Diarios de viaje > El Mundo

Crónicas Filipinas

Escribe: Gato_perplejo
A primera vista, Filipinas no parece ser uno de los destinos prioritarios que se te pueden ocurrir si quieres visitar el sudeste asiático. Quizá eso es ya un buen motivo para visitar este archipiélago de más de 7000 islas, el segundo más numeroso del mundo.Pero afortunadamente tengo información de primera mano: mis compañeras María y Ángela Yoldi nos han hablado maravillas del país donde vive parte de su familia. Interminables playas, buenos precios, gente amable, fondos marinos espectaculares,.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 2 Capítulo 3 4 5 6 7 ... 29 Siguiente >
 

Jet Lag

Manila, Filipinas — lunes, 25 de julio de 2011

Son las cinco de la madrugada, lo difícil es saber de qué día. Así, a bote pronto, yo diría que es la madrugada del lunes 25 al martes 26, pero no me hagáis mucho caso. Es impresionante que te puedas levantar en tu casa, duermas en un avión y llegues a las cuatro de la tarde al otro extremo del mundo, donde la lucha por la supervivencia (ojo, digo supervivencia, no por conseguir cierto status ni por pagar la hipoteca) es una auténtica jungla.

Cuando nos hemos subido a dormir eran las once de la noche, y la verdad es que teníamos sueño. Nos hemos quedado dormidos bastante pronto y sin necesidad de poner el ventilador, que por cierto sólo tiene una posición,  no hay manera de que rote, pero no importa porque había empezado a diluviar y entraba fresquico por la ventana. Sin embargo, a las cuatro ya estábamos los dos despiertos. Como nos hemos despertado en el avión a las 14:00 hora local, en cuanto hemos dormido cinco horitas ya estábamos descansados. El hostel es bastante tranquilo, pero nuestra ventana da a una zona por donde pasa una carretera que no descansa en toda la noche. Si cerramos la ventana nos cocemos; si ponemos el ventilador se nos quedan los pies helados, porque como no se mueve nos da ahí directamente.

Anoche mientras escribía había cuatro o cinco chicas filipinas en la cocina viendo una novela, unos cuantos viajeros con sus portátiles y el dueño del hostel, un europeo grandote de sesentaitantos, que nos preguntó si nos gustaba el alojamiento y cuantas noches íbamos a estar.
Me asomo por la ventana y a la derecha veo un sin fin de gruas iluminadas que no paran de moverse. Parece que esta ciudad no duerme nunca, como todas las grandes ciudades de Asia. Por nuestra calle pasa gente con su paraguas, un extranjero llega en bici plegable al hostel y otra furgoneta aparca también detrás de él. Son las cuatro y media de la madrugada y aquí nadie para.

Como estamos bastante cerca del Ecuador, a las siete de la tarde ya había anochecido, lo cual me hace suponer que a las seis ya será de día.
Todavía no he encontrado la manera de subir el blog como yo quiero, así que me levantó para investigar como hacerlo, pero como estamos en un segundo piso la red WIFI del hostel (gratuita, por cierto) no llega hasta aquí. Decido cargar el Ipod y me doy cuenta del primer objeto importante que nos hemos olvidado: el cable que lo conecta al ordenador. Sin él, en cuanto se nos acabe la batería nos quedamos sin música. Bueno, supongo que no será difícil conseguir uno por estos lares, otra cosa es que funcione.
Reviso la música que tengo en el ordenador y me encuentro a Amy Winehouse, a la que llevaba tiempo sin escuchar. 27 años y ya nos ha dicho adiós, nunca volveremos a escucharla cantar temas nuevos y nunca volveremos a verla en directo, como en aquel Rock in Rio de 2008, con su copa de vino y su voz impresionante. Kurt Cobain, Hendrix, Jim Morrison y ahora Amy, todos a los 27. Menos mal que hace mucho que no estoy en ese grupo de riesgo.

Ya son las cinco y media y empieza a clarear. La primera impresión de Manila es impactante, pero todos los que han estado por aquí nos han dicho que no es representativa de Filipinas. Hay viajeros que pasan rápidamente por esta ciudad y se dedican a ver las maravillas naturales del país. Nosotros también vamos a hacerlo así ahora, pero como Manila es de paso obligado para coger cualquier avión puede que volvamos a hacer otra escala a otro punto del país. En cualquier caso, el 15 de agosto tenemos que venir para coger el avión que nos lleve a Taiwan, así que igual ahí aprovechamos para internarnos un poco más en el caos de la ciudad.
Son las cinco y media de la mañana y ya hay bastante claridad. El cielo está cubierto de nubes y sigue lloviznando, como corresponde a la estación húmeda en la que estamos. A ver si mañana (bueno, en unas horas) en Puerto Princesa tenemos más suerte, aunque las previsiones también eran de lluvia.
Buenas noches (o buenos días).

Publicado
Modificado el
Leído 791 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 2 Capítulo 3 4 5 6 7 ... 29 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Capítulos de este diario