Llegamos a Marrakech con un vuelo procedente de Girona. Era a principios de agosto, y nuestro viaje iba a durar dos semanas.
Levabamos unos cuantos Dirhams es de España, pero depués no tuvimos problemas para ir canviando, evidentemente, más fácil en ciudades.
Nos vinieron a buscar para traernos directos al hotel. Ese hotel y un coche para empezar nuestra ruta dos días más tarde era lo único que traíamos reservado des de casa.
Con la Lonely Planet de lujo para el resto!!!
La primera sensación al salir a la calle fue la de un golpe de calor impactante, y aún así nos decían que teníamos suerte de no haber pillado la ola de calor de la semana anterior. jaja!!!
Para el resto del viaje, el calor estuvo presente pero no es un problema! Se aguanta perfectamente!
El taxi nos dejó enfrente de la plaza Jeema el Fna (creo que se escribía así), vaya, La Place, como la conocen ahí! IMORESIONANTE!! Sobre todo de noche, cuáno se montan decenas de puestos de comida rodeados de bancos y mesas largos donde sentarse a cenar.
Si te apartas un poco de la Plaza se observa como un techo de humo provocado por los kilos y kilos de carne cocinados ahí enmedio de la calle. Experiencia imprescindible, cenar ahí!!
Nuestro Riad se llamaba Magí (50€ / noche). Estábamos solos en el hotel, en una habitación con acceso directo al patio de la planta baja. El trato excelente! Lo llevaban un chico y una chica jóvenes muy agradables. Ella era más callada (nos preparaba el te y el desayuno y poca conversación). Con él sí tuvimos largos ratos de compartir te y consejos para nuestra ruta.
El Hotel se encontraba en medio de la medina, y la promera vez te tienen que acompañar pq si no es imposible llegar. A nosotros nos acompañó un chavalm que nos llevaba las maletas con un carro, y se les da una propina. Está lleno de ellos en la ciudad.
La gracia de Marakech es callejear por su laberíntica medina, entrar en toendas, regatear durante largos ratos, que incluyen agradables conversaciones con un te de por medio, y acabar comprando algo como excusa. La verdad es que sería posible decorar una casa con la infinidad de cosas bonitas que hay. Pero mi excusa perfecta con mi novia era que ya íbamos suficientemente cargados!jeje... funcionaba a medias!
También visitamos los jardines de la Menara, un bonito sitio para observar la puesta de sol.
A parte de cenar en los puestos de La Place, ahí mismo hay unas terrazas para tomar algo, con unas espectaculares vistas, o tomarse un zumo de Naranja por 0.30 € en puestos al lado de los de comida. Dicen que son los que provocan las diarreas, pero bueno..... estaban muy buenos!!!
Estuvimos en Marrakech tres días y nos encantó!!