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Lubango (Angola): capital del Sur.

Escribe: Cosmos99
Exactamente como hicieron los exploradores de África hace casi 200 años: primero establecerse en la costa, y luego penetrar hacia el oeste...

 

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Capítulo 1
 

Lubango (Angola): capital del Sur.

Lubango, Angola — lunes, 5 de enero de 2009

Para aquellos que viven en Namibe, o llevan mucho tiempo allí, como yo, es casi obligatorio el viaje a Lubango. Unos van a hacer compras, otros, a continuar viaje a otras provincias de Angola: Cunene, Huambo. Los motivos pueden ser muchos. Hasta el simple placer del paseo, que no es poca cosa. En mi caso, la oportunidad se presenta por motivos académicos: me invitan a asistir a defensas de Tesis de Maestría en el Instituto Superior de Ciencias de la Educación (ISCED) en esa ciudad. Además de ser una actividad propia de mis deberes, me permite hacer turismo de ocasión, y seguir conociendo este fascinante país. Así que a empaquetar lo imprescindible, y ya estamos en viaje.

El recorrido transcurre en su totalidad por la magnífica autopista que liga ambas ciudades, sin dudas, una de las mejores carreteras de Angola. La distancia a recorrer es de 175 kilómetros. Los primeros 110 los describí en mi Diario relacionado con la visita a Capangombe, por lo que en esta ocasión paso por alto los detalles. Casi lo olvido: los próximos 30 kilómetros también son "conocidos": he escrito dos Diarios relacionados con mi visita a la Serra de Leba, y ahí también está la información.

En el kilómetro 138, contados desde Namibe, se encuentra el peaje. Sólo se paga al regreso desde Lubango, por lo que ahora pasamos libremente. Entramos ya en el "planalto" del sur de Angola: la altitud sobre el nivel del mar se mantendrá siempre en valores alrededor de los mil metros. El clima es clasificado como tropical de altura. A la orilla de la autopista  son frecuentes los vendedores de frutas: uvas, manzanas, peras... Sin dudas, la naturaleza dotó de estas tierras de una magnífica feracidad, lo cual favoreció, en el siglo XIX, la conquista y ocupación del territorio. Mucho hubo de andarse antes de dejar establecida la actual Lubango.

Hay dos puntos notables antes de llegar al destino: Humpata y la entrada de Tchivinguiro. El primero es uno de los municipios de la provincia de Huila, de la cual la ciudad de Lubango es la capital. Se identifica fácilmente por la abundancia de puntos de venta, que será visitado al regreso para Namibe pues son favorables los precios, sobre todo de las frutas. Tchivinguiro es el lugar donde se fundó, hace más de 50 años, una escuela formadora de técnicos agrícolas, famosa en toda Angola. En el kilómetro 159 vemos la planta procesadora de carnes "Chela"; allí además se estacinoan niños con botellas de leche fresca y de "leite aceda" ,una especie de yogur casero.

A 161 kilómetros de Namibe: plata embotelladora de agua "Aguas da Chela". Seguimos, y no hay mucha monotonía: en el kilómetro 162 está la entrada al hotel "Palanca Negra", y en el 168, la balanza para camiones, a fin de que las cargas no excedan lo establecido a fin de proteger la vía,  lo cual, según lo visto, es violado con frecuencia. En el kilómetro 170 está la entrada a Cristo Rei, el imponente monumento que tiene a sus pies, como en un valle, a la ciudad de Lubango, impresionante urbe, una de las más hermosas de Angola, y una ciudad con todas las de la ley.

La conquista de estas tierras, "as terras altas de Chela", no fue una tarea fácil. Entre los obstáculos a vencer viniendo desde la costa, estaba la impresionante Serra de Leba. Sobre todo para aquellos que lo intentaron desde Moçámedes, la actual Namibe. Fue el capitán mayor de Benguela, Lopo Soares Lasso quien, al frente de una expedición a las regiones vecinas al nacimiento del río Cunene, en 1627, estableció los primeros contactos con las tierras y los pueblos del planalto de Huila.

