Un contacto con Birmania
Escribe: vilma_ib3
Birmania, Myanmar los dos son correctos pero representan épocas diferentes. Oro, azafrán, silencio, mercados, vegetales y pagodas. Todo esto y las sonrisas de una gente que quiere que disfrutes de su país son el mejor reclamo para viajar hacia el Este.
Mingún y Ava
Mingun, Myanmar — martes, 18 de octubre de 2011
Hoy nos hemos levantado en Mandalay y seguiremos por aquí un par de días. Salimos del hotel a las 08.30 después de dar buena cuenta del desayuno.
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Nos vamos a embarcar durante aproximadamente 1hora por el río Ayeyarwady hacia Mingún unos 11km río arriba desde nuestro embarcadero en Mandalay.
El día se ha levantado amenazando tormenta pero la temperatura es bastante agradable y al menos corre el viento. Subimos al barco donde nos encontramos con la capitán y el
timonel.
Una vez que dejamos la orilla, tanto en el agua como en sus márgenes la gente hace su vida pescando, lavandose, lavando ropa y responden con amplias sonrisas a mis saludos o con vergüenza al objetivo de la cámara si se sienten demasiado observados.
El paseo es muy agradable y Khaing aprovecha para pintarme la cara con Tanaka para que no me achicharre.
A medida que nos acercamos a la orilla podemos diferenciar 2 grandes construcciones: una de color rojo y otra de color blanco y vigilando el conjunto un par de Chinthes (guardianes mitad león y mitad dragón.) bastante estropeados.
Después de la lluvia está todo lleno de barro, y si se va con cuidado lo mejor es ir descalzo desde el primer momento.
Una pequeña cuesta conduce a la entrada de lo que pudo ser la pagoda más grande del mundo hecha de ladrillos.
Su altura sería de 150 metros, es decir, el triple del tamaño actual de no ser porque las obras se detuvieron a la muerte del rey Bodawpaya.
El monumento está dividido por una enorme grieta a raíz del terremoto de 1838.
Los vendedores de abanicos, sombreros y postales de la base te reciben en todos los idiomas: “guapa”, “no muy caro”. Solo se puede subir descalzo, y después de un montón de
escalones y la ropa empapada en sudor por el calor y la humedad se llega a la cima.
Despacio,lentos pero seguros y mirando al suelo. Los ladrillos no están en buen estado y se puede tropezar, además hay muchas orugas con pelos de colores que es mejor no pisar.
De todas formas hay muchos chicos jovenes que ayudan a subir a la gente por 1 o2 $.
Desde arriba hay una vista preciosa del pueblo de Mingún y de las pagodas Hsinbyume y Molmi. Una vez que hemos dado la vuelta a la cima esquivando y salvando con ayuda desniveles y haciendo muchas fotos ,desandamos de nuevo los escalones de bajada y vamos a ver la Campana de Mingún.
Se considera la campana de bronce colgada más grande del mundo y sin grietas.
Hay bastante gente ya que parece ser que todos los guías hacen las paradas en el mismo orden.
Os recomiendo visitar la pagoda Hsinbyume nada más bajar y hacer las paradas a la vuelta. La pagoda puede parecer una enorme tarta de merengue o las olas del mar dependiendo desde donde se mire.
La construyó el rey bagyidaw y se la dedicó a la memoria de su esposa más madura.
Las 7 terrazas onduladas representan las 7 cordilleras que rodean al monte Meru que ocupa el centro del universo.
Para subir a la Stupa hay tres caminos paralelos de escaleras. Uno central más ancho y 2 laterales más estrechos. Por cualquiera de ellos vais a sudar lo mismo….
Arriba del todo hay una imagen de buda donde se puede ofrecer incienso.
Un vez visitado este templo nos paramos con los artistas locales. En esta zona entre otras cosas se dedican a la pintura por lo que después de sentarnos a tomar un té con uno de ellos y que nos enseñe su obra, compramos un par de acuarelas por unos 30$ que las protegerán estupendamente en unas cañas de bambú. Parecen fotografías.
Deshacemos camino entre multitud de niños y niñas que intentan vender sus mercancías aludiendo necesitar dinero para el colegio. Es lo único que no me ha parecido bien. La avidez por parte de los peques del dinero extranjero.
Volvemos al barco y regresamos a Mandalay.
Como ya hay hambre nos dirigimos al restaurante Too Too. La comida es estupenda y de lo más autentico que hemos probado. Es un restaurante de comida tradicional y solo hay que señalar el plato que se quiere.
No es el típico restaurante de turístas así que no hay que esperar grandes decoraciones ni nadie cantando o bailando Las sopas están estupendas.
Solo hay que dejarse llevar y abrir mente y estómago. Las gambas estan estupendas.
Abstenerse estomagos delicados y escrupulosos. Se paga en Kyats.
Una vez llenos como boas nos vamos a una fábrica de marionetas.
La verdad es que aquí todo se hace a mano y cualquier lugar ofrece una experiencia única a la hora de valorar el trabajo manual.
