Escribe: Latinazo24
Si bien siempre tuve las ganas de irme de mochileo, nunca se había dado la posibilidad, sin embargo, este año (verano del 2012) me decidí pescar mi mochila y lanzarme a la aventura hacia los rincones del sur de Chile, rincones a los cuáles jamás nunca había ido. Así que trabajé todo un año pensando en mi viaje, y con cada moneda que me ganaba con los horribles trabajos que tuve que hacer durante el año, pensaba en lo hermoso que sería el dónde irían a parar.
Camino hacia las 7 tazas
Molina, Chile — domingo, 5 de agosto de 2012
Era febrero del 2012, quedaban 2 semanas para que terminacen las vacaciones y yo estaba con un dolor asqueroso de cabeza (era tal que llegué a parar a la posta) y todo esto un día antes a la salida que tenía programada para salir de Santiago mochileando. Sin embargo me dije: esto no puede ser impedimento para irme de mochileo, así que solo descancé un día, y al siguiente, estuviera como estuviera saldría igual. Y así fue, nos juntamos con mi amiga Marcela a las 9:30 de la mañana en mi casa, con nuestras mochilas a cuestas, y partimos al terminal de santiago.
Ambos estuvimos de acuerdo en que nuestro primer destino debían ser "Las 7 tazas", ninguno conocía ese lugar y era el ideal para comenzar visitando antes de adentrarse a los rincones más lejanos del Sur. Así que tomamos un bus directo hacia molina, que era lo único de lo que estabamos seguros, había que llegar a Molina para poder ir a las "7 Tazas". En el terminal Santiago nos salió a 4 mil pesos el pasaje hacia Molina, y luego de un viaje de 3 horas finalmente llegamos a Molina: una comuna pequeña, muy bonita, muy sencilla. A penas nos bajamos del bus preguntamos dónde había que tomar la micro que nos dejaría en las "7 Tazas" y un señor fue nuestra salvación, claramente sabía lo que buscábamos y nos indicó dónde ir, también nos ofreció llevarnos nuestros bolsos en su carrito lo cual cobraba a voluntad de cada uno. Así fue como nos dejó en unas micros bastante rústicas, unas verdes que cobraban 2 mil pesos, y que llevaba mucha gente a bordo, de hecho, muchos de ellos se iban parados, lo cuál no es muy recomendable luego de un vieje de 3 HORAS, un viaje no muy cómodo ya que el camino era de tierra y con bastantes curvas, así que hay que decirlo: el viaje es lo peor, pero todo valía la pena para llegar a tal hermoso lugar. Nosotros nos quedamos en el famoso "Parque inglés" hay muchos otros camping antes, pero este nos habían recomendado así que nos quedamos allá, este queda al final del recorrido y casi la mayoría de los viajante tenían como fin el mismo destino, este camping cobra 2 mil pesos por persona, es muy amplio, muy bonito, tiene baños y ducha y en algunos sectores luz para la noche, hasta las 12 de la noche. Luego una oscuridad absoluta, pero perfecta para precenciar la hermosura del cielo despejado que permite ver la infinidad de estrellas que se podían apreciar en las noches.
Tambièn se pueden hacer fogatas, así que mientras se acompañe de responsabilidad y la apaguen bien despuès, sirve mucho para capear el frío de las noches.
Al otro día, un sol maravilloso, un calor impresionante que nos permitió ir a refrescarnos al río claro, hay lugares maravillosos para ir a bañarse y capear el calor que hace en ese lugar de día, así que ahí estuvimos durante la mitad del día, conocimos a un par de personas que me ayudaron a nadar jajaja (sí, no se nadar) y que se rieron de mis caídas cuando intentaba cruzar el río jajaja. Luego nos fuimos a almorzar y partimos nuevamente el recorrido a visitar las tan ansiadas "7 Tazas" , hermosas, un paisaje muy bello e impresionante, si bien el salto de la leona se encontraba seco, eso no hizo que haya sido una pérdida de tiempo conocer tan hermoso lugar, conectados con la naturaleza y la omnipotencia de nuestro Chile. Lo que sí, para bajar del Parque Inglés a las "7 Tazas" hay que tomar una micro ya que está bastante más abajo, así que mucho ojo con eso, además también hay que poner bastante atención con los horarios en que salen las micros por que solo dos o tres veces al día hacen el recorrido. Nosotros bajamos en micro pero luego subimos caminando y eso sí que fue un laaaaaargo paseo.
Al otro día ya debíamos partir y seguir con nuestro camino hacia el sur de Chile. Siguiente destino, Valdivia (queríamos alcanzar a llegar a la noche valdiviana y nos quedaban solo dos días para ello así que había que apurarse).
Otra cosa, me faltaba decir que no pueden perderse el pan de Plátano, una delicia que venden arriba en el Parque Inglés.
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Que lamentable que no pueda subir las fotos del viaje, lo he intentado en muchas ocasiones pero no se por que no puedo. Si alguien sabe el problema que podría tener sería de gran ayuda si me lo indican. Me gustaría mucho poder compartir las fotos, ya que están buenísimas.
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Capítulos de este diario
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1
Camino hacia las 7 tazas
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2
Conce, Los Angeles, Temuco y por fin Valdivia: la más bella
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3
Próximo destino: Chiloé
Isla Chiloé, Chile | 22 de diciembre de 2012
En Molina...
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