La Sultana del Norte... Capítulo de un viaje familiar

Escribe: mayra_salazar
Monterrey situada en el estado de Nuevo León es una de las ciudades industriales más prósperas de México, con un ambiente cosmopolita que guarda todo tipo de actividades interesantes para sus...

 

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Capítulo 1

La Sultana del Norte... Capítulo de un viaje familiar

Monterrey, México — domingo, 8 de junio de 2008

Monterrey situada en el estado de Nuevo León es una de las ciudades industriales más prósperas de México, con un ambiente cosmopolita que guarda todo tipo de actividades interesantes para sus habitantes y viajeros. El cerro de la silla ( se le llama así por que simula una silla de montar) es el guardián de la ciudad y da la bienvenida a la gran sultana del norte.

Desde niña cada vez que emprendo una nueva aventura de viaje siento una emoción muy especial que difícilmente podría explicar con palabras. Creo sin lugar a dudas que mi espíritu viajero es un tesoro heredado por mi familia la cual siempre en base a sus posibilidades nos inculcó la importancia de ir más allá de lo que los ojos pueden ver, por esta razón nos resulta muy grato mínimo una vez al año compartir un viaje juntos el cual siempre nutre de experiencias nuevas a nuestro álbum familiar del cual voy a tomar algunos recuerdos para compartir con ustedes en este diario viajero.

Salimos de casa un jueves cerca de las 6:00 a.m acompañados del frío de marzo que aún hiela los huesos por las mañanas, el viaje fue planeado para sólo cuatro días dentro de los cuales teníamos que incluir el traslado partiendo de Chihuahua el cual calculamos nos llevarían aproximadamente 9 horas manejando de ida y otras tantas de vuelta, no estuvimos tan errados y después de casi 10 horas de camino llegamos a la gran ciudad de Monterrey con ganas de aprovechar cada minuto de nuestra estancia.

Llevábamos una gran lista de hoteles para seleccionar en el que nos albergaríamos, pero siendo una ciudad tan grande nos resulto más conveniente preguntar a los mismos habitantes por una opción cómoda y familiar, después de casi tres horas en las que nos perdimos y nos volvimos a perder jajaja dimos con un hotel lindo, cómodo, céntrico y sobre todo que se ajustaba a nuestro presupuesto ya que Monterrey es una cuidad cara.

Ya acomodados nos dispusimos a ubicarnos y buscar algún lugar para cenar ya que el hambre estaba haciendo estragos en nuestros estómagos, no muy lejos de donde nos hospedamos encontramos una taquería que ofrecía además de los tradicionales y sabrosos taquitos, una opción no muy conocida por nosotros que se trataba de unas mega papas asadas que resultaron una delicia ya que además del queso, mantequilla y crema tradicionales incluían el guiso que tu seleccionaras, tocino y salsa picante al gusto ufff una bomba pero los mexicanos somos buenos con eso jajajaja. Por acá se dice que "panza llena corazón contento", así que después de disfrutar esa cenita tan merecida por estos viajeros, nos compramos unas cervecitas para el relax y las disfrutamos en una terracita que tenía el hotel, fuimos a dormir temprano ya que el siguiente día nos esperaba lleno de actividades.

El viernes nos levantamos temprano desayunamos levemente en el mismo hotel y nos dispusimos a enfrentar nuestro primer día en la sultana del norte. Mi papá estaba terco en asistir a un juego de futbol que sería el sábado en el cual jugarían los rayados de Monterrey, aún sabiendo que era muy difícil encontrar boletos disponibles decidimos intentarlo, fuimos al estadio del Tecnológico de Monterrey lugar donde sería el juego allí muy amablemente los guardias nos orientaron a donde ir para comprar los boletos que lamentablemente para mi papá ya estaban en otras manos.