En 1769 el gobernador de Angola, D. Francisco Inocencio de Sousa Coutinho, promovió la formación de una población que recibió el nombre de Alva Nova, donde se estableció un presidio, y es el comienzo efectivo de la soberanía portuguesa sobre el territorio. En 1850 por iniciativa del Marqués de Sá da Bandeira, fue creado el consejo de Huila. En 1864 se inicia la vía que enlazará Moçámedes al planalto, pasando por Capangombe, Bruco y Tchivinguiro. Por allí pasó, 1866, el Padre Carlos Duparquet, sube la Sierra de Chela y comienza la exploración de las tierras altas, en misión científica y evangelizadora.

Hay que mencionar dos episodios importantes en el proceso de colonización y desarrollo de la región de Huila. En 1880, provenientes de África del Sur, llegan a la región de Humpata un número indeterminado de bóers, desplazados en razón de la guerra que sostenían  ingleses y holandeses; aun  hoy son notables las trazas de esta emigración tan singular en la historia de Angola. De otra parte, el 18 de octubre de 1884 largaba de Funchal el navío "India" rumbo a Moçámedes, con más de 200 madeirenses. Venían a comenzar la población europea de Lubango, dentro de un plan trazado por el Marqués de Sá da Bandeira, a la sazón ministro de marina y ultramar de Portugal.

Ya en el siglo XX, exactamente en 1901, alcanza la categoría de Villa. El 31 de marzo de 1923, coincidiendo con la llegada del ferrocarril conocido como "Caminho de Ferro de Moçámedes" a la Villa, se le otorga la categoría de ciudad, con el nombre de Sá da Bandeira.  Finalmente, en 1975, en el marco del proceso de descolonización de las posesiones portuguesas de ultramar y con la llegada de la independencia, se sustituye su nombre por el actual.

La palabra "Lubango" proviene del nombre de un antiguo soba (autoridad tradicional) que vivía en la región: "Kaluvango". La ciudad, que también fue conocida como la Coimbra de Angola, es sin lugar a dudas, una de las más bellas de este país; es hoy un potente centro urbano con 318 000 habitantes, enlazada no sólo por carretera con el resto del país, sino también internacionalmente, con vuelos directos a Windhoek, capital de Namibia, y una de las principales vías de comunicación con Europa.

Lógicamente, debido al carácter de mi visita, comienzo mi recorrido por el ISCED de Lubango, donde además trabajan mis anfitriones. Es ésta una institución de educación superior, adscrita a la Universidad "Agostinho Neto", con más de 30 años de existencia y cuya misión es formar profesores para el nivel básico y el medio. Dispone de instalaciones confortables y funcionales. En particular me llama la atención la magnífica biblioteca, con abundante literatura en lengua portuguesa, y vinculada al Instituto Camões de Portugal. Dispongo de algo de tiempo para hojear novelas de Lobo Antunes, que me han recomendado para que complete lo mejor posible mi conocimiento sobre Angola y su historia.

Los actos de defensa de tesis en los que participo favorecen el encuentro con colegas, la valoración de proyectos conjuntos y alguna que otra sorpresa agradable. Me informan que alguien pregunta por mí, y al volverme, quedo gratamente sorprendido: ahí está Victorino, angoleño que fuera mi estudiante en la Universidad de Matanzas hace más de 15 años y es hoy un competente ingeniero mecánico. Nos abrazamos con emoción, y en medio del atropello de las preguntas y los deseos de saber uno del otro y de los amigos comunes, me entero que Victorino es responsable de mantenimiento industrial en la fábrica de cervezas Ngola, esa que he disfrutado con frecuencia en mi ya larga estancia en Namibe. Y es así como queda acordada una visita a la fábrica, la cual es encajada convenientemente en la apretada agenda académica que me ha llevado a Lubango.

La cerveza Ngola es fabricada con la excelente agua de Tundavala, unos manantiales cercanos a la ciudad, y así queda garantizada la calidad de esta bebida, muy demandada en todo el sur de Angola, al punto de que no es posible satisfacer toda la demanda existente. Mi amigo me muestra toda la línea de producción, de tecnología alemana, muy moderna y automatizada. Y al final del recorrido, en la taberna de que disponen los empleados de la fábrica, tengo la oportunidad de saborear unas jarras de la refrescante bebida, recién salida de la línea de producción, acompañada de platillos de "ginguba" (maní).

