Diarios de viaje > Europa

El invierno en lisboa

Escribe: PrincesaEkivokada
Tenia solo un mes para verte, para sentir tu aroma, para caminar junto a ti, tomados de la mano, juntos, por esta tierra maravillosa. Tuve solo un mes para disfrutarte a ti, a ti y a Lisboa! Este no es un capitulo normal en un diario de viajes, no voy a intentar darte...

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 Capítulo 2
 

De lisboa con amor

Lisboa, Portugal — lunes, 14 de junio de 2010

Este no es un capitulo normal en un diario de viajes, no voy a intentar darte datos, lugares o recomendaciones. Este es un capitulo que yo quiero escribirle a Lisboa, a esa ciudad encantadora que una noche se robó mi corazón. Espero que tu, mientras lees, camines junto a mi por sus calles, escuches su música, huelas a Lisboa, tanto, tanto que querrás empacar una maleta e irte a verla, de tanto que la has extrañado, si ya has estado ahí, y sino, que sientas a Lisboa tan tuya que tienes que ir a descubrirla.

Da da da da...

Cuando uno camina sobre tus calles se siente una nostalgia alegre, si es que eso existe, quiere uno recorrer todos tus caminos, tus callejuelas, quiere descubrirte, porque a veces parece que nunca tienes final, que nunca puedes dejar de sorprender, hasta ahora no me has defraudado, sigo encontrándote tan provocadora como el primer día.

Yo que nunca siento apego, me descubrí un día tomándome un café tan único como los que se hacen en tus tiendas, imaginando que parís iba a dejar de ser mi rincón favorito de la tierra, que tu habías llegado para compartir ese cariño, ese gana de escribir sobre ti, de mostrarte, de enseñarte con orgullo, como quien mira un libro de cubierta prometedora y lleva a su lector al mas intimo placer de compartirse entre ambos.

Tus castañas asadas, ese humo que tanto detesté y maldije sin cesar, tu lluvia que no mojaba pero me daba frio, y ese aire tan único, a natal, ese natal que solo se puede vivir como tú, en un clima que derrite aunque esté helando, el mirarte desde la ventana y pensar en tu calidez infinita no me deja duda de estar en el lugar indicado.

Gastar días entre tus calles pensando en cual es el mejor lugar para comer un bolo, entrar a jerónimo y mirar la rua, simplemente ver foráneos caminarse por ellas como si fueran propias. Me gasté horas jugando con mi aliento en tus ventanas, dibujando caras tontas para reírme sola y pensar que había todo un largo tiempo por delante para correr a Belem, o cascais, o como diría la canción, para mientras contemplo tu cielo darme cuenta que el cielo es mío! Como mía eres tú, desde mi alma.

Tu eres una princesa con encanto especial, me has dado tanto, desde mi pasión por tus equipos de futbol, tu música, ese fado que encaja tanto en un corazón como el mío, me ofreciste el bairro en mis noches fiesteras y por supuesto, lo primero que me llevó a ti, me diste al mejor lisboeta de todos, ese que puso mi corazón al otro lado del atlántico. Cuando una amiga, alma, me hizo creer que es fácil cruzar el atlántico y volverlo pacifico solo con cerrar los ojos, porque esa alegría de tener a ese sujeto interminable a la distancia de un poema aliena, aliena!!!! Y dejaste de estar a la distancia de mis letras Lisboa. El señor C me llevó hasta ti y pienso no dejarte ir nunca del rincón que te ganaste en mi corazón.

Recuerdo una noche de lluvia muy particular, una de esas noches donde tu y yo eramos una, donde nadie podía irrumpir en el sutil encanto que empezaba a forjarse entre nosotros, yo me resguardé de tu tempestad bajo un pequeño techo mientras tus vientos querían arrancarme el abrigo de entre las manos. Cuando por fin logré cubrirme, tu empezabas a calmarte y yo decidí compartirte una taza de chocolate. Jerónimo como siempre alentaba mi tentación de calor, y de un buen libro, solo que esta vez no tenia ni libros ni mapas, solo una ruta segura, pasar por camoes y llegar al bairro a recorrer sus tiendas presa de una búsqueda que le diera a mi lisboeta la felicidad que yo quería. Y tu me diste a un par de alienados, dos clásicos de la escuela joven y divertida que querían mostrarte a mi como yo ahora quiero mostrarte al mundo. Me senté a recordar, como ahora, que los únicos pasos importantes eran los presentes, y mis pasos te buscaban a ti, incluidas tus malas jugadas, como acabar esa noche con mis piernas buscando no resbalar con el agua que corria sobre ti.

Si tu soñaras conmigo, como yo sueño contigo, probablemente soñarías que nos sentimos juntas, casi compartiendo un corazón las miles de veces que me perdí junto a ti en alfama, ese dia tan particular en que al sonido de Amalia y del sinsabor de una botella de agua me hizo estremecer con lágrimas, esa letra que mueve almas. Asi nos fuimos desenrollando poco a poco, hasta que me aprendí junto a ti tus callejuelas y el camino menos empinado para llegar a la  Se. Tu Lisboa de ensueño y soñadora también, se que en tus sueños me quieres, por eso siempre me arrastras a los lugares indicados, con tantas vueltas y al final con tanta precisión, ya descubri tu estategia...  llevarme siempre por el camino lejano, para asi poder tener tiempo de mostrarme mas quien eres. Aunque fuese a veces para dejarnos ahí, en el silencio de la noche, mientras me maravillaba de tu cielo claro y estrellado y junto a esas estrellas que titilaban agradecerte que por ti hoy soy alguien amado...

Hubo mas días junto a ti, días en que el frio acechaba por mi, por ti, y quería separarnos, en que nos robaba el café de la mañana y nos lo aplazaba al almuerzo, o a la media tarde.

Publicado
Modificado el
Leído 586 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 Capítulo 2
 
 


Últimos comentarios

buvar dice:
Excelente diario, aunque no hay novedad todo lo que venga de Lisboa me gusta...
Publicado

buvar dice:
He visto Lisboa, en otoño, primavera y verano, y la unica vez que fue en invierno, en febrero de este año, hacñía clima de primavera. Creo que necesito ir en Diciembre a mi amada Lisboa.
Publicado

PrincesaEkivokada dice:
muchas gracias Buvar, tienes una amiga mas en Lisboa!
Publicado

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Capítulos de este diario