Después del intento fallido nuestra siguiente parada fue el gran parque Fundidora que resulta ser un complejo inmenso dentro del cual puedes realizar una increíble gama de actividades como hacer deporte ( correr, andar en bici o en patines), visitar el parque acuático de diversiones con los personajes de plaza sésamo, dar un recorrido por el Paseo Santa Lucía, visitar la Fundidora que es parte de la historia de una ciudad industrial como Monterrey, ver shows callejeros y no tan callejeros y no se que tantas cosas más que mis ojos no alcanzaron a ver en un día.

Decidimos hacer el recorrido por el paseo Santa Lucía en el cual por medio de una embarcación avanzas por un río de 2.5 kilómetros de largo, esto resulta interesante ya que existe un guía que te da una reseña histórica de la ciudad. El recorrido dura un poco más de una hora (ida y vuelta) con la opción de bajarte en el punto contrario (va desde el parque Fundidora al Museo de Historia Mexicana o viceversa) este mismo recorrido lo puedes hacer caminando ya que por las orillas hay toda clase de cosas interesantes, murales, fuentes, restaurantes, flores hermosas, lugares donde puedes sentarte a admirar el paisaje, etc., el recorrido es entretenido pero tienes que fumarte más de una hora haciendo fila para tomar la pequeña embarcación, a mi se me pasó rápido ya que hay payasos, mariachis que entretienen al público que espera, nosotros para menguar el calor compramos unas riquísimas mangoneadas ( son paletas de hielo hechas de jugo natural de mango las cuales se sacan de un vaso de plástico que al fondo tienen chamoy que es una salcita chilosa muy rica), el paseo nos llevó más de la mitad del día, así que después de terminar el recorrido nos dirigimos a comer el tradicional cabrito a un restaurante recomendado muy amablemente por un amigo taxista, como era tarde los últimos comensales salieron poco después que llegamos dejándonos la variedad sólo a nuestra dispocisión, así que comimos acompañados de amena música dedicada única y exclusivamente para estos chihuahuenses.

Salimos del lugar ya casi cayendo el sol y como la Macroplaza estaba a unos metros de donde habíamos comido coincidimos en que lo mejor era caminar primero para bajar la comida y obviamente para conocer este hermoso lugar lleno de cultura que se expresa por sus museos, iglesias, estatuas y bien cuidados jardines, por cierto había una exposición de Botero que estaba a punto de finalizar como han de imaginar las filas para entrar eran impresionantes y por falta de tiempo lamentablemente no la pudimos aprovechar, lo que si pudimos hacer es entrar al Palacio de Gobierno donde nos dieron una reseña cultural del estado, ya para esta hora se nos había escondido ya casi por completo el astro sol pero seguimos caminando hasta llegar al barrio antiguo donde hay un sin fin de restaurantes de todas nacionalidades, cafés, bares, antros allí es donde llega la noche acompañada del ambiente, nosotros en realidad ya no podíamos más así que volvimos al hotel cerca de la media noche a descansar.

El sábado nos esperaba con un hermoso y calido día, la idea era salir de la ciudad ir a conocer un pueblo que se llama Villa de Santiago lugar en donde esta la Cascada de Cola de Caballo, no puedo precisar a cuanto esta Cola de Caballo de Monterrey por que había mucho tráfico y prácticamente nunca dejas de ver casitas pero quizá sean entre 30 y 50 minutos en un día no tan traficado, nosotros hicimos casi dos horas pero era de comprenderse siendo sábado Santo.

Al llegar nos topamos con la mala noticia que la sierrita que enmarca este hermosa cascada se estaba incendiando así que había muchos helicópteros sobrevolando el área tratando de sofocar las llamas y esto provocaba un ruido muy incomodo, aún con esto el espectáculo es digno de admirarse, aunque la cascada según me comento un buen amigo no llevaba el torrente de agua que la hace lucir en todo su esplendor, igual yo disfrute el paisaje enormemente. Después de subir en carro desde el pueblo hasta donde es permitido cerca de la cascada puedes continuar el viaje caminando o en carreta que resulta muy divertido jajaja bueno eso quizá para uno, más no para los pobres caballos. Está zona esta considerada como un parque ecológico y es interesante ir subiendo para llegar a la cascada por que vez pequeñas venas de agua abriéndose paso entre las rocas, hermosos paisajes verdes y casitas muy pintorescas, en el camino hay lugares donde te venden artesanías y todo tipo de comida típica.

