Un contacto con Birmania
Escribe: vilma_ib3
Birmania, Myanmar los dos son correctos pero representan épocas diferentes. Oro, azafrán, silencio, mercados, vegetales y pagodas. Todo esto y las sonrisas de una gente que quiere que disfrutes de su país son el mejor reclamo para viajar hacia el Este.
De Mandalay a Bagán
Mandalay, Myanmar — miércoles, 19 de octubre de 2011
Dia 19
Hoy dia 19 ha amanecido nublado y llueve, pero menos que ayer. Nos toca hacer la maleta ya que esta tarde saldremos en vuelo con destino a Bagán. Después de un desayuno estupendo y de ponernos morados a comer empezamos con una visita relativamente rápida a la ciudad de Mandalay.
Khaing nos viene a buscar vestida con el longyi que le cosió la hermana de su amiga, con la tela que le regalamos.
Nos vamos a visitar el monasterio Shwenandaw Kyaung.
Es un monasterio de teka tradicional birmano que ha ido defendiendose más o menos de las inclemencias del clima a lo largo del tiempo. Fue construido por el rey Mindón y aquí vivió y murió.
Queda como recuerdo de los edificios palaciegos ya que fue transladado fuera de las murallas del palacio y es el único que sobrevivió a las bombas de la Segunda Guerra Mundial
En otra época era dorado en su exterior y estaba decorado con mosaicos de cristal.
Aún sin esta decoración las puertas son preciosas y tienen talladas flores y figuras de espíritus. Hay unas más antiguas que han ido perdiendo sus formas hasta resultar prácticamente trozos de madera desdibujados y van siendo sustituidas por otras nuevas.
En el afán de restaurar todas las piezas se van a quedar sin piezas originales!!!.
El tejado está decorado con pájaros y mitos budistas en lo que nos ha parecido una verdadera obra de arte de los artistas locales al igual que los pilares con forma de dragón sobre los que se sujeta.
Los paneles tallados del interior resguardados del agua y la humedad están en perfecto estado y destacan los del Jakata que cuentan historias de las vidas anteriores de Buda.
Desde aquí nos vamos a visitar “el libro más grande del mundo”. Kuthodaw Paya
Cuando llegamos allí nos sorprendemos bastante….
Esperabamos un libro de papel, grande, gordo y bajo techo…. Pues no, nada más lejos de eso.
729 losas de marmol forman sus páginas, todas ellas talladas en Pali, antigua lengua birmana y protegidas por su propia Stupa numerada .
Aquí se encuentran grabados los 15 libros del Tripitaka o 3 cestos de sabiduría del budismo.
Pasear alrededor de la pagoda entre estas enormes páginas fue muy agradable y ayudamos por un rato a un peque a recoger las flores que caían de un arbol.
Después nos dirían que las usan de ofrenda y hacen collares con ellas.
Khaing nos invita a una cafetería para celebrar su cumple. Tomamos té birmano (té con leche condensada) que es bastante dulce y té chino que es más suave y viene sin azucar.
Junto con el té, te sirven pequeños tentempiés que tú puedes comer o no y luego te cobran en función de lo que elijas comer. Probamos las samosas de carne (empanadillas triangulares) con salsa de chile. Que buenaaaasssss!!!!!
Las cafeterías o salones de té suelen estar llenos de motos y gente local hablando de negocios y cerrando tratos. Al fin y al cabo no nos diferenciamos tanto, no hay casi nada que no se solucione comiendo a una mesa.
Nuestra siguiente parada es el mercado Zeigyo. El mercado original fue desmantelado y ahora se encuentra en 2 edificios de tres plantas donde encontrar entre otras muchas cosas telas estupendas y con diseños espectaculares. Paraíso de consumistas.!!
Saliendo del mercado por una de sus entradas recomiendo buscar una esquina-pastelería donde hacen y venden la torta de la luna. Es un dulce hecho con harina de trigo y zanahoria, café, platano, almendras y más sabores…
En este mercado hay cestas con un montón de colores que parece ser que son dulces pero aquí pica casi todo, hasta una fruta que tiene un nombre parecido a “fruta de huevos”,por su forma apepinada y que nos fuimos comiendo en una bolsa de plástico.
