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Costa Rica y sus ticos

Escribe: marcela_86
Experiencias de mi viaje solitario por Costa Rica, durante casi un mes.

 

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Limón

Limón, Costa Rica — miércoles, 22 de julio de 2009

El  bote de regreso me dejo en la Pavona a las 12 del mediodía y tuve que esperar una hora más para coger el bus de regreso a Cariari. Durante esa hora de espere empecé a preocuparme ya que el bus se demoro bastante y  no quería quedarme atrapada el medio de la nada.  Afortunadamente el bus llego a la hora, y fue bastante divertido el trayecto ya que fue muy gracioso ver a un tico enseñándole el slang tico a un canadiense que a duras penas comprendía el español. El guía duro una hora enseñándole al canadiense "que el pajarito tiene que cambiar el agua" significa ganas de orinar, a lo cual el pobre hombre no daba pie con bola sobre la relación entre el pájaro y las ganas de ir al baño. Después de reírme bastante tiempo de ellos, empecé a conversar con otro tico, al cual le pregunte por el apodo de los ticos. La respuesta fue muy simple para lo que yo esperaba, y consistió en que hace mucho tiempo atrás los costarricenses a todo le ponían el diminutivo tico (poquitico, chiquitico, etc.), por lo que de ahí salió el apodo tico.

Llegando a Cariari pude hablar un poco con el canadiense sobre el viaje que estaba realizando, ya que el llevaba un año o dos viajando por Costa Rica. Le pregunte que si había una ruta más corta para llegar a Cahuita sin tener que pasar Guápiles y Limón, pero dijo que no, por lo que tenía que tomar dos buses más de dos horas cada uno. Por último, me aconsejó no quedarme en limón sino de una tomar el bus para Cahuita, ya que limón es un lugar feo y peligroso para los turistas. Lo cual ligado a la descripción de Lonely Planet sobre Limón como un lugar no agradable de conocer, empezó a preocuparme ya que tal vez tendría pasar la noche allí. En Cariari tome un bus para Guápiles, el cual duro dos horas y estuvo calmado. En Guápiles tome el bus para limón, el cual duraba otras dos horas por lo que llegaba a limón a las seis de la tarde, ay a esa misma hora salía el ultimo bus para Cahuita.

El viaje aunque tenía unos paisajes hermosos, fue bastante incomodo y hasta miedoso debido a un tipo borracho que me toco de compañero de bus. Fue fastidioso, ya que este hombre me pregunto de manera educada si el asiento al lado mío estaba libre, a lo cual respondí que si sin saber que este tipo estaba borracho. Al instante empezó a molestarme y a decirme que le pareció yo era una chiquilla bonita y que debía irme con él para conocer su finca bananera. Al principio yo le contestaba educadamente pero al final ya ni hablaba, y lo único que hacía era pensar en todo los peligros y advertencias que papa me habia dicho sobre viajar sola. Si bien hubiera sido en Colombia yo hubiera pedido al señor que se cambiara de asiento o hubiera hablado con el conductor, pero no estaba en mi país, no quería ser grosera y tenía miedo de crear problemas con los demás pasajeros. Finalmente el borracho se bajo antes de tiempo sin antes decirme que si iba para limón tuviera mucho cuidado especialmente para los viajeros solitarios.

Para colmo de males, la vía entre Guápiles y Limón la estaban reparando por lo que llegue a Limón a las siete de la noche, por lo que perdí el bus para Cahuita y tenía que pasar la noche allí. Al tener que lidiar con el personaje borracho y al recordar las malas descripciones sobre Limón, me asuste bastante así que pensé en pedir algún  pasajero que me acompañara hasta mi hostal y yo le pagaba el taxi hasta el hotel. Sin embargo no sabía a quién decirle, además estaba paranoica por el borracho, afortunadamente conocí a una querida panameña en el bus (mi ángel de la guarda aquella noche), cuyo abuelo era de Bogotá y quien amablemente me acompaño hasta mi hostal no solo por mi cara de susto sino tambien por los lazos historicos entre Panama y Colombia.

Finalmente llegue a mi hostal a las 7:30 de la noche, totalmente asustada, con hambre y con los pies bastante maltratados por las sandalias. No quiero ofender a los ticos, pero limón no es una ciudad agradable especialmente en noche, ya que puede ser peligrosa. No obstante, varias personas que conocí luego me dijeron que no era tan peligrosa como yo creía y que no era tan fea de día, por lo que creo que mi percepción estaba más ligada al mi mala experiencia en el bus. Después de tener varias inconvenientes para conseguir una habitación, ya que al principio no había cupo en el hostal donde había llegado y luego no tenía suficiente plata en efectivo para pagar, me fui a dormir a las 9 completamente asustada y pensando que tal vez lo mejor era retornar a Colombia antes de tiempo.

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Últimos comentarios

alele dice:
Siempre pasan estas cosa y es ahi cuando decis y ami quien me mando a venir ja..
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totocamilo dice:
y solita... que aguante..
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bob_alonso dice:
....solo esta aparentar por fuera que no se siente miedo, y siempre una sonrisa, claro siempre con malicia....
Tomare esta ruta que narraste, espero no tener ni ngun inconveniente, Saludos desde Panama

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damelo1980 dice:
Malas experiencias hay en los viajes, igual me parece buena la recomendación de Bob. no mostrar miedo y ser directo y claro sin necesidad de ser grosero! Saludos.
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