Como somos cuatro personas y al viajar con niños ya se sabe (hay que llevar de todo) decidimos hacer el viaje en coche ya que tampoco sabíamos que tiempo iba a hacer y todo el mundo recomendaba llevar ropa de abrigo (muy, muy útil e imprescindible junto con los chubasqueros y paraguas) y llevar todo en avión se me hacía imposible.
Para hacer el viaje más llevadero para todos y no hacer todas las horas de un tirón decidimos parar en Lyon para visitar la ciudad y dormir allí. De Barcelona a Lyon hay unas 6 horas pero con las retenciones de primeros de agosto y las paradas que hicimos en las zonas de descanso de la autopista francesa (zonas de descanso muy bonitas) tardamos como dos horas más.
Sobre las cuatro de la tarde llegamos al Hotel Park & Suites Prestige Lyon Part Dieu, un hotel de 4* a unos 30 minutos caminando del centro, relación calidad precio está muy bien y se puede aparcar delante del hotel ya que es la zona de oficinas de la ciudad y al llegar en sábado estaba desierta y aparcamos sin problemas.
Lyon se puede visitar tranquilamente a pie bordeando sus dos ríos, estos forman una pequeña isla en el centro de la ciudad y en su interior se encuentra el majestuoso Ayuntamiento y su enorme plaza. Desde la plaza veréis la montaña Fourvière hill donde podéis ver unas preciosas vistas de Lyon, allí se encuentran numerosas iglesia y un anfiteatro romano. Si decidís subir a la montaña coger el funicular, vale la pena aunque tener en cuenta que se paga en cajeros automáticos y sólo admiten monedas. El funicular se encuentra junto a la iglesia de San Jean al pie de la montaña. También podéis ver las iglesias de San Geroge y la catedral de San Pablo.
Uno de los niños quiso visitar un parque que había a unos 15 minutos caminando, pero yendo con ellos fuero más del doble porque iban parando por los parques infantiles que hay al pie de los ríos. La verdad es que valió la pena ver el parque, el pulmón de Lyon. Y desde allí nos fuimos al hotel que estaba a un paseíto pero mejor hacerlo caminando que averiguar cual era el autobús que nos podía dejar más próximos al Hotel.