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Mompox: Un paraje macondiano realmente fantástico

Escribe: alvar
Hola a todos los amigos viajeros, en esta oportunidad quiero referirme a Mompox, la pequeña ciudad localizada a orillas del río Magdalena, que con Cartagena de Indias, son las dos únicas...

 

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Mompox: Un paraje macondiano realmente fantástico

Mompós, Colombia — viernes, 5 de octubre de 2007

Hola a todos los amigos viajeros, en esta oportunidad quiero referirme a Mompox, la pequeña ciudad localizada a orillas del río Magdalena, que con Cartagena de Indias, son las dos únicas poblaciones colombianas que han sido declaradas patrimonio de la humanidad por la Unesco. El viaje al cual hago mención lo realice en el año 2006 durante la Semana Santa, llegando a Mompox el jueves y regresando a Bogotá el domingo.

Localización

Santa Cruz de Mompox se encuentra localizada en el departamento de Bolívar, cuya capital es Cartagena, y esta situada en una isla llamada Isla de Mompox o de Margarita, la cual se encuentra delimitada por dos brazos del río magdalena: el brazo de Mompox y el brazo de Loba. Un entorno en donde el agua abunda en numerosos ríos, caños y ciénegas, lo que redunda en una naturaleza tropical particularmente exuberante.

El viaje hacia Mompox

El acceso a Mompox no es fácil. Esto ha hecho que la población se haya mantenido al margen de las grandes oleadas de turistas que llegan a las no muy lejanas playas de Santa Marta y Cartagena. Si se quiere ir desde Bogotá hasta Mompox, se debe llegar primero a la ciudad de El Banco, en un viaje que normalmente dura 10 horas, la carretera es buena mientras se transita por la troncal del Magdalena, pero cuando se pasa junto al caserío El Burro, en donde se toma el desvío para El Banco, la lluvia conjugada con el mal estado de la carretera, pueden cambiar el estado de las cosas.

Esto fue lo que me sucedió cuando me dirigía hacia El Banco, pues ante el temor de que el bus quedara enterrado en el barro, el conductor se negó ha continuar su viaje, así que todos los pasajeros tuvimos que movilizarnos hacia el río a esperar que nos enviaran una chalupa. La espera se prolongó por dos horas pero finalmente nos embarcamos rumbo a El banco. La aventura había comenzado antes de lo previsto, en un viaje improvisado salpicado por agua y barro.

En El Banco, de nuevo mi paciencia sería puesta a prueba, pues luego de esperar durante dos horas y media a un bus lleno de turistas, que nunca llegó y que posiblemente si se quedó enterrado en el barro, me anunciaron que el viaje en ferry hasta Mompox se había cancelado. La respuesta que recibiría después de sentar mi enérgica voz de protesta, sería la siguiente: "Aquí en la costa las cosas son así. No es como en el interior. Además, sino pudo hacer el viaje en ferry, pues es porque no le convenía hacerlo". Ante la contundencia de estas argumentaciones, no me quedó más que agachar la cabeza, guardar silencio y subirme resignado a un viejo campero abarrotado de pasajeros y equipajes, en un viaje incomodo de dos horas y media, que reemplazaría a la "romántica" travesía en ferry por el río Magdalena.

La carretera que une a El Banco con Mompox, se encuentra en muy mal estado. Se ven muchas casitas pobres a ambos lados de esta vía destapada, en la que deambulan libremente muchos asnos y cerdos; y como la bocina del campero en donde hice el viaje, no funcionaba, constantemente el conductor se veía obligado a frenar, para evitar atropellar alguno de estos desprevenidos animales.

La llegada a Mompox

Tras muchas más horas de las que se tenía previsto, hacia las tres de la tarde, se produciría mi arribo a Mompox. Terminaba así uno de los mas singulares y accidentados desplazamientos que haya experimentado en mi vida y que había comenzado el día anterior a las nueve de la noche cuando tomé el bus en Bogotá.

No me resultó fácil conseguir hospedaje, pues ese día era jueves santo, y la Semana Santa en Mompox, congrega a muchos visitantes. La fuerte tradición religiosa de Mompox, ha hecho que su celebración de la Semana Santa sea una de las más célebres de toda Colombia, únicamente comparable con las de Popayán, Pamplona y Tunja (mi ciudad).

