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Lisboa: Ciudad de navegantes
Escribe: mariposadefuego
Lisboa no es sólo una ciudad europea: es el sitio donde la cultura portuguesa se da a conocer; donde su cocina realmente vive, las calles son un viaje en el tiempo y los viajeros encuentran la paz de disfrutar de un sitio con historia, gente amable y una atmósfera ideal a orillas del Tajo. Lisboa es bella sin querer serlo, mágica sin darse cuenta. Un destino para descubrir.
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Lisboa: Ciudad de navegantes
Lisboa, Portugal — martes, 12 de diciembre de 2006
Con el terremoto de 1755 la ciudad tuvo que ser reconstruida en gran parte; por eso no es extraño hallar extrañas fachadas donde antiguos edificios conviven con elementos nuevos, agregados después del terremoto. La zona céntrica es amplia, con vías muy cómodas. A sus orillas, los pubs, restaurantes y otros sitios de interés se mezclan con oficinas de turismo para orientar en su recorrido a los viajeros que llegan a Lisboa por primera vez. El resto de la ciudad presenta características más laberínticas; con empedrados rústicos y casas antiguas de las que sale música: la típica música portuguesa tan melancólica y tan propia de esta tierra de navegantes.
Hay tres barrios históricos que sobresalen: Castelo, Mouraria y el afamado Alfama. Los tres datan de la Edad Media y allí se han quedado, como si el tiempo no hubiera transcurido. Estos barrios eran antiguamente los favoritos de la parte alta de la sociedad, pero un par de infortunios hicieron que estos se marcharan, dando lugar a la llegada de otros sectores sociales que animaron notablemente la zona. El barrio Chiado es conocido por su actividad intelectual: allí los bares son lugar de encuentro de artistas y pensadores.
En las afueras de Lisboa y tomando la línea de la costa, surgen pueblos dedicados a actividades pesqueras y al cultivo. Las campiñas van perdiéndose en la magia de esa zona, como una postal medieval de nuestros tiempos. En esta línea costera se pueden ver estilos variados. Cada pueblo o cada pequeña ciudad es una verdadera aventura, con decenas de historias para narrar a los recién llegados.
Sin duda, el hecho de que el río Tajo cruce la ciudad le da a Lisboa un toque particular, el mismo encanto que se ve en sus veredas de azulejos blancos y negros, sus tejas siempre en tonalidades rojizas y las rejas de hierro torneado de maneras insólitas que transmitieron a las colonias y pueden apreciarse también en los antiguos territorios del Imperio Portugués.
Cultura
Portugal en sí tiene una composición étnica bastante simple: el 99.1% de la población es de origen lusitano y lo poco que queda se divide entre caboverdenses, españoles, brasileños, británicos y norteamericanos. Casi lo mismo sucede con la religión, el 95% de la población es católica y el resto se divide entre ateos, protestantes, cristianos, judíos y musulmanes. Sin embargo –y a pesar de estas características– la fiesta más celebrada es la festividad dedicada al mar. El pueblo portugués celebra y reconoce así la importancia de haberse animado a penetrar en los mares y conocer el mundo.
Andando
En centro de Lisboa confluyen todos los sabores y ritmos de la ciudad. Entre todos los rincones de esta zona, hay sitios verdaderamente imperdibles: la Plaza de los Restauradores y los bares que acompañan a los barrios históricos. También el Chiado merece una visita especial, donde tendrás la oportunidad única de conocer la excentricidad de sus personajes.
Belém
Casi descolgándose de Lisboa está Belém, un barrio muy digno de recorrerse que generalmente no forma parte del itinerario de los viajeros. Allí podrás perderte en sus jardines y apreciar la belleza de las construcciones del lugar, entre las que se puede encontrar un maravilloso monasterio de la orden de los Jerónimos.
Museo Gulbenkian
Este impactante museo fue la vivienda de una de las familias más poderosas de Lisboa. En su interior los años han dejado huellas imborrables a través de sus bibliotecas y cafés que regalan cultura a todos los viajeros que se acercan a estos ambientes.
Playa de Guincho
La Playa de Guincho es ideal para la práctica del surf, donde las olas salvajes hablan por sí solas. En la rambla que la acompaña se puede disfrutar de la exquisita gastronomía portuguesa.
Cabo de Roca
Este punto en el mapa no es otra cosa que el borde final del continente europeo y ¿A quién no le gustaría decir que estuvo al límite del viejo continente? No te pierdas de una visita a la parte más occidental de Europa..
Sintra
En las afueras de Lisboa, entre la frondosa vegetación de Sintra se levantan castillos y sitios increíbles para el relax, la meditación y un posible viaje en el tiempo. Vale decir que esta región goza de uno de los mejores climas del país.
Queluz
El Palacio de Queluz es increíble y nos hace volar la imaginación, animándonos a adentrarnos en aquellos mundos que descubrió Portugal y que dejó que influenciaran su existencia.
La Catedral
Esta es la catedral principal de la ciudad y data del siglo XII. Por la importancia que dan los lusitanos a su religión, se han hecho muchos esfuerzos por recuperarla después de los terremotos que azotaron Lisboa.
Casa dos Bicos
Como testigo histórico surge esta casa del siglo XVI. Es una construcción típica de estas regiones en aquellos tiempos y sirve para tener una noción de lo que fue vivir en Lisboa en la época colonial
Castillo de San Jorge
A los que aman los castillos, el de San Jorge es una verdadera reliquia, mucho más antiguo de lo que se cree. Sin embargo, fue desde la época de la Reconquista que adquirió notoriedad cuando se convirtió en el castillo de residencia de la monarquía.
Mirador de Santa Lucia
Para lograr una espectacular panorámica del barrio histórico, nada mejor que este mirador que además permite apreciar dos excelentes obras de arte que narran parte de la historia de la ciudad.
De compras
Para hacer compras, la calle Augusta es la mejor. Además es la vía directa a la Plaza de Comercio donde se consigue todo lo que uno busca.
Ascensor de Santa Justa
Treinta y dos metros de altura y una experiencia increíble. Nada despreciable para un pequeño paseo directo al cielo.
Monasterio de los Jerónimos
En este imperdible monasterio se pueden sentir siglos y siglos de historia de sus puertas para adentro. Anímate a viajar en el tiempo.
Estoril
Esta región marina de Lisboa es sumamente entretenida, sobre todo porque presenta distintas facetas: uno puede pasar una velada romántica o una noche excitante entre amigos, tomar un trago en un pub o disfrutar de un espectáculo en vivo. Lo mejor es que todo es acompañado por un paisaje inolvidable.
El zoológico
En la zona céntrica de Lisboa se levanta este zoológico que ofrece animales de todo el mundo y actividades recreativas que son ideales para ir con niños.
Gastronomía
Obviamente una ciudad portuaria como Lisboa, que hace honores al mar en tantas cosas, no va a dejar esta temática de lado justo en la cocina. La gastronomía que se puede saborear en la ciudad tiene mucho del mar. Lo más disfrutable entre miles de opciones son los platos a base de bacalao y otros pescados, preparados de maneras muy particulares que dejan a todos los comensales satisfechos. Se recomienda comer en algún local costero, que es donde ofrecen los pescados más frescos.
Transporte
Lo ideal para recorrer Lisboa es el tranvía. Además de ser un transporte accesible, su itinerario permite disfrutar de los sitios más turísticos de la ciudad. El tranvía va abriéndose paso entre sus calles para que veas todo lentamente, sin perderte ningún detalle. Tampoco dejes de probar el transbordador que cruza el Tajo.
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publicado el 22/oct/2008, 16.37
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