El día cunde mucho, son las 12.30 A.M. y vamos a comer en el restaurante El Elefante Verde.
Arroz, pescado y pollo todo regado con cerveza Myanmar.
Cumpleaños feliiiizzzz!!! Después de hacerle soplar una vela damos cuenta de algunos trozos de la torta de la luna.
De camino al aeropuerto vamos a visitar una fábrica y tienda de pan de oro.
Vemos lo duro que es el trabajo físico para obtener desde un lingote, las finísimas laminas de pan de oro con las que los fieles doran las imágenes de Buda o se fabrican los lacados.
Durante unos 30 minutos los hombres golpean con unos mazos enormes unos paquetes de hojas de bambú y papel, dentro de las cuales está el pan de oro. Aquí hay bonitos lacados para comprar.
Como parada final hacemos una visita al Templo de la Serpiente en Paleik por pura curiosidad. Es un templo pequeño en el que no hay muchos turístas extranjeros.
A la entrada y a la izquierda hay una imagen de Buda con 3 serpientes pitones a los pies, a las que se puede acariciar. Si se hace alguna ofrenda de dinero, el cuidador hace un rito y reza, les pasa el billete a las serpientes por la cabeza y se lo ofrece a Buda. Todo el templo tiene figuras que representan serpientes protegiendo a Buda.
Se acabó nuestra estancia en Mandalay. En 30 minutos por una buena carretera llegamos al aeropuerto internacional. Veremos que nos espera en Bagán….
Pues……los ríos que se ven por la ventanilla están de color chocolate y llevan muuucha agua. Una vez recogido el equipaje nos dirigimos al hotel donde pasaremos 3 noches.
Hotel Tharabar Gate.
Cansaditos y una vez acoplados en la habitación, toda de madera, nos preparamos para ir a cenar al Restaurante Amata.
De los pocos restaurantes en los que hemos comido techados, está preparado como la mayoría de los que hay, para el turísmo. La comida está preparada con materias primas locales al estilo europeo. Hay espectáculo de marionetas y baile tradicional Birmano.
Esta noche hay que descansar bien ya que mañana hay muchos templos que recorrer.
Hoy dia 19 ha amanecido nublado y llueve, pero menos que ayer. Nos toca hacer la maleta ya que esta tarde saldremos en vuelo con destino a Bagán. Después de un desayuno estupendo y de ponernos morados a comer empezamos con una visita relativamente rápida a la ciudad de Mandalay.
Khaing nos viene a buscar vestida con el longyi que le cosió la hermana de su amiga, con la tela que le regalamos.
Nos vamos a visitar el monasterio Shwenandaw Kyaung.
Es un monasterio de teka tradicional birmano que ha ido defendiendose más o menos de las inclemencias del clima a lo largo del tiempo. Fue construido por el rey Mindón y aquí vivió y murió.
Queda como recuerdo de los edificios palaciegos ya que fue transladado fuera de las murallas del palacio y es el único que sobrevivió a las bombas de la Segunda Guerra Mundial
En otra época era dorado en su exterior y estaba decorado con mosaicos de cristal.
Aún sin esta decoración las puertas son preciosas y tienen talladas flores y figuras de espíritus. Hay unas más antiguas que han ido perdiendo sus formas hasta resultar prácticamente trozos de madera desdibujados y van siendo sustituidas por otras nuevas.
En el afán de restaurar todas las piezas se van a quedar sin piezas originales!!!.
El tejado está decorado con pájaros y mitos budistas en lo que nos ha parecido una verdadera obra de arte de los artistas locales al igual que los pilares con forma de dragón sobre los que se sujeta.
Los paneles tallados del interior resguardados del agua y la humedad están en perfecto estado y destacan los del Jakata que cuentan historias de las vidas anteriores de Buda.
Desde aquí nos vamos a visitar “el libro más grande del mundo”. Kuthodaw Paya
Cuando llegamos allí nos sorprendemos bastante….
