Luego del entretenido paseo en el teleférico, caminé unas cuadras para almorzar, sólo quería entrar en el primer restaurante que viera, ¡ya era la 1:00 pm! Y sólo tenía dos empanadas desde las 7:00 am… así que fue una pizzería y vaya sorpresa, admito que es una de las mejores pizzas que he comido, no sé el nombre ni la dirección del restaurante pero sé cómo llegar, además que es un lugar agradable con decoración en acabados de madera, altos paredones, algunas lámparas de vela y su espacio es pequeño pero acogedor. Luego del almuerzo fui con mi tío y prima a descansar en la posada. ¡Ya!
Después de un corto receso no aguantaba las ganas de caminar por el casco central de la ciudad, el clima era muy agradable. Subí unas cuatro o cinco cuadras arriba de la posada y llegué a la plaza Bolívar, no cabe duda que con su sencillez sea muy bonita, limpia y agradable… digna representante de su gente merideña, estaba llena de turistas, visitantes e hippies, estos últimos fabricando bellas artesanías, al sureste de la plaza se encuentra la Basílica Menor de Mérida, espectacular joya arquitectónica del pasado de Mérida que junto al museo Diocesano dan la sensación de estar ante un ambiente romano; al suroeste de la plaza se encuentra el edificio de la gobernación de Mérida, que tiene un contrastante color mostaza hermoso que hace juego con todo la plaza y sus adyacencias, este tiene un estilo arquitectónico español sencillo y bello, en la punta oeste de la plaza se encuentra el rectorado de la Universidad de los Andes una de las más importantes del país, el color beige de sus paredes más las decoración de su jardín da un aspecto Babilónico del lugar, además de bellas lámparas en su entrada, en fin un lugar para admirar.
Luego dos cuadras al noreste de la plaza se encuentra el museo de Arte colonial, es un espacio muy peculiar de la ciudad, es transportarse a un mundo de arte excepcional donde están expuestas fabulosas e indescriptibles obras de arte, digna de admirar y estudiar… el detalle es que muchas estaban valoradas en más Bs 1000000 ($ 500) para el año 2006, quizás hoy estén más caras. Luego caminé por otras calles deleitándome en sus sencillas casas, y lugares, todo esto rodeado por las inmensas cordilleras tanto Nevada al sur como La Culata al norte, dando uno de los más bellos paisajes urbanos del país… bueno después de un intenso día de paseos y recorridos regreso a la posada a descansar.
Eran las diez de la noche, las salas estaban solas, entonces me fui a bañar, abro la llave para calentar el agua así que esperé, esperé y esperé… el agua nunca se calentó tuve que bañarme con un agua extremadamente fría… salí del baño temblando como un perrito, el frío de esa noche al dormir no fue para nada normal… así que al día siguiente le pregunto a la doña acerca del calentador… a lo que me responde muy cariñosamente - ¡ay! Hijo perdone, pero es que a las 9:30 pm apago el calentador – jeje, por lo menos aprendí que en un próximo viaje tengo que preguntar el horario del calentador.