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Mis Aventuras en el Roraima

Escribe: Colsonos
Roraima, o “Roroima”, como también se le conoce, es uno de los principales Tepuyes que se alza en el Parque Nacional de Canaima. Su nombre, de acuerdo a los indígenas Pemones, significaría “Madre de las Aguas”, quizá porque desde su cima, a más de 2,700 metros de altura, caen varias cascadas. Es un lugar muy antiguo, que se remonta a los tiempos de Pangea, el primer continente que se formo en nuestro planeta, que luego se fraccionó para dejar...

 

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Capítulo 1
 

Mis Aventuras en el Roraima

Monte Roraima, Venezuela — miércoles, 8 de septiembre de 2010

MIS AVENTURAS EN EL RORAIMA
 
Roraima, o “Roroima”, como también se le conoce, es uno de los principales Tepuyes que se alza en el Parque Nacional de Canaima. Su nombre, de acuerdo a los indígenas Pemones, significaría “Madre de las Aguas”,  quizá porque desde su cima, a más de 2,700 metros de altura, caen varias cascadas.    Es un lugar muy antiguo, que se remonta a los tiempos de Pangea, el primer continente que se formo en nuestro planeta, que luego se fraccionó para dejar al mundo tal y como lo conocemos ahora. Varios científicos piensan que Roraima fue un punto de la “fractura”, remontándose al Precámbrico, es decir, hace unos 2.000 millones de años.
 
Es uno de los lugares geológicamente más antiguos del planeta.   Su figura imponente y el ecosistema que le rodean, inspiraron a Sir Arthur Conan Doyle para escribir su clásica novela de aventuras “El Mundo Perdido” (1912). El lugar no dista mucho de lo que Doyle creyó ver en él: Es un enclave sumamente misterioso y no hacen falta los dinosaurios que creó el escritor británico para impresionarse con el Roraima. Su figura, como la de su “hermano” el Tepuy Kukenán, llaman la atención en medio de la selva venezolana. Está lleno de cascadas, cuevas, cristales de cuarzo y, como era de esperarse, de constantes avistamientos de ovnis y de manifestaciones energéticas y ruidos anormales.
 
Conocí a través de mi amigo el Profesor Jorge Balza al Señor Roberto Marrero (Autor de varios libros y numerosos mapas de la Gran Sabana y de los Tepuyes) quien nos confirmó todo ello, y nos ubico en un mapa la descripción de los puntos de mayor incidencia de estos avistamientos en toda la Gran Sabana y en los Tepuyes.  El “MAPA” de Roberto Marrero llegó a manos del periodista y escritor español Juan José Benítez, quien se interesó mucho en visitar esta zona para investigar. Desde hace muchos años, el señor Roberto Marrero es un estudioso del tema de los ovnis y ha venido recopilando información sobre el Roraima y los fenómenos que allí se han suscitado.    Los Tepuyes son mesetas extremadamente abruptas, con paredes verticales y cimas prácticamente planas.
 
Aunque los Tepuyes se encuentran en todas las áreas que comprende la frontera norte del río Amazonas y el Orinoco, el Roraima y Kukenán son los más famosos en Venezuela. Los pemones los observan con respeto.    EL ASCENSO   Para llegar a Roraima, se requiere una expedición de seis días, se accede por la población de Kumaracapay o también llamada San Francisco de Yuruani por un complicado camino accidentado de 22 Km. hasta la comunidad indígena Paraitepui del Roraima  (Hasta ahí llegan los vehículos 4X4). Allí se acabo el complicado camino para nuestra 4x4 que se quedo varada en varias oportunidades y también se nos accidento.   Pernotamos en la Comunidad Indígena de Paraitepuy del Roraima en un refugio central para descansar y prepararnos para  el día siguiente.
 
Luego de un extraordinario amanecer y un buen desayuno preparado en un restaurant Pemón, comenzamos a preparar los equipos y morrales que llevaríamos a la expedición.    Para poder empezar la caminata hay que dirigirse a la churuata de control de INPARQUES para hacer los trámites con el Guarda Parques, suministrar todos tus datos, pagar una pequeña contribución de BsF. 10 P/P y verificar que vas acompañado con un guía Pemón quien es el responsable de la expedición (Es obligatorio la compañía de un guía Pemón, aquí se pesan los equipos para saber cuántos portadores vas a necesitar, generalmente no debe exceder de 15 Kg por cada persona). Los precios de los guías varían según la cantidad de personas que vayan y varían desde los 2.000 y 3.000 BsF. en adelante; los portadores se les paga 150 BsF. diario más la comida y facilidades.  
 
