Diarios de viaje > América del Sur
Por las tierras de los incas...
Escribe: tupos
Nuestro principal objetivo al empezar este viaje era conocer la mítica ciudadela de los incas, Machupicchu... pero en el camino encontramos lugares maravillosos, y nos convencimos una vez más de que viajar y tener la oportunidad de conocer otras culturas y realidades te hacer crecer... No incluimos muchas impresiones ni sensaciones, más que nada dato útiles para otros viajeros, ya lo verán ustedes con sus propios ojos y lo disfrutarán con sus propios sentidos...
Machupicchu
Machupicchu, Perú — domingo, 7 de marzo de 2010
El trayecto es largo, más o menos 5 horas, pero el paisaje del camino es impresionante, cuando comenzamos a subir a la cordillera comenzamos a ver lo mágico del entorno, montañas verdes entre nubes y sus cimas con nieve y serpenteadas por el rio Urubamba. La primera parada es Ollantaytambo que es un pueblo rodeado de ruinas incas y lleno de comercio, en este lugar se da la partida al famoso camino del inca que es uno de los trekking más famosos de Sudamérica y del mundo. El costo de este autobús es de 20 soles
Seguimos nuestro recorrido entre cerros verdes, lo que hacía que el camino tuviera innumerables curvas algunas muy cerradas, que en más de alguna persona provocaron mareos. Tuvimos una parada para ir al baño y para aquellos que quisieran comer algo, pues había puestos de comida preparada y otras cosas. Nos llamó mucho la atención que la gente compraba comidas en bolsas plásticas y comían de todo, también fue toda una aventura ir al baño en medio de la selva, jaja eso fue muy divertido. Continuó el recorrido el bus y nuestro primer destino fue un pequeño pueblo selvático como de película llamado Santa María, donde se podía ver una fila de puestos donde vendían más que nada frutas, cuyos variados colores daban lugar a una linda postal. Pero debíamos seguir, así que tomamos un taxi con un par de españoles, los precios de este son variables. Además cuando llegas al pueblo todo el mundo te ofrece transporte, sólo les recomendamos que elijan lo más seguro, o también lo más acorde a la cantidad de personas. Lo único malo de los minibuses o combis que salen, es que se demoran más en salir porque esperan que se llenen. El valor promedio es de 15 soles.
El resto del camino continúa igualmente sorprendente, la angosta vía sumada a las cerradas curvas obligaban a nuestro conductor a tocar la bocina avisando nuestra presencia. Al llegar a Santa Teresa, otro pueblo asentado en zona selvática, el taxista nos dio la opción de bajarnos, o llevarnos directamente a hidroeléctrica por unos soles más, el lugar donde debíamos llegar.
Optamos por lo segundo y llegamos a hidroeléctrica, nos registramos en la entrada y antes de empezar a caminar fuimos a buscar algo para comer en unos puestos al lado de la línea del tren local, unas hamburguesas bastante raras, pero sabrosas. Naturalmente nos echamos repelente de insectos y nos aventuramos en la caminata por la selva, recogimos plátanos en el camino y los comimos, la aventura comenzó en este punto.
Caminamos junto a los españoles bordeando el rio Urubamba y la línea del tren, deteniéndonos cada cierto rato si veíamos algo que nos llamara la atención para sacar fotos, o simplemente para apreciar más detenidamente el paisaje, todo era impresionante. El tiempo en enero y febrero son lluviosos y no tardó en demostrar su dominio de época mientras caminábamos con destino al pueblito de Aguas Calientes.
La caminata fue agotadora, de unas tres horas, pero de baja dificultad. Nosotros cometimos el error de llevar peso y no dejar nuestras cosas en el Cusco, pero esto no fue motivo para no disfrutar el paisaje del camino, la flora y fauna con una diversidad increíble, bandadas de loros cruzando entre los árboles y muchas hormigas de gran tamaño, debemos tener claro que esa parte es una ceja de selva húmeda.
Finalmente llegamos al pueblo de Aguas Calientes, y mientras la lluvia ya tomaba fuerza tuvimos que buscar alojamiento razonable para nuestro presupuesto, el hotel donde nos quedamos era el más barato del lugar pero muy acogedor y cómodo, en las duchas, mientras uno de nosotros se bañaba vio una hoja verde en la pared blanca, al tocarla descubrimos que era una mariposa, increíble lugar. El costo era de 30 soles aprox. p/p
Un dato importante es que Aguas calientes es un lugar un poco más caro que otras partes de Perú. Todo sube de precio, el agua, las galletas, todo.
