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Brasil I

Escribe: dgdb
Una pequeña avanzadilla por el pais.

 

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Bosque de Ciencias y alguna sorpresa

Manaos, Brasil — viernes, 29 de octubre de 2010

Anoche eran las 04.30 y no conseguía dormirme, así que para cuando sonó el despertador a las 08.30 estaba roto. Desayunamos algo en la habitación y salimos en busca del autobús número 125 al paradero frente al puerto.
 
Después de un buen rato, varias preguntas y vueltas de un lado a otro, tuvimos que retornar a un paradero cercano al hotel para agarrarlo. Lo de los autobuses es un caos. Hay muchísimos, la gente te dice cada una, una cosa y no coincide ninguna, así que de película.
 
Tras más de media hora de espera, llegó el bus que teníamos que tomar. El pasaje otros 2.25 reales cada uno y más de media hora de viaje hasta llegar al IMPA, un centro de investigación anexo al bosque de ciencias, que era lo que queríamos visitar.
 
Llegamos a la puerta del bosque cerca de las 12.00 así que toda la mañana perdida entre unas cosas y otras. La entrada al parque es de 5 reales por persona y no hay descuento de estudiantes ni de nada (aquí los reales vuelan).
 
El parque tiene algunos animales, tortugas, caimanes, abejas, unas piscinas con manatíes (que tuvimos suerte y vimos amamantar a uno con biberón) y alguna laguna con peces. Al principio nos pareció pequeño y un poco estafa por la entrada, pero luego vimos que tenía paseos y una laguna grande más alejada. También hay un pequeño museo con artesanía, fotos y algunos animales peculiares en botes. Además de eso, también hay monos sueltos, unos roedores (que no recuerdo el nombre, parecidos a las capibaras pero pequeños) perezosos y un papagayo, eso que nosotros viéramos.
 
Tras una hora larga por allí, nos sentamos a tomar un vaso de agua heladita y allí conversamos con un hombre que vendía artesanía de todo un poco. Hablando de la ruta que teníamos en mente, nos comento que podíamos ir hasta Santarém y desde allí en bote a Alta floresta y luego por carretera a cualquier punto que quisiéramos. Nos pareció interesante porque aun estamos que no sabemos qué hacer. Como el día ya se nos echaba encima, caminamos hacia la parada de bus.
 
Por las indicaciones que nos dieron, era a la derecha, pero no había nada y como a la izquierda había una, ahí fuimos a esperar. Tras media hora esperando los dichosos buses y haber confirmado con un hombre que allí había que paraban los buses numero 650, llega otro y nos dice que ahí no para. Ya no sabemos qué pensar, unos que si, otros que no, el caso es que todos lo dicen muy firmemente. Como ya eran cerca de las 15.00, el calor apretaba e íbamos a tener casi otra hora de viaje, decidimos dejar la visita a la Reserva Ecológica  Sauim-Castanheira y cruzar la calle para ir al centro y dar una vuelta por allí. Paré al primer bus que vi con el cartel de centro y este era como un microbús de color blanco. Estos son más caros, porque tienen aire acondicionado, por eso van casi vacios, 3 reales cada uno y a sentarnos bajo el aire. No sé si comenté algo respecto a los trayectos de bus, pero es como ir 3 horas al gimnasio. Las curvas las toman más rápido de lo que deberían, movimientos bruscos, frenazos, cambios de marcha a estrincones, en general no sé si hay que conducir mal para llevar uno, o que aquí se conduce muy mal, pero nos recordó a Ecuador, o incluso peor, así que media hora intentando mantener el equilibrio, no pisar a la de al lado, agarrarte con los dientes en las curvas y demás, es agotador.
 
Llegamos al centro y nos bajamos en la Plaça da Saudade (plaza de la nostalgia) y desde allí comenzamos a caminar un rato por la ciudad. Después de una hora caminando al gallo le rugia el estomago, ya van cambiando las tornas, ahora es él el que tienen hambre jejejej.
 
Nos sentamos en lo primero que vimos y era un “bar” que tenia comida rápida. Nos pedimos 2 hamburguesas por cabeza (a mi me entra el hambre rápido) y una de papas. Como ya vimos los precios, directamente no pedimos de beber, eso iba por nuestra cuenta (vendita botella de agua de 2,5 litros que cargo a diario). Tras el almuerzo a la hora de la merienda, llegó el momento de pagar y al precio oficial, hay que sumarle el 10% por el servicio, así que salimos de ahí escaldaos. Yo no sé que cobrará aquí la gente de media, pero con estos precios en todo, o no lo prueban, o cobran una pasta.
 
Caminamos dirección del hotel, pero al llegar a la calle 7 de septiembre, recordamos que el hombre del bosque de ciencias nos habló de unos jardines bonitos que habían hecho por los que se podía pasear, así que caminando sin saber donde nos lo encontramos.
 
Se llama Parque Senador Jefferson Péres y es un área verde inaugurada hace un año que tiene unos paseos bonitos, esculturas, un orquidiario y un par de fuentes. El parque esta bonito, lo malo es que tienen canalizado unos pequeños ríos por su interior y están llenos de basura (rompe la estética) a parte del olor nauseabundo en según qué zonas. Es una pena que se gasten el dinero en preparar una zona linda y por tema de no educación de la sociedad, o no sé porque, te pasees por allí con un olor que te echa.
 
Salimos de ahí por el lado opuesto y nos liamos a caminar y acabamos de nuevo por la zona portuaria a la rivera del Rio Negro. No teníamos intención de ir por ahí, pero la puesta de sol nos abdujo. Ya no sé cuantas habré visto, pero las de aquí son mejor cada día. Las combinaciones de colores inmejorables, las nubes cargadas de agua resaltan la puesta, el rio a sus pies, la selva de fondo, en fin cada día una sorpresa nueva, simplemente precioso.
 
Como llegamos a la zona del mercado, nos sentamos a tomar una cervecita y de ahí una compra rápida y al hotel a darnos una ducha, que hoy ya me doy asco a mi mismo de lo que he sudado.
 
Ya en la habitación aseaditos, me tire en la cama y caí inconsciente, no sé si el calor, el cansancio o qué, pero me quedo en un estado que el gallo me habla, me mueve, incluso me hace cosquillas en los pies y ni reacciono, caigo como un tronco. No sé a qué hora abrí el ojo, vi que había apagado el ordenata y no tenía intención de comer nada, así que media vuelta y a soñar con las angelitas.

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Últimos comentarios

rioseco dice:
Tu no te duermes, pierdes el sentido, esas temperaturas no son para ti.
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