Una primera singularidad de la Semana Santa en Mompox, la cual me llamó poderosamente la atención, es que la mayoría de las procesiones se llevan a cabo de noche, y el paso de los nazarenos por las calles de la ciudad se puede llegar a prolongar hasta la madrugada. Desafortunadamente la noche del jueves, cayó un aguacero torrencial durante varias horas, lo que obligó a posponer el inicio de la procesión, después de que yo ya había sido vencido por el cansancio y el sueño.

EL recorrido por Mompox


Se ha dicho que la arquitectura colonial de Mompox es única en Colombia. En la más reciente publicación sobre Colombia de la Lonely Planet se asimila la atmósfera evocada en Mompox con la de un pueblo típico del Mississippi. Sin embargo, al pasear por Mompox, por momentos me parecía estar en Cartagena de Indias, aunque en medio de un ambiente mucho más fresco y relajado.

Desde mediados del siglo XVII hasta finales del siglo XIX, Mompox se mantuvo como el puerto mas importante de Colombia, sobre el río grande de la Magdalena; hasta que una inesperada variación en el curso del río, hizo que el brazo de Mompox perdiera caudal y el cauce principal se volcara sobre el brazo de la Loba. Desde entonces Mompox fue perdiendo importancia como puerto fluvial hasta llegar a la particular situación de aislamiento en la que se mantiene hoy día.

Recorrer el centro histórico de Mompox, es contagiarse de las viejas glorias, de una población que mantuvo durante tanto tiempo un papel preponderante en la historia de Colombia. La particular arquitectura que se refleja en sus casa antiguas con amplios ventanales, en sus iglesias o en sus calles empedradas; nos transporta a los tiempos de la colonia, periodo en el cual Mompox sirvió de resguardo para los cartageneros acomodados, cuando sus riquezas se veían amenazadas por el asedio de los piratas.

En diversas partes de la ciudad se exalta a Simón Bolívar, particularmente en la plaza de la Independencia se puede leer la siguiente afirmación del libertador: "Si a Caracas debo la vida, a Mompos debo la gloria". La alta estima de Bolívar con Mompox y los Momposinos, no solo tuvo que ver con que, en 1810, esta ciudad fue la primera de la Nueva Granada en declararse independiente de España, sino que también le prestó un invaluable apoyo a la campaña libertadora que vino después de la reconquista española.

Mompox y su entorno natural


La naturaleza pródiga de Mompox, se manifiesta en la abundante vegetación, en los ambientes dominados por los cantos desordenados de cientos de aves y en la presencia de unos inesperados habitantes: los monos cotudos. Una de las emociones más grandes que tuve al visitar Mompox, fue encontrarme con estas criaturas, las cuales deambulan libremente en el Bosque Santander, localizado al frente de la Iglesia de Santa Bárbara, y que a veces se les ve correteando sobre los tejados de las casa antiguas. Se puede ver alguna madre llevando a su cría sobre la espalda.

Hay lugareños que saben acercarlos hacia los turistas, atrayéndolos con bananos. Esta particular convivencia entre seres humanos y sus parientes lejanos, aunque a veces no se de en términos muy armoniosos, es un bello ejemplo de tolerancia y respeto hacia la vida salvaje. En el Bosque Santander, eventualmente también se puede ver algún perezoso, cosa que no es fácil, pues según dicen, acostumbran a bajar de las copas de los árboles solo cuando van a defecar.

Si se quiere disfrutar a plenitud del entorno natural de Mompox, una excursión que no se debe dejar de hacer es la navegación hasta la Ciénega del Pijiño. La ofrecen en un tipo de embarcación que en Mompox llaman Johnson. El contraste entre las aguas del río Magdalena y las de las sabanas inundadas, la belleza de la vegetación que adorna los pantanales y la gran variedad de aves e iguanas, hacen de esta travesía una experiencia verdaderamente memorable.

Por fortuna, en Mompox me encontré con unos amigos de Bogota, quienes me recomendaron mucho esta travesía, por lo que reserve la mañana del sábado para hacerla, de no haber sido por ese encuentro casual, me hubiera ido de Mompox sin enterarme de tal recorrido.

Mompox en Semana Santa

Alrededor de las celebraciones de Semana Santa, Mompox congrega gran cantidad de visitantes, venidos principalmente de pueblos y caseríos cercanos, quienes conjuntamente con los momposinos participan activamente en las conmemoraciones. La posibilidad de oficiar como nazarenos no está reservada a una élite o a una cofradía particular, por el contrario está abierta a personas de diferentes estratos, lo que hace que los desfiles religiosos guarden un arraigo popular muy fuerte.

