Lisboa: La ciudad donde comienzan los sueños.
Escribe: babydollspain
Una ciudad se olvida más rápido que un rostro: queda remordimiento o vacío donde antes estuvo la memoria, y, lo mismo que un rostro, la ciudad sólo permanece intacta allí donde la conciencia no ha podido gastarla.
Pero era mentira esa afirmación suya de que la música está limpia de pasado, porque su canción, Lisboa, no era más que pura sensación de tiempo, intocado y transparente, como guardado en un hermético frasco de cristal.
El invierno en Lisboa (Antonio Muñoz Molina).
Cuando llueve tanto es que alguien se va a ir para siempre.
Lisboa, Portugal — viernes, 2 de enero de 2004
Horas robadas al sueño, pero merece la pena!!!
Nuestro primer destino: el barrio de Belén, en las afueras de Lisboa.
Un tranvía (el nº 15) atraviesa la ciudad hasta este magnífico lugar, recuerdo vivo del antiguo esplendor.
Es un barrio ribereño, con los ojos vueltos al río, íntimo y vigilante a la vez.
En él se sitúa el Monasterio de los Jerónimos, una obra maestra de la arquitectura que evoca las gestas del pasado imperial y la época de los descubridores.
En su interior está la tumba de Vasco de Gama y es sede del Museo Nacional de Arqueología.
Otro monumento imperdible de este barrio es la Torre de Belén, pequeña fortaleza construida durante el reinado de Manuel I para defender la desembocadura del Tajo.
Presenta balcones abiertos al río desde los cuales es fácil imaginar cómo en otros tiempos se esperaba aquí el avistamiento de avanzadillas en el mar de barcos enemigos o la llegada de cargamentos de especias y oro procedentes de Brasil o Asia.
Esta torre defensiva marca el límite donde río y océano se abrazan y se funden en uno solo, el Atlántico plateando sus crestas, temido y ambicionado océano para los descubridores de antaño.
Justo enfrente se levanta el Monumento a los Descubridores, magnífico mirador sobre el Tajo con una original forma de calabera como tributo a otras épocas de conquista.
Erigido en 1960, está dedicado a los portugueses que impulsaron las aventuras de ultramar.
Pero si hay algo característico que ha dado renombre siempre a este barrio, son sus dulces, los "pasteis de Belém".
En la rua de Belém nº 84-92 está la confitería con más tradición en elaborar estos dulces típicos de Lisboa, cosa que viene haciendo desde 1.837.
Recomendable y casi obligatorio visitarla y deleitarse con esta maravilla que el paladar siempre nos va a agradecer (probarás pasteles rellenos de nata, pero nunca como estos!!).
Después de pasar la mañana en el barrio de Belém volvemos en el tranvía al centro de Lisboa.
Bajamos en la Praça do Comercio.
No se puede olvidar que estamos en Navidad, días antes hubo en esta plaza concierto y fiesta para recibir al año que recién comienza y aún queda escenario por desmontar.
La ciudad está engalanada con miles de luces que al caer la tarde la embellecen de una forma muy especial.
Ascendemos caminando la Rua Augusta mezclándonos entre la gente, mirando escaparates, deleitándonos con algún mimo que entretiene a los viandantes...
Nos dirigimos al Elevador de Santa Justa.
Esta construcción metálica de 45 metros es un ascensor que sube desde la calle del Carmo, uniendo los barrios de Baixa y Chiado.
Actualmente sólo se utiliza como reclamo turístico, ya que unas escaleras mecánicas (y gratuitas) cumplen la misma función.
Desde su terraza se obtienen unas vistas irrepetibles del Castillo de San Jorge enfrente, la Praça do Rossio abajo y el barrio de la Baixa con el río Tajo al fondo.
La Baixa ("parte baja") es el centro financiero y comercial de la ciudad, fue prácticamente destruido por un terremoto en 1.755 y posteriormente reconstruido manteniendo las calles diseñadas los nombres de las actividades que en ellas se desarrollaban: Rua da Prata (calle de los plateros), Rua Aurea (calle de los orfebres), etc.