Esperabamos un libro de papel, grande, gordo y bajo techo…. Pues no, nada más lejos de eso.
729 losas de marmol forman sus páginas, todas ellas talladas en Pali, antigua lengua birmana y protegidas por su propia Stupa numerada .
Aquí se encuentran grabados los 15 libros del Tripitaka o 3 cestos de sabiduría del budismo.
Pasear alrededor de la pagoda entre estas enormes páginas fue muy agradable y ayudamos por un rato a un peque a recoger las flores que caían de un arbol.
Después nos dirían que las usan de ofrenda y hacen collares con ellas.
Khaing nos invita a una cafetería para celebrar su cumple. Tomamos té birmano (té con leche condensada) que es bastante dulce y té chino que es más suave y viene sin azucar.
Junto con el té, te sirven pequeños tentempiés que tú puedes comer o no y luego te cobran en función de lo que elijas comer. Probamos las samosas de carne (empanadillas triangulares) con salsa de chile. Que buenaaaasssss!!!!!
Las cafeterías o salones de té suelen estar llenos de motos y gente local hablando de negocios y cerrando tratos. Al fin y al cabo no nos diferenciamos tanto, no hay casi nada que no se solucione comiendo a una mesa.
Nuestra siguiente parada es el mercado Zeigyo. El mercado original fue desmantelado y ahora se encuentra en 2 edificios de tres plantas donde encontrar entre otras muchas cosas telas estupendas y con diseños espectaculares. Paraíso de consumistas.!!
Saliendo del mercado por una de sus entradas recomiendo buscar una esquina-pastelería donde hacen y venden la torta de la luna. Es un dulce hecho con harina de trigo y zanahoria, café, platano, almendras y más sabores…
En este mercado hay cestas con un montón de colores que parece ser que son dulces pero aquí pica casi todo, hasta una fruta que tiene un nombre parecido a “fruta de huevos”,por su forma apepinada y que nos fuimos comiendo en una bolsa de plástico.
El día cunde mucho, son las 12.30 A.M. y vamos a comer en el restaurante El Elefante Verde.
Arroz, pescado y pollo todo regado con cerveza Myanmar.
Cumpleaños feliiiizzzz!!! Después de hacerle soplar una vela damos cuenta de algunos trozos de la torta de la luna.
De camino al aeropuerto vamos a visitar una fábrica y tienda de pan de oro.
Vemos lo duro que es el trabajo físico para obtener desde un lingote, las finísimas laminas de pan de oro con las que los fieles doran las imágenes de Buda o se fabrican los lacados.
Durante unos 30 minutos los hombres golpean con unos mazos enormes unos paquetes de hojas de bambú y papel, dentro de las cuales está el pan de oro. Aquí hay bonitos lacados para comprar.
Como parada final hacemos una visita al Templo de la Serpiente en Paleik por pura curiosidad. Es un templo pequeño en el que no hay muchos turístas extranjeros.
A la entrada y a la izquierda hay una imagen de Buda con 3 serpientes pitones a los pies, a las que se puede acariciar. Si se hace alguna ofrenda de dinero, el cuidador hace un rito y reza, les pasa el billete a las serpientes por la cabeza y se lo ofrece a Buda. Todo el templo tiene figuras que representan serpientes protegiendo a Buda.
Se acabó nuestra estancia en Mandalay. En 30 minutos por una buena carretera llegamos al aeropuerto internacional. Veremos que nos espera en Bagán….
Pues……los ríos que se ven por la ventanilla están de color chocolate y llevan muuucha agua. Una vez recogido el equipaje nos dirigimos al hotel donde pasaremos 3 noches.
Hotel Tharabar Gate.
Cansaditos y una vez acoplados en la habitación, toda de madera, nos preparamos para ir a cenar al Restaurante Amata.
De los pocos restaurantes en los que hemos comido techados, está preparado como la mayoría de los que hay, para el turísmo. La comida está preparada con materias primas locales al estilo europeo. Hay espectáculo de marionetas y baile tradicional Birmano.
Esta noche hay que descansar bien ya que mañana hay muchos templos que recorrer.
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De Mandalay a Bagán
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