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Pico Duarte...
Escribe: TajoRey
Desde hace mucho tiempo se viene diciendo que "a las tres son las vencidas", y realmente fue así como me paso cuando intenté subir al Pico Duarte, aquí les dejo mi historia....
Ahora sí, Enero 2005
Manabao, República Dominicana — jueves, 24 de febrero de 2005
Salimos de Santo Domingo a las 6:15 pm rumbo a Manabao en la ciudad de La Vega, el recorrido son unas 4 horas, después de La Vega empieza el ascenso hacia Jarabacoa, Donde ya se empieza a sentir el clima frío de las montañas, el olor a pino y a tierra mojada. Llegamos a Manabao a las 10:40 pm y nos reciben con tazas de chocolate, té y jengibre caliente para invocar el sueño, era necesario dormir temprano para estar en optimas condiciones al día siguiente.
Madrugamos y a las 5:50 am empieza la caminata desde La Ciénaga hasta Los Tablones que es la primera parada, es un recorrido de 4 kilómetros, fácil y sin muchas pendientes, pero suficiente para ir calentando el cuerpo.
Al llegar a Los Tablones es evidente que ya cada quien lleva su propio ritmo, a partir de aquí y hasta El Cruce se empieza a subir por caminos angostos y empinados que, a pesar de que es la época sin lluvias aún hay remanente de lodo y fango fruto de las pisadas de las mulas que transportan el equipaje y del rocío de la noche, lodo que a veces llega hasta las rodillas siendo esta sorteadera de pasos lo que más puede llegar a cansar. En mi caso, a veces llegaba a un punto que daba un paso y a los 20 segundos daba el otro, la altura también afecta. Pero al mirar atrás y contemplar el paisaje que se va despejando según vas subiendo, se recargan las energías. Y el tiempo, no sabes si esta pasando o se ha detenido, la voz de la montaña te confunde.
El Cruce es un respiro para los que se dirigen hacia el Valle del Tetero porque desde aquí
sólo es bajar suavemente bordeando la montaña, es un descender de casi 2.5 horas y es bueno bajar en compañía de alguien porque sino da la impresión de que no vas a llegar nunca al valle. Pocas personas siguen directo hacia La Compartición, porque es que, dejar de ir al Valle del Tetero y bañarse en el río La Ballena después de todo un día caminando, no tiene precio, aún así el agua esté helada. Y ni hablar de las noches en el Valle, las fogatas se convierten en el lugar perfecto para contar las anécdotas de ese primer día de caminata y además, nunca falta quien lleve una guitarra.
Pero esta vez, el plan era acampar esa primera noche en La Compartición para madrugar y subir al Pico al día siguiente, ya que desde aquí, subir al Pico son sólo unas 3 horas por lo que nos sobra todo el día para descender hasta el Valle del Tetero y pasar allí el resto del viaje, además era 25 de enero, estar en el Pico el 26 es mas que un orgullo para los Dominicanos. Y así lo hicimos.
Eran las 12:35 pm cuando llegué al El Cruce, ya sin agua en la cantimplora la sed sólo se sofocaba con la brisa fría de la neblina que pasaba y envolvía toda la montaña, tanto, que en algunos tramos no se divisaba el camino. Y así llegamos a una loma que se conoce como la “Loma del Arrepentimiento” porque muchas personas se devuelven de este punto o deben recurrir a una mula, y es que, realmente es para arrepentirse, son unos 2 kilómetros subiendo que se hacen interminables, pero una vez rebasada esta loma nos encontramos un pequeño afluente de agua que sale de dos piedras en el suelo, es el nacimiento del Río Yaque del Sur, el 2do. Río más grande de la Rep. Dominicana. Aquí reponemos agua limpia, fría y pura, deliciosa… nos deja entender que debemos apreciarla mas cuando la tenemos en abundancia.
En este punto ya estamos en Agüita Fría, el camino para llegar a La Compartición es de 4 kilómetros, descendiendo lentamente de 2,650 a 2,450 metros, es agradable, con brisa muy fresca porque seguimos caminando entre las nubes. La fauna es muy escasa, mas en la flora, predomina el pino adornado con exuberantes especies de bromelias que contrasta con el verdor de los helechos.
