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Viaje al Peru, Amazonas

Escribe: Mrbonn007
Hacer preparativos para emprender un nuevo periplo, no se deja de pensar en todo. Este nuevo viaje el cual lleva la aventura definitiva como denominador, sobre todo el el cruce del rio Amazonas, el enterarse de los blog de viajeros por esa zona nos llena de espectativas.

 

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Noche en una Maloka

Leticia, Colombia — jueves, 20 de octubre de 2011

 CAPITULO VIIPARTICIPACION EN UNA MALOKA POR LA EXPLICACION  TAN COMPLETA QUE DIO MI AMIGO LEON DE LOS RIOS DE ESTA PARTE DE NUESTRO PERIPLO, EL CUAL FUE MUY ESPECIAL POR LO QUE SIGNIFICO PARA NOSOTROS PARTICIPAR TAN INTIMAMENTE DE  ESTA NOCHE EN LA MALOKA CON EL ABUELO CAYETANO Y SU ESPOSA. ASI ESCRIBIO LEON.  

Hola Emilia y amigos
En Leticia nos encontramos con el médico Carlos Guillermo Gutiérrez de Medellín amigo de mi hermano Alfredo quien efectúo su año rural hace 35 años en Leticia (Amazonas) y en el Araracuara (límite de Amazonas y Caquetá) y quedó prendado no solo de la belleza de esos ríos inmensos y magníficas selvas sino con el contacto con las comunidades indígenas, su sabiduría ancestral y con el convencimiento que se debe preservar su valiosa cultura para poder entender e interpretar la selva. Según sus palabras " La única forma de entender y valorar la selva es desde el conocimiento de los indígenas porque desde la visión de la  cultura moderna está limitada a una gran fuente de biomasa principalmente maderera y de materias primas industriales que en el largo plazo agotarán aún sin desarrollar o descubrir las verdaderas riquezas del bosque.

Los saberes ancestrales sobre el bosque como un todo, sobre las plantas medicinales, su combinación para diferentes dolencias físicas y espirituales, la ubicación de las especies y sus propiedades, el conocimiento de la biodiversidad vegetal y animal y su mejor utilización queda incompleto sin la visión de los indígenas. Se requiere el encuentro igualitario de las dos culturas para rescatar  esos saberes milenarios para bien de la humanidad."
 Carlos Guillermo nunca se ha desvinculado de la Amazonía y año tras año ha trabajado en diferentes proyectos de preservación de la identidad cultural del indígena amazónico y en la motivación de la transmisión del conocimiento de los " abuelos" a los jóvenes con programas de autogestión de las comunidades entre ellos el establecimiento de huertos con árboles y plantas utilizadas por ellos en su medicina tradicional para facilitar la enseñanza y la pronta atención a la comunidad.

El avance de los programas es de su completa autonomía para que no se sientan manipulados ni presionados en sus ejecutorias.
 Para un desconocedor de la cultura indígena y con mayor razón si no se es antropólogo o afín a las ciencias sociales es complejo entender y mayormente explicar a otros la filosofía o mentalidad de los nativos y el valor de sus conocimientos ancestrales o tradiciones. Es otro mundo diferente al que impera en las ciudades y en la cultura contemporánea en la cual nos educamos y vivimos. La lógica del pensamiento, la manera de ver la vida, los valores , los paradigmas, la cosmovisión, el idioma, las costumbres, el medio, la alimentación, la religión o los rituales, la valoración de las cosas materiales, todo es diferente, es como si uno pasara de una habitación iluminada y con un amoldamiento muy cómodo y moderno a otra más elemental pero funcional que está en la penumbra, al principio ve muy poco y algunas cosas no las distingue pero luego a la medida que se adapta la vista y con la ayuda del tacto va ubicándose en el espacio e identificando los elementos presentes.

Yo al principio con una actitud prejuiciada ( Inconscientemente la mayoría étnica y económicamente dominante discrimina a las minorías diferentes) no veía nada distinto a una comunidad humana marginal, pobre, ignorante, sucia, falta de identidad y carácter, proclives a la pereza y con condiciones intelectuales inferiores al promedio de la población pero después de esta experiencia de varios días inmerso en la realidad que allí se vive y con el soporte y la sabia explicación o traducción de cada experiencia por parte de Carlos Guillermo y del guía Elvis Cueva ( de ascendencia indígena) he cambiado mi concepto subjetivo por uno objetivo que me permitió apreciar los valores intrínsecos de esas culturas independientemente de su apariencia externa.

Nuestro viaje cultural empezó 15 km tierra adentro de Leticia alejándonos del rió amazonas hacia una comunidad de la selva, (en la zona existen comunidades de la selva y comunidades del rió, cada una con sus diferencias y experticias), en este caso era una comunidad Huitoto que aunque procedente originalmente del Putumayo por diferentes razones que se iniciaron desde la época de la explotación del caucho a finales de 1800 se han movido y establecido en otros lugares de la Amazonía. Desde el punto donde nos dejó el carro caminamos una hora por un pequeño sendero entre la selva, la cual si bien no era primaria sino parcialmente intervenida, estaba en muy buen estado de conservación, muy tupida y frondosa, con grandes árboles dominantes de más de 30 metros de altura y muy variada vegetación completando los estratos bajo, medio y alto del bosque. Era un bosque majestuoso, diferente al feo, ralo y pantanoso paraje que conocimos en jurisdicción de Iquitos.
 Llegamos a un claro de la selva donde se erigía un rancho grande que resulta impactante a la vista y otros tres más pequeños a su alrededor.