El barrio de Chiado es uno de los más característicos de Lisboa, enclavado en una colina, sufrió un importante incendio en 1.988.
Hoy día en él se desarrolla una gran actividad nocturna por los jóvenes lisboetas.
Es 2 de Enero de 2004, invierno, el día está medio nublado y frío y además el viento que asola Lisboa cala los huesos.
Sólo permanecemos arriba unos minutos, pero suficientes para admirar la belleza de esta ciudad sin igual, pero con un encanto que es imposible describir con palabras...
Ciudad de accidentado perfil, con calles empinadas, abruptas y casi imposibles para quien no esté en forma si no fuera por los "ascensores urbanos" que se reparten por doquier.
Desde el elevador de Santa Justa reconocemos la Catedral al fondo, a los pies del barrio de Alfama.
Nuestro dedo se pierde en el horizonte marcando imaginariamente los lugares que están ahí abajo, mirándonos suplicantes, esperando nuestra visita, nuestra forma inevitable de pertenecerles, de dejarnos en ellos nuestros mejores recuerdos.
El frío nos devuelve abajo, a la ciudad, a sus calles cálidas de alguna manera.
Caminamos y caminamos, sin más rumbo que nuestros pasos.
El día ha sido muy largo e intenso.
Hemos oído hablar castellano todo el día, sobretodo en el barrio de Belém esta mañana.
Mi hermano y yo jugamos como niños a no hablarlo, a disimular y parecer "extranjeros", a comunicarnos con gestos y miradas, sólo por el juego inocente de escuchar conversaciones ajenas, inmiscuirnos por minutos en otras vidas, en otras gentes...
Cuando quedamos a solas estallamos en carcajadas y comentamos lo que hablaban un grupo de catalanes que estaban perdidos en Lisboa, una ciudad donde es irremediablemente IMPOSIBLE perderse (o sentirse perdido).
Estamos cansados y decidimos volver al hotel a relajarnos después de cenar.
Mi hermano duerme pronto, pero yo me quedo sentada junto a la balconada, mirando a través del cristal la noche lúbrica que despierta en la ciudad cuando el astro rey marchó a su merecido descanso...
Lisboa se siente latir afuera, a pesar del frío, a pesar de las soledades que se adueñan de las calles en una Navidad que invita al recogimiento...
Qué pensaba en aquellos momentos, la cara tan cerca de la cristalera que mi respiración empañaba a veces la postal que se abría ante mis ojos???
En verdad no lo recuerdo.
Pero sí tengo vívida esa imagen en mi memoria: yo observando la ciudad nocturna mientras mi hermano duerme y en la habitación suena la tv como una letanía lejana que ni me alcanza...
Pero una cosa si es cierta: la ciudad dejó la mejor última visión en mi retina antes de perderme entre las mantas...
http://www.youtube.com/watch?v=YsXgjhkb3jY
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Últimos comentarios
buvar dice:
Bonita descripción del Barrio de Belem, que pena que no les diera tiempo para llegar hasta la Basilica da Estrela, muy cerca por allí está la casa museo de Fernando Pessoa.
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cibeles dice:
¡Ay, los pasteis de Belem! 3 visitas me costó probarlos! riquísimos, efectivamente, aunque en honor a la verdad hay que decir que la Pastelería en Portugal es buenísima en todas partes.
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babydollspain dice:
Mª Eugenia, en Belém y en toda Lisboa dejamos muchos lugares sin visitar, para forzar la obligatoria siguiente visita...
Recorrimos la ciudad por instinto, sin guias de viaje, sin nada, simplemente caminando y preguntando, llenos de calma...
Ahora añoro y me pregunto para cuándo??
Pero es un viaje que no puede hacerse a la ligera, hay que esperar el momento justo y la compañía adecuada... se que volveré a Lisboa.
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babydollspain dice:
Carmen yo los probé a la primera!!! ajjajajaja
Entrar en esa emblemática pastelería, sentarnos en una de sus mesas con un café y bandeja de pasteles... no se, no ocurrió ningún milagro ni nada parecido, pero fue un momento extraño, indescriptible... no se explicarlo...
