Diarios de viaje > América del Sur

South 920

Escribe: Ratisol
A continuacion les contare acerca de un alucinante viaje que me llevo por seis paises de nuestra enjundiosa America, cinco ciudades capitales, mas de 20 ciudades intermedias, e inumerables parajes y poblaciones escondidas en la misteriosa geografia de este continente hermoso. Un inolvidable viaje por el pulmon, corazon y sangre del planeta: la America del Sur.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 2 Capítulo 3 4 5 6 7 ... 19 Siguiente >
 

Machu Pichu & Cuzco: Dos perlas sobre la ruta

Machu Picchu, Perú — viernes, 13 de marzo de 2009

Lunes 9 de Marzo
 
Habíamos quedado de madrugar para llegar a Machu Pichu temprano, yo me desperté a la hora convenida 3.45AM, pero Matthew estaba profundamente dormido, me recosté pensando que podría despertar en una media hora pero dormí en realidad dos horas más, Matthew parecía dispuesto a dormir el resto del día, así que comencé a alistarme, pronto el se alisto también, llegamos a la estación de san pedro cuando había salido el ultimo tren de la mañana, el próximo saldría hasta las 10AM.
 
Tomamos la decisión apresurada de ir hasta Ollantaytambo en taxi para tomar el próximo tren, a un mejor precio quizás, lo cierto fue que pagamos 70 soles –23 dólares- de taxi, algo realmente estúpido, nos habríamos ahorrado el taxi de haber llegado a tiempo a la estación de san pedro en Cuzco de no ser por el dormilón de Matthew. Eso si, el trayecto hasta aquella ciudad en el valle sagrado es mágico, el paisaje es algo único se pueden ver varios picos nevados que se alzan en el horizonte con imponente majestuosidad, las casitas que adornan la carretera a lo largo del camino son muy pintorescas.
 
Para nuestra sorpresa una vez en Ollantaytambo los precios del tren eran los mismos que en Cuzco, no tuvimos más remedio que comprar nuestros boletos de tren ida y regreso Ollantaytambo-Aguas Calientes por 258 soles -$86 dólares-; como solo aceptaban efectivo tuve que prestarle el dinero a Matthew pues el solo traía con sigo su  tarjeta crédito y unos cuantos soles, el tren salió puntual a las 9AM; saldría de regreso desde Aguas Calientes a las 7PM. 
 
El trayecto en tren es sencillamente espectacular, no se puede describir con palabras lo que se siente presenciar aquellas majestuosas montañas que se elevan junto al valle que bañado por el Rio Urubamba crea la sensación de ir a una ciudad perdida, como si los incas hubieran construido su ciudad en un lugar secreto, donde nadie pudiera encontrarla, guardándola solo para ellos como su más preciado tesoro y su más codiciado misterio. 
 
Son aproximadamente unos 46 kilómetros hasta Aguas Calientes, en el lugar conocido como Kilómetro 82 esta el punto de partida para quienes hacen el Inca-Trail: una caminata de tres días por el valle sagrado hasta llegar a Machu Pichu, una experiencia alucinante pero no estaba entre mis planes invertir tanto dinero y tiempo en aquella ruta, Matthew era de la misma opinión que yo esa era la razón por la cual viajábamos juntos en una expedición de un solo día.   
 
Llegamos a Aguas Calientes a eso de las 12AM y emprendimos el camino hacia la cumbre, tuve que comprar provisiones para ambos, agua y galletas. Matthew agoto pronto su reserva de agua a pesar de que le advertí que debía durarle para todo el trayecto. Fue aproximadamente una hora de camino hasta la cima, yo llegue con varios minutos de ventaja sobre Matthew cuyo estado físico se encontraba muy disminuido. La entrada a las ruinas costo 124 soles por persona –40 dólares- una vez más tuve que prestarle el dinero en efectivo a mi compañero de viaje, después de cambiar unos cuantos dólares a una tasa realmente desventajosa.
 
