Este es un diario desde una perspectiva de un Chileno o de un Latinoamericano, que viaja a Europa, las percepciones son distintas, las distancias tambien, por lo tanto los costos y los cansancios tambien.
Despues de muchos años de darle vueltas en mi cabeza a la idea de ir alguna vez a hacer la Ruta del Transiberiano se concretizaria al fin en Julio del 2011, se habian reunido todas las variables, vacaciones, dinero, compañera de viaje.
Partimos desde Santiago el 13 de Julio, con una escala en Lima,Peru, pasar por las maquinas de revision de equipaje, larga cola, sacarse los cinturones, la chaqueta, todo rutina hasta ahora, unas 10 personas delante mio, veo a una persona con los zapatos en la mano, para mis adentros me rio de la exageracion, no pasaran mas de dos minutos cuando ya estoy descalzo, lo cual se repetira en cada uno de los aeropuertos que estuve, viajo con zapatos de trecking, son grandes y con hebillas de metal.
Aterrizando en Madrid en la madrugada del 14, los tramites de entrada a España, la recogida del equipaje, una simple pregunta en Aduanas, de a donde ibamos y despues de coger un pequeño tren interno, me encontraba tratando de comprar un pasaje del metro desde una maquina, no hay otra opcion, viene un carro de Metro, como los que hay en mi ciudad, se detiene, pero las puertas no abren, no entendemos nada, hasta que desde dentro una joven nos señala que debemos de apretar un pequeño boton verde que esta en la puerta, ponemos un dedo y este se llena de colores, las puertas se abren de par en par, estamos en el primer mundo, si hubiera estado solo en el Metro, no habria entrado al vagon.
Barrio de Lavapies, precioso, diverso, el barrio del 15M, y de la casa de un buen amigo que tendra la amabilidad de acogerme en su casa tanto a la llegada a España como al regreso a Chile. Barrio de Musulmanes, negros y latinos, de mesitas en las veredas para servirse de todo, a todas horas del día, de buenos restaurantes, de comida preferentemente Española, India y Turca, de surtidas verdulerias atendidas por pakistanies. España es eso, una diversidad de lenguas, me sorprende.
Tarde de conversa de diversos temas, sobre todo politicos y te acuerdas de, mal que mal me unen a Mario, los años de lucha contra la dictadura de Pinochet, posteriormente recorro algo de Madrid, y parte de la mañana del 15, luego debo ir al Aeropuerto de Barajas a las 12 para mi viaje a San Petersburgo, via Letonia, en un vuelo de bajo coste en AIR BALTIC. El viaje en metro desde lavapies dura unos 30 minutos con tres combinaciones, que ahora con las mochilas mas que vacias se hace facil, ya veremos cuanto pesan 45 días mas tarde.
Llegamos al meson si haber hecho el cheking previo, lo hariamos solo ahi mismo y con la gran duda de cuanto equipaje tendriamos derecho a llevar, al final era solo el de mano, y si queriamos llevar mas equipaje eran 30 euros, hasta 20 kilos, asi que solucion, una mochila dentro de la otra y a pagar, Tallin seria mi aeropuerto dormitorio, el primero de varios, escala de 11 horas.
Muchas veces yo habia dicho que los aviones no deberian de dar nada, pero los pasajes ser mas baratos, podria decirse, que mori como el pez, por la boca, como tenia problemas de kilos de equipaje, no lleve nada de comer, dentro del avion no me acorde que no me darian nada de comer ni de beber, al llegar el aeropuerto, no compre nada para la larga noche, asi que con hambre y sed, dormi en el peor de los lugares, incomodo, casi solo, eso si lindas las mujeres, pero todas rubias, me gustan las morenas.
En la mañana, timbre de salida de Europa, ya me habia extrañado que a la salida de España no hubieran timbrado mi pasaporte, y como a todos nos gusta coleccionarlos, Un corto viaje de un par de horas y ya estabamos en el Aeropuerto de Pulkovo, San Petersburgo, mis mochilas las recojo rapidamente, con una no disimulada alegria que hubieran llegado bien, y debo llenar un papel que esta en Ruso e Ingles, no hablo ni leo ninguno de los dos idiomas, al lado mio menos mal una pareja de españoles me facilitan la cosa, y con el papel a medio terminar, pues nos apuran los agentes de la Aduana, tenemos estampado en el Pasaporte el timbre de entrada, eso es todo lo que necesitamos para entrar, estoy sorprendido de la rapidez y lo facil que fue, ya estamos dentro de Rusia.