Diarios de viaje > Malta, Europa
Azul
Escribe: Silsine
Llevo un año intentando escribir mis ultimas vacaciones, y para que no se me junten con las de este año, donde me piro a Budapest, las cuales, ya preveo que serán especiales, me he decidido por...
Capítulo 1
Azul
Malta — jueves, 14 de septiembre de 2006
Llevo un año intentando escribir mis ultimas vacaciones, y para que no se me junten con las de este año, donde me piro a Budapest, las cuales, ya preveo que serán especiales, me he decidido por fin a escribir sobre ellas.
Y no fue otra que mi visita al país de Malta. Si si, el mítico del España 13 Malta 0 , ( o algo asin), pues bien, 7 de noviembre, una amiga soltera entonces, casada ahora, salimos hacia Madrid rumbo Malta.
No voy a daros la chapa con historia sobre Malta, la cuál cualquiera la puede consultar en la Wikipedia (gracias Juande, esta memecita la descubrió), pero si os situare más o menos donde esta. Aproximadamente debajo de Sicilia y encima de Libia, consta de tres islas, Malta, Comino y Gozo. La capital del país es Valleta, preciosa, y Comino es una pequeña isla de aguas azules, la cual esta deshabitada, pero goza de un sitio turístico exclusivo que es su entrada de agua azulada.
Pues bien, a lo que iba, mis máximos conocimientos por aquel entonces de Malta , únicamente residían en el café de malta, cerveza de malta, la cruz de malta, y los caballeros templados. Lo se, a veces soy una inculta, ¿pero si te pregunto donde esta la Republica de Vanuatu?. Bien, no soy tan inculta después de todo.
Sigamos, viajamos en AirMalta, ningún problema, el viaje dura aproximadamente unas 2 horas y media, aunque no lo recuerdo muy bien esto. Entre los nervios y que era noviembre, nos temíamos frió o lluvia o yo que se. El caso es que llegamos a las 6 de la tarde con un calorrrrrr, desmayaditas. Nos esperaba un todo terreno que nos desplazo hasta nuestro hotel, a toda velocidad, por unas calles, apenas sin marcar las aceras, sin semáforos, en apenas 20 minutos estábamos en Sliema, donde estaba nuestro hotel. El Crowne Plaza, inmenso, de piedra, erosionada por los vientos que azotan la costa. Dejamos nuestras maletas, y nos fuimos a dar un paseo por la costa. Descubrimos un paseo marítimo que iba hasta la bahía de St Julian, donde hay un montón de bares y restaurantes, donde se concentra la vida nocturna (que tampoco es que sea para echar cohetes), y donde esta prácticamente todo el ambiente.
Allí tomamos un cacharro en una terracita mientras planificamos el día siguiente.
Por la mañana, nos levantamos pronto y alquilamos un coche cerca del hotel, con el que nos decidimos a recorrer el país. Fue divertido porque se conduce por la izquierda, y como yo me saque mi primer carné de conducir en Inglaterra, pues no os digo a quien le toco conducir.
Con un calor nuevamente, rondando los 29 grados, arrancamos el Fiat Tipo, no entre risas y nos pusimos rumbo a Marsaxlokk,, un pueblo pesquero. El problema era como salir de esa jungla de asfalto sin apenas señales indicativas, creo que recorrimos la misma calle lo menos 5 veces, hasta que al final, dijimos, perdámonos a posta, y oye, mano de santo, de repente aparecemos camino de Marsalock, creo que ni a posta. El pueblo precioso, la imagen de los barquitos de colorines, ( pa mi todo son barquitos) la iglesia, el mercado con productos típicos, fue una visita, breve pero bonita. Degustamos en un puesto una especie de pescado tipo sardina pero que no se parecía en nada, ( yo es que soy mas de chuletón pero bueno), el caso es que comimos ese pescadito, meamos en un bar y rumbo pa la Gruta Azul, un sitio medio escarbado en las rocas, donde salen lanchitas de estas de madera y te dan un paseito por la costa viendo los acantilados y las rocas erosionadas. La Gruta Azul, debe su nombre a una gruta ( si lo se, me quedado calva) pues eso a una gruta, cuya agua es azul impresionante, ( os pongo fotitos ). Paseito de media hora y otra vez al coche y rumbo acantilados de Dingli. Espectaculares, y en plan romántico la puesta de sol aquí es flipante. En fin, que después de saborear bien el día, acabamos en las tres ciudades, una especie de tres pequeños puertos juntos de gran belleza arquitectónica, la constan Senglea, Vittoriosa y Copiscua, Copiscua esta en medio y las otras dos sobresalen cada una por un lado quedando una enfrente de otra, separándolas únicamente una breve entrada de mar, que hace las veces de puerto con barquitos anclados. Lógico.