Machu Pichu es un lugar magnifico, la primera vista que tuvimos fue de la zona de agricultura que recorrimos un poco para después regresar y entrar por el recinto del guardián y así tener una primera panorámica del lugar. Nos separamos y cada uno recorrió por su cuenta, yo me dirigí entonces a la puerta de acceso a la ciudad, al sector agrícola oeste y al sector de los templos, al templo principal,  al de las tres ventanas, y el observatorio astronómico “Intiwatana”.
 
Continué luego hasta la entrada del Waynapicchu con la esperanza de poder subir hasta la cima pero no pude subir pues habíamos llegado muy tarde, solo pueden ascender cuatrocientas personas al día, fui entonces a la roca ceremonial, al templo del cóndor donde se puede apreciar la figura exacta del ave esculpida en la roca. El torreón, también conocido como Templo del Sol se encontraba en mantenimiento solo pude apreciarlo por fuera, muy cerca de allí están las fuentes y los baños ceremoniales, el sector de prisiones y los depósitos, todo diseñado en perfecta armonía.

Después de escudriñar todo el lugar, me dedique a la contemplación de la plaza principal desde uno de los templos, me imaginaba el sitio en tiempos de los incas, vestidos con sus coloridos atuendos, con algunas antorchas encendidas que iluminaban el lugar, las mujeres dedicadas al servicio de los sacerdotes y la adoración de los dioses. Un mundo de ensueño, quizás tan cruel como el nuestro pero en toco caso fantástico, perteneciente a un pasado idílico donde vivían entregados a la naturaleza, la guerra contra los conquistadores y los sacrificios a los dioses, un ambiente encantador y romántico.
 
Estuve absorto contemplando Machu Pichu durante varios minutos, fue difícil dejar el lugar, me habría encantado quedarme más tiempo, pero llego el momento de partir, fui una de las ultimas personas en salir, de hecho una amable señorita guardia del lugar me escolto hasta la salida. El camino de regreso fue maravilloso, el sol se desvaneció lentamente, las aves comenzaron a cantar y el aire se lleno de una humedad exquisita, por el camino tropecé con una pareja de peruanos que iban en asenso, iban a acampar de noche en el lugar, que maravilloso plan, de no ser porque Matthew me debía una cantidad importante de dólares, habría aceptado su invitación y les habría acompañado.
 
En Aguas Calientes me esperaba Matthew que había descendido más velozmente que yo, el era una de esas personas que no se tomaba tiempo para saborear nada, quería probar todo, pero una vez tenia en sus manos algo que quería pronto le agobiaba, yo ya tenia suficientes motivos para deshacerme de su compañía, creo que acepte ser su compañero de viaje porque no me sentía con mis fuerzas completas, sufría de un dolor en la costilla y en la espalda que me había acompañado desde Ecuador, me dolía al respirar  y no me permitía dormir bien, además tenia enterrada una astilla en mi pie derecho cosa que me impedía caminar correctamente, de hecho no se como bajo este sombrío cuadro de salud logre caminar tanto aquel día, fueron estas circunstancias las que me llevaron a viajar con Matthew, eso si fue esta una de esas experiencias cuando recuerdas el viejo adagio “mejor solo que mal acompañado”.
 
El tren llego puntual a las 7PM, durante el trayecto los meseros desfilaron por los vagones luciendo varias prendas propias de la cultura peruana, sacos de alpaca exquisitamente bordados y coloridos trajes, los pasajeros parecían aburridos, yo mismo me encontraba algo molesto, pensaba en todos los sobrecostos en los que mi compañero ingles me había hecho incurrir, así que eché de nuevo una mirada al vagón y decidí darle una mano a los meseros, seria divertido.
 
Uno de ellos me había dado una gaseosa extra, así que se había ganado mi simpatía, decidí ayudar con el desfile, escogí un saco azul de cuello redondo, fui al baño en la parte delantera del vagón y salí caminando como un modelo por todo el pasillo, desfilando orgulloso la exquisita pieza de tejido peruana. Los pasajeros parecían extrañados al principio y me miraban como desconcertados, pero una vez notaron que mis movimientos eran propios de una pasarela me aplaudieron efusivamente.
 
