Parque Nacional Manuel Antonio

Escribe: romjav
Manuel Antonio es uno de los parques nacionales de Costa Rica que combina playas de arena blanca, aguas cristalinas y selva exuberante habitada por los más exóticos animales en total...

 

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Capítulo 1

Parque Nacional Manuel Antonio

Manuel Antonio, Costa Rica — miércoles, 16 de mayo de 2007

Manuel Antonio es uno de los parques nacionales de Costa Rica que combina playas de arena blanca, aguas cristalinas y selva exuberante habitada por los más exóticos animales en total libertad.

Costa Rica es aventura, es playa, color, alegría, es flora y fauna en todos sus rincones. Este país de Centroamérica, que demuestra al mundo desde 1948 que sin ejército se puede vivir en paz, es considerado uno de los 20 países con mayor biodiversidad del mundo, y a pesar de su pequeño tamaño, posee cerca del 4% del total de las especies registradas a nivel mundial. Además, más del 25% del país está protegido, y más del 14% forma parte del sistema de parques nacionales. Por eso los costarricenses dicen que es un país con ¡Pura Vida!

Manuel Antonio Costa Rica está flanqueada por el mar Caribe y el Océano Pacífico, y en los meses de verano sus hermosas playas de color turquesa tuestan a los turistas de todo el planeta. Una de las zonas más visitadas por su gran belleza es el Parque Nacional Manuel Antonio, a orillas del Pacífico.

Esta reserva se ubica en la provincia de Puntarenas, a 157 Km. al sur de San José, y es el segundo parque nacional más pequeño de Costa Rica con una extensión de 1 625 Há; sin embargo, posee una riqueza y una diversidad de flora y fauna pocas veces superadas en este país y en toda América Central, con muchas especies endémicas, raras, e incluso, nuevas para la ciencia. Además, es reconocido por sus playas rodeadas de vegetación y sus majestuosos paisajes, de esos que solo vemos en los folletos de viajes, o donde siempre termina un sobreviviente de algún accidente aéreo en una película de Hollywood.

Llegar a Manuel Antonio desde San José no es complicado, solo tenemos que despertarnos temprano e ir a la estación de buses que está en el centro de la ciudad. Pero eso sí, debemos comprar los tiketes el día anterior para tomar el recorrido directo que dura tres horas. La partida es puntual, y mientras nos relajamos y acomodamos en el asiento, el paisaje pasa lentamente por nuestra ventana: pequeñas y coloridas casas con jardín, inmensos árboles, montañas vestidas de verde intenso, angostos caminos asfaltados, extensos cultivos de banano, café, cocoteros, y pequeños pueblitos de carretera. Y a hora y media de viaje, el mar azul aparece para darnos el alcance y acompañarnos en lo que resta del camino, así como los pequeños hoteles y albergues frente al mar para turistas que prefieren montarse sobre las olas, en lugar de broncearse desde la orilla.

Para los viajeros exigentes que prefieren volar, 20 minutos antes de llegar a Manuel Antonio se encuentra Quepos, un poblado relativamente grande donde aterrizan todos los vuelos que llegan desde San José. El recorrido en avión dura aproximadamente 30 minutos.

El parque nacional se ubica en el pueblo de Manuel Antonio, un pequeño balneario con hoteles con las comodidades básicas para pasarla bien. La avenida principal está rodeada de inmensos cocoteros que miran al mar de arena plateada. Aquí se puede encontrar de todo, desde langosta fresca, hasta un sabroso menú de plátano maduro con frijoles negros, ensalada y arroz blanco, el típico casado costarricense. Pero para los turistas que prefieren los hoteles de cuatro estrellas a más, en el camino entre Quepos y Manuel Antonio se encuentran los hoteles y restaurantes más exclusivos de la zona.

Vamos al parque Frente a Manuel Antonio está la primera de las cinco playas que posee el parque, cada una más impresionante que la siguiente. La playa Espadilla es la más concurrida por los visitantes locales y extranjeros, sin embargo, siempre hay suficiente espacio para todos. Las otras cuatro se encuentran cruzando la entrada del parque, ubicado a unos 200 metros del pueblo.

Espadilla Sur es la segunda playa tropical que tiene una porción de selva como telón de fondo y cabos rocosos con vista al océano y algunas islas. Aquí empieza una red de senderos claramente marcados que nos mostrarán el camino al interior de la reserva. Manuel Antonio fue declarado parque nacional en 1972 y desde entonces ha mantenido casi intacta su belleza. Se pueden observar monos titíes volando de rama en rama, perezosos moviéndose lentamente en busca de frutas, gigantes iguanas tomando sol entre las hojas secas, y decenas de coloridas aves como los pequeños tucancillos.

Luego, a veinte minutos de caminata, al final de Espadilla Sur, y cruzando una antigua isla que ahora se ha unido con la selva, aparece una pequeña playa de arena blanca rodeada de dos islotes pedregosos cubiertos de pura vegetación. Manuel Antonio, la tercera playa, es una piscina de color turquesa con agua muy refrescante. Eso sí, hay que tener cuidado con nuestras pertenencias ya que a media tarde los traviesos titíes bajan de los árboles y se pueden llevar algún recuerdo. No son peligrosos pero sí juguetones. Una regla importante del parque es no darles de comer ya que resulta peligroso para ellos.

Pasando la playa Manuel Antonio, a unos 20 metros, el camino se divide en dos. Un tramo nos lleva al mirador Punta Catedral, desde donde se disfrutan estupendas vistas del Pacífico y de varios islotes pedregosos que son reservas de aves.

El otro conduce a las dos últimas playas de Manuel Antonio, Puerto Escondido y Playa Gemelas. Y es aquí donde termina nuestra guía. Lo que falta por conocer lo deben hacer ustedes por su cuenta, así que tomen su mochila, bronceador, unas buenas zapatillas para la caminata y no se olviden de cargar su espíritu de aventura que lo van a necesitar, porque Costa Rica es ¡Pura Vida!

Rommel Gonzales Cruz


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