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Huacapune: Bajo nubes en procura de un abismo
Escribe: ancashino1
Siempre existen diferentes motivaciones para emprender un viaje, a veces es una ciudad emblemática, otras una playa paradisíaca o quizá una selva exótica. En fin podría citar un sin número de...
Huacapune: Bajo nubes en procura de un abismo
Linday, Perú — lunes, 6 de octubre de 2008
Partí de Lima un sábado casi a las 7 pm con dirección al pueblo de Chosica ubicado en el km 36 de la Carretera Central a 800 msnm. Esta vez me acompañaría Joyce, mi enamorada, quien decidió acompañarme en esta aventura.
Antes de las 8 pm ya habíamos llegado a Chosica buscando inmediatamente un hospedaje donde pasar la noche para salir muy temprano el domingo.
Ya a la mañana siguiente antes de las siete tomamos los carros que van hacia la Sierra Central de Lima, nosotros teníamos que bajarnos a la altura del km 63 en el poblado de Songos(1800 msnm), lugar muy conocido por sus caídas de agua.
Iniciamos el trekking a las 7:40 am, nuestro destino era los Restos Arqueológicos de Huacapune casi en la Cumbre del Cerro Tomapongo a 3650 msnm, es decir 2000 metros más cerca al cielo. En esta época del año por estos lares nos acompaña un fuerte sol durante el día ya que estamos en pleno verano serrano.
Tras caminar una hora bordeando pequeños bosques llegamos al pequeño pueblo de Linday. Aquí tomamos nuestro primer descanso aprovechando para hidratarnos con agua y con las distintas frutas que habíamos llevado. Unas escaleritas nos iban alejando del pueblo para introducirnos de nuevo en un pequeño bosque.
Íbamos siguiendo un pequeño sendero, conforme avanzábamos íbamos teniendo mejores vistas del valle del Río Rímac.
Al cabo de 40 minutos llegamos a Cantahuicho , restos arqueológicos preincas que al igual que Huacapune datan del siglo XI d.c. Después de las ruinas dejamos por un momento el contínuo camino ascendente para introducirnos por unas chacras donde sobresalen bellos jardines de flores violetas .
Ya eran casi las once, el sol iba calentando con más fuerza, por momentos el camino se hacía bien estrecho, el pueblito de Linday se iba alejando cada vez más de nosotros. Mirábamos hacia arriba , la cumbre del cerro que íbamos ascendiendo aún se veía muy lejana. Los descansos cada vez eran más seguidos.
Al promediar el mediodía llegamos a una pequeña mesetita donde se hallaban las ruinas de Mitowayabo, las cuales se encuentran lamentablemente muy abandonadas. Mientras observaba todo el camino que nos tocaba recorrer me quedé sorprendido como un halcón se quedaba paralizado en el aire en busca de alguna presa.
Seguimos con nuestro camino hasta escuchar unos ladridos, nos alegramos ya que eso significaba que estábamos próximos a alguna casita, casi no nos habíamos topado con nadie en las últimas cuatro horas.
Efectivamente, a escasos 100 metros divisamos una cabaña de piedra con techo de paja con tres pobladores, nos acercamos a saludarlos, ellos también se presentaron, era la casa de Don Guillermo quien estaba en compañía de su hermano y un familiar, junto a la casita había un corral que albergaba unas cuarenta de cabras. Ellos nos preguntaron hacia donde nos dirigíamos, le respondimos a Huacapune , entonces nos dijeron que aún nos faltaba bastante ,por lo menos dos horas , nos preocupamos un poco ya que era más de la una y nos esperaba luego de las ruinas un largo descenso.
Decidimos tomarnos nuestro último descanso , terminamos las últimas frutas que nos quedaban , reservando las conservas de atún para cuando lleguemos a Huacapune. Nos despedimos de los pobladores y continuamos nuestra ruta. El camino no tenía cuando acabar, íbamos por un sendero zigzagueante , por momentos no nos permitía ver la cima. Hace ya una hora habíamos dejado la casita, cada vez la carretera se veía mas lejos, ya comenzaba a correr más viento.