Es el momento de colocarse las pesadas mochilas a las espaldas y caminar tres días para llega a la cima de la montaña sagrada. Tu primer obstáculo es un cerro empinado que le llaman el bautizo del Paraiteuy, allí dejas el aliento como para prevenirte de lo que te espera más adelante. El camino está bien definido y el primer tramo es de aproximadamente 15 Km. a través de sabanas hermosas, onduladas donde las subes y las bajas sus mesetas, atravesando una buena cantidad de riachuelos. Después de atravesar los ríos Tek y Kukunán (que es un poco complicado), llegas a tu primer Campamento donde se pernota.
 
El camino se torna cada vez más difícil en los ascensos y más aún bajo el calor aplastante de la sabana donde la deshidratación hace estragos en tu cuerpo.    Cuando llegamos al Río Tek, lugar de descanso antes de continuar, nuestras piernas empiezan a quejarse por el esfuerzo. Un esfuerzo que vale la pena. En la medida en que uno va caminando, la figura del Roraima y el Kukenán se hacen más imponentes y hechizantes.  Desde Río Tek la vista es inmejorable.  No en vano los Pemones dicen que el Sol nace en Roraima. Y ciertamente es así. Lo vimos en el amanecer. Los rayos del astro rey parecen salir de la gran mole de roca que pretendíamos vencer.  
 
Continuamos con el camino y cruzamos el río Tek y Kukenán, que se forma en el Tepuy del mismo nombre que se alza al lado de Roraima. En este lugar hay una iglesia de misioneros católicos, donde ofician misas los días más importantes del año. En este sitio se pernota para seguir al día siguiente hacia el Campamento Base, que se ubica en las mismísimas faldas del Roraima. Allí descansaremos y nos organizaremos antes de continuar el ascenso del segundo día de expedición.    Curiosamente, a pesar de que el Kukenan es tan bello e impactante como Roraima, casi nadie se atreve a subir a él, hasta los Pemones le tienen miedo.   
 
El camino desde el campamento del rio Kukenán hasta el campamento Base es escabroso y es un tramo de 9 Km con pendientes pronunciadas y agotadoras, también el sol hace de las suyas y la deshidratación también. Los cambios de atmosféricos son muy bruscos y puedes tener un sol que te quema, o el torrencial aguacero de una tormenta, como la que nos mojo totalmente los equipos. Bueno agradezco al Roraima que me dio un poco de todo, llegamos empapados al campamento Base y por supuesto donde también hace mucho frio.  
 
En honor a la verdad, en la medida en que uno se va acercando a Roraima se experimenta una extraña sensación que va más allá de la belleza del paisaje y de cualquier predisposición. Se trata de una energía que se siente.  Fue toda una experiencia tanto física, mental y espiritual, para sobre llevar el viaje y adaptarnos a las exigencias de la caminata, y del ascenso que fue sumamente duro, difícil y peligroso.    En algunos momentos del ascenso de las faldas del Tepuy Roraima nos encontramos con diferentes ecosistemas: Parajes de Sabana, Selva Exótica en sus faldas (Pared) y allá arriba en lo alto del Tepuy otro totalmente indescriptible, diferente y único.   
 
Después de pernotar una noche fría y húmeda en el Campamento Base, empezamos finalmente nuestro tercer tramo de 2,5 Km, para llegar a la cima del Roraima. Luego de un ascenso empinado y peligroso, llegamos a la pared, donde colocamos nuestras manos en esa gigantesca mole de arenisca y solicitamos permiso a las entidades que cuidan de ese Tepuy para escalar sus  paredes e ingresar a su cima. Cuando coloque mis manos en la pared, sentí la presencia de esa Reina Roraima tan imponente, poderosa, temperamental, exigente y estricta; pero también sentí su calor de madre y de su aceptación por mis humildes suplicas en conocerla cubriéndonos con esa protección que le da a los que considera suyos.
 
Durante toda la trayectoria siempre me sentí seguro y protegido y el Roraima me regalo un poquito de cada parte de su maravilloso templo.    La “PARED” es un hermoso paraje con la vegetación exuberante y paradisiaca de un paraíso terrenal, lleno de riachuelos, orquídeas nativas y miradores. Después de superar una gran cantidad de obstáculos, llegamos al  “Paso de las Lágrimas”, un ladera peligrosa llena de grava y piedras donde cae una salto de agua desde casi 400 metros de altura, cae con mucha fuerza según este lloviendo o no en la cima, y se desprenden de dos pequeñas cascadas del Roraima. Como es de suponer, esto hace del sendero una trampa perfecta para el caminante desprevenido, que puede resbalar y lastimarse.   
 