Se trataba de un turista que lo hacia por diversión, eso tuvo que haberles emocionado, varios de ellos sacaron sus cámaras y me tomaron varias fotos, cuando sentí el flash de las cámaras me sentí algo apenado, ¿que rayos estaba haciendo? Al finalizar el desfile una dama rubia compro el saco que yo había desfilado, fue el único que se vendió, junto con una máscara de carnaval que Matthew compro después de rogarme que le prestara el dinero, yo le decía que quizás en Cuzco podría comprarla, pero el no paraba de decir que era una máscara “única, una máscara única”; más tarde encontramos en Cuzco la misma máscara a un precio diez veces más bajo.
 
De vuelta en Ollantaytambo Matthew comenzó a hacer alarde de su amplia experiencia como viajero, se adelanto un poco y llego todo emocionado con una ridícula noticia: “había conseguido un taxi que nos llevaría a Cuzco por 50 soles -17 dólares-” esta vez yo no estaba dispuesto a seguirle sus pasos, además yo era el chico del dinero: vete en ese taxi si quieres le dije, yo regresare de bus o caminando si es preciso, el pareció asustarse sabia que hablaba en serio. Después de caminar hacia el centro de la ciudad encontramos un bus, 10 soles -$3.3 dólares- por persona hasta Cuzco, todos los que habíamos salido del tren lo tomamos, yo añoraba el momento de llegar a la ciudad, ya no soportaba ni un minuto más a Matthew, me tenia al limite su conducta infantil, sus groserías con los lugareños y todas aquellas estupideces que se lo ocurrían y que resultaban más costosas de lo normal.

Apenas llegamos a Cuzco fuimos al cajero para que Matthew me pagara todo lo que le había prestado, le pedí que me pagara en dólares pues no pensaba gastar más dinero en el Perú, el se negó, así que hice de esta la ocasión perfecta para armar un problema, el reacciono de la forma esperada, fue entonces allí en una fría noche frente a la plaza de armas de Cuzco cuando nos separamos, ya nos habíamos visto demasiado, su presencia me fastidiaba y era claro que nuestros gustos y manera de viajar no encajaban en absoluto.
 
Por la noche hice algunas compras para la comida y el desayuno, aunque llegue al hotel con la idea de salir de la ciudad de inmediato, sin embargo eran como las 11.30pm así que era bastante improbable encontrar transporte, decidí quedarme una ultima noche. Cuzco es una ciudad maravillosa, me habría gustado pasar más tiempo para recorrer tantos otros lugares interesantes, además la ciudad no tenia la culpa de que yo gastara tanto dinero en Machu Pichu.
 
Martes 10 de Marzo
 
Dedique todo el día al Cuzco. Temprano en la mañana visite las ruinas de Saqsaywaman, a solo 1.5 kilómetros de Cuzco, quedaban muy cerca del hotel, camino arriba por la calle Arco iris.  Saqsaywaman que quiere decir “lugar donde se sacia el halcón” es considerada la mayor obra arquitectónica que hayan realizado los incas, se necesito de 20.000 hombres que tardaron 77 años construyéndola, la piedra más pesada que utilizaron allí pesa unas 70 toneladas. 
 
Saqsaywaman era utilizado como un centro militar donde se entrenaban guerreros, también existen teorías respecto de sus usos ceremoniales, pudo ser un templo del sol. Visto en conjunto con la ciudad de Cuzco, este lugar es la cabeza del puma “el guardián de las cosas terrenas” en las creencias incas; el resto del cuerpo del animal lo completan Cuzco y sus alrededores. Cada 24 de junio se celebra el Inti Raymi durante el solsticio de invierno, los pobladores locales escenifican el ritual inca del culto al dios sol, todos se disfrazan y bailan las danzas típicas, rememorando así la tradición. 

