Nos despertamos a las 8am desayunamos, pedimos un taxi y por 20 soles nos llevó hasta Máncora. Llegamos a las 9:30 am, no había mucha gente. Era la primera vez que había ido a Máncora. Ya había escuchado que hay mucha gente y que las fiestas se arman en las pistas. Es un pueblito con una sola pista principal. Con muchas discotecas, tiendas, restaurancitos, etc. Hay mucho buses que vienen directo de Tumbes, Piura, Lima, Chiclayo, etc.
Fuimos a la playa la gente empezó a salir, hay muchos hippies, gente alegre, turistas, mochileros, familias, etc. Todos saltando y riendo. Existen 2 máncoras; una que está al costado del pueblo y otra un poco más alejado que una mototaxi te lleva por 2 soles. Ahí casi no hay mucha gente, estan los mejores hoteles, más niños, el agua es calmada, etc.
El pueblo es muy movido y comercial. Pero hay que tener cuidado, siempre alerta. Comimos en una pequeña cevichería frente al mar, no hay pescado más fresco que el de ahí. No costó mucho. A eso de las 3 de la tarde decidimos volver para visitar la capital de la región de Tumbes; la ciudad homónima; Tumbes.
Es un pequeño pueblo para jóvenes y para divertirse. Hay que estar muy alerta porque como el pueblo crece la delicuencia también, si eres joven quieres divertirte en la playa no hay mejor lugar en el Perú.
Tiene que ver con: Seguridad, Vida nocturna
En Máncora, Perú