El Paso de las Lágrimas es como subir por una suerte de rampa pedregosa, accidentada y siempre en ascenso, por momentos definida sobre “peldaños de piedra”, pero en la mayor parte del trayecto una pisada en ruinas te exige de la ayuda de las manos para asirte de alguna rama de árbol o roca. Pero lo sorteamos muy bien. Y lo disfrutamos. Empapados, luego de pasar por esta verdadera purificación arribamos a la meseta del Gran Tepuy, a través de una hendidura natural llamada la “RAMPA”, la cual nos permite llegar a la cima del Roraima. Una imagen alucinante que me hizo viajar rápidamente a la ilusión de un Mundo Perdido, pues el panorama allí en lo alto, gigante, rocoso es misterioso y escandalosamente similar: formas caprichosas y figuras en las rocas debido a la erosión, el color de la piedra, el cielo, la energía, todo, me hacía viajar mentalmente y espiritualmente a ese lugar maravilloso del mundo perdido. Fue una bella sensación hallar este escenario impresionante en dimensiones.  
 
Roraima es un lugar muy antiguo. Como decía, evoca a Pangea, el primer continente, pues de allí se “fragmentó”. Es una zona antiquísima que encierra muchos secretos. Como si se tratase de una torre, Roraima actúa como puesto de observación al alzarse a casi 2,800 metros, siendo el punto más alto en un radio de 550 kilómetros. La vista que tenemos desde allí de la gran sabana es impagable. Valió la pena subir con nuestras pesadas mochilas a este “Altar de Dios”.   En nuestra aventura estábamos acompañados de nuestro experimentado guía Pemón “ELIAS”, experto conocedores de los Tepuyes y de todos sus rincones.
 
Debo hacer un reconocimiento a este amigo guía, quien responsablemente y diligentemente se encargo de llevarnos y traernos salvos y sanos de esa expedición.   Al retomar la caminata en la gran explanada del Roraima un penetrante silencio nos envolvió. Moverse allí es como estar en un santuario, en otro planeta; muchos dicen que es como estar en la Luna. Su atmósfera es evidente y hechiza a todos. Realmente se siente esa energía que contagia e induce a la meditación.   
 
Bajo la dirección de nuestro guía, nos dirigimos hacia una formación rocosa llamado los hoteles, donde colocaríamos nuestro bivuak para descansar y pernotar; esta formación es la llamada “Cueva u Hotel del Indio.    Al día siguiente (Cuarto día de la Expedición), ya descasados nos propusimos a realizar una exploración por las aéreas cercanas a nuestro bivuak, ya que la inflamación de mis rodillas no me permitió continuar con nuestro objetivo inicial como era el Punto Triple y La Proa. Empezamos visitando la Cueva de los Guacharos. Sin pensarlo mucho entramos en la cueva y avanzamos un poco. No nos adentramos demasiado, pero lo suficiente como para dejar la luz del día. No pude continuar debido a la inflexibilidad de mis rodillas ya que hay pasos de corte bajo donde se hace indispensable agacharse y maniobrar para pasar a diferentes ambientes.
 
Mi amigo y compañero de aventuras el Profesor Jorge Balza, pudo continuar en compañía de nuestro guía. Me explica que hay una red de aguas subterráneas que termina en una enorme cascada que cae de este Tepuy, y hay una bóveda donde existen muchos cristales de cuarzo. El túnel, dicen, tiene cientos de metros de longitud, y se une a otra red subterránea que serpentea dentro de Roraima.   
 
Luego de esta exploración no dirigimos a la ventana del Abismo del Roraima, donde descansamos y aprovechamos para tomar algunas espectaculares fotografías panorámicas del la Gran sabana y del Campamento Base.    Después de este espectáculo nos dirigimos a un área llamada El Valle de los Cristales, un lugar espectacular donde hay cristales de cuarzo blanco y cristal por todas partes, te impresiona este lugar ya que tu imaginación te hace sentir que estas en las Puerta del Cielo.   Lo más impactante para mí fue visitar y bañarme en esas formaciones de pozos de agua llamado “Los Jacuzzis”, es extraordinaria la energía que sientes al estar sumergido en estas aguas cristalinas donde el piso de los pozos es una capa de cristales de cuarzo blanco y cristal. El agua es sumamente fría pero te olvidas de ella por la sensación tan agradable que te invade de euforia y alegría de esa extraña energía que te arropa y te embriaga.  
 