Ya de vuelta a Sliema después de un ameno y relajante paseo por las 3 ciudades, nos arreglamos y a cenar a St Julian.
La verdad es que el día había resultado encantador, y divertido. Me gusto lo que vio, y el viaje, aunque era breve pues solo constaba de 4 días desde luego que prometía. La cena, fue en un restaurante italiano y luego fuimos a tomar algo, aunque olvidaros de tomar cubatas. Malta es un país que dada su situación geográfica ha sido un capricho para muchos países. Su calido clima mediterráneo, sus aguas azules, y la diversidad de su oferta turística, ( es un país digno de bucear), ha sido un atrayente para muchos britanicos que han encontrado allí, su segunda residencia de vacaciones. Lo que supone que prácticamente todo el mundo hable ingles, que haya mas guiris que malteses, y que el alcohol te lo echen con medición en vasitos minis, eso si, te quedas con el botellón de coca cola en la mano porque en el mini vaso que pretenden hacerte el cubata, vas dado.
Bueno volviendo al tema. Al día siguiente, ducha rápida, desayuno en el hotel, y de vuelta al Tipito a visitar el Hipogeo. Un lugar arqueológico, laberinto lleno de cámaras usado como templo. Me recordó un poco a Stonehenge. Después de recorrer sus piedras, emprendimos viaje a Rabat , Ciudad de riqueza atemporal, donde comimos y seguimos rumbo a Mdina. Una ciudad que me encanto, con grandes palacetes, y unas vistas espectaculares desde su iglesia en una colina. Allí, descubrimos en el interior de uno de estos palacetes un pequeño patio lleno de altas plantas, que le dotaba de un aire salvaje, donde servían unas porciones de tartas de chocolate típicas de Malta, que para que contaros. (Normal que se cojan kilitos en vacaciones).
Pasando Rabat, visitamos Buskket el único bosque a lo bestia del país. Lo visitamos más que nada porque era el lugar de caza de los caballeros Templarios, y tras pasear por Mosta, volvimos a Sliema a cenar descansando del día.
El tercer día, decidimos visitar Gozo. Como dije antes, el país de Malta esta compuesto por tres islas, Malta, Comino y Gozo. De modo que cogimos el Tipito y rumbo a Gozo, por la carretera norte de la costa. Al llegar al final de la isla, vimos el ferry, a que os recuerda el nombre de Gozo Chanel? ( a canal porno ¿no?), bueno que me voy, al llegar al final de la isla, llegamos al puerto de salida de los ferrys, y vimos una pequeña embarcación que llevaba a la deshabitada isla de Comino, así que como el día lo pretendíamos pasar allí, decidimos pasar un rato en esta pequeña isla. Y para nuestra sorpresa fue muy agradable. Llegar a Comino son aproximadamente 20 minutos, y según te vas acercando vas descubriendo y sorprendiéndote más con sus aguas azules, su cala escondida, normal que reciba el nombre de La Laguna azul. (Bueno, aquí todo es azul me parece). En fin, Comino es una isla rocosa, llena de caminitos que invitan al paseo y de rocas erosionadas por el aire cogiendo curiosas formas. Sus aguas son tan claras que se ven el fondo, y cuyas aguas son ideales para el buceo. Hay hamacas que invitan a tumbarte y dos chiringuitos donde te venden bebidas, o heladitos, vamos, todo relajante. Pero cuando digo dos, digo uno y dos. No hay más, el resto eres tu, nadando a lo Broke Shields.
En fin, que después de emular a Esther Willians, volvimos a puerto a coger el Ferry dirección Gozo. El Gozo Chanel nos dejo en aproximadamente 30 minutos en la costa, desde donde cogimos un autobús típico maltes, con dirección a Victoria, donde recorrimos sus calles, sus iglesias, y su iglesia fortificada en desde donde se descubren los limites de Gozo y se ve Malta cruzando el mar.
Prácticamente habíamos recorrido el país entero, y teniendo en cuenta que al día siguiente volvíamos a casa por la tarde, decidimos visitar la capital de este pequeño país por la mañana. Valleta, fue una grata sorpresa, llena igualmente de palacetes, iglesias, fortificaciones, museos. En todas sus calles se apreciaba la riqueza cultural que habían dejado árabes, britanicos, y todas aquellas culturas que lo han visitado.
Como recuerdos típicos de Malta, están los bordados, puntillas, el limoncelo, licor típico de Gozo, y unas vacaciones sorprendentes.
Debo decir, que Malta, no lo considero un destino de primera fila, es uno de esos sitios que uno no piensa así de pronto, pero que cuando no tiene muy claro donde ir, y alguien te lo menciona, cobra de cierto aire sugerente.
Es barato, cómodo, bonito, pequeño y sencillo. Esta cerca, es mediterráneo, Es moderno y culturalmente enriquecedor. Es apto para el senderismo, el buceo, o simplemente tumbarse al sol en sus playas.