El grande es el edificio central de la comunidad denominado maloka y la cual representa el universo y su alto techo la bóveda celeste, en su interior se desarrollan todas las labores importantes de la comunidad y de la vida como dirigir, hablar, enseñar, cocinar, almacenar alimentos, habitar, festejar etc. 
La construcción es de forma rectangular, de unos 15 metros de frente por unos 18 de fondo o sea unos 280 o 300 metros cuadrados de área y una altura de 7 u 8 metros que es la altura de un edificio de tres pisos construida íntegramente en madera y hoja de palma, el piso de tierra pisada y con orientación este-oeste en sus dos únicas puertas, adelante y atrás y en las aberturas del  techo bajo la cumbrera o caballete que le proporciona ingreso de luz y salida del humo de la cocina. Esta edificación tenía 12 años y  se conservaba en buen estado.

Esa maloka es propiedad del Abuelo, Malokero o Sabedor, quien es el jefe natural y espiritual de su comunidad. No es el jefe político o gobernador del cabildo según la legislación actual, es un anciano, nacido con destinación para ello de acuerdo a sus clanes y herencia y capacidad mental pero lo más importante formado y aprendiz durante muchos años por su propio abuelo quién le transmitió de forma verbal y práctica sus tradiciones y conocimientos ancestrales, a su vez adquiridos de idéntica forma de generación en generación. A su muerte la maloka es abandonada y quemada y el sucesor debe hacer una nueva con ayuda de su comunidad.
 Su interior  está dividido en diferentes sectores, uno donde las mujeres trabajan en distintas labores y cocinan la yuca agria para obtener el Casabe que es una especie de pan ácimo o arepa de yuca que les proporciona los carbohidratos que acompañados con la proteína de pescado o carne de monte son base de su alimentación y la Farinha que es una harina gruesa que combinan con otras cosas especialmente con sopas.

Esta yuca agria es venenosa y pasa por diferentes procesos de remojado, cocinado , exprimido, colado, secado y asado para sacarle las sustancias tóxicas y del colado final también elaboran otras bebidas o productos.
La cocina que es un fogón en el suelo, la mueven periódicamente por varios sitios de la maloka para que el humo la vaya curando y su grasa impermeabilice la paja del techo.El centro lo conforma un espacio amplio en forma de salón, con la mayor altura libre hasta la bóveda del techo usado para las reuniones y fiestas de la comunidad. En los laterales derecho e izquierdo construyen zarzos de 2.5 metros de ancho por el largo total de la cabaña apoyados a los 2 mts de altura en columnas que van hasta cierta parte del techo. Allí duermen varias familias emparentadas colgando hamacas. En este caso ya que el abuelo solo tiene una hija con su marido quedaba libre todo un lateral donde nosotros colgamos nuestras hamacas para dormir después de acceder a ese nivel por una escala elaborada con un palo redondo con muescas como el acceso a un gallinero.

La Maloka no tiene columnas centrales, tiene cerramiento completo por los cuatro costados y por su forma regular la estructura se apoya en las columnas laterales de los zarzos y en las paredes que son bajas pues el techo propiamente empieza como a 1.50 metros de altura en adelante. 
 Otra parte en el rincón opuesto a la cocina es la " zona de la palabra" o mambeadero donde el abuelo toma asiento en un puesto fijo en un pequeño banco llamado "pensador" frente a una mesa pequeña donde coloca la coca, el ambil y el rapé y rodeado de otros "pensadores" donde se sientan sus invitados. A su lado sobre el suelo tiene un instrumento de percusión compuesto por dos palos como de 1mt de largo y un garrote que hace sonar cuando llega para avisar que está disponible. También del frente al fondo del edificio y sobre un costado está un madero cilíndrico de unos 10 metros de largo apoyado en sus extremos sobre dos soportes para levantarlo un poco del suelo y darle cierta flexibilidad adornado con pintura policromada y que representa una serpiente y que en las ocasiones de festividades muchas personas lo golpean rítmicamente con los pies emitiendo un sonido de percusión. El rincón de la palabra es el centro del conocimiento de la maloka porque allí el abuelo cuenta sus historias, mitos y leyendas, enseña a los miembros de la comunidad sobre diferentes artes y oficios, es el consejero sobre la vida comunitaria, imparte sus enseñanzas para el que le quiera oír y controla desde ese sitio el comportamiento de su grupo cuando el salón está lleno por motivo de las festividades, allí solo se sientan los hombres. 