Mientras divisábamos a unos caballos solitarios en una explanada, percibí la sombra de un ave , miré al cielo, era nada menos que un cóndor, realmente fue una gran sorpresa encontrarme con el amo y señor de las alturas tan cerca a Lima.
Observamos detenidamente su vuelo viendo como se perdía entre las nubes. Siempre que me encuentro con estas aves me causan en lo personal una gran emoción. Fue como una inyección de energía , comencé a dar pasos más rápidos hasta llegar a la última cuesta. De allí el camino era plano circundando el cerro. Tenía a la mayoría de las montañas casi a mi altura.
Presentía que era la última curva, aceleré mucho más el paso hasta que por fin : Huacapune y el motivo por el cual caminé por casi ocho horas: Ese gran abismo de casi 2000 metros, había pasado de los 1700 a los 3650 metros de altitud paso a paso, era como si hubiese ido subiendo poco a poco por las ciudades de Huánuco, Arequipa, Huancayo , Huaraz , Ayacucho, Cusco y hasta casi los 3900 de Puno.
Era increíble estar allí, no solo podía tenia una vista privilegiada del Valle del rio Rímac, sino podía alcanzar a ver también las cumbres nevadas de la Cordillera Central. Eran las 3: 30 pm y nos faltaba aún la otra mitad de la aventura , descender hasta la carretera central. Necesitábamos recuperar energías así que escogimos uno de los filos del cerro para almorzar para no dejar de contemplar el abismo mientras comíamos.
Abrimos nuestras latitas de atún acompañándolo con papita sancochada que Joyce oportunamente había traído de su casa, añadiéndole además unas seis paltitas que nos regalaron muy amablemente unos pobladores al comienzo de la ruta.
Curiosamente en ese momento entró una llamada al celular de Joyce, se trataba de una amiga a quien le comentó que estábamos casi en la cumbre de un cerro almorzando. Mientras conversaba , yo por mi lado aproveché en recorrer la fortaleza y observar sus recintos subterráneos.
Tras un breve reconocimiento divisé el camino que conducía casi a la cumbre del cerro, en un principio mi objetivo era llegar hasta allí pero lamentablemente esto me hubiese demandado unos valiosos cuarenta minutos.
Ya habíamos permanecido casi una hora en las ruinas, eran casi las 4:30 pm y era momento de iniciar el largo descenso. Nuestro plan desde Lima era regresar por un camino diferente al de ida , seguir el sendero que conduce al poblado de Ayas ya que en teoría era más rápido. Algo sabía del camino pero tenía muchas dudas así que decidí llamar por celular a Lima a uno de mis amigos que conocía la ruta... Felizmente lo ubiqué comentándome que por tramos tenía que encontrar el camino ya que no estaba muy definido.
Desde lo alto comprobaba que tenía razón lo que me decía mi amigo , el camino lo notaba muy difuso , por lo menos yo lo observé así. No lo pensamos mucho así que tomamos la decisión de regresar por el mismo camino de ida. Ajustamos bien nuestras mochilas e iniciamos el descenso rápidamente. Aún el sol lo veíamos muy alto y radiante , dándonos la posibilidad de contar más tiempo con él durante el regreso.
Tras casi una hora de camino fuimos testigos como se iba formando el atardecer desde el oeste en dirección a la meseta de Quinches, ubicado casi al costado de nuestro cerro. Fue realmente maravilloso observar como minuto a minuto el sol se iba ocultando hasta formar el crepúsculo.
Al cabo de unos minutos ya todo estaba oscuro, la bajada por tramos se hacía algo empinada, éramos conscientes que nos faltaba un largo camino, recordábamos que por sectores el sendero se tornaba muy estrecho , fue entonces que decidimos por nuestra seguridad pernoctar en la cabaña. Los ladridos de los perros nos indicaban que estábamos muy cerca.
