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Málaga: blanco de cal, azul de mar

Escribe: Quela
Málaga y AntequeraEn España los días 6 y 8 de diciembre son fiesta laboral. El día 6 se recuerda la Constitución y el 8 es la Inmaculada Concepción. Fiestas pagana y religiosa, que unidas crean...

 

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Capítulo 1
 

Málaga: blanco de cal, azul de mar

Málaga, España — domingo, 17 de diciembre de 2006

Málaga y Antequera


En España los días 6 y 8 de diciembre son fiesta laboral. El día 6 se recuerda la Constitución y el 8 es la Inmaculada Concepción. Fiestas pagana y religiosa, que unidas crean el último gran puente del año.
Este año, al caer en miércoles y viernes la previsión era pasar el puente en Málaga, junto a Mayte y Jesús, donde supuestamente, el clima es más benigno que en Madrid.
El viaje desde Madrid está dividido en dos tramos fundamentales, Castilla-La Mancha y Andalucía. Diferentes, pero con su propio encanto.

La autopista A-4, la Autopista del Sur, después de dejar la comunidad autónoma de Madrid se interna en Castilla-La Mancha. Tierra de don Quijote y Sancho Panza, gran llanura surcada de molinos de viento. Los campos, cultivados de cereales y vides, se juntan con el horizonte creando una inmensidad que pareciera no tener fin.

El paso de Despeñaperros es la frontera natural entre Andalucía y Castilla. Es un desfiladero que atraviesa la cordillera y mientras vas atravesándolo, piensas en lo adecuado del nombre por la estrechez de los pasos, y por lo profundo de sus barrancos.
Una vez lo has traspasado del todo, el panorama cambia por completo. El amarillo trigo de los campos castellanos se convierte en un mar verde oliva. Son los campos de olivares que lo invaden todo, llanuras, cerros, montañas, todo son olivares, y por supuesto un gran aroma a aceite. Cuando ya piensas que los olivares llegarán hasta el mar, hay otro gran corte, Sierra Nevada. Absolutamente impresionante. Ya sé que no es el Himalaya, ni los Andes, pero pasar del verde ondulante de las colinas cargadas de olivos hasta esa barrera montañosa te deja sin habla. Mucho más si está cubierta de nieve; no en vano es la estación de esquí más meridional de Europa. Y a sus pies, Granada.

MALAGA, AZUL MAR, AZUL CIELO.

Málaga, como cualquier ciudad andaluza, lleva el arte en sus venas. Rezuma su mezcla árabe y cristiana por los cuatro costados.
Cuna de Picasso, la ciudad guarda grandes recuerdos de su hijo más ilustre. Para los amantes del arte contempóraneo, una visita al museo picasso, es absolutamente obligado.
Málaga, luz y sol, iglesias y filigrana árabe. La alcazaba, situada en una colina frente al mar, donmina por un lado la bahía, y por el otro, tiene la ciudad a sus pies. Construida en el XI, este palacio-fortaleza está formada por dos recintos amurallados que se adaptan a la topografía del terreno. En el superior está el recinto del palacio.
Otro lugar di impresionantes vistas sobre la bahía es el castillo de Gibralfaro, que se asienta sobre un antiguo oratorio musulmán. Parece ser que fue una fortaleza ideada para la defensa de la alcazaba.
Hay que perderse por las callejuelas del centro histórico, que a modo de zoco, serpentean alrededor de la Plaza de la Constitución. Bares, tascas, cantinas, lugares de flamenco, tapas. Gente, luz, color, bullicio. Todo en Málaga es alegría.
Pero Málaga también es mar. El azul del Mediterráneo se funde con el cielo en la playa de la Malagueta. Allá, una cervecita en cualquiera de los chiringuitos, sabe doble de bien. En estos chiringuitos es costumbre hacer "espetos", esto es, una antigua barca la llenan de arena, y sobre esa arena hacen brasas, sobre las que asan sardinas.



ANTEQUERA, BLANCA DE CAL.

A 50 Kms. De Málaga por el interior, rodeando una colina que corona el castillo árabe se yergue la muy blanca ciudad de Antequera. Calles estrechas y empinadas que suben hacia su centro neurálgico, el castillo árabe y la colegiata de Sta María que se dan la mano.
La Medina Antaquira árabe ,conquistada en 1410 por el infante don Fernando "el de Antequera", se convertiríaen la llave ara la conquista de Granada.
A partir de la construcción de la colegiata, comenzó una fiebre de construcción en la ciudad que dio como resultado la existencia de 364 iglesias y unos hermosisimos edificios civiles como el edificio municipal, arco de los Gigantes o la casa del Cabildo.
Hermosísimos edificios enclavados en calles estrechas de paredes blancas de cal, con patios interiores llenos de flores.
Otra cosa importante queuno no se debe perder, es la gastronomía. La porra antequerana, una especie de gazpacho pero sin agua, con lo que el resultado es una crema espesa,que se acompaña de huevo duro y jamón serrano. De postre, qué mejor que un "bienme sabe"? Crema con cabello de ángel y almendras.

En definitiva, fue un puente especialmente agradable, siempre me siento feliz cuando voy a Andalucia.
Próximo diario: Praga y Budapest, romanticismo sobre hielo.

Publicado el 17/dic/2006, 15.29
Modificado el 8/feb/2010, 17.24
Leído 11254 veces

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Últimos comentarios

mayte_ dice:
Bueno Raquel querida amiga,qué decirte...solo que fue otro viaje estupendo....como cada vez q nos encontramos..jejej.Preparamos el proximo????jajjja.Besos de la melillensa.
Publicado el 23/ene/2007, 04.50 

ewock dice:
Hola Raquel: asi, leyendo tus diarios viajo otro poquito. Gracias por compartir y por tus lindas fotos. Saludos y suerte
Publicado el 25/sep/2007, 16.44 

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