Fue fundada por colonos dorios procedentes de la ciudad siciliana de Megara Hiblea en el año 628 a.C., quienes protagonizaron varios enfrentamientos con la vecina ciudad de Segesta.
Durante el siglo V, pidieron la ayuda de Siracusa en su lucha con Segesta. Segesta, a su vez, solicitó la protección de Atenas. Por ese motivo los atenienses enviaron una expedición a la isla durante la Guerra del Peloponeso. La misma terminó de un modo desastroso para los atenienses en el año 415 a.C. Para completar el panorama histórico, los cartagineses la destruyeron en el año 409 a.C.
Si bien la ciudad fue reconstruida, los propios cartagineses la volvieron a destruir en el año 250 a.C. (durante la Primera Guerra Púnica) y deportaron sus habitantes a la vecina ciudad de Lilibeo.
Esta ciudad ubicada en la región occidental de la isla de Sicilia, sobre el mar Mediterráneo, hoy cuenta entre sus ruinas las murallas de la acrópolis antigua y ocho templos dóricos. El templo de Apolo es el más grande de los construidos por los griegos en esta región, y es uno de los mejor conservados luego de tantas guerras y batallas desarrolladas en esta zona.