Después de descansar fuimos al mercado del pueblo y cenamos ahí por poco dinero pero no muy buena calidad, el lugar es un poco insalubre y la comida no es muy buena, además ya estaban cerrando. Es preferible que coman en otros locales de mejor calidad, aunque más caros.
Llovió toda esa noche y aprovechamos de comprar los ticket para entrar a Machupicchu cuyo costo es de 124 soles, pero si presentas tu ISIC el precio se reduce a la mitad, después de eso solo esperamos hasta el otro día para seguir impresionados de este increíble país.( los ticket se compran en la municipalidad de Aguas Calientes)
Salimos por la mañana y nos dirigimos al terminal de buses para subir a la ciudadela, cada bus cuesta USD 7 por persona, también se puede subir a pie. No paraba de llover pero decidimos entrar igual a la ciudad, después de un rato preferimos regresar a la cafetería tomar algo (Ahí sí que es caro) y esperar que amainara la lluvia, la espera fue la mejor elección y empezamos a recorrer este increíble lugar, cada rincón era increíble, el puente, la torre del vigía, el altar, la tumba del emperador y tantos otros lugares, el wayna picchu no se dejó ver mucho pero lo poco que se vio fue impresionante. Para subir al Wayna hay que llegar bien temprano porque sólo puede subir un número limitado de personas y con guía, he leído que cuando abren la ciudadela se produce una verdadera estampida. Nosotros no quisimos subir porque estaba tan nublado que no se vería la ciudadela desde su cumbre.
La ciudad nos provocó una conexión directa con la naturaleza y lo poderoso que fue aquel imperio que se refugiaba entre las montañas y aquella serpiente de plata llamada Urubamba. A pesar de que el sol no salió nunca, no se puede decir que el tiempo no nos acompañó, ya que también se provocó una situación muy especial, mirar hacia abajo desde los cerros y ver las nubes era impresionante, o como de pronto cubrían todo y no veías más allá de unos metros. Un lugar como para volver sin duda...
Por la tarde regresamos al pueblito de Aguas Calientes y pensamos qué era lo más conveniente que podíamos hacer. Decidimos que lo mejor era regresar a Cusco ese mismo día ya que ese lugar no era de lo más barato. Barajamos las distintas opciones y elegimos regresar en tren a la ciudad imperial, ya que estábamos cansados como para volver por la ruta alternativa y además que unos compatriotas nos habían dicho que una parte del camino se había cerrado por un derrumbe.
Compramos los ticket después de una larga espera y conseguimos un par de asientos en Perú Rail con destino a Ollantaytambo por USD31 p/p. Al tener los boletos en nuestro poder sólo faltaba comer y fuimos en busca de un buen lugar para nuestro almuerzo, encontramos un restaurant muy bonito, de buen servicio y de un precio moderado. La verdad que aquellas pastas con salsa boloñesa y la crema de espárrago en este viaje fueron inolvidables, ya que el local tenía una vista increíble a los cerros y al rio Urubamba. Después de saciar nuestra hambre recorrimos las típicas ferias artesanales, pero nos pareció muy caro todo lo que había en éstas, la lluvia no paraba y nos quedaban un par de horas de espera lo cual nos dio tiempo suficiente para recorrer el pueblo y disfrutar de su arquitectura y la amabilidad de su gente.
Tomamos el tren por la tarde y el camino que recorría éste era maravilloso, siempre por la compañía del rio Urubamba y sus impresionantes rápidos. En ocasiones cuando mirábamos los cerros lográbamos divisar ruinas incas de menor envergadura que los de la ciudadela pero no menos hermosas. Sin embargo la vista desde el tren no se compara con la de la caminata, que te permite una mayor cercanía con el entorno y te da la facilidad de detenerte simplemente a admirar, sin contar que las ventanas no son tan grandes como nos habría gustado. Es como tener toda esa belleza a la mano y no poder alcanzarla ni apreciarla en su totalidad...
El tren tuvo una pausa por un imperfecto técnico y estuvimos parados un largo rato, eso hizo más emocionante una llegada nocturna al pueblo de Ollantaytambo, bajamos todos del tren y se produjo una estampida de turistas, personas de todo el mundo entre ellos nosotros y muchos argentinos que visitan la zona en diferentes épocas.