Los desplazamientos entre el ISCED, la pensión "Diocema" donde me alojo, y los restaurantes donde se efectúan las celebraciones de los graduados, me permitan comprobar la dinámica de la ciudad, sus numerosos comercios, sus hoteles; entre estos últimos, el emblemático "Gran Hotel da Huila", muy cercano al ISCED, creado en 1941 y con más de cien habitaciones. Detalle al paso: todos los alojamientos están a más de 100 dólares el día, sin las comidas. También en esa zona se destaca el antiguo Liceo "Diogo Cão", una de las primeras instituciones de segundo nivel de enseñanza que existió en la Angola colonial, lo cual evidencia la tradición académica de la ciudad, donde en un futuro no lejano quedará constituida la segunda universidad estatal angoleña: la Universidad Pública de Lubango. Y desde prácticamente todos los ángulos puede verse la majestuosa figura del Cristo Rei, enclavado en un extremo de las elevaciones que rodean la ciudad, y que forman parte de la Sierra de Chela.

El recorrido por las calles y el encuentro con la población me permiten apreciar que ciertamente es muy elevado el mestizaje en esta ciudad, mucho más elevado en comparación con otras ciudades de Angola, de ahí que algunos digan que Lubango es la ciudad "más blanca" de este país. Y de ese mestizaje fue surgiendo  el "chicoronho", nombre por el que eran tratados los habitantes de Lubango en el período colonial. Deriva de la expresión "señor colono"... "sô colono"... "chiô corono"... "chocronho"...

Ciertamente, no me es posible recorrer en esta ocasión todo lo interesante que merece visitarse en Lubango: la Capilla de Nuestra Señora del Monte, la ascensión al Cristo Rei, las magníficas instalaciones deportivas, la Sé Catedral... Y esto, sin hablar de lo interesante que sería la visita a alguno de sus 14 municipios: Caconda, Cacula, Chibia, Chicomba, Chipiado, Cuvango, Gambos, Humpata, Jamba, Kalukembe (allí tengo amigos), el propio Lubango, Matala (donde está la central hidroeléctrica que abastece de energía toda la región sur), Quilongues, Quipungo... pasa el tiempo, y debo regresar a Namibe, que es como la playa de esta ciudad. De cualquier manera, estoy satisfecho de la oportunidad de excepción que se me ha presentado, y me marcho complacido, con la esperanza de que, tal vez, haya otra oportunidad.

Publicado el 5/ene/2009, 04.38
Modificado el 9/feb/2010, 20.18
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Últimos comentarios

cecimar2005 dice:
Muy buen diario, felicitaciones!!!
Cecilia

Publicado el 5/ene/2009, 06.08 

buvar dice:
Eugenio, que ganas de ir allá de inmediato!!
Me quede atragantada con esa capilla de Nossa Senhora do Monte.
La verdad tus diarios son muy ilustrativos, !! Felicitaciones !!! quedo a la espera del próximo y gracias pro acercarnos a Angola.Te estoy enviando los libros prometidos
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Publicado el 5/ene/2009, 09.01 

dorisgonza dice:
Otra diario mas para contarnos la historia de este pais tan lejano...donde tenes la suerte de poder difrutar de su gente de sus paisajes, de su vida en general ,e llamo la atencion lo de la fabrica de cerveza que no alcanzar a cubrir la demanda ademas hecha con tecnologia modernisima.
Lindisimo diario Eugenio, un abrazo.

Publicado el 6/ene/2009, 03.07 

Cosmos99 dice:
Gracias a todos mis amigos, y la noticia es: estoy de nuevo en mi pais, espero continusr junto a ustedes...

Reiteradas gracias

Publicado el 1/mar/2009, 01.49 

cocomaria dice:
hola muy buenas fotos desde venezuela saludos
Publicado el 7/abr/2009, 12.56 

un viajero dice:
Eugenio exclente y didactico diario
Alberto

Publicado el 10/ene/2010, 08.26 

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