Saliendo de Cola de Caballo, nos dirigimos a un safari que se llama Serengeti en el Bioparque Estrella que esta retirado de Villa de Santiago, es un parque donde puedes ver todo tipo de animales, shows, tirarte de la tirolesa, pasear en lanchitas por el lago que yo imagino es artificial y hacer un recorrido tipo safari para ver a los animales en su habitad, nosotros como se imaginaran llegamos tarde y alcanzamos el último safari que era a las 7:30 p.m., así que mientras esperábamos aprovechamos para divertirnos como locos dentro del parque ¡¡sacamos al niño que llevamos dentro y disfrutamos la experiencia la máximo!!. Llegada la hora del safari nos dirigimos a lugar de donde saldría, este punto no fue del todo agradable ya que resulto que el recorrido iba retrasado por casi dos horas y al final de cuentas estaba demasiado oscuro para ver a los pobres animales que ya estaban dormidos, con todo esto decidimos quedarnos por que a pesar que nos daban cortesías para otro día no las podríamos aprovechar por nuestra estancia limitada, además lo vimos como una experiencia más, echamos a volar a la imaginación y bromeábamos con la idea de protagonizar uno de esos episodios de cuando los animales atacan jajaja, claro que era lo último que deseábamos pero nos hizo amena la espera, además los campos lucían hermosos ya que la luna estaba grande y brillaba a todo esplendor, así que aunque sólo vimos cebras y venados asustados la naturaleza nos ofreció un show mejor con la luna a tope.

El domingo, fue el día destinado para el regreso, aunque no así para mi ya que me esperaba un sin fin de aventuras más que ya relataré en otro diario. El día amaneció muy lluvioso y frío, yo fui a conocer el café Brasil recomendado por mi gran amiga Irene (la Guanabana) a quien va dedicado este diario viajero de su hermosa ciudad, deuda saldada lokita y muchas gracias por todas tus recomendaciones. Ese día mi familia salió temprano rumbo a Chihuahua y yo a recorrer por unas horas más las calles esta linda ciudad, El café brasil conocí a mi gran amigo Antonio y nos tomamos un rico cafecito en medio de una buena charla y de allí como buen anfitrión me llevó a desayunar-comer jajaja unos ricos tacos a un restaurante que tenía una decoración muy agradable llena de colorido. Yo le expresé a Antonio mi intención de ir a ver la expocisión de Diego Rivera y sorpresa se me cumplió, estuvimos buen rato admirando esta exposición tan valiosa en historia y tan llena de colores, emocionada no pude más que agradecer tan buena oportunidad. Después de salir del museo hemos caminado bajo la lluvia por muy buen rato platicando de todo un poco, viajes, libros, historia de Monterrey, estilos de vida en nuestras respectivas ciudades uff es bueno conocer gente interesante. Antonio sé que también vas a leer el Diario gracias por tu hospitalidad.

Yo tenía que tomar mi camión destino mi próxima parada a las 14:15 hrs si mal no recuerdo, así que terminé mi estancia en Monterrey con recorrido en metro hasta la central de camiones cosa que disfruté totalmente ya que nunca antes me había subido a un metro y el de esta ciudad es muy limpio, seguro y económico.

¡¡¡Gracias a mi familia protagonistas importantes de muchos de los mejores capítulos de mi vida!!!!!!

¡¡¡Hasta la próxima a todos los viajeros!!!


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Macroplaza, con el trasero de la estatua de Botero jajaja

   

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