A las 4:15 hago mi entrada triunfal a La Compartición, no sin antes detenerme en un pequeño arroyo de agua helada, la ideal para calmar cualquier tipo de dolor y combatir la fatiga de 10 horas de camino. Apenas habían llegado 6 personas de mi grupo, el último en llegar, un puertorriqueño que se quedó muy rezagado por problemas en una rodilla, llegó a las 11:10 pm, con la ayuda de un equipo de paramédicos que desde temprano lo estaban atendiendo. Su novia, había llegado a las 5:30 pm. Esto nos deja dicho que cada quien debe subir a su paso, sin esperar a nadie y sin tratar de alcanzar a nadie. Pero todos podemos subir al Pico.
Es la primera noche de campamento y a diferencia del Tetero aquí en La Compartición debemos dormir temprano para madrugar y subir tempranito al Pico, cuentan que ver el amanecer desde la cima es una experiencia única y lo quería comprobar. Pero no, será para el próximo viaje, me desperté a las 6:10am no alcanzaría ver el amanecer, que pereza!! Los que sí lo vieron, debieron emprender el viaje a las 4:30am y soportar un friíto de unos 2 o 3 grados, a veces bajo 0.
La primera parada es El Valle de Lilis, para llegar hasta aquí el camino es muy
empinado, siempre subiendo, pero eso ya no importa, la adrenalina está al máximo porque en pocas horas estaré en la cima del Caribe, allá arribita, en el “cojoyito” pa decirlo en buen Dominicano. En este valle hoy hay un campamento que hace 6 año no estaba, ese mismo que por su inauguración me impidió subir en mi segundo intento, pero para cuando subí sólo había una pequeña estación científica algo rudimentaria, consistía en 2 o tres aparatos para medir el viento y la temperatura.
Esa mañana, a las 8:05 am el rocío aun estaba congelado sobre el verde pasto del Valle de Lilis y detrás el letrero que me indicaba la dirección y la distancia que faltaba por recorrer para llegar a mi meta… Ahí estaba, imponente, majestuoso y solitario; El Pico… iluminado por los primeros rayos de sol de aquel 26 de enero conmemorativo al 129º
aniversario del nacimiento de quien habían tomado su nombre para bautizarlo: Juan Pablo Duarte.
En este punto las piernas tiemblan, será por el frío o por la fatiga, quizás una mezcla
de ambas cosas mas un poquito de emoción, y ansiedad por ya estar ahí, llega a ser desesperante en algunas partes del camino mirar hacia arriba y mirar la bandera y aun no estar ahí, hay mucha brisa, los que ya han llegado antes animan a los que van subiendo, es indescriptible… Hasta que por fin aparece ese gran letrero amarillo y verde, al lado de un montón de piedras: “Bienvenidos al Pico Duarte 3,087 metros de altura”. Sólo falta recorrer unos 15 metros, para abrazar la estatua de Duarte y tras de ella, la tricolor bandera que ondea sin cesar como si te estuviera dando la bienvenida.
Es aquí cuando se desatan las lágrimas de muchos, la risa sale por sí sola y no se puede contener, entre abrazos con los compañeros se hacen las primeras fotos, las nubes parecen el mar, vuelven los abrazos junto a un “Lo hicimos…” que quedará por siempre en la memoria.
Tips:
Que llevar? 1 Mochila pequeña. 1 Sudadera 1 Foco 1 Set de baterias (para el foco) 1 Plato hondo (preferiblemente de metal) 1 Vaso (plastico o de metal) 1 Cuchara, cuchillo y/o tenedor. 1 Cantimplora 1 Capa para lluvia 1 Botiquín personal: curitas, vendas, antibióticos, etc.) 1 Sleeping Bag. Ropa: 1 Pantalon largo (sudadera o jean) 3 Pantalones cortos 1 Traje de baño 4 camisetas 4 Ropa interior 5 Pares de medias 1 Gorra o sombrero 1 Bota de trekking 1 Tenis comodo 1 Chancleta 1 Par de Guantes para frío 1 Abrigo fuerte 1 Gorrito de lana y bufanda Las toallitas húmedas son muy buenas si no estas en disposición de bañarte en las aguas frías de los ríos.