El viernes se rememora la pasión de Cristo. En las zonas residenciales resulta común ver como los parlantes de los equipos de sonido retumban en las calles, haciendo eco de las tonadas que acompañan la procesión. El merengue, la salsa o el vallenato son silenciados durante toda la noche para que el ambiente momposino se vea invadido por los ritmos lacónicos que recuerdan la crucifixión y muerte de Cristo.

Mientras los penitentes avanzan muy lentamente ladeando su cuerpo en un constante movimiento oscilatorio, los pasos que cargan también se van balanceando al ritmo de las tonadas solemnes, que toca la banda. Entre los pasos del Viernes Santo, el del Santo Sepulcro es el más significativo, pues guarda una importancia tan especial, que los nazarenos se disputan por cargarlo. Los empujones que se lanzan en su empeño por mantenerse o por meterse entre la montonera de cargadores, pueden llevar a despertar el pánico entre los observadores, y en situaciones como la que tuve que presenciar, puede forzar a suspender momentáneamente el desfile.

Las procesiones de Semana Santa resultan ser el escenario de convivencia ideal para admirar la diversidad racial que aflora en Mompox; en donde indios, blancos y negros se mezclaron de tal manera que los rasgos mestizos, mulatos y zambos están igualmente presentes, pudiendo primar unos u otros entre sus diferentes pobladores.

En los alrededores de la procesión el ambiente que se vive es de feria, con mercados callejeros improvisados en donde se comercian diferentes productos. La oferta alimenticia incluye: jugos naturales, perros calientes, hamburguesas y pinchos. La oferta de accesorios incluye: juguetes, herramientas, sombreros, artículos religiosos. Las celebraciones de la Semana Santa congregan por igual a pobres y ricos, a los de piel clara y a los de piel oscura en un ambiente de comunión y armonía.

Una vivencia macondiana


Permanentemente vienen a mi mente diferentes recuerdos de mi breve periplo por Mompox, que me llevan a contrastar esta pequeña y escondida población con una ciudad grande tal como Bogotá. En realidad en Mompox se vive a un ritmo muy distinto al cual estoy acostumbrado. Un ritmo pausado, pero cargado de espontaneidad y ternura, que aflora en la forma en que los momposinos encaran sus situaciones cotidianas.

Cuando pienso en Mompox, la veo como un paraje exótico y lejano que no ha perdido aún su inocencia, en realidad creo que en Mompox he llegado a vivir la mas autentica experiencia macondiana de mi vida. Es así como mejor puedo referirme a uno de los más fantásticos viajes que haya realizado.

Calificación

4,45 de 5
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publicado el 5/oct/2007, 18.51
modificado el 7 de enero a las 13.18
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Últimos comentarios

mastrid dice:
Luego de leer tu articulo tengo una idea diferente sobre este municipio y sus maravillas.

Te felicito por compartirnos ese interesante viaje y estoy segura que muchas personas lo tendremos en cuenta como destino turistico para nuestras proximas vacacioens

Publicado el 23/oct/2007, 14.20 

byvicobe dice:
muy interesante, estoy planeando mi viaje para julio y agosoto del 2009 a Colombia y tu diario me sirve mucho, gracias, si necesito más info no te sorprendas si te la pido
saludos desde Ecuador
Byron

Publicado el 4/nov/2008, 17.38 

fidelche dice:
Me gustado tu articulo esta muy logrado; yo estuve en el Banco hace 15 años,y estoy planeando ir en el mes de Agosto desde Medellin, tu sabes ¿si hay Barcos,Ferrys,o Lanchas que vayan por el rio Magdalena? a monpx o el Banco . Gracias, Un Saludo de fidelche
Publicado el 13/jun/2009, 00.38 

candle dice:
Muchas gracias por el relato..estoy buscando información que me empuje hacia mompox y ahora me dan muchas ganas de llegar hasta ahí. Crónica de una muerte anunciada es un libro que recuerdo mucho y el primero que leí de Gabo y me gustaría mucho ver los paisajes que llevo en la memoria hace tantos años. Tienes idea de cómo llegar desde Cartagena? saludos!
Publicado el 7 de enero a las 13.18 

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