MANTA
El ruido de los vendedores y los golpes a los pescados para partirlos en pedazos me despierta a las cinco de la madrugada, me aseo y luego de tomar mi ducha conozco mi hotel que en el penthouse tiene una piscina con linda vista al puerto y la playa, tal vez 500 mts me separaban de ella. A las 7 y 30 am tenía que retirar el auto y llevarlo al taller, me dispuse a encontrarlo y lo lograba a las 8 am y, mientras cambian el aceite del motor con el filtro yo termine un encebollado por dos dólares con gaseosa incluido, en el taller me cobran 45 dólares y los pago para irme a una lavadora de autos pues el día anterior se lleno de barro en Mompiche, la tarifa era de seis dólares y aquí me encuentro con mi esposa e hija para realizar algunas visitas a viejos amigos y a tiendas grandes como Ferreteria Zurita y el Paseo Shopping, comimos el pollo de KFC y por la tarde tratamos de zambullirnos en el mar o en la piscina. Yo quise zambullirme en la red pero el wifi se atasco y sin otra salida alquilaba un computador en un cyber y allí mismo cenaba una chuleta por tres dólares.Despues de la cena, mi esposa y yo fuimos al karaoke y a conocer la noche de esta gran ciudad, estábamos algo cansados y había que regresar al hotel a las diez. En la noche decidimos dejar Manta pues nos falta 800 kms para regresar a casa. El martes se terminaba, mi perro también se duerme y sabíamos que a las 5 am empezara el ruido,,, entonces no hay otra ,,,, dormir