De todos los tamaños,colores y formas se pueden encontrar los más diversos personajes del Jakata budista o el Ramayana indio. Creo que hemos ido picando en todas partes.
Se viene conmigo un elefante para que la buena suerte continue con nosotros.
Vamos a visitar por la tarde y esto es sobre las 14 p.m o así, la Mahamuni Paya.
El santuario que podemos ver hoy en día es relativamente nuevo ya que fue destruido en un incendio en 1884. Es uno de los centros budistas más importantes de Myanmar y
entre sus paredes doradas y carmesís se encuentra la imagen del Buda Mahamuni.
Es una imagen espectacular de 4 metros de altura y originalmente de bronce, pero a lo largo del tiempo se ha ido recubriendo de oro, exclusivamente por los hombres, ya que solo ellos pueden acceder a la plataforma en la que se encuentra, y aumentando de volumen.
La estatua muestra a Buda en el momento de la iluminación y por ello extiende su brazo derecho con la mano tocando el suelo como testimonio de sus actos pasados. La otra mano reposa sobre las rodillas con la palma hacia arriba.
La corona de la cabeza y el pecho están repletos de piedras preciosas incrustadas (diamantes, zafiros, esmeraldas, rubíes, etc.) , donadas por los devotos budistas en el
pasado. Su cara por el contrario está completamente despejada y todas las mañanas a las 4. A.M. el abad la lava y seca y lava los dientes con un gran cepillo y perfuma y deja en perfecto estado para ser venerado por los devotos.
En el patio de fuera hay un edificio pequeño que tiene en su interior unas figuras Jemer de bronce originarias de camboya traídas por los tailandeses en 1431.
Todo el mundo las toca y estan bastante brillantes en las zonas de roce.
Todavía vamos a hacernos una escapada a Ava aunque la tarde empieza a no acompañar.
Se ha nublado y cuando subimos al ferry que nos llevará hasta allí se empiezan a escapar las primeras gotas de lluvia. Ava es una isla limitada por los ríos Myitnge y Ayeyarwady.
El único medio de transporte para visitar los monumentos, bastante separados unos de otros, es el coche de caballos y la verdad es que si fuesen descubiertos se podría disfrutar más de las vistas, pero en este caso agradecimos que fuese cubierto ya que empezaba a llover con más fuerza.
Después de unos 45 minutos o así escuchando los cascos del caballo contra el barro llegamos al monasterio Bagaya Kyaung. Es un monasterio construido por completo en madera de teka y su interior es bastante oscuro y tranquilo.
Por el momento nos vamos a quedar aquí dentro hasta que pare el diluvio universal que está cayendo ahí fuera. Hay figuras preciosas que se ven con esta poca luz o se intuyen.
Parece que empieza a llover algo menos así que vamos a visitar rápidamente el monasterio Maha Aungmye Bonzan.
Solo por fuera y dandole una vuelta rápida está hecho de ladrillo y estuco lo que ha dejado que llegue hasta hoy. El terremoto de 1838 lo destruyo bastante pero una de las esposas del rey Mindón lo hizo restaurar en 1872.
Con bastante prisa ya que ha vuelto a llover, nos dirigimos hacia el punto de salida del ferry ya que si sopla mucho viento y sigue esta cantidad de agua no podremos cruzar de vuelta.
Bueno…. Una vez al otro lado estamos más comodos pero igual de mojados.
Después de uan buena ducha salimos a cenar y esta vez fue algo rápido : arroz amrillo con pollo y sopa de hojas. Con el estómago calentito vamos a dormir fenomenal.
Opiniones:
| Servicio | |
| Comida | |
| Ambiente | |
| Precio/calidad |
Too Too
Comida: Comida Autóctona en Mingun, Myanmar
Es un restaurante local con muy buena comida Birmana. El que que este lleno de personas del lugar lo confirma. No tiene casi decoración y no hay nadie cantando ya que no está orientado al turísta, por eso familias con niños o cualquier persona que busque un restaurante a la forma europea o americana debe abstenerse. Hablan inglés básico como para entenderse. Los zumos son buenos,cualquiera que tengan: papaya, piña Si no hay sitio abajo o en la habitación de al lado, también hay un piso arriba. Solo hay que acercarse al mostrador de cristal y elegir lo que te llame la atención. En caso de tener poco tiempo para comer allí, lo meten en bolsas de plástico para llevar Preguntar si tienen queso.
Ideal para: Parejas, Con amigos, Solos y solas, Grupos | Aconsejable para: Cocina local, Bajo presupuesto
Plato sugerido: Albondigas de gambas y pescado. Las verduras están estupendas en cualquier sitio
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Capítulos de este diario
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1
Madrid-Yangón
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2
Llegada a Yangón
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3
Mandalay y sus ciudades antiguas
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4
Mingún y Ava
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5
De Mandalay a Bagán
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6
Bagan la ciudad de las mil pagodas
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Bagán
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8
Ultimo día en Bagan
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De Bagan a Pindaya
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De camino al Lago Inle
Myanmar | 24 de octubre de 2011
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De paseo por el lago
En Mingun...
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