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On the road...
Escribe: Gioai
Bitácora de fugas geográficas y experiencias especialmente al interior de mi país... Me gusta escribir lo que voy viendo y viviendo en mis salidas... En noviembre viaje al Perú: Tumbes, Lima, Cuzco, Machu Pichu, Titicaca y subiré poco a poco mi testimonio en Viajeros.com. Me encantaría conocer personas extranjeras que pueda ayudar a conocer mi ciudad, mi país y ahora tambièn el Perù.
Cómo llegué al viejo cerro
Machupicchu, Perú — martes, 8 de diciembre de 2009
Fue mi amiga quien tenìa esta meta desde el momento que tomò sus vacaciones. La idea era llegar primero a Lima por tierra, y asì lo hicimos, como 30 horas de viaje desde Quito, llegamos tranquilos porque los buses de Perù realmente son confortables, "el placer de viajar por tierra", reza un slogan de una de las empresas de transporte. Hay asientos que se reclinan hasta 160 grados y otros a 180 osea planos como camas. En tantas horas de arrullo monòtono, del ronroneo del motor mercedenz benz, siempre acaba vencièndole un plàcido sueño al que uno se entrega confiado en esos enormes vehìculos-casa que navegan, por lo menos en la empresa que fuimos, a un màximo de 80 KMH, segùn nos perifoneò el azafato, velocidad que era segùn el dijo controlada por GPS, para màs pruebas.
Llegamos a Lima y ahì se van todas las energìas turìsticas, hay tanto que conocer, pero igual te aburres a la semana y te entra la neurosis, asì que habìa que cambiar de aires. Quedaba Machu pero estaba como a otras 24 horas de viaje por tierra asì que decidimos tomar un aviòn de la empresa Star Perù, que vendìa pasajes al Cusco como a 110 USD, de promociòn, por temporada baja, creo. Llegamos en media hora a la antigua capital Inca, escala desde donde preparar la expediciòn al santuario del cerro Machu. Nos quedamos un parde dìitas para conocer la ciudad y planear bien nuestro abordaje. Hicimos el city tour y el del Valle Sagrado que incluye un boleto que se compra como a 70 soles, si mal no recuerdo. Son como 16 sitios (ya corregirè todos los datos de este artìculo) que hay que visitarlos durante màximo 10 dìas, nosotros vistamos creo que 10 y en dos dìas con tours contratados, en bus y con guìa, que nos resultò una buena manera y pràctica de visitarlos. Ademàs que eran baratos, como 50 soles por persona (dato por verificar, tengo que revisar los papeles que me traje).
Hay que llegar a un maravilloso pueblo de Ollantaytambo, -que ya visitamos en el tour del Valle Sagrado- lleno de piedras en sus calles, casas, ruinas, iglesia, para de ahì, tomar el tren hasta Aguas Calientes.
Hay que tomar un taxi-colectivo, automoviles que cobran a cada pasajero 10 soles y se supone que deben ir 4 para que llene el cupo del auto, pero como no venìan los otros dos y estàbamos atrasaditos el mismo conductor nos ofreciò llevarnos a Ollantaytambo solo a los dos si le pagàbamos 10 soles màs, a lo que accedimos inmediatamente. Se demorò casi 1 hora.
Directamente tenìamos que llegar a la estaciòn del tren donde nos embarcamos a las 10 AM o 12 (por verificar), pagamos nuestros dolorosos 30 dòlares americanos por cabeza, para un viaje de unas tres horas, alternando con puro gringo, -de paso comento que nos sentìamos como extranjeros discriminados en nuestra propia sudamerica-.
Desde aquì es que empieza a costar darse el gusto de conocer el Machu ya que no hay otra forma de llegar al pueblito de Aguas Calientes, que es practicamente un campamento desde donde se inicia el ascenso al santuario. Nosotros nos hospedamos en un hotel, asì mismo un par de dìitas para planear la toma del Machu y nos encantò el pueblito, de contadas cuadras de largo y de ancho, que cae junto a lo largo de las riberas de un rio angosto y muy torrentoso, lleno de piedras enormes, atravesado por algunos puentes en sus transversales principales.
Eran los puentes de Madison pero de caricatura, improvisados, de combate. Entonces en las caminatas por el intrincado caserìo encontramos la oficina del Instituto Nacional de Cultura donde vendìan los boletos para visitar el santuario y ahi viene el sablazo!..., como 120 soles por cabeza, encima màs solo daban tres dìas para usar el ticket y, no sè como hacìa la gente, pero todos los dìas desde que llegamos, lluvia y escampaba se sucedìan cada media hora. Pero tuvimos suerte porque el dìa que subimos dominò el sol hasta las ùltimas horas de la tarde, el poncho de agua, un plàstico que me vendieron a 4 soles, màs de 1 dolar, no me sirviò pràcticamente.
Tomamos un bus como a las 8 o 9 AM que acendiò en zig zag un cerro y ya estàbamos en la entrada del parque de Machu Picchu, pasando directo a la entrada que conducìa al Huayna Picchu, porque habìamos decidido subir a este Piccho para que nuestra aventura entrañe tambièn un placer a nuestro cuerpo, el placer de caminar, de hacer montañismo, trecking y de coronar una de las cimas del mundo turìstico. Valiò la pena porque el panorama que se ve desde la cùspide es realmente impresionante, magno y bello, con su carga de enigma y de sagrado. Ese fue màs o menos el itinerario.
De ahì nos demoramos hasta la tarde en subir al Huayna y bajamos a la ciudadela como a las 4 PM, una hora creo que me dormì extenuado sobre uno de los jardines de Pachacutec, amenazaba llover pero habìa convertido a ese poncho en una carpa con capucha, pero no cayò màs que pura llovizna, habìa nubes de mosquitos peleàndose como cazabombarderos, frenèticos en todo el manto de aire que tenìas en toda las direcciones que apuntara tu nariz... y a las 6 PM o màs el parque cerraba, justo cuando el sol anaranjado dibujada una gigante silueta de sombras chinescas de los picos de los montes fronteros proyectados en losque estaban al otro lado de esa corona de montañas. Fue maravilloso y el laberinto de piedras de las ruinas cobraba un lùdico misterio en el que querìamos jugar hasta llegada la noche, pero irremisiblemente habìa que salir y una de los guardaparques nos decìa cansada y resignada "esto es todos los dìas" ante la lentitud y negligencia de los turistas en obedecerle a abandonar el maravilloso lugar.
De aquì habìa que hacer cola para volver a aguas calientes, el pago de 10 soles incluìa el regreso en los còmodos buses Marcopolo... asì fue nuestra aventurilla, con la sensaciòn de que nos faltò minimo un dìa màs para recorrer las ruinas con guìa, y talvez otro dìa quizàs para subir al Huayna chico que es un cerro de menor altura y unas cavernas sagradas a unas 4 horas de sendero.
Supongo que los turistas que vayan a las cavernas no podràn regresar el mismo dìa y esto hubiera sido la mejor opciòn para conocer todo el "santuario" y alrededores al regreso, con tiempo suficiente y sin pagar màs de una vez la entrada, que es cara, por lo menos para los turistas tercermundistas como nosotros que eramos del Ecuador nomas.. que injusto. Ni siquiera somos rubios. Pero fue un dìa divino e inolvidable de mi vida, eso si...
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Publicado el 8/dic/2009, 01.28 |
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