Casi a las siete llegamos a los alrededores de la estancia , sobresalían ocho ojos que brillaban en la oscuridad y que no nos permitían seguir avanzando, se trataban de los cuatro perros ovejeros que custodiaban la estancia y el rebaño de cabras.
Desde allí comenzamos a llamar el señor para que nos recibiera. Estuvimos gritando casi diez minutos y nadie salía de la casita, pensamos que probablemente el señor haya bajado al pueblo a pernoctar. Ambos nos miramos ,no nos quedaba otra cosa que dormir a la intemperie, buscamos una roca que nos sirva de espaldar, mientras acomodábamos nuestras cosas vimos una luz que provenía de la casita.
Volvimos a llamar al señor y esta vez si escuchamos una voz, de pronto una sensación de cierta tranquilidad nos embargó. El señor salió de su cabaña a recibirnos tranquilizando a los perros. Nos dirigimos hacia él, le recordamos que nosotros éramos los jóvenes que lo saludamos en horas de la tarde, le dijimos que llegamos algo tarde a Huacapune y en la bajada nos ganó la noche , le rogamos que por favor nos diera un campito para pernoctar hasta mañana.
Se le notaba algo desconfiado, pero aun así nos dijo que nos podíamos acomodar en el corral que estaba al costado de la cabaña, le pedimos si nos podía prestar algo para abrigarnos , el amablemente nos dió una de las dos frazadas con las que contaba. Ingresamos al corral , este consistía en un recinto cercado por piedras de casi diez metros cuadrados y sin ningún tipo de techo.
Limpiamos un poco el suelo donde nos íbamos a echar, estiramos algunas bolsas plásticas que nos quedaban para que nos sirvan de base y nos pusimos toda la ropa con la que contábamos.
Ya eran casi las 8 de la noche, el frio a estas alturas era aún tolerable, ya estábamos acurrucados para abrigarnos mutuamente. Hicimos un balance de lo vivido hasta el momento y creímos que habíamos tomado la mejor decisión ya que bajar en medio de la oscuridad por un camino empinado aún con linterna hubiese sido algo arriesgado, además hubiese sido difícil encontrar alguna movilidad en la carretera que nos lleve hasta Lima pasada las 9 pm.
Nos pusimos a observar el cielo, estaba plagado de miles de estrellas, eran incontables, de alguna forma nos sentimos privilegiados de poder observar el firmamento pese a las incomodidades. En ese momento también recordé las vivencias que me contaban mis padres cuando mis abuelos los llevaban de niños a las estancias ubicadas en la puna a cuidar el ganado, allá en su tierra natal, me imaginé que sería un lugar muy parecido a éste.
Rápidamente dieron las nueve , la temperatura ahora si bajó drásticamente, sentíamos demasiado frío nos juntábamos lo más que podíamos para contrarrestarlo. Era muy difícil conciliar el sueño.
Al cabo de un rato escuchamos los ladridos y gruñidos amenazantes de los perros , probablemente seria algún puma que estaría merodeando el rebaño de cabras, ya algunos pobladores nos habían advertido de la presencia de estos felinos hace un mes cuando hice una pequeña ruta por el pueblo de Linday. Nos pusimos bien atentos, a la expectativa, confiábamos en que los perros podrían ahuyentar a este visitante. Al poco rato los perros se tranquilizaron. Pese al frio nos quedamos dormidos.
De pronto desperté , sentí que había dormido bastante , vi la hora y me di con la sorpresa que recién era la una. Intentamos seguir durmiendo , al cabo de un rato de nuevo comenzaron a gruñir los perros, esta vez los ladridos eran mucho más fuertes , también escuchábamos como los perros corrían de un lugar a otro, realmente estábamos muy asustados, teníamos nuestros bastones de trekk cerca a nosotros para defendernos de cualquier ataque. Felizmente después de algunos minutos todo volvió a la calma, a estas horas de la madrugada hacía más frío , a parte de esto teníamos un fuerte dolor de espalda por la incomodidad del piso.