Corrimos por la calle principal de la estación de trenes y buscamos rápidamente un bus que nos llevara al Cusco, nos dimos cuenta que la mayoría de las personas tenían servicios contratados con anterioridad y nos defraudamos un poco pensando que no nos podríamos ir. Al poco rato logramos hacer unos contactos y un pequeño furgón lleno de gente local nos llevó a la ciudad imperial con un poco mas de demora pero con destino seguro. El camino era muy oscuro y eso lo hacía un poco peligroso, sin embargo el cielo estaba despejado y la noche estrellada nos dio un lindo espectáculo. El costo aproximado de este pequeño tramo fue de 10 soles.
Llegamos a Cusco por la noche, teníamos hambre, estábamos cansados y no teníamos donde alojar. Pasamos con nuestras mochilas a una pollería cercana a la plaza de armas. Comimos todas las ensaladas que quisimos y naturalmente acompañado de ese gran pollo a las brasas peruano. También vendían unas hamburguesas muy baratas y grandes (recuerden estos locales son muy baratos). Después de esa comida incaica estábamos listos para buscar alojamiento, tomamos un taxi (3,5 soles) y fuimos al hotel donde estábamos antes, lo triste fue que nunca nos abrieron la puerta, así que con el mismo taxista comenzamos a buscar otro hotel de similares características que resultó ser un poco más caro. Tenía tv, baño privado y no incluía desayuno. No recordamos el nombre, pero estaba en una av. principal.
Al día siguiente compramos temprano los pasajes directo a Copacabana en Bolivia, y el resto del día lo pasamos recorriendo las calles del Cusco. Antes de partir al terminal comimos en la misma pollería del día anterior donde nos recibieron alegremente, ya que se acordaban de nosotros. Probamos cosas diferentes y nos fuimos muy satisfechos porque además de ser rico era bastante barato.
Finalmente encontramos un taxi que nos llevara al terminal internacional donde nos comimos nuestras últimas empanadas peruanas, tan ricas y diferentes de las chilenas. Esperando para abordar conversamos con hartas personas de otros países y compartimos experiencias y rutas... Hasta que tomamos el bus y nos despedimos definitivamente de esta fascinante ciudad, de este hermoso país y su encantadora gente...
|
Publicado el 7/mar/2010, 03.39 |
|
Últimos comentarios
MCABRERARAVENA dice:
Hola: Hermoso Relato de una verdadera aventura no se porque nadie a dejado sus comentarios, yo los felicito y les doy mi voto a ver si se ganan una camiseta de viajeros, falta el regreso espero que lo publiquen pronto
Publicado el 8/mar/2010, 21.11
tupos dice:
Hola, muchas gracias por tu comentario.. ya estaremos subiendo más capítulos. Y afortunadamente nos ganamos una camiseta por nuestro diario anterior!
Publicado el 9/mar/2010, 01.55
jimenez225 dice:
Preciosos relato. Yo estuve en Machu Picchu y su belleza todavia no la saco del alma.
Publicado el 21/jun/2010, 20.13
tupos dice:
gracias.. nosotros tampoco!
Esperamos poder volver .. ojalá pronto
Publicado el 22/jun/2010, 00.00
vanina-celeste dice:
hola estuve leyendo tu viaje a peru y me sirvió mucho para aclarar dudas. por lo que entendí te llevo muchas horas hacer el camino alternativo hasta aguas calientes, te quería preguntar a que hora tomaste el primer bus y si en la caminata final te agarro la noche ? en caso de dejar el equipaje en cusco donde seria? gracias
Publicado el 26/dic/2011, 15.39
Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o inicia sesión aquí
Capítulos de este diario
-
1
La ciudad de la eterna primavera
-
2
Tacna
-
3
Arequipa, la ciudad blanca del Perú
-
4
Cusco
-
5
Machupicchu
Machupicchu, Perú | 7 de marzo de 2010
-
6
Copacabana y la Isla del Sol...
Copacabana, Bolivia | 24 de marzo de 2010
-
7
La Paz
En Machupicchu...
¡Compártelo con tus amigos!
¿Quieres compartir tu capítulo “Machupicchu” con tus amigos en Facebook?