales con la construcción más original que haya podido hasta ahora observar. Se trata de la Cathédrale de Saint-Pierre.
 
En 1364, el Papa Urbano V a la sazón antiguo estudiante de Montpellier, hizo construir en 1364 un monasterio y sus iglesia que fue transformada en catedral en 1536. De estilo gótico meridional, su silueta e imponente porche sostenido por dos pilares circulares, te causan el efecto de encontrarte ante una fortaleza.

De vuelta a la Plaza de la Comedia auténtico punto neurálgico de la ciudad y uno de los espacios peatonales mas amplios de Europa, cabe destacar en el centro de la misma la
escultura creada por Etienne d’Antonie en 1773 llamada  la Fuente de las Tres Gracias (Aglaya, Eufrósine y Talía) y que es el emblema de la ciudad.
 
Terminada esta pequeña visita, cena en  nuestro restaurante preferido L’Entrcôte y vuelta al hotel pues mañana nos tocaba de nuevo recorrer 800 kilómetros hasta Strasburgo.

Fotografías : Luis Fernando Pérez
Comentarios: Rodrigo Pérez

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Últimos comentarios

TeoMex dice:
Excelente descripción y Montpellier hermosa
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Europeando dice:
Tanto mis padres como yo somos unos enamorados de Francia, tambien es verdad que lo tenemos cerca y eso que todo lo hacemos en nuestro coche.
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