De nuevo nos quedamos dormidos , por momentos abría los ojos, observaba como poco a poco las estrellas iban desapareciendo del cielo. Ya no veía la noche tan oscura, vi mi reloj y era casi las 5. Escuchábamos bulla dentro de la cabaña, al parecer el señor se estaba levantando. Joyce quería seguir durmiendo yo ya no tenía sueño, estaba echado viendo el amanecer. Así me pase hasta las seis , decidí salir a saludar al señor.
Se trataba de Don Guillermo, un señor de casi 70 años , le pregunté si vivía aquí o sólo era por algunos días, él me contestó que acá pasaba todos los días del año, que no podía dejar a sus cabras.
También le pregunté por la bulla que hicieron los perros en la noche, respondiéndome que el ya está acostumbrado a eso ya que a media hora de su casa en un peñasco hay una familia de pumas que acaban de tener dos cachorros hace menos de dos meses. También me contaba que estos perros son sus fieles acompañantes y que cuidan muy bien su rebaño, me explicaba que estos tipos de perros son muy fieros y que defienden con su vida al ganado y ante la presencia de un puma los cuatro se transforman en uno solo, logrando ahuyentar a los felinos.
Al cabo de una rato Joyce se levantó , eran casi las 6: 30 am , comenzamos a asearnos y arreglar nuestras cosas , doblamos bien la frazadita de Don Guillermo y se la entregamos no sin antes agradecerle la gentileza que tuvo al acogernos , nos comentó que al comienzo estaba algo desconfiado porque anteriormente había tenido una mala experiencia.
Le dimos las papitas sancochadas que nos sobraron a uno de los perros, también estábamos agradecidos de ellos ya que de alguna forma también nos cuidaron. Llegó el momento de despedirnos , le volvimos a dar las gracias no sin antes darle algo de dinero por la gentileza que tuvo con nosotros, antes de recibírmelo me preguntó si teníamos plata para regresarnos, le dijimos que si, fue entonces que el señor nos recibió el dinero e hizo un gesto dándole gracias al cielo y rezando una plegaria, fue una imagen que nos conmovió mucho, nos dijo que él siempre le daba gracias a dios por cada moneda que recibía.
El nos mostró un camino que salía desde su casa hasta el poblado de Ayas bordeando el cerro, desde aquí no se veía tan complicado , fue así que emprendimos el camino de retorno no sin antes mirar por última vez el lugar donde pasamos la noche.
El camino se tornaba demasiado angosto, luego de diez minutos comenzaron los precipios hacia nuestro costado derecho, tuvimos que avanzar con mucho cuidado, por un momento pensamos regresar y continuar por el camino de ayer pero ya habíamos avanzado cierto tramo así que tuvimos que continuar, hubieron partes que prácticamente tuvimos que arrastrarnos ya que un paso en falso y caímos a un precipicio de casi 100 metros. Los bastones de trekk fueron vitales.
Estuvimos en ese plan casi una hora hasta llegar a un sendero más amplio que nos conducía a la carretera afirmada que nos llevaría hasta Ayas. Mientras caminábamos por la carretera escuchamos el sonido de un carro, se trataba de una camioneta que pertenecía a la empresa que maneja una de las hidroeléctricas de la zona.
Felizmente paró y nos dió un aventón hasta la carretera central , al cual llegamos después de media hora. Eran las 11:30 am e inmediatamente tomamos los colectivos que nos llevan hasta Chosica. Llegamos a la bulliciosa Lima pasada las dos de la tarde. Era Lunes 29 de setiembre del presente año, ambos habíamos perdido un día de trabajo , mi ansiedad por conocer ese gran abismo de 2000 metros me permitió vivir nuevas experiencias , como dormir casi a la intemperie y sobre todo conocer de cerca las difíciles condiciones en las que vive la gente del Ande.
Espero regresar en algún momento a este lugar y reencontrarme de nuevo con Don Guillermo y verlo con el mismo entusiasmo con el que lo conocí.
Hasta la próxima aventura.
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Últimos comentarios
falca dice:
Hola Miguel!!! Espectacular tu viajecito!!! me gustó mucho tu descripción, las fotos de esos atardeceres son increíblesssss.... cuantos lugares hay por conocer en Perú... que país tan rico y lindo tienen, eh?? y bueno, la situación de dormir al aire libre viendo todas las estrellas (tuviste suerte porque estabas acompañado, jajajaj) la comidita improvisada... que rica debe haber estado despues de tanta caminata, no??, el encuentro con Don Guillermo.... cuantas cosas pasan en los viajes, eh??? Me gustó mucho.... hasta la próxima aventura... Abrazo!!!
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Brunotrekk dice:
Muy buen relato Miguel! Realmente fue toda una aventura la que les tocó vivir a ti y a Joyce. Esa clase de experiencias durante un viaje son las que determinan lo vivo que puede permanecer su recuerdo en la memoria. Felicitaciones!
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nanoinca dice:
Hola!!! que aventurita eh...esos momentos no los olvidás nunca,esos atardeceres son eternos y no hay nada que te haga arrepentir de haber estado ahí, ni el frío ó el cansancio,ni el hambre,nada.Maravilloso.Felicitaciones y suerte.
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callovelasquez dice:
GRan relato, se agradece tu experiencia y a la vez es una invitación para conocer este maravilloso lugar, y ademas las fotos estan muy expectaculares, saludos desde Santiago de Chile
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entropia2002 dice:
Que percepción amigo. REalmente has captado una parte maravillosa de Perú. Felicitaciones.
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karinnau dice:
Hola Miguel, gracias por la invitacion. Que chevere leer tus viajes. Un abrazo
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ailegor dice:
Gracias Miguel por dejarnos compartir tanta belleza física y emocional. Las fotos, maravilla. Cariños desde ARgentina.
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Wari dice:
Miguel! te leo y me digo... DEBI HABER IDO!!... me llegò tu correo y ni tiempo tuve para escribirte y decirte que las ganas estaban pero el tiempo no!! Yo estuve por la zona, hice SONGOS- LINDAY-CANTAHUAYCHO... las cataratas, ya sabes... en Surco hablamos con el alcalde, en fin, iba a escribir sobre eso pero ya me ganaste jajaja.. a ver si lo hago luego. Espero que las ganas de caminar no se acaben y para noviembre en que ya estoy 100% free mandes un correo incitando a slair a caminar y digo SI sin dudarlo! Felicitaciones loco, y que siga los treks. Vaya viajecito eh... y que mejor que hacerlo acompañado de quien se quiere, eso es impagable!! Un abrazo y saludos para Joyce a quien tuve el gusto de conocer en lo de Julito.
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Gigi76 dice:
Miguel - Joyce! q tal experiencia!! si me comentó Josue q le llamaste y se encontraban preocupados y fue lo mejor q pudieron hacer quedarse en casa de don Guillermo y si q se encontraron con un ángel, en cada camino siempre nos encontramos con uno de ellos,no?? me encantó las fotos! muchos besos a Joyce! y cuando salimos eh? hay q coordinar con Erica para darnos una escapada!!
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nazareth17 dice:
Hola Miguel, me hixiste recordar una experiencia muy similar que me paso y tambien tuvimos que pasar la noche en medio del camino aunque a mi me toco dormir en medio de un cerro de bajada mirando las estrellas y abajo la carretera, de ahi nunca dejo de llevar mi frontal. Creo que es una experiencia muy agradable aunque el cuerpo no opine lo contrario.. Saludos compañero
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mochacharme dice:
Esa escpada de finde a la sierra si que fue completita!!!...jajaj, lluvias, descenso en la oscuridad, la incertidumbre de dònde pasar la noche, perros que ladraban y hasta el rumor de un puma...jajaja...què bueno!!!...pero ese corral con vista a la profundidad del cielo nosturno colmado de estrellas junto a tu enamorada no tiene precio!!...y la llegada del atardecer en la cima de la montaña tampoco...què linda aventura Miguel!!...y que fotos encantadoras!...en fin gracias por compartir esta historia!...y debo confesar que hasta un poquito de envidia me da que ustedes tengan la sierra tan cerquita de la ciudad...yo este finde pròximo deberè viajar unas 9 horas para ver montañas!..luego te cuento còmo me fue...abrazos Miguel!.