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falca dice:
Sólo por pasear en tranvía iría a Lisboa, ahhh y esos pasteles también generan tentación, jajaja...
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babydollspain dice:
Dani subir a algunos tranvías es bastante arriesgado ejejejej sobre todo el nº 28 que llega hasta Alfama, el conductor va sorteando el tráfico por calles estrechas, coches aparcados en doble fila, cuestas empinadas que en el descenso parece el tranvía terminará por empotrarse contra alguna fachada... jajajajaj
Pero es una experiencia increíble!!!
Si algún día visitas Lisboa no te prives de hacerlo (y probar los pasteles de Belén obligatorio también!!).
Saludos desde España.
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soyviajera dice:
Virtudes, la última vez que tomé ese tranvía no teniamos monedas sueltas para comprar los tickets (que sabes se compran en las máquinas dentro)
y nadie nos pudo cambiar.....asique viajamos gratis.....y muertas de vergüenza con nuestro dinero (un billete de los grandes) en la mano.....¡¡¡¡¡por si entraba algún inspector!!!!.....nos bajamos en los Jerónimos y para compensar el mal rato.....¡¡¡¡nos dimos un homenaje de pasteles de Belem!!!!jajajaja
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babydollspain dice:
Ay Manuela qué mal rato no??? sobre todo en la pastelería... ajjajajajaj
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charric dice:
pues tendre que volver a lisboa porque hace ya muchos años que estuvimos y no recuerdo esos pasteles y se me hace la boca agua jajaja
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babydollspain dice:
Si Juan, has de volver!!!
Un abrazo.
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nereazur dice:
la verdad es que Portugal nunca ha estado entre mis destinos preferidos ,despues de leer parte de tu diario tendre que pensamelo...
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babydollspain dice:
Por supuesto que si Nati, cuando te animes a volver me avisas, igual miro poder acompañarte.. .ejjejeje
Un abrazo enorme.
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Virtoscano dice:
Que lindo pasear en tranvía por allí, y que bueno compartir el viaje con tu hermano, manteniendo intactos esos "códigos complices" de toda la vida.
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babydollspain dice:
Si Vir, la complicidad con mi hermano continua,seguimos compartiendo cosas siempre que podemos.
Se te espera por estos lados del océano guapa!!
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martindaco dice:
Virtudes lo narras con una frescura admirable, como si acabaras de recorrer el barrio y la ciudad.
La primera vez que yo estuve en Lisboa fue con un pase de 24 horas (no podía obtener pasaporte por malo) cuando la revolución de los claveles.
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babydollspain dice:
Martín lo tengo grabado a fuego en la memoria, hay detalles que no recuerdo claro está, pero la mayoría del viaje es como si lo hubiera vivido ayer mismo...
Espero volver, aunque se que no se puede repetir lo nunca igual..., como dijo aquél... uno no debiera intentar volver al lugar donde fue feliz...
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pibaes dice:
Aunque te quedaran muchas cosas por ver cosa que siempre ocurre, ten por seguro que aprovechaste muy bien el tiempo.
sigo leyendo, que me emociona recordar antiguos momentos.
Como a todos los viajeros nos pasa, siemre decimos eso lo dejé para la próxima vez..jejeeje
Bss
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babydollspain dice:
Si Pilar, siempre pasa, siempre quedan cosas para la siguiente vez... buena excusa para volver, verdad??
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Acuario64 dice:
Favorito para guiarme en mi próxima visita a Lisboa.
Gracias por compartirlo.
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babydollspain dice:
Gracias a ti guapa!! cualquier cosa aquí me tienes.
Besos.
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Capítulos de este diario
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1
Lisboa: La ciudad donde comienzan los sueños.
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2
Cuando llueve tanto es que alguien se va a ir para siempre.
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3
Imagínate que nos vimos por primera vez aquí.
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4
Sintra: El último soldado de un ejército vencido.
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5
Lisboa: "Um Oriente ao oriente do Oriente".
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6
Desconocido en esta dirección postal.
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