Diarios de viaje > Lisboa, Europa

Obrigada Lisboa!

Escribe: alicev
Poco tiempo?? no importa, cada hora es suficiente para visitar Lisboa, ciudad con un encanto especial. No importa si vas al Este o al Oeste, o si comes un "Pastel de Belem" en Belem o un "Dolce de Nata" en A Brasileira... todas las exeriencias serán gratamente recordadas desde el mismo instante en que pongas un pie en la cuna de la navegación mundial.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
Capítulo 1 2 Siguiente >
 

Lisboa en 2 días

Lisboa, Portugal — viernes, 11 de febrero de 2011

Salimos del Aeropuerto de Barajas, en Madrid y luego de un retraso de 2 horas y una llamada telefónica al hotel para evitar que nos cobraran por no aparecer ya que el avión salió de Madrid a las 00.00h. Al llegar al “Aeroporto de Portela” a esa hora no hay mucho para escoger, tomamos un taxi rumbo a Baixa-Chiado, a la “Rua Victoria”, Nº 42 para finalmente hacer el check-in a media noche en la “Residencia Duas Naçoes”.  Dormimos pocas horas y bajamos a tomar “o pequeno-almoço”. Debo decir que fue austero para mi gusto, pero supongo que debe estar bien para el precio pues tenía lo básico: Café con leche, zumo de naranja, té, pan. Mantequilla, mermelada, queso y frutas frescas. Debo confesar que cuando entré al comedor me volvió loca el olor al pan recién horneado. Me recordó a cuando, en mi niñez, visité Lisboa por primera vez con mi abuela cuando tenía 9 años. Es un olor delicioso!
 
Ya con las pilas puestas y el estómago lleno, salimos del hotel con tanta emoción que no sabíamos a donde ir primero. Yo quería ir a todos lados al mismo tiempo. Sin embargo, decidimos dar una vuelta primero por Baixa-Chado. Bajamos por la “Rua Augusta” hasta llegar y maravillarme al “Arco del Triunfo”. Pido disculpas por mi ignorancia pero no sabía que existen varios Arcos del Triunfo por toda Europa y que ellos simbolizan la victoria de una batalla o fueron construidos para enaltecer a algún Rey.
 
Todas estas callecitas de Baixa-Chiado son hermosas; siempre me imagino cuando veo una obra arquitectónica antigua, cómo fue que la hicieron, todo a mano, sin la ayuda de máquinas modernas... Ufff, que trabajo!! Las calles de piedrecitas con sus patrones (olas, tramas, corazones, etc.) en blanco y negro fueron concebidas como lo “más moderno” de la época para equipararse a las grandes capitales europeas como Londres, Paris, Roma, etc. El Marqués de Pombal fue el responsable de la “modernización” de Lisboa tras haber sido destruida casi totalmente por el incendio producido por el Gran Terremoto de 1755.
 
Entonces, pasando el Arco del Triunfo llegamos a la “Praça do Comércio”, una de las plazas más majestuosas de Lisboa. Si todos los caminos llegan a Roma, todas las calles te conducen hasta esta plaza y allí podrás tomar los tranvías, autobuses y metro para visitar el resto de la ciudad.
 
Mi esposo y yo decidimos dar una vuelta por las calles de Lisboa “antiga” y llegamos temprano al elevador de Santa Justa en la “Rua do Carmo”. Hay que hacer cola para subir y mucha gente no quiso esperar pues está abierto desde bien temprano (7am) hasta la noche (9pm). Me pareció increíble que este ascensor de 45 metros de altura fuera diseñado por Raul Mésnier du Ponsard, un aprendiz de Gustave Eiffel. ¡Las vistas de Baixa y del Castelo de Sao Jorge son hermosas! No es necesario bajar de nuevo por el ascensor, hay un puentecito que te conduce hasta el Museo arqueológico do Carmo; en esa plaza hay un quiosco de revistas y souvenirs que fue construido hace 126 años. Su propietario es muy amable y puedo decir que fue de las pocas personas que nos “vendieron” Lisboa como una ciudad turística. De ahí nos fuimos a la “Rua Garret” donde nos comimos los primeros “Doçes de Nata “con “um galao” en el café “A Brasileira”. Nos sentamos junto al poeta Fernando Pessoa mientras nos deleitábamos  con estos dulces, viendo pasar al tranvía, turistas y locales por los alrededores.
 
Justo al frente del café A Brasileira está la estación de metro Baixa-Chiado, nosotros bajamos para comprar el abono de 1 día. Esta tarjeta verde permite viajar por todos los medios de transporte durante 24h.
 
Un rato más tarde y con suficiente azúcar en la sangre nos fuimos en el tranvía Nº 15 (se toma en la Praça do Comércio) hasta Belem. Nos bajamos en la parada Belem y nos fuimos directo al Monasterio dos Jerónimos. Creo que es una magnífica construcción al mejor estilo gótico y renacentista de europa. Primero dimos una vuelta por el conjunto que tiene 2 plantas y de nuevo la emoción embargó mi corazón. Como un flashback de película pude recordar cuando lo visité la primera vez hace 20 años. Tuvimos la suerte de que no estuviese lleno de gente y así pudimos visitar las bóvedas y los pasillos del monasterio; en la iglesia ofrecían una misa así que decidimos ser discretos con el flash y simplemente nos quedamos contemplando las tumbas del gran navegante Vasco de gama y la del poeta Luis de Camoes. Los vitrales y el rosetón son una belleza por el detalle y los hermosos colores que tienen.
 
Da la impresión de que si se rompe cae al río Tajo el enorme monumento del “Padrao dos Descubrimientos”. Un poco de historia: Se levantó en 1960, durante la dictadura de Salazar, para conmemorar el V centenario de la muerte de Enrique el Navegante, el principe que cimentó el vasto imperio de Portugal y supone un logro arquitectónico que se alza sobre las orillas del Rio Tajo. Su frontón triangular y saliente, representa la proa de una nave, mientras que el trio de formas curvas de la parte superior simbolizan unas velas al viento. Desde el Padrao dos Descubrimentos se puede ver el puente “25 de Abril” y el Cristo rei de Lisboa al otro lado del Tajo.

Publicado
Modificado el
Leído 1567 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

Capítulo 1 2 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Homenaje al Poeta António Ribeiro "O Chiado" (El Chillón) - Largo do Carmo

   

Capítulos de este diario