Espero que os guste tanto como a mí.
Besos a todo kiski.
Y no fue otra que mi visita al país de Malta. Si si, el mítico del España 13 Malta 0 , ( o algo asin), pues bien, 7 de noviembre, una amiga soltera entonces, casada ahora, salimos hacia Madrid rumbo Malta.
No voy a daros la chapa con historia sobre Malta, la cuál cualquiera la puede consultar en la Wikipedia (gracias Juande, esta memecita la descubrió), pero si os situare más o menos donde esta. Aproximadamente debajo de Sicilia y encima de Libia, consta de tres islas, Malta, Comino y Gozo. La capital del país es Valleta, preciosa, y Comino es una pequeña isla de aguas azules, la cual esta deshabitada, pero goza de un sitio turístico exclusivo que es su entrada de agua azulada.
Pues bien, a lo que iba, mis máximos conocimientos por aquel entonces de Malta , únicamente residían en el café de malta, cerveza de malta, la cruz de malta, y los caballeros templados. Lo se, a veces soy una inculta, ¿pero si te pregunto donde esta la Republica de Vanuatu?. Bien, no soy tan inculta después de todo.
Sigamos, viajamos en AirMalta, ningún problema, el viaje dura aproximadamente unas 2 horas y media, aunque no lo recuerdo muy bien esto. Entre los nervios y que era noviembre, nos temíamos frió o lluvia o yo que se. El caso es que llegamos a las 6 de la tarde con un calorrrrrr, desmayaditas. Nos esperaba un todo terreno que nos desplazo hasta nuestro hotel, a toda velocidad, por unas calles, apenas sin marcar las aceras, sin semáforos, en apenas 20 minutos estábamos en Sliema, donde estaba nuestro hotel. El Crowne Plaza, inmenso, de piedra, erosionada por los vientos que azotan la costa. Dejamos nuestras maletas, y nos fuimos a dar un paseo por la costa. Descubrimos un paseo marítimo que iba hasta la bahía de St Julian, donde hay un montón de bares y restaurantes, donde se concentra la vida nocturna (que tampoco es que sea para echar cohetes), y donde esta prácticamente todo el ambiente.
Allí tomamos un cacharro en una terracita mientras planificamos el día siguiente.
Por la mañana, nos levantamos pronto y alquilamos un coche cerca del hotel, con el que nos decidimos a recorrer el país. Fue divertido porque se conduce por la izquierda, y como yo me saque mi primer carné de conducir en Inglaterra, pues no os digo a quien le toco conducir.
Con un calor nuevamente, rondando los 29 grados, arrancamos el Fiat Tipo, no entre risas y nos pusimos rumbo a Marsaxlokk,, un pueblo pesquero. El problema era como salir de esa jungla de asfalto sin apenas señales indicativas, creo que recorrimos la misma calle lo menos 5 veces, hasta que al final, dijimos, perdámonos a posta, y oye, mano de santo, de repente aparecemos camino de Marsalock, creo que ni a posta. El pueblo precioso, la imagen de los barquitos de colorines, ( pa mi todo son barquitos) la iglesia, el mercado con productos típicos, fue una visita, breve pero bonita. Degustamos en un puesto una especie de pescado tipo sardina pero que no se parecía en nada, ( yo es que soy mas de chuletón pero bueno), el caso es que comimos ese pescadito, meamos en un bar y rumbo pa la Gruta Azul, un sitio medio escarbado en las rocas, donde salen lanchitas de estas de madera y te dan un paseito por la costa viendo los acantilados y las rocas erosionadas. La Gruta Azul, debe su nombre a una gruta ( si lo se, me quedado calva) pues eso a una gruta, cuya agua es azul impresionante, ( os pongo fotitos ). Paseito de media hora y otra vez al coche y rumbo acantilados de Dingli. Espectaculares, y en plan romántico la puesta de sol aquí es flipante. En fin, que después de saborear bien el día, acabamos en las tres ciudades, una especie de tres pequeños puertos juntos de gran belleza arquitectónica, la constan Senglea, Vittoriosa y Copiscua, Copiscua esta en medio y las otras dos sobresalen cada una por un lado quedando una enfrente de otra, separándolas únicamente una breve entrada de mar, que hace las veces de puerto con barquitos anclados. Lógico.
Ya de vuelta a Sliema después de un ameno y relajante paseo por las 3 ciudades, nos arreglamos y a cenar a St Julian.
