El camino del sueño americano: La Route 66

Escribe: Nekane_74
Hace un par de años viajé a través de la Route 66 desde Chicago hasta Los Ángeles y luego volví más por el norte de Los Ángeles hasta Chicago. Fue una experiencia muy gratificante: 31 días de...

 

   Enviar a un amigo   

 
Capítulo 1

El camino del sueño americano: La Route 66

Los Angeles, Estados Unidos — miércoles, 10 de agosto de 2005

Hace un par de años viajé a través de la Route 66 desde Chicago hasta Los Ángeles y luego volví más por el norte de Los Ángeles hasta Chicago. Fue una experiencia muy gratificante: 31 días de viaje durante el mes de septiembre y recorrido de 10.582,4 kilómetros a través de los estados de Illinois, Missouri, Kansas, Oklahoma, Texas, New Mexico, Arizona y California (Route 66) y vuelta por Nevada, Utah, Colorado, Nebraska, Iowa y Illinois de nuevo.

Pasamos calor desde Arizona hasta California, y frío desde Colorado hasta Illinois. Vimos mar, lagos, desierto y montaña. Visitamos megaciudades, pueblos, aldeas y poblados. Admiramos el cambio de follaje otoñal en las Rocosas, las noches estrelladas en el desierto y las esculturas de roca en los parques nacionales de Utah.

Viajar por los USA es muy cómodo: no hace falta reservar hoteles, puesto que en la carretera te encuentras miles de moteles hasta en los lugares más inhóspitos y extraños. Puedes viajar con el coche y parar allí donde desees, y podrás dormir, comer y lavar tu ropa. Los servicios básicos se encuentran en cualquier lugar. Por eso me gusta tanto viajar por los USA, porque no hace falta preocuparte por nada: sólo tienes que coger el coche y ponerte a buscar destinos para visitar; el resto no tiene que preocuparte.

Recomiendo encarecidamente las visitas a los parques nacionales de la parte oeste de los USA; son increibles: de los más conocidos, a los que no suenan, ninguno tiene desperdicio: Monumental Valley, entre Utah y Arizona, el Grand Canyon, Petrified Forest y Chiricagua NM en Arizona, Zion, Bryce Canyon, Arches, Capitol Reef, Goblin Valley en Utah, Death Valley, Yosemite y Josuah Tree en California, Bandelier, Petrogliph, El Morro en New Mexico... etc, etc, etc... Una maravilla para los amantes de la naturaleza.

Respecto a lo que es esencialmente la Route 66, paso a detallaros un resumen de lo que es, de la historia y de lo que podeis encontraros:

Uno de los más conocidos mitos que hay sobre los Estados Unidos es el del ansiado sueño americano; durante muchas décadas, miles de personas hicieron el recorrido que va desde el centro y el este del país hasta la dorada California en búsqueda de una vida mejor; la Route 66 fue para estos inmigrantes el principal camino para acercarse a su sueño.

La mítica carretera empezó a construirse durante la segunda década del siglo XX llegó a tener 2.400 millas (unos 3.900 kilómetros) repartidas entre ocho estados, con puntos de partida y llegada a Chicago y Los Angeles. Precisamente estas ciudades son de las pocas cosmopolitas que se pueden encontrar durante toda la route; el resto de territorio de Illinois, Missouri, Kansas, Oklahoma, Texas, New Mexico, Arizona y California es lo que los propios estadounidenses conocen con el nombre de la "America profunda".

En Illinois los campos de cereal, trigo y maíz principalmente, acompañan al viajero durante todo el camino y en algún tramo llegan a recordar aquella película basada en un cuento corto de Stephen King, Los chicos del maíz. En este estado, exceptuando Chicago y su área de influencia, se respira por todos lados el aire rural, incluso en su capital, Springfield (que no debe confundirse con la de los Simpson); no en vano se conoce a Illinois como el granero de los USA.

El paisaje que se puede ver a través de la Route 66 a su paso por Missouri y Kansas también es eminentemente agrícola pero ya se empiezan a encontrar extensiones dedicadas a la ganadería bovina. La ciudad más importante, Saint Louis, bañada por el río Mississipí, evoca las aventuras de Tom Sawyer y sus amigos Huckleberry Finn y Becky Tatcher. Es una ciudad mediana (teniendo en cuenta la medida americana, eso sí) y bastatne moderna, que ha sabido evolucionar con los tiempos a pesar de estar situada en aquella norteamérica de segunda revolución.

Apenas entrar en Oklahoma se nota un cambio drástico, y desaparece el cultivo extensivo para dar paso a la ramaderia; sólo cabe apuntar que el Stockyards Exchange de Oklahoma City es la subhasta de ganado donde más cabezas bovinas se comercializan de todo el planeta, o eso es lo que dicen. En este estado se empieza a distinguir el ambiente country que también ha traspasado fronteras como el estilo de vida rural de los USA: los hombres con sombrero y botas de cowboy, tejanos y americana para negocios de copete, y tejanos y camisa de leñador para negocios de otros tipos. Muy pintoresco y curioso para gente que sólo lo ha visto en series como Dallas o Walker.