Debimos suspender las exploraciones por una tormenta eléctrica repentina que se formo y una lluvia implacable que nos obligo a refugiarnos con rapidez en nuestro campamento.   El quinto día empezamos el descenso del Roraima, que fue muy penosa por la dificultad de la lluvia y lo empinado del camino entre las rocas. Creo que es más difícil descender ya que las piernas, los pies y las rodillas sufren mucho. En este trayecto debes cruzar dos ríos el Kukenán y el Tek y llegar hasta el Campamento Tek para pernotar y continuar al día siguiente la última etapa del viaje.  
 
MISTERIOS DE RORAIMA Roberto Marrero nos había hablado de las luces que se ven en ese lugar, recorriendo el hermoso cielo estrellado de aquellas latitudes y, a veces, descendiendo para pasar entre los dos tepuyes. Para los indígenas Pemones, ambos representan energías distintas. Kukenán, sería el lado masculino del lugar, y Roraima, asociada al agua y la purificación, el aspecto femenino, la madre y el origen. Ellos tienen un gran respeto y admiración por el Roraima, pero también una especie de temor por su Tepuy gemelo que casi nadie se atreve a subir: el Kukenán. ¿Por qué? Algunos piensan que en ese Tepuy se dieron acontecimientos trágicos, como la muerte de guerreros indigenas en tiempos pasados que preferían arrojarse desde lo alto del Kukenán a seguir viviendo luego de haber perdido una batalla.
 
Supuestamente, se suicidaban por honor. Sin embargo otras leyendas dicen que ese Tepuy “mató” en el pasado a los indios. Algunos de estos relatos dicen que una bestia o monstruo de aspecto reptil devoraba a los hombres, mujeres y niños, hasta que recibieron ayuda del cielo y del Roraima para “atraparlo” en una piedra, y encerrarlo en el Kukenán. Desde entonces, nadie va a inquietar al Tepuy, salvo algún alma valiente, aventurera y arriesgada, pues los caminos son mucho más difíciles que en Roraima. Kukenán es llamado por los pemones “Matawi-Tepuy”, término indígena que tiene varios significados: “Si subes te mueres”, “Me quito la vida”, o “Agua Sucia”.
 
Constatamos que nadie tomaba el camino al Kukenán. También indagamos sobre desapariciones de exploradores en su cima. Aunque se montaron operativos con los Guarda Parques de Canaima, apoyados con helicópteros, espeleólogos, buzos (pues hay allí, al igual que Roraima, hay ríos y pequeños lagos subterráneos) y no encontraron a nadie..   La belleza del Kukenán visto desde el sendero que asciende a Roraima, oculta ese aspecto tétrico y misterioso. El Kukenán no tiene gratuitamente esa fama, pues allí habían sucedido muchas cosas “inexplicables”.
 
Si logras convencer a un guía indígena que te lleve a la cima, te dejarán allí y se volvería a Santa Elena de Uairén, pues temen pasar la noche, ya que escuchan voces y suelen ver sombras. Pero los indígenas, y más tarde Marrero, nos confirmaron que esas sensaciones sólo ocurren en un sector del Kukenán, y por desgracia el único al que puede acceder el caminante, ya que debido a una gran grieta que divide al Tepuy en dos, la otra área, ajena a estas situaciones, se halla aislada de los visitantes… Como si este capricho de la naturaleza fuese adrede para proteger un lugar al que sólo se puede llegar por helicóptero.  
 
“En Roraima la cosa es diferente” (Nos decía “Marrero&rdqu , todo el lugar es como un templo, muy silencioso. Muchas personas vuelven aquí pues dicen que sienten una bella energía”. También sostuvo que existen “Puertas de Energía” en un sector de las paredes del Roraima. Y como no podía ser de otra forma, también se hallan “accesos” al mundo subterráneo a través de las cascadas. Uno de los principales, se encontraría en el Kukenán, tras la principal caída de agua. Pero como es de esperarse, a nadie se le ocurre siquiera intentarlo…   Pasamos un buen tiempo charlando sobre estos temas y recopilando información.
 
