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On the road...

Escribe: Gioai
Bitácora de fugas geográficas y experiencias especialmente al interior de mi país... Me gusta escribir lo que voy viendo y viviendo en mis salidas... En noviembre viaje al Perú: Tumbes, Lima, Cuzco, Machu Pichu, Titicaca y subiré poco a poco mi testimonio en Viajeros.com. Me encantaría conocer personas extranjeras que pueda ayudar a conocer mi ciudad, mi país y ahora tambièn el Perù.

 

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Ya de tarde

Mompiche, Ecuador — domingo, 18 de octubre de 2009

Lo primero que querìamos hacer ya reparado el auto es dar una vuelta en èl y a mi, a quien màs, se me ocurriò que irìamos a recorrer la playa,  atravesamos un banco de arena, pero la playa no estaba tan ancha como en la mañana. La marea habìa traìdo el mar hasta cerca de las cabañas y no habìa una franja de suelo firme para manejar. Mi amiga asustada pidio regresar pero al intentarlo el Aveo se hundiò en la arena. Lo empujamos hasta donde llegaban los resquicios de las olas para tomar viada y el "guaguau" que andaba por ahì ya nos habìa detectado y se acerco presto para ayudar a empujar. Luego del intento fallido vinieron otras personas a poner el hombro, meti primera marcha y no dejè de acelerar hasta atravesar esa arena, salir a la transversal, y detenerme como 50 metros adentro. Espere a mi amiga y nos dirigimos al pueblito que se reducìa casi a su calle principal y por la noche buscamos una fogata en uno de los bares playeros, regentado por un negro amante del reggae. Nos dejamos lamer por las lenuguas de fuego y nos sentamos a eschchar la mùsica, mirar los cuerpos cadenciosos de los danzantes de reggae que bailaban solos, sueltos, haciendo un grupo disperso, hasta que sea hora de regresar "a casa".

A la mañana del dìa siguiente mi intenciòn de recorrer el lado norte de la playa en el auto se mantuvo pero mi amiga se opuso y tuvimos que explorarla a pie. Caminamos toda la mañana esperando encontrarnos con un rincòn de naturaleza paradisiaca, pero el recorrido no ofrecìa mayor variedad en el paisaje... solo la planta de nuestros pies que pisaban cientos de caracoles con cangrejitos ermitaños adentro, regados en la parte de playa mojada, la vista de una ensenada en el horizonte, que nos parecìa al principio cercana pero que no nos acercabamos nada despues de horas de caminata, (ahora que veo el mapa de google me encuentro que su geografìa sale en la foto del satèlite, asìq ue era muy pero muy grande la ensenada), una inmensa masa orgànica cafè y blanda que parecìa una ballena muerta en la playa, una elegante gringa cual romàntica sirena sajona caminando lo màs lejos que pudo y regresàndose despuès, unas cabañas apartadas exclusivas donde se hospedaban personas selectas y, cuando ya no encontràbamos nada hicimos un alto para meternos al ocèanos que estaba aùn algo frìo.

Publicado el 18/oct/2009, 02.37
Modificado el 10/feb/2010, 00.47
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