Cerca de allí se pueden visitar otros lugares de interés arqueológico como Q’enqo a 3.2 kilómetros; bautizado así por los españoles con esta palabra quechua que quiere decir “laberinto”, Q’enqo fue un santuario sagrado donde los incas adoraban a la Pachamama, la fertilidad y el dios sol o Inti. También esta Puka Pukara a unos 6.4 kilómetros de Cuzco, era una fortaleza militar, su nombre en quechua quiere decir “fortaleza roja” debido al color que adquieren las piedras durante el crepúsculo.

 
Muy cerca de allí se encuentra Tambomachay a unos 8 kilómetros de Cuzco, un lugar creado para el culto al agua. Dos acueductos proveen de agua fresca durante todo el año aquel lugar, los Incas crearon allí de una cascada  principal, dos cascadas secundarias, que son exactamente iguales, dicen los lugareños que si se colocan dos botellas vacías, en cada una de las cascadas, las dos se llenan al mismo tiempo. Tambomachay quiere decir “lugar de descanso”, también se lo conoce como “los baños de la princesa”; los dos canales que distribuían el agua eran usados como corrientes ceremoniales, donde el agua era adorada como fuente de vida.
 
Cuzco tiene tantos lugares arqueológicos y ciudades históricas a sus alrededores que tomaría varios días para recorrerlas todas, entre otros están: Moray con sus terrazas circulares; Pisaq con sus ruinas y su mercado los martes y jueves; Chinchero con su tradicional mercado los domingos; Tipon y sus cascadas ornamentales hechas en piedra; Pikillaqta también conocida como “pueblo piojoso” o “ciudad de las pulgas”.
 
Sin embargo, todos aquellos magníficos lugares tuvieron que ser clasificados en mi lista de pendientes, no pude visitarlos, había sobrepasado ya el limite de dinero que tenia pensado gastar en el Perú. Machu Pichu había resultado toxico para mis finanzas, tendría que dejar aquel magnifico país andino utilizando para ello muy poco dinero, pensaba en todo lo que tenia por delante en mi ruta Suramericana, tendría que abandonar el país esa misma noche; me reconfortaba la idea de que Bolivia seria un lugar más barato, así que dedique el resto de la tarde a recorrer la mágica ciudad de Cuzco y respirar por ultima vez su aire ceremonial.
 
Descendí desde las montanas que rodean a Saqsaywaman, la mañana era estupenda, el sol brillaba con una tibia intensidad y Cuzco parecía desde las alturas el lugar más sagrado del mundo. Llegue caminando a la plaza de armas y de allí por la calle triunfo a la calle Huatunrumiyoc por el camino que conduce a la iglesia San Blas, a media cuadra esta ubicada la famosa piedra de los 12 ángulos, inmortalizada en la película “diarios de motocicleta”, el primer impulso es contar los ángulos con la mano, cosa que esta prohibida; efectivamente tiene 12 ángulos y las piedras que la rodean encajan de una forma tan perfecta que es imposible deslizar siquiera un alfiler entre ellas, la piedra pesa unas 6 toneladas, están también la piedra de los 13 y de los 14 ángulos, menos conocidas pero igualmente impresionantes.
 
La noche anterior un niño pequeño me había narrado toda la historia de la piedra, me mostró la figura de una serpiente formada por la conjunción de varias piedras en dicha pared, se puede reconocer fácilmente su cabeza por su ojo que sobresale en relieve. Me explico además la razón por la cual las piedras más pequeñas son las que sostienen a las más grandes: para minimizar los daños durante los terremotos, muy cerca de allí esta la figura de un puma formado por varias piedras.       
 
Fue entonces, en aquel lugar en presencia de la piedra de los 12 ángulos mientras varios turistas contemplaban su esplendor que ocurrió algo increíble, iba caminando hacia la plaza cuando me encontré con Myriam y Sebastián, la pareja de franceses que había conocido en Lima y con quienes había viajado hasta Paracas. No los veía desde entonces, habían llegado a Cuzco hace un par de días, me preguntaron por Machu Pichu, les conté lo asombroso del lugar, lo caro que me resulto llegar y la inútil e indeseable compañía de un compañero de viaje ingles, Matthew.
 
Al igual que yo ellos dejarían la ciudad aquella noche, esa noticia fue fantástica, había recuperado a mis preciados compañeros de viaje franceses, nuestros planes encajaban a la perfección tal y como lo hacia la piedra de los 12 ángulos que presencio nuestro encuentro. No solo dejarían Cuzco ese mismo día, sino que estaban resueltos a abandonar el país rumbo a Bolivia, increíble, se dirigían a Puno para luego dirigirse a Copacabana en Bolivia, exactamente mi plan, fue  una alegre coincidencia, yo no hallaba la hora de abandonar el Perú, ya le había dedicado tiempo y dinero en cantidades suficientes, así que despedirme de aquel maravilloso país era mi obsesión, quedamos de encontrarnos en el terminal de bus a las 10.30PM.
 
Al medio día fui a la plaza kusipata para hacer algunas anotaciones en mi diario y descansar un poco, es un bonito lugar tiene una fuente y las casas alrededor son bastante atractivas, sus balcones llenos de flores y plantas las embellecen aun más. Luego fui hacia el mercado municipal, en la plaza venden almuerzos económicos, su olor es muy bueno y los lugareños devoran el alimento con sus modestos modales, encontré un buen lugar pero tenia que esperar a que se desocupara un asiento, opte entonces por almorzar en un restaurante fuerza de la plaza, sobre la calle Tupac Amaru.
 
Regrese al hotel para hacer check out, deje todo empacado y listo y tome una siesta que duraría hasta ya entrada la tarde; que maravilloso fue despertar y asomarme por la ventana de la habitación solo para darme cuenta del lugar en donde me encontraba, Cuzco parecía una ciudad encantada donde el tiempo se estanca y espera como si la ciudad dominara el orbe, basto con aquella vista a la ciudad a través del cristal para volver de inmediato a recorres sus calles.
 
Entre al museo Inca ubicado en la calle Cuesta del Almirante 103, había oído tantas y tan fascinantes historias acerca de la civilización Inca, manco Cápac, la guerra contra los españoles, que sentía gran curiosidad, además por el hecho de recorrer los lugares donde los Incas reinaron alguna vez hace muchos años.  
 
Existe en Cuzco una especie de plan turístico oficial, por una módica cantidad de dinero puedes visitar todos los museos de la ciudad, sirve además para cubrir la entrada de algunos sitios arqueológicos cercanos, es una muy buena opción siempre y cuando tengas el tiempo para dedicarles lo que merece cada lugar. Puedes preguntar en la oficina de turismo regional (Mantas 117A). 
 
El museo Inca tiene una muestra interesante de las distintas culturas pre-incaicas que habitaron una vez el Perú. Los Chavin (1.500 A.C); Los Nazca (400 A.C.); los Mochica (100 A.C.); la cultura Paracas (700 A.C) caracterizada por sus hermosos textiles y por la deformación de cráneos, una practica reservada para la elite gobernante; los Pukara que dominaron la region de Puno (400 A.C).
 
El pueblo Pukara dio dieron origen a los Tiawanako (500 D.C) cuyo centro arqueológico más importante se encuentra en Bolivia, cerca al paso desaguadero a unos 72 Kilómetros de la paz; los tiwanako dieron origen a los Dollao (850 D.C) que dominaron un área importante del lago Titicaca; hay también una muestra de la cultura Wari (750 D.C) pueblo responsable de construir Pikillaqta y de hacer unas esculturas turquesa de hombrecillos pequeños muy famosas en el Perú.
 
Supe en este lugar que en los Andes se domesticaron más de cien plantas medicinales, industriales y alimenticias, dando a luz una gran variedad de vegetales para sustento de toda la humanidad, todas estas culturas estuvieron fuertemente involucradas en este proceso, pues sus conocimientos pasaron con el tiempo de unas a otras conservándose para siempre.
 
