Diarios de viaje > América del Sur

Presentes de lucha, pasados de gloria: Un viaje a través del tiempo, la resistencia y la libertad

Escribe: osorojo
La mística y el sentir revolucionario de una Bolivia que resiste y construye. El impacto frente a esa maravilla que es el Lago Titicaca. La sensación de quedarse sin palabras en cada centímetro del magnánimo Cusco. Sus calles esconden una historia y una cultura riquísimas. Machu Picchu, qué más agregar. Sólo contemplarlo con ojos bien abiertos, corazones dispuestos a latir y alas desplegándose para volar. Un sinfín de imágenes junto a la persona que más amo en el mundo. Un...

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 ... 11 12 13 14 15 16 Capítulo 17
 

Las despedidas son de esos dolores dulces

Lima, Perú — domingo, 8 de febrero de 2009

Otra vez pedimos que el desayuno estuviese a las diez. Bajamos las escaleras y en esta ocasión compartimos el momento vital de la mañana con otra pareja. Leímos un rato el diario El Comercio y luego volvimos a subir, con la tarea de preparar definitivamente las mochilas. El adiós era inminente. Comprobé que mi viejo me había respondido, expresandóme una sensación de tristeza que me angustió y al mismo tiempo confianza en la decisión que había tomado (o que por lo menos estaba madurando). Luego del largo rato que significó intentar el armado del equipaje para que entre todo, Maru se fue a bañar y SeSe entró en los últimos momentos del libro de Gabo. Al volver de su baño, un juego de caricias que ella inició se reconfiguró en un escenario de pasión y sensualidad que nos encontró, cama abajo, mimándonos dulce y salvajemente. Tras esos instantes de lujuria miraflorense, salimos en busca del almuerzo y terminamos comiendo algo que mucho no le gustó a la Osa quien pretendía una comida más livianita. El que escribe eligió una salchibroster abundante, en tanto que Maru optó por una hamburguesa repleta de papas fritas, tomate y lechuga (ella pensó que venían como guarnición y no entre los panes). De allí nos fuimos a caminar por el Boulevard del Prado, sentándonos en un banquito, escuchando las quejas de la Osa que ahora se sentía gordita (cuando estaba claro que, más allá de esa comida final, había bajado de peso). La tardecita fue llegando y nos encaminamos hacia un cyber para realizar el check-in. No fue fácil hallar uno, pero cuando lo encontramos tuvimos problemas (seguramente fuese TACA el inconveniente) y no pudimos hacerlo. Buscamos una sucursal de TACA allí, vislumbramos que no estaba muy lejos (sobre Prado al 900, nosotros habíamos llegado hasta el 600, minutos atrás) y además abierta, con lo cual fuimos hacia allí a ver si pasaba algo y si podíamos tener nuestros asientos. Estaba cerrada. En otro cyber que nos metimos también rebotamos (además de que me olvidé el celular, recuperado al instante) con lo cual habría que llegar un poco antes al aeropuerto y ojalá saliese todo bien. Como hablábamos con Maru, el discurso era el siguiente: "nosotros sí o sí tenemos que estar en Buenos Aires el lunes por la mañana". Un tercer cyber (insistencia inútil) no fue la solución. Volvimos al hostel, descubrí que Gorosito seguía en su salsa en el arranque del Clausura (River 2 a 2, después de estar 2 a 0 con uno más), Boca estaba ganando 1 a 0 y ya no quedaba mucho más. Maru se volvió a bañar y había llegado el momento del adiós en serio. Nos despedimos de Pilar y la otra chica y en la esquina del hostel esperamos por un taxi. Maruchi le dijo al tercer tachero que pasó que tenía cara de llevarnos al aeropuerto por 20 soles y fue ese el precio que abonamos. El sol se posaba por el Pacífico, la avenida del Malecón rebalsaba de autos y casi a las siete de la tarde volvimos al convulsionado aeropuerto limeño. Nos tocó hacer el check-in por primera vez en vivo y en directo (asientos 32 B y 32 C, bien al fondo del avión), las mochilas estallaban (18 a 15 seguía ganando pesadamente la Osa), pagamos ya en el primer piso la altísima tasa de uso aeroportuaria (30 dólares per cápita), me tomé un conito de Mc Donald´s, Maru llamó a Montegrande, ya se sabía que Nancy y Esteban nos vendrían a buscar en la madrugada porteña, compramos unas galletitas, cambiamos algo de soles por dólares, nos guardamos anecdóticamente algunas monedas, la Osa tuvo que dejar perfume y desodorante tras los exhaustivos controles del equipaje de mano, nuevo sellito en el pasaporte y en la puerta 15 de la sala de embarque esperamos por nuestro abordaje, entre lecturas y una multitud de argentinos. La foto del adiós se encargó de graficar nuestras sonrisas. El resto ya no era relevante: el vuelo con algunas demoras en el arranque, la cena, una breve siesta nocturna, la llegada, los equipajes que tardaban, Migraciones, Esteban en solitario esperándonos, hogar dulce hogar. Un viaje hermoso, pleno de magia y emociones, había concluido. El mundo de sensaciones que estos compañeros del alma habían vivido quedaba atrás, pero se seguirá reviviendo eternamente. Este diario justamente tiene ese propósito. Junto a la gran cantidad (y calidad) de fotografías conforman un poderoso núcleo de recuerdos imborrables. Por supuesto, el tesoro principal se guardó en el único lugar posible: nuestros corazones. Ellos, con mucha fuerza e intensidad, siguen latiendo.                                                                                                                                                                                                                                                                                                              Fin

Publicado el 27/may/2009, 23.45
Modificado el 9/feb/2010, 02.52
Leído 618 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 ... 11 12 13 14 15 16 Capítulo 17
 
 


Últimos comentarios

elisabethcarreraspaz dice:
Amigos su viaje fue maravilloso.... lo segui a travès de tus escritos..... gracias por compartirlo.....
Publicado el 28/may/2009, 13.11 

madeinperu dice:
maravillosos y PERU y sus maravillas q no solo es cuzco los espera con los brazos abiertos me encanto este relato....y x lo visto tienen buen diente ya q cuando hablas de comida lo haces de una manera q hasta a mi me abre el apetito jejej chau karina
Publicado el 31/may/2009, 05.41 

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Arte de Plaza

   

Capítulos de este diario