Marienbad y Franzensbad dos ciudades balneario checas

Escribe: maraton
Destacan en la Ciudad, la debilidad y perdición de las Mujeres Checas, bueno, de casi todas las del mundo... sus Joyerías. Repletas de casi un único artículo: El ámbar... encontramos cientos de ellos desplegados en toda clase de monturas. Sin embargo... ni un solo precio. Otro producto favorito de las Joyerías Checas especialmente en Praga, son los Granates Checos. De nuevo, sin precios, hacen desistir, si no eres un entendido, pues no ofrecen ninguna garantía de que no apliquen distinto

 

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Capítulo 1
 

Marienbad y Franzensbad

Marianske Lazne, República Checa — sábado, 19 de julio de 2008

MARIENBAD Y FRANCENBAD

(DOS CIUDADES BALNEARIO CHECAS)
 
MARIENBAD 49 96´47´´ N 12 70´05´´ E
 
"Last year in Marienbad" Es una película dirigida por Alain Resnais en el año 1961. Les confieso que he intentado verla entera no menos de tres veces y no he sido capaz,,, son tantas las incongruencias del film con un caótico argumento, que tuve que abandonar.
Me preguntaba por la razón de mi encabezonamiento en este particular film, hasta que resolví el enigma... Señores, me había enamorado del título!
"El año pasado en Marienbad"
No me negaran que es tremendamente evocador y poético...
¿Quién no guarda en el fondo de su memoria un verano particular? ¿Algo que pudo ser y no llegó...?
¿O tal vez, si llegó, pero no perduró lo suficiente?
Quizás...
¿Un efímero encuentro?
¿Un romance truncado?

Poco importa que el surrealístico film no se rodara en Marienbad, que sus personajes no tengan nombre, que no se sepa quién es quién, que los árboles no tengan sombra y los personajes sí, que en los continuos flash back no se sepa nunca si las imágenes son actuales o del año pasado o puede que no signifiquen... nada!.
Que ganara en 1961 el León de Oro en Venecia o que también fuera nominada como uno de los 50 peores fílms de todos los tiempos.

El caso es, que el recuerdo de "L´Année Dernière à MARIENBAD", siempre me ha fascinado y me llevó a visitar 30 años después de su estreno, el "supuesto" escenario de un "supuesto" encuentro de la pareja protagonista que nunca sabremos si se produjo...
 
Bueno, espero puedan disculpar esta parrafada, pero lo cierto es que Marienbad sí existe, aunque su nombre en los mapas sea Marianske Lazne.

Marienbad, sin llegar, en mi criterio, a la categoría de Karlovy Vary, si es una Ciudad con un encanto especial.
Se mezclan en la Ciudad reminiscencias patentes de un pasado cercano, tiendas decimonónicas enlazadas con Hoteles de evocadores nombres, coquetones parques, pero muy lejos de las inacabables avenidas florales reflejadas en la película.
 
Llegamos con nuestra Autocaravana a Marienbad sobre las diez de la mañana y nos considerábamos afortunados cuando encontramos una plaza en un aparcamiento público muy céntrico. Sin embargo, descubrimos que las desorbitadas tarifas por las 3 horas que pretendíamos quedarnos nos obligaban a introducir no menos de ocho o nueve monedas en el parquímetro, de las que no disponíamos.

La búsqueda de un Local abierto en las cercanías para obtener cambio fue ardua pues la Ciudad no despierta hasta cerca del mediodía.

Finalmente, conseguí encontrar un Bar en el que comenzaban a desplegar sus sillas. Regentado por tres simpáticas muchachas que me prepararon un excelente café y que acompañaron con una galletita y una sonrisa de obsequio. También me surtieron sin problemas con monedas.  Guardo su alegría con afecto, tal vez porque fue la única que recuerdo del recorrido por estas tierras. No me malinterpreten, tampoco tengo que reseñar malos modos, mas bien, indiferencia. Recuerdo que alguien dijo que pasados los 40 nos volvemos invisibles...

Bien, el paseo por la gran avenida principal nos llevó a la parte alta dónde se encuentra el soberbio Edificio de las Aguas Termales en mi visita totalmente vacío.
Alguna gente se congregaba alrededor de una fuente surtidor en el exterior que a las 12 del mediodía ofrecía un espectáculo con un baile de sus aguas al ritmo de una música ambiente. Dentro de su modestia he de admitir que resultaba cautivador en aquél entorno con la artística Galería del Balneario como fondo.

Destacan en la Ciudad, la debilidad y perdición de las Mujeres Checas, bueno, de casi todas las del mundo... sus Joyerías. Repletas de casi un único artículo: El ámbar... encontramos cientos de ellos desplegados en toda clase de monturas. Sin embargo... ni un solo precio.  Otro producto favorito de las Joyerías Checas especialmente en Praga, son los Granates Checos. De nuevo, sin precios, hacen desistir, si no eres un entendido, pues no ofrecen ninguna garantía de que no apliquen distintos precios según el aspecto del comprador.

Poco más que reseñar de esta Ciudad-Balneario que nos acogió en un día gris y lluvioso. La verdad es que Karlovy Vary tiene mucho más empaque y encanto, tal vez porque al ser en la época comunista, lugar de descanso de las Autoridades Soviéticas, se mantuvo mucho más cuidada.
 
 
FRANCENBAD 50 12´59´´ N  12 34´31´´ E
 
En Checo, Frantiskovy Lazne, también es una Ciudad Balneario pero con un regusto mucho más acusado ya que parece fue concebida exclusivamente a este fín. Propiamente la ciudad fue fundada en 1793 por el Kaiser Alemán Francisco II y sus pobladores mayoritariamente de esta nacionalidad, hasta que fueron expulsados en 1945.
Ciudad muy cuidada (parece recién pintada) con unas calles limpísimas y las gentes con las que nos topamos, de edad avanzada, en su mayoría suponemos que alemanes.
De los 24 manantiales que existían en el siglo XV en la actualidad siguen manando 12. Sus aguas con alto porcentaje de gas carbónico son altamente apreciadas en Alemania y sus tratamientos con barro caliente, también muy reconocidos.
La Población de unos 5.000 habitantes está considerada  la más importante de la República Checa en tratamientos con aguas.
La tranquilidad y silencio que respiran sus calles, la mayoría sin tráfico, le dan un aire, tal vez un poco aséptico. No se observa una vida propia, parece habitada exclusivamente por los usuarios de los baños y hoteles, al menos, en la parte de la población dedicada a Balneario.
 
Regresamos a Alemania con un regusto agridulce de una visita a un precioso país que parece no se esfuerza demasiado en agradar a sus visitantes... claro que esto es una muy subjetiva impresión de un viajero muy circunstancial.
Por último les brindo una frase que me enseñaron las dulces muchachas camareras que he mencionado de Marienbad... "ty jsi moje zlatíčko"...  úsenla con precaución (sólo sé que zlato es oro) pero, me aseguraron que gusta mucho a las mujeres...


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Últimos comentarios

escapadadefinde dice:

¿te enseñaron esa frase?
He buscado lo que significa y puede ser verdad que nos guste a las mujeres....y a los hombres.
!Ah! eso de que a los 40 nos volvamos invisibles...!No es verdad!
Un saludo.

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maraton dice:

Con esta maravillosa sonrisa... claro que no!
Les pedí una frase amable en Checo y me escribieron ésta.
Saludos

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Cartel anunciador de la película "El año pasado en Marienbad"

   

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