El abuelo de nuestra experiencia es un hombre de 72 años llamado Cayetano, muy conservado para su edad y de una gran vitalidad, de actitud tranquila y apacible pero refleja respeto y sabiduría. Tiene su esposa o abuela  de gran dulzura. Desde hace muchos años no se practica la poligamia. 
El ritual de la palabra o conversación con el abuelo se inicia con la ceremonia del "mambeo" que consiste en introducirse debajo de la lengua una cucharada de polvo de coca, humedecerla con la saliva un poco para convertirla en un bolo o masa sólida y pasarla al carrillo para que se deshaga lentamente, además de tanto en tanto agregar en la boca algunas gotas de ambil que sacan de un recipiente con un palito a manera de gotero. Esto se repite varias veces durante la noche. Más adelante en el transcurso de la conversación usan rapé que es polvo de tabaco para aspirar por la nariz. Ninguna de estas sustancias es alucinógena ni embriagante, la usan de manera ritual según sus mitos y tradiciones y contribuye a tranquilizar el ánimo, disminuir el hambre y el cansancio y en alguna forma como a disponer la mente para razonar y hablar durante largos períodos. Yo lo interpreto como una relajación física para darle más protagonismo a la mente. 

La coca y el ambil son preparados de una manera ancestral como lo enseña el abuelo a partir de sus mitos, la coca  sale de la preparación de las hojas de coca , alcalinizada con la ceniza del árbol Necropsia( Yurumo) a diferencia de las comunidades andinas precolombinas que lo mezclaban en los poporos con cal proveniente de conchas y es un polvo verde muy volátil que representa la parte femenina del universo y el ambil es un extracto liquido del tabaco que forma un brebaje de color oscuro y representa la parte masculina, al ingerir los dos se completa la  la unidad y sabiduría del universo. Este ritual tiene más connotaciones que no conozco  pero es fundamental en su identidad y forma de asumir la vida.
 Estuvimos tres horas en la noche mambeando y conversando con el abuelo siguiendo la técnica de nosotros preguntar sobre diferentes aspectos de su cultura y de la vida y el contestar en un español lento, confuso y con un tono bajo que hacía más difícil la comprensión para los no iniciados.

Nos habló de muchas cosas finalizando con una larga historia de cómo los dioses entregaron a sus ancestros la coca y el ambil y de todos los símbolos y enseñanzas que ello traía consigo.
 Nosotros quedamos enganchados y con deseos de profundizar con el estudio y la lectura o con otras futuras experiencias sobre el pensamiento y costumbres de estos pueblos pero definitivamente algo cambió en nuestro interior y en nuestra razón después de vivir este contacto corto pero profundo. Finalmente nos levantamos a ver el cielo estrellado y la huella clara de la vía láctea que se destacaba mayormente por la oscuridad de la noche y luego disponernos a dormir en nuestras hamacas del zarzo únicamente con la preocupación de cómo bajaríamos por el palo de gallinero en caso de una necesidad fisiológica. Dormir en hamaca a dos metros de altura sobre el suelo con un endeble piso de maderos separados y semi sueltos al interior de una construcción de paja sin fumigar no deja de dificultar la conciliación del sueño pero no sé si el mambeo de la coca me tranquilizó o el ejercicio de relajación aprendido de mi hijo Mateo donde uno se debe concentrar en que toda situación difícil, aún el dolor pasa pronto, y así fue

Al despuntar el alba, me levanté y busqué desahogar el cuerpo en el rastrojo de las afueras de la maloca, todavía en la semi oscuridad se me ocurrió el pensamiento de si al bajarme el pantalón podía haber alguna serpiente camuflada en las sombras que se importunara con mi visita y quedara yo como en el viejo chiste del negro que en iguales circunstancias lo mordió una culebra en el pirulí y las instrucciones que recibió su acompañante por radio eran que debía hacer una incisión en el sitio de la mordedura y succionar profundamente por lo cual le comentó a la aterrada víctima que lo que le habían dicho por radio era que se iba a morir porque no había remedio, por eso cogí un palo y golpe el suelo barriendo enconadamente los alrededores antes de disponerme a la incómoda pose.
 Esta anécdota que parece graciosa u ordinaria no lo fue tanto porque a media mañana cuando salimos de la aldea hacia la carretera y a no más de 100 metros del sitio de mi urgencia estomacal , el guía Elvis que iba de primero detectó sobre el camino una serpiente venenosa del género Bothrops, las más letales de la amazonia llamada jergón, verrugoso, talla X o cuatro narices de color café con manchas negras u aproximadamente de un metro y medio de largo que hubo necesidad de matar porque ni los mismos indígenas cuando las encuentran las dejan sobrevivir.

En el rato antes de salir hicimos una caminada didáctica por la selva con indicación de algunos árboles, lianas, bejucos, y demás plantas de valor medicinal y botánico para distintos usos y luego rodeamos las chagras o claros en el bosque donde la comunidad siembra sus cultivos de pan coger como yuca brava, yuca dulce, piña, tabaco, chontaduro, mafafa, badea, marañón, árboles que dan una especie de uva, