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Marrakech 9

Escribe: Caramillo
Seguimos hacia otros zocos, el de los joyeros, carpinteros, tintoreros y caldereros. Todos magnificos. Finalmente llegamos a la Medrasa de Ben Youssuf, un edificio magnifico, falto ya de...

 

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Capítulo 1
 

Marrakech 9

Marrakech, Marruecos — lunes, 19 de julio de 2004

Seguimos hacia otros zocos, el de los joyeros, carpinteros, tintoreros y caldereros. Todos magnificos. Finalmente llegamos a la Medrasa de Ben Youssuf, un edificio magnifico, falto ya de utilidad pero admirablemente restaurado para el disfrute de los visitantes: las salas principales recuerdan a la Alhambra de Granada por el labrado de las paredes y la profusion de arabescos. El edificio es bellisimo. En el interios se distribuyen las habitaciones de los alumnos en grupos de siete o nueve a lo largo de pasillos interminables. El lujo allá es casi sofocante. Despues de todo esto me sentia fatigado y ya era casi la hora de la comida de medio dia. Habia discutido en una tienda de objetos artesanales sobre el precio de un hermosisimo joyero labrado de madera olorosa y no me habia puesto de acuerdo con el vendedor, que me habia pedido una suma desproporcionada. El tipo casi me suplicaba para que se lo comprara (son habilisimos para despetar sentimientos de piedad), pero yo me habia negado a pagar tal precio. Despues en otro lugar compre un bolso de cuero para una amiga y el guia tuvo que prestarme 100 dirhams que me faltaban. Cuando me acompañó a la villa en taxi para cobrar su estipendio y la deuda que tenia con él le di dinero sobrado, cosa que ademas de sorprenderle me agradecio con una casi reverencia y beso en la mano. No me gusta ser mezquino con los que me ayudan. Desde ese mismo momento decidi visitar la Medina por mi cuenta, sin acudir a ningun otro guia, porque vi que era facil desemvolverse en ella. Al dia siguiente volvi solo y me dirigi en direccion contraria, por callejuelas interminables, hacia el lado sur de la Medina, donde se ubicaban las Tumbas Saadies y el Palacio Badii. Nunca nadie me molestó en tal trayecto. Ni en los anteriores. En cambio en la Plaza de Jemma F´naa muchos me pidieron dinero constantemente. (continuará)

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