La verdad es que el día había resultado encantador, y divertido. Me gusto lo que vio, y el viaje, aunque era breve pues solo constaba de 4 días desde luego que prometía. La cena, fue en un restaurante italiano y luego fuimos a tomar algo, aunque olvidaros de tomar cubatas. Malta es un país que dada su situación geográfica ha sido un capricho para muchos países. Su calido clima mediterráneo, sus aguas azules, y la diversidad de su oferta turística, ( es un país digno de bucear), ha sido un atrayente para muchos britanicos que han encontrado allí, su segunda residencia de vacaciones. Lo que supone que prácticamente todo el mundo hable ingles, que haya mas guiris que malteses, y que el alcohol te lo echen con medición en vasitos minis, eso si, te quedas con el botellón de coca cola en la mano porque en el mini vaso que pretenden hacerte el cubata, vas dado.
Bueno volviendo al tema. Al día siguiente, ducha rápida, desayuno en el hotel, y de vuelta al Tipito a visitar el Hipogeo. Un lugar arqueológico, laberinto lleno de cámaras usado como templo. Me recordó un poco a Stonehenge. Después de recorrer sus piedras, emprendimos viaje a Rabat , Ciudad de riqueza atemporal, donde comimos y seguimos rumbo a Mdina. Una ciudad que me encanto, con grandes palacetes, y unas vistas espectaculares desde su iglesia en una colina. Allí, descubrimos en el interior de uno de estos palacetes un pequeño patio lleno de altas plantas, que le dotaba de un aire salvaje, donde servían unas porciones de tartas de chocolate típicas de Malta, que para que contaros. (Normal que se cojan kilitos en vacaciones).
Pasando Rabat, visitamos Buskket el único bosque a lo bestia del país. Lo visitamos más que nada porque era el lugar de caza de los caballeros Templarios, y tras pasear por Mosta, volvimos a Sliema a cenar descansando del día.
El tercer día, decidimos visitar Gozo. Como dije antes, el país de Malta esta compuesto por tres islas, Malta, Comino y Gozo. De modo que cogimos el Tipito y rumbo a Gozo, por la carretera norte de la costa. Al llegar al final de la isla, vimos el ferry, a que os recuerda el nombre de Gozo Chanel? ( a canal porno ¿no?), bueno que me voy, al llegar al final de la isla, llegamos al puerto de salida de los ferrys, y vimos una pequeña embarcación que llevaba a la deshabitada isla de Comino, así que como el día lo pretendíamos pasar allí, decidimos pasar un rato en esta pequeña isla. Y para nuestra sorpresa fue muy agradable. Llegar a Comino son aproximadamente 20 minutos, y según te vas acercando vas descubriendo y sorprendiéndote más con sus aguas azules, su cala escondida, normal que reciba el nombre de La Laguna azul. (Bueno, aquí todo es azul me parece). En fin, Comino es una isla rocosa, llena de caminitos que invitan al paseo y de rocas erosionadas por el aire cogiendo curiosas formas. Sus aguas son tan claras que se ven el fondo, y cuyas aguas son ideales para el buceo. Hay hamacas que invitan a tumbarte y dos chiringuitos donde te venden bebidas, o heladitos, vamos, todo relajante. Pero cuando digo dos, digo uno y dos. No hay más, el resto eres tu, nadando a lo Broke Shields.
En fin, que después de emular a Esther Willians, volvimos a puerto a coger el Ferry dirección Gozo. El Gozo Chanel nos dejo en aproximadamente 30 minutos en la costa, desde donde cogimos un autobús típico maltes, con dirección a Victoria, donde recorrimos sus calles, sus iglesias, y su iglesia fortificada en desde donde se descubren los limites de Gozo y se ve Malta cruzando el mar.
Prácticamente habíamos recorrido el país entero, y teniendo en cuenta que al día siguiente volvíamos a casa por la tarde, decidimos visitar la capital de este pequeño país por la mañana. Valleta, fue una grata sorpresa, llena igualmente de palacetes, iglesias, fortificaciones, museos. En todas sus calles se apreciaba la riqueza cultural que habían dejado árabes, britanicos, y todas aquellas culturas que lo han visitado.
Como recuerdos típicos de Malta, están los bordados, puntillas, el limoncelo, licor típico de Gozo, y unas vacaciones sorprendentes.
Debo decir, que Malta, no lo considero un destino de primera fila, es uno de esos sitios que uno no piensa así de pronto, pero que cuando no tiene muy claro donde ir, y alguien te lo menciona, cobra de cierto aire sugerente.
Es barato, cómodo, bonito, pequeño y sencillo. Esta cerca, es mediterráneo, Es moderno y culturalmente enriquecedor. Es apto para el senderismo, el buceo, o simplemente tumbarse al sol en sus playas.
Espero que os guste tanto como a mí.
Besos a todo kiski.
|
Publicado |
|
Capítulo 1
Últimos comentarios
Nak dice:
República de Vanuatu.. mi próximo destino... me ha hecho gracia!!
Saludos
Nak
Publicado
Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o inicia sesión aquí
¡Compártelo con tus amigos!
¿Quieres compartir tu capítulo “Azul” con tus amigos en Facebook?