De regreso en el hotel prepare algo de comer, me tome un par de horas para responder correos atrasados y salí para el terminal en medio de una lluvia torrencial, espere a mis amigos franceses por espacio de una media hora, el ultimo bus a Puno tenia solamente 3 asientos disponibles. Mientras esperaba vi llegar a Matthew que esperaba también por alguna ruta nocturna, finalmente compre mi tiquete para asegurar mi cupo, minutos después apareció Myriam y Sebastián, nos encontraríamos en Puno pues si bien el destino era el mismo, viajaríamos en buses diferentes.
 
El bus de Myriam y Sebastián partió primero, llevando también consigo a Matthew, mi bus salió un poco retrasado, pero después de ocho horas de viaje por fin llegamos a Puno, era de madrugada y hacia un frió horrible, curiosamente mi bus llego primero, el bus en el que viajaban mis amigos sufrió un ligero percance, durante el trayecto un niño arrojo una piedra y rompió la ventana donde iba Matthew, increíble. 
 
Miércoles 11 de Marzo
 
Tuve que pasar varias horas en el terminal de Puno aguantando frió, cuando por fin llego el bus con mis amigos franceses, vi bajar a Matthew, tomo un taxi hacia la ciudad, quizás su plan era ir a las islas flotantes. Por fin bajaron Sebastián y Myriam, esperamos un par de horas y nos dirigimos, en buses separados nuevamente, hacia Copacabana en Bolivia, yo estaba muy contento de internarme en Bolivia, quizás el país más exótico en toda la cultura andina.    
 
La emoción de entrar en aquel nuevo país me mantenía despierto, observaba por la ventana los hermosos paisajes del lago Titicaca, cuyo azul profundo y sus gigantescas dimensiones semejan a un océano. Es el lago navegable más alto del mundo (3820 metros), según la leyenda el lago fue el lugar de nacimiento del sol; los incas además veneran la piedra del puma, donde según sus creencias llego al mundo el primer emperador, ubicada en la isla del sol seria un excelente lugar para visitar, después de todo lo más probable es que pasáramos la noche en la isla en lugar de Copacabana. 
 
Para cruzar por tierra hacia Bolivia existen dos opciones, una es la ruta Yunguyo que es la que hacíamos nosotros, los buses se detienen en la frontera para permitir a los viajeros cambiar dinero, luego los buses van a Copacabana donde muchos hacen una parada, otros siguen hacia la paz, a unas cinco horas de viaje. La otra opción es por la ruta Desaguadero, este paso lo cierran a las 8PM, como Bolivia esta una hora adelantada es preciso cruzar antes de las 7PM hora peruana; escuche que el paso es peligroso seguramente son habladurías, en todo caso lo único atractivo de esta ruta son las ruinas de Tihuanaco el sitio arqueológico más importante de Bolivia, de resto es mejor pasar por Yunguyo. 
 
A eso de las 10AM llegamos a las casas de cambio muy cerca del paso fronterizo, mi recomendación es cambiar todos los soles peruanos aquí, porque una vez dentro de Bolivia su precio cae dramáticamente, con los dólares es necesario cambiar una cantidad suficiente para los gastos que se tengan antes de llegar a la paz, una vez allí se pueden cambiar los dólares a un mejor precio. 
  
Después de unos minutos, llegamos al puesto de control peruano, el oficial de inmigración sello mi salida con una mirada de indiferencia en su rostro, allí se debe entregar la tarjeta andina que se recibe al entrar al país, es preciso conservarla, de lo contrario se arma un problema a la salida, lo más seguro es que se solucione con dinero, pero hay que ahorrar, no se puede despilfarrar dinero en sobornos. 
 

Publicado
Modificado el
Leído 601 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 2 Capítulo 3 4 5 6 7 ... 19 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

clau-dia dice:
CUZCO es un lugar mistico y atrapante. yo hice el camino del inka desde el km 82 , no te puedo contar lo que fue, 4 dias de caminatas llegando a 4200 msnm . fue increible. lamento que tu mala suerte con las compañias te empañaran tu paso por Cuzco.
Publicado

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Machu Pichu. Llegando ...

   

Capítulos de este diario