Diarios de viaje > América del Sur

On the road...

Escribe: Gioai
Bitácora de fugas geográficas y experiencias especialmente al interior de mi país... Me gusta escribir lo que voy viendo y viviendo en mis salidas... En noviembre viaje al Perú: Tumbes, Lima, Cuzco, Machu Pichu, Titicaca y subiré poco a poco mi testimonio en Viajeros.com. Me encantaría conocer personas extranjeras que pueda ayudar a conocer mi ciudad, mi país y ahora tambièn el Perù.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 ... 9 10 Capítulo 11 12 13 ... 16 Siguiente >
 

El pulso de Lima

Lima, Perú — sábado, 5 de diciembre de 2009

... viene a cuento el ritmo de la ciudad. Como dije, en la mañana, no se acaba de despertar, no sè por donde pero la gente habrà llegado a sus lugares de trabajo y de estudio y la ciudad luce una resaca pacìfica. Toda la mañana puede pasearse uno por el centro que la gente no aparece, los restaurantes no abren, a lo mejor algunos madrugadores para los desayunos, y se respira un aire tranquilo, poco movimiento y ninguna pasiòn en ciernes. Esto dura hasta màs del mediodìa, hasta las 2 PM quizàs. Los comederos y cafeterìas todavìa tienen apiladas las sillas y las mesas y los empleados empiezan a barrer y preparar los locales, los barrenderos municipales aprovechan toda la mañana, con escobas anchas y manguera en mano, para acabar de dejar lista la cara de la urbe.  Esto màs lo vi en el centro, corazòn de Lima, donde coresponden algunas de las fotos que adjunto que fueron tomadas despuès del mediodìa.

Avanzada la tarde empieza el barullo, la gente ha salido al asalto de las calles, el comercio entra en movimiento, los rìos de gente y de vehìculos, los taxis de varios colores, entre los cuales es difìcil encontrar uno que no este abollado en varias partes de su carrocerìa, ya que el manejo es muy intrincado y los conductores intrèpidos. Los casinos y tragamonedas empiezan a recibir clientes, las imprentas ruedan sus màquinas a todo vapor, los "jaladores" invitan a los transeùntes a los almacenes de electrodomèsticos, de ropa o a los restaurantes a ofrecer sus combos o los menus con diferentes opciones de entradas, platos fuertes y postres, tambièn estàn entre estos los repartidores de propaganda de las sex shops, que ofrecen curas para la impotencia, la frigidez, la eyaculaciòn precoz y los consabidos juguetes eròticos, de los locales que se hallan discretamente ubicados en centros comerciales informales, y asì hasta llegar la noche en que las calles finalmente se desbordan de la variopinta multitud limeña.

La noche a partir de las 6 PM cobra vida, es intensa, el principal pasaje peatonal que conecta a la Plaza de Armas con la de San Martìn està rebosante de gente. El bullicio sin embargo es soterrado, nadie desentona, incluso los "jaladores" y los que ofrecen su celular personal para llamadas, no anuncian sus servicios a voz en cuello, si no màs bien invitadores, tenues... porque el habladito de los peruanos es seductor, no hay gritos ni señales burdas, predomina cierta refinaciòn en el peruano, cierta tranquilidad, un aire sin problemas, por lo demàs nadie se fija en nadie, es dificil encontrarse con la mirada franca de alguna limeña, todas pasan ocupadas en lo suyo, imbuidas de su idiosincracia, poco voyeuristas que son los peruanos, mas bien locuaces, parece que fuera mala costumbre mirar de frente la gente y las cosas, emocionarse o analizar.

Prendida la noche aquella multitud se empieza a destinar en los buses a los diferentes distritos y repletan los transportes urbanos que cobran su cuota y van llenos hasta la bandera. Por la avenida Tacna pasan caravanas de buses urbanos destartalados y de todos los colores y tamaños, transportando a media Lima y los taxis, profesionales o amateurs, ya que cualquiera puede hacer servir su auto particular para tal servicio, que se avientan por todo lado a capturar peatones, esos sì como cucarachas. Me llamò la atenciòn que nadie conoce direcciones y lugares, incluso los taxistas que cuando se les dice que lo lleven a  la plaza de Armas le preguntan ¿de Lima? o primero lo toman a uno como pasajero y despuès le preguntan ¿donde es? con el propòsito de hacerle dar màs vueltas y cobrarle màs por la carrera. Los choferes son muy serviciales y àgiles de pensamiento como interesados. 

Y se van quedando los relegados noctàmbulos, los que atestan los tragamonedas que hay màs que farmacias, en los parques se encuentran parejas de novios que van con sus trajes de gala semejando ramilletes a sacarse las fotos junto a la pila, o en los salones de los edificios u hoteles de 5 estrellas que hay en las principales plazas. Los enamorados ocupan todas las bancas de las plazas, los comensales entran y salen de los restaurantes, la gran variedad de platos de cocina satisface a cualquier gusto... y asì Lima seguirà en la madrugada ya no sè como porque no trasnochè, haciendo ver su cara màs oscura, de pasiones, de instintos, de locuras necesarias que solo en la noche pueden acogerse....

Tips:

Recomiendo alojarse en el centro por la cercanìa a tantos lugares interesantes, antes que Miraflores, que es el barrio de clase alta, o Barranco, el distrito bohemio, lejano del centro como una hora en bus.. En Miraflores hay poco gente ya que màs circulan en auto mientras que el centro es multitudinario... Miraflores es màs romàntico, con parques bonitos, con vista al mar, ideal para salir a trotar, relajarse pero no representa a Lima, en mi modo de ver. Barranco es como un pueblito pintoresco, con su propia Plaza de Armas y Municipio, donde hay un turismo màs cultural. Muy similar a la calle La Ronda de Quito. El Puente de los Suspiros es un encanto...

En Lima, Perú

En noviembre el clima estuvo primaveral, no sientes ni frìo ni calor, podrìa decirse que es temperadito. Sin embargo si hace sudar y hay que bañarse a diario. No lluviò en todo el mes como tampoco hizo sol porque el cielo siempre està cubierto. Hay que vestirse ligero.

En Lima, Perú

Opiniones:

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Ubicación    
Limpieza    
Precio/calidad    

El Caminante

Alojamiento: Hotel en Lima, Perú

Queda en una de las calles que desemboca en la Plaza de Armas, distante a 3 cuadras de la plaza, es Jr. Callao nro. 414. Telf: 51(1)428-6186. Adjuntos hay otros dos hotelitos que tambièn los revisè pero elegì "El Caminante". Por una habitaciòn doble (pero que tenìa 3 camas), interior, cerca de la terraza, con agua caliente y TV cable, pagamos 50 soles, lo cual nos pareciò muy barato. Era còmodo, limpio, sencillo pero nada deprimente. Optamos por el sitio tambièn porque al estar en el centro nos ahorràbamos montòn de tiempo y de dinero para trasladarnos. La mayorìa de sitios interesantes de Lima se ubican en el centro històrico y se puede regresar al hotel a la medianoche despuès de caminar por el centro. Las noches son alegres y llenas de movimiento y gente. No es peligroso pero no està demàs tener precauciòn.


Publicado el 5/dic/2009, 17.16
Modificado el 8/feb/2010, 23.59
Leído 644 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 ... 9 10 Capítulo 11 12 13 ... 16 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

pasaje peatonal del centro

   

Capítulos de este diario