Para un viaje sin contratiempos, los guías recomiendan llevar ropa adecuada para bajas temperaturas, bolsas o colchas para dormir, botas, traje de baño, gorros de algodón para la cabeza, protector solar, repelente de insectos, linterna y un pequeño botiquín.
Los que no quieran hacer el viaje a pie, pueden alquilar un mulo.
Al Pico Duarte se acostumbra a subir en el mes de Enero por dos razones: no es época de lluvias y es el mes del natalicio de Juan Pablo Duarte, padre de la patria Dominicana y en cuyo honor lleva su nombre.
Se recomienda subir en tours que organizan varias agencias en Santo Domingo y Santiago, es mas económico, y no te tienes que preocupar por el transporte de los equipajes, las comidas, las tiendas de campaña, pagar un guía, el alquiler de las mulas, etc.
Hay varias rutas de acceso y dependiendo la ruta que se tome se determina los días de la excursión, las más famosas son Mata Grande (7 días) y Manabao (5 días). El tour por Manabao cuesta unos US$185.00
La Ciénaga de Manabao: El más usado de los puntos de acceso al pico Duarte es un encantador pueblito ubicado a orillas del río Yaque del Norte, en Jarabacoa. Aquí funciona un confortable centro para visitantes.
Los Tablones: Es una parada con balneario a una hora de La Ciénaga de Manabao. Hasta este punto el viaje es pleno y llevadero. Luego comienza el martirio. jajaja
El Cruce: A 2,180 metros sobre el nivel del mar, es el punto que separa los caminos que llevan al pico Duarte (a la derecha) y al valle del Tetero (a la izquierda). La subida, a partir de aquí, pone a prueba la resistencia de los viajeros.
Agüita Fría: A tres kilómetros de El Cruce, está una de las paradas más deseadas del viaje. Tiene como atractivo el nacimiento del río Yaque del Sur.
Valle del Tetero: Hermoso valle de pajón, muchas veces incluido en la ruta antes o después de subir el Pico Duarte. Ubicado a más de 2,000 metros sobre el nivel del mar, es una de las estampas entre montañas más hermosas del territorio dominicano. La temperatura puede bajar hasta los menos cinco grados ( -5 gr. )en la madrugada.
Compartición: Es la penúltima parada, con balneario y centro para visitantes, ubicada a 4 kilómetros del Pico. Entre fogatas, tazas de té, canciones y mucho frío, aquí pasan los grupos la noche previa a la subida al pico.
Valle de Lilís: Es el valle de pajón entre montañas que divide las cimas de los picos Duarte y La Pelona. Tiene una altura de 2,950 metros. Aquí se localiza un centro de albergue con capacidad para hospedar unas 300 personas y hasta aquí, también, llegan los mulos. En lo adelante, todo el que pretenda alcanzar las cimas de ambos picos debe hacerlo a pie.
La Pelona: Es la “melliza” del pico Duarte, apenas dos metros más pequeña que éste. Por muchos años los dos picos recibieron el nombre de La Pelona Grande y La Pelona Chica, respectivamente, hasta los años de 1930, cuando La Pelona Grande pasó a llamarse Pico Trujillo, pasando a llamarse pico Duarte tras la muerte del dictador.
Pico Duarte: Tiene 3,087 metros de altura y es el más alto de los picos del Caribe. Un kilómetro y medio lo separan de La Pelona. La primera escalada la realizó el cónsul inglés Sir Robert H. Schomburgk en 1851. En la cima hay un busto de Duarte y una bandera dominicana. Las principales excursiones se realizan entre enero y febrero debido a que, según dicen, el resto del año abundan las tormentas y los rayos en el lugar. Con buen tiempo se puede visitar el resto del año.
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Capítulos de este diario
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1
Primer intento... Enero 2003
Santo Domingo, República Dominicana | 24 de enero de 2003
-
2
Y otra vez Enero, 2004
Santo Domingo, República Dominicana | 22 de enero de 2004
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3
Ahora sí, Enero 2005
Manabao, República Dominicana | 24 de febrero de 2005
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