La Route 66 pasa casi como un suspiro por Texas. El Panhandle (mango de paella, en alegoría a la forma del estado) es el territorio que se atraviesa, y ya se adivina la aridez y la sequedad del terreno que recuerda a los westerns cinematográficos. Se pueden destacar de este territorio dos cosas: que sus habitantes son de los más hospitalarios del país y que a Amarillo, la ciudad más grande y próspera del Panhandle, está ubicado el grandiosos restaurante Big Texan. El Big Texan se conoce en todos los USA por servir de forma gratuita a toda persona que quiera un apetitoso steak de buey de 72 onzas (poco más de 2 kilogramos) más el correspondiente acompañamiento de patatas al horno, ensalada de col y madalenas con mantequilla; eso sí, se debe comer todo en una hora o menos, sinó se tiene que desembolsar su coste. Increible pero tan cierto como que hay gente que lo intenta e, incluso, algunos lo consiguen.

Llegar a New Mexico es entrar en otro mundo donde el tiempo no tiene importancia y las puestas de sol son irrepetibles. Gran parte de la población es de origen indio y la influencia de la cultura hispánica se nota en muchas costumbres, en los nombre de los pueblos y de sus habitantes, en las construcciones coloniales y en el fervor católico que impera entre los indígenas. No obstante, ni los Antonio Fernandez, ni los José Hernández saben hablar español, porque el idioma lo olvidaron hace mucho tiempo; a pesar de todo, la tradición hispana impera cuando se trata de bautizar a los nuevos natos.

En New Mexico destacan dos grandes ciudades: Santa Fe, la capital, y Albuquerque, la más imponente por extensión. En el barrio antiguo de Santa Fe todos los edificios estan construidos siguiendo la estética del viejo estilo colonial, con estructura de adobe (aunque sólo sea en apariencia). Nadie diría estar en los Estados Unidos, y menos en una capital de estado, si no fuera porque los precios están en dólares y porque el acento inglés de las gentes es genuinamente americano. Albuquerque también tiene un centro histórico con viviendas típicas de adobe, pero como la comparación con la próxima y coquetona Santa Fe es absurda se ha potenciado como reclamo turístico, con buen criterio, la propia Route 66: se explotan las edificaciones art-déco y los carteles de neón de los comercios y moteles que circundan la carretera, de inspiración genuina de los 50.

Atravesado todo New Mexico se entra en Arizona, estado de desiertos, cactus gigantes, pueblos fantasma del oeste y grandes espacios naturales, como el Grand Canyon y Monumental Valley. Decididamente, si hay un estado que valga la pena visitar de este a oeste y de norte a sur éste es Arizona, ya que por todos lados hay alguna cosa que merece ser vista: algún paisaje diferente por el cual valga la pena hacer unas millas de más, algún pueblo fantasma por el cual se pueda pasear al inclemente sol del mediodía, algún parque natural que recorrer, alguna mina de oro abandonada que visitar o algún desierto que explorar de aquellos donde la paleta del pintor se queda corta para pintar los colores de su arena morada, dorada o blanca.

Buena parte del sureste de California es árida igual que sus fronterizos Nevada y Arizona. Muchos de los parques nacionales son impresionantes desiertos con especies vegetales endémicas, como el Death Valley o el Josuah Tree. Y es que la "América profunda" de la gran dispersión de población, de los pequeños pueblos aislados que parecen deshabitados y de las caravanas plantadas en terrenos yermos como improvisadas casas no se deja atrás hasta casi tocar la costa californiana. No es hasta unos doscientos quilómetros de Los Angeles cuando empieza el estrés de las ciudades dormitorio de la megalópolis.

Así pués, la Route 66 sale de Chicago, a los piés del lago Michigan, para finalizar en la otra punta del país, en LA, donde desemboca en el océano Pacífico después de atravesar dos de las más emblemáticas calles de la ciudad, Sunset Boulevard y Santa Monica Boulevard; durante el trayecto va pasando por innumerables pueblos y ciudades llenos de moteles que no han cambiado desde los años 40, de viejas gasolineras abandonadas o restauradas, según su antigüedad, de dinners american style donde aún se sirven hamburguesas con patatas fritas y enorme batidos de chocolate o fresa mientras se escucha rock & roll del genuino y de museos que recuerdan la ebullición y la vida que tuvo en su día la Route 66, arteria principal del país, la Mother Route. Desde hace algunas décadas ha quedado relegada a simple carretera para el recuerdo histórico y solo la recorren unos pocos turistas que añoran los tiempos en que era pujante y guiaba a sus viajeros hacia el sueño americano.


¿Os animais?

Nekane.

http://es.geocities.com/andreufebas


Publicado
Modificado
Leído 49212 veces

    Enviar a un amigo

Capítulo 1
 
 


 

El camino del sueño americano: La Route 66

   

Capítulos de este diario