Los mitos recogidos por Theodor Koch-Grunberg en la Gran Sabana en 1.911, relatan que Roraima era un inmenso árbol cargado de grandes y deliciosas frutas, que sobresalían en medio de selvas y sabanas. Según los Pemones, sus antepasados al ver tan fantástico árbol, decidieron un día talarlo; pensaban que tal vez así podrían obtener de una sola vez y sin tanto esfuerzo, todos sus frutos. Sin embargo al cortar aquel inmenso árbol “El Árbol de todos los Frutos”; que curiosamente tenía una corteza al principio dura, pero después tan frágil como la del cambur; este irrumpió la serenidad de la selva con un gigantesco chorro de agua que salía de su herido tronco, que era tan grande que formo una inundación. La copa del gigantesco árbol, donde se encontraban los frutos, cayó del lado de la selva, perdiéndose allí para siempre, pues constituía un territorio desconocido e inhóspito para los Pemones. Desde entonces los Pemones se vieron obligados a procurarse sus alimentos sembrando “Conucos” en la estéril tierra de la Gran sabana.  
 
La película AVATAR fue inspirada en todas esas leyendas y mitos indígenas que se tejen alrededor del Roraima. Me siento orgulloso de que en mi país exista semejante maravilla natural.   Marcel Míchel Cólson Septiembre del 2.010

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Últimos comentarios

Graveran dice:
5*
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AbrahamQ dice:
A1!
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Colsonos dice:
Gracias amigos..!
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Pfeil_1 dice:
Excelente!
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beatrichea dice:
Qué mito hermoso el de Roraima..Toda una aventura el ascenso.
Excelente, y bellamente narrado tu diario.
Saludos desde Colombia.

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jimenez225 dice:
¡DIOS...!
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Caribense dice:
Extraordinaria aventura
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Ceci412 dice:
Que bueno....Orgullo nuestro y muy buena experiencia, me quedo una duda, veo que no lo hicieron con una agencia, sino con un guia o me equivoco? Como te escribi en mi mensaje, es una de mis metas proximo año, cuales son las recomendaciones generales que me darías? Fecha: Febrero 2011...Graciaaaas!

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Jasmin53 dice:
Virgen Santisima !....Espectacular esa travesía que te diste....Te felicito.
Yo que tan solo visite los parajes principales...imagino lo que sentiste cada vez que mirabas y mirabas tan hermosos paisajes naturales...y casi virginales.... Si tu rodilla te molestó..te dire como le digo a mis hijas: No convenía continuaras....solo eso.
Gracias por haber traído a nuestra pagina tu relato....la sencillez en las palabras me hicieron sentir que también estaba haciendo el recorrido..
Mejora tu rodilla, para que no te pierdas otros eventos tan magestuosos como este..... Aunque no se si habrá algo mas majestuoso que esto...pero bueno....mejorate pronto.... y Gracias

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Colsonos dice:
Si Ceci, no contratamos ningún paquete y lo realizamos solos con un solo guía Pemons, nos cobro 2.000 BsF y debes cargar con la alimentación del guia. Pero lo puedes contratar un paquete en Santa Elena de Uiren, con el transporte, guía y logística. Creo que vale la pena ya que los vehículos sufren mucho para llegar al poblado del Paratepuy, sobre todo en época de invierno que llueve mucho y las rutas están en muy mal estado. Nosotros nos accidentamos varias veces. Si tienes vehículos puedes ir en época de verano (Invierno de mayo- octubre). Si vas en verano te recomiendo los siguientes tips:
Enemigo Nro. !: La deshidratación - Llévate una vejiga de por lo menos 2 lts. y algunos sobres para preparar solución electrolítica para que te mantengas hidratada. Aunque hay muchos riachuelos y beberás todo el agua que quieras, pero siempre sentirás sed. Lleva algunos Chezz Trees para que te provean sodio. Lleva ropa fresca y manga larga, que pueda mojarse y secarse rápido. Protector solar ya que cuando pega el sol.. Es implacable. Cuando estés en la cumbre lleva una buena chaqueta hay mas o menos 12 grados centigrados en la noche. Trata de llevar lo menos posible de peso.. Lo estricto necesario y varias bolsitas plásticas para introducir y descender las necesidades que realizas durante la trayectoria (obligatorio para poder subir). El poncho mas liviano que consigas. Aplica una buena logística para los alimentos. Puedes contratar porteadores adicionales por si tienes mucho peso. Sigue las recomendaciones del guía Pemon ya que es trayecto es peligroso. Fíjate bien donde pisas.. Hay serpientes. Entrena un poco antes de subir.. Es una experiencia exigente y una prueba que puede llevar al limite de tus capacidades, pero es una medalla que te traerás para tu vida. Buena suerte y cualquier cosa estoy a tu orden. Mi mobil en Venezuea es 0416/6053028

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Colsonos dice:
Gracias Jasmin por tus comentarios.. Mis rodillas se estan recuperando y estoy pensando que inventar el año que viene. Saludos y Gracias
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