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Her_2004 dice:
Excelente tu viaje Miguel, plasmado en un relato muy claro y conciso, con fotos que nos invitan a conocer esos lugares. Las fotos son muy buenas y nos dan una idea de la belleza de los lugares que recorriste y de los que con tánta pasión comentás.
Saludos.
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ancashino1 dice:
Hola Daniela , si efectivamente el atardecer que pude observar desde arriba fue una de las sorpresas de este viaje, realmente maravilloso el contraste de colores que se forman a raíz del crepúsculo; y la comida estuvo buenaza teníamos tanta que no la acabamos . Hola Bruno , tiens razón este tipo de experiencias son las que te motivan a seguir andando por estos lares, gracias por los datos queme diste de la ruta. Hola Fernando,si Huacapune fue una experiencia única qu valió la pena todo lo que tuvimos que pasar. Gracias a los tres por compartir mi aventura. Miguel
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ancashino1 dice:
Claudio y Viviana , gracias por ler mi diario, justamente es mi intención dar a conocer lugares no muy conocidos de mi país y que sea una invitacón a los viajeros a que se animen y los visiten también ya que las emociones están garantizadas. Muchos saludos . Hola Karina gracias po darte un tiempito para ler mi diario, tuviste el gusto de conocer Lima y claro nuestro Río Rimac aunque su vista desde la capital no es la mejor. Por las fotos podrás ver los valles que se forman a lo largo de su recorido. Un gusto conocerte , te mando un fuerte abrazo. Hola Rogelia , si este viaje estuvo plagado de grandes emociones y de bellos paisajes, realmente cuando partí de Lima no imaginé que la experiencia iba a se tan intensa. Muchos saludos . Miguel
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ancashino1 dice:
Hola Pablo , me atreví a mandarte la invitación porque sé que también te gusta caminar bastante y en Huacapune lo ibas a hacer hasta el cansancio. Si pues te perdiste de esta gran experiencia , lástima , será motivo para que no me chotees a la próxima salida, no ,es una boma entiendo que hayas estado recargado de trabajo.Tienes razón el viaje sin mi amorcito no hubiese sido el mismo , ella no quiso que viajase sólo por los peligros que implica trekear en solitario y decidió acompanarme haciendo la experiencia mucho más intensa. Te mando un beso Joyce y gracias de nuevo por haberme acompanado
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ancashino1 dice:
Hola Gina , si , siempre hay un ángel en todo lugar, Don Guillermo es una muestra de ello, si no hubiese sido por él hubiesemos tenido que pasar la noche en cualquier lugar . Haberlo conocido fue muy enriquecedor y conmovedor. Hola Naza , si me acorde de la experiencia que te tocó vivir muy parecida a la mia, justo se la comenté a Joyce antes de dormir, es más creo que fue algunos cerros atrás de Huacapune. Bueno ahora si espero aprender la lección de llevar la linterna frontal siempre , felizmente esta vez si la llevé pero me la había estado olvidando últimamente. Saludos a ambos chicos
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ancashino1 dice:
Hola Lucía, sí en la aventura sólo falto encontrarnos cara a cara con el puma. Al margen del temor que puede ocasionarte encontrarte con estos felinos es bueno saber que aún se pueden encontrar cóndores y pumas muy cerca a Lima Dos de los animales que simbolizan a los Andes.El atardecer, sin palabras y la noche estrellada , fantástica y sobre todo si estas acompanado de la persona que amas que más se puede pedir . Suerte en tu viaje por las Sierras de Cuyo y si lástima que ustedes tengan que viajar tantas horas para encontrarse con las montanas. Estaré atento a tu diario un fuerte abrazo Miguel.
Hola Hernán gracias por compartir mi aventura. Huacapune me dió un sin número de sorpresas : abismos profundos, cóndores, atardeceres, halcones, crepúsculos, estrellas , personas especiales como Don Guillermo, etc . Sin duda una gran experiencia. Muchos saludos Miguel
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jgaray2000 dice:
Muy buen relato... en el que se desprende toda tu pasión como viajero. Es increíble la cantidad de destinos existentes en nuestro país, y sobretodo tan al alcance de Lima. Basta un poco de determinación, valor y ganas de conocer lo nuestro!
Felicitaciones!
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felipeadventure dice:
Hola miguel disculpa el no averte podido llamar ... al borrar las entradas llamadas a mi cel se me booro tu numero y no tenia como llamate c ve q te a do bravazo ... me hubiese gustado ahi peroo ia pzz hay q darle pa adelante noma...¡¡¡¡ te felicito buen diario y definitivamente te debo 1..... tenlo por seguro ...me dspdo suerte y si me brindas nuevamente tu numero te agradeceria ....VIAJERO.....
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ancashino1 dice:
Hola José, gracias por los comentarios, muchas veces por falta de decisión nos podemos quedar sin conocer lugares bellos. Como dice el dicho : sufrir para gozar. Saludos
Hola Felipe , estuve esperando tu llamada , ya será hasta la próxima aventura, aunque no sé si me hubieses perdonado faltar al trabajo el lunes. Suerte
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Camila_79 dice:
uff muy linda aventura, emocionante relato, te felicito y que atardecer por dios......
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sdrigue dice:
buenas noches mi estimado y muy apreciado amigo Don Miguel, antes que todo pido miles de disculpas por haber llegado un poquito tarde pero lo bueno es que siempre lo importante es llegar y siempre más aún nos llega la invitación de alguién que es una persona que trae muy gratos y especiales momento, aquellos que se atesoran para toda la vida..pues bien sin duda leer está noche tu diario y la experiencia recorrida junto a tu linda novia te demuestra en fin que cada camino es siempre un nuevo conocer, el tener la grata posibilidad de estar en contacto con tu entorno es algo impagable, a sido un buen encuentro esté con tu escrito..muchas gracias amigo y avisanos si la fiesta de matrimonio sera en esa casita de don Guillermo o sobre esas bellas alturas al lado de las nuves jajaj donde sea allí llegaremos...amigo, hermano un abrazo inmensurable,
Publicado
ARTE-SANO dice:
wow... simplemente incleible... no se cuanto necesitare, para conocer peru, hay tanto... que me da tristesa el saber que no lo puedo hacer todo.... felicidades por tus atardeseres, sin duda no cualquiera puedo guardar recuerdos asi... que estes muy bien, saludos desde mexico....adios...
Publicado
ancashino1 dice:
Hola Camila, gracias por compartir mi aventura, el atardecer realmente fue sin palabras. Un beso. Samuel, gran amigo, tienes razón , siempre que comienzo cada ruta lo hago con mucha emoción porque nunca sé con que me voy a encontrar. Asu , un matrimonio por la casa de Don Guillermo sería muy divertido, todos con ropa deportiva y bien abrigados, bueno amigo un fuerte abrazo. Hola Ricardo, efectivamente necesitarias toda una vida para conocer el Perú. De hecho México debe tener también un sin número de lugares similares ya que es un país muy diverso en geografía y con una gran historia. Saludos Miguel
Publicado
trevos dice:
Miguel...que bonita escursión...dormir teniendo las estrellas por techo es una preciosa aventura. Gracias por las descripciones que nos haces...tan cerca de Lima !...realmente Peru es un pais en el que los montañeros se deben sentir dichosos !! Las fotos preciosas
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