Una mirada sobre Marruecos

Escribe: micaela-castilla
Una historia contada con la ayuda del hermoso país que conocí

 

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Capítulo 2
 

Y se va la segunda!

Marruecos — domingo, 5 de febrero de 2012

Además de visitar estos lugares, fuimos a un negocio en donde vimos las alfombras super trabajadas. Otro de los procesos que pudimos presenciar como se lleva a cabo fue el de la cerámica, la construcción de pequeñas y grandes piezas. La verdad es que es un trabajo muy elaborado y que consiste de muchas horas de trabajo, es asombroso las cosas que hacen y el arte que tienen. En Fes nos tocó estar por dos días. En este pueblo conocimos un restaurante al que fuimos por la noche a disfrutar de la música característica de Marruecos tocada en vivo y a presenciar un casamiento marroquí del que formé parte.
Al día siguiente nos fuimos a conocer un pequeño pero adorable pueblo llamado Ouarzazate y fue ahí donde vimos la nieve por primera vez. No estuvimos mucho tiempo ya que fue una parada que nos llevaba a otro lugar, Erfoud.

En el camino a este último lugar mencionado fuimos encontrando diversos paisajes pero mayormente era nieve. Más allá de la blancura que vimos, encontramos un pantano espectacular. Luego de bastantes horas de viaje llegamos a Erfoud. Particularmente no es una de las cuidades más lindas pero es la que más me gustó ya que es donde se encuentra el desierto y sus inigualables dunas. En el hotel en donde durmió la mayoría de la gente esta hecho de adobe y fue el primer hotel en donde paramos que estaba construido de esta forma. Este detalle le da su toque al lugar. Y bien llegamos, comimos y nos dirijimos a nuestra aventura en el desierto, fuimos hasta allí en 4X4 y camino a las dunas nos detuvimos en un lugar donde encontramos una jaima con dos mujeres que trabajaban el telar y dos niños que las acompañaban. Al lado de la jaima se encontraba la cocina y estaba hecha con rocas, barro, paja y madera. Al finalizar nuestra mirada por ese lugar, nos dirijimos finalmente a las impresionantes dunas aunque esa palabra me queda corta para describir su impactante belleza. Cuando llegamos nos encontramos con los dormedarios y los dromediarieros que nos estaban esperando. Nos subimos a ellos, lo cual me encantó y salimos a andar un poco.

Luego de un rato descendimos de los dromedarios y subimos una duna a pie para poder disfrutar de un nublado pero maravilloso atardecer. Cuando el sol ya se había escondido bajamos de las dunas sentados en una alfombra que fue tirada por la fuerza del dromediariero de cada uno, muy divertido la verdad. Lo que le siguió a esto fue una fogata hecha por los marroquies con música cantada y tocada por ellos. Este fue el comienzo de una noche muy amena e inigulable. Al finalizar la fogata el grupo de personas con el que fui en el tour se dividió dejando simplemente a 6 personas en el desierto, para pasar la noche allí, dentro de las cuales me encontraba yo. Lo bien que la pase gracias a la gente que me acompañó y el lugar no tiene palabras. El sitio donde dormimos fueron las jaimas. El lugar es un rectangulo que no llega a cerrarse y esta todo rodeado de jaimas y en el centro, además del camino, estaba adornado con alfombras y almohadones que esperaban nuestro disfrute.

El lugar estaba vacio, más allá de las personas que trabajaban en ese complejo no había nadie, teniamos todo el espacio para nosotros. La comida y la atención que nos brindaron ahí fue gratificante. Cuando la noche cayó nos acostamos a ver las estrellas todos juntos y a hablar un poco. Realmente hacía frío, pero nada iba a evitar que disfrutaramos de ese momento y ese lugar. Al principio el cielo estaba bastante nublado, no se veía ni una sola estrella, después de esto lloviznó un poco pero finalmente se despejo y pudimos disfrutar de un cielo que muchas veces se hace difícil encontrar en la cuidad. Luego de aprovechar la suerte que tuvimos, nos fuimos a dormir y esperar hasta el amanecer que iba a suceder a las 7 am apróximadamente. Nos levantamos 6.50 am para poder disfrutarlo y el cielo nos regaló un momento increíble. Esta vez las nubes no molestaron a nuestros ojos. Si hay algo que jamás me cansaría de ver son los comienzos y los finales del día, merecen ser vistos siempre la verdad y más que nada en lugares tan increíbles.

Al finalizar nuestra experiencia en el desierto, nos vinieron a buscar y partimos hacia Marrakech, lugar que se encontraba a varios paisajes de distancia. Camino a este último tramo paramos en un lugar en donde nos mostraron el proceso que lleva el mármol y como se obtiene el agua, dos verdaderas artes. Después de terminar de ver estos lugares nos dirijimos hacia un local en donde se dedican a vender el aceite de Argan y cosas producidas con el mismo que son realmente buenas. En este lugar les recomiendo que compren el aceite y la crema para los labios ya que todo lo demás contiene muy poco del aceite y no vale la pena realmente. Como podrán o no saber, el aceite de Argan es muy bueno para el cuidado de la piel o la caida del cabello, así que si a alguien le interesa, ya sabe donde puede conseguirlo!

Este tipo de producto es recomendable que se compre en un lugar confiable ya que se puede encontrar por varios lugares pero no suelen contener mucho del aceite que buscamos, sino que también usan el aceite de girasol y no vamos a darnos cuenta. Cuando llegamos a este lugar nos enseñaron la fabricación del aceite, como todo lo manual, conlleva de mucho trabajo y es algo digno de admirar. Al finalizar nuestras compras nos dirijimos hacia un restoran que se encontraba rodeado de la montaña de Gorge Todra, impresionante lugar para comer y admirar. Luego de esto viajamos unas cuantas horas hasta que llegamos a Marrakech. En el camino nos fuimos encontrando con varios paisajes espectacularmente maravillosos. En nuestra anteúltima noche tuve el placer de poder salir a conocer la noche en Marrakech, la verdad es que fuimos al bar African Chic y me pareció super acogedor y con una onda tremenda. Un pequeño pero bonito lugar al que si pueden recomendaría que vayan. Allí hubo músicos que tocaron diferentes canciones en español para mi sorpresa y en árabe además de inglés. Sonaban muy bien y se disfrutó la verdad.

Tristemente llegó nuestra última noche en el bello país que tuve el placer de conocer. Para despedirnos del mismo nos llevaron a comer a un hermoso lugar en donde se hacía un espectáculo que mostraba las cosas características de Marruecos. A mi particularmente no me agradó mucho el espectáculo aunque tuvo sus partes entretenidas. Al terminar mi última noche armamos las valijas y nos fuimos pero previo a eso recorrimos la otra parte de Marrakech que nos había quedado y fue unas horas más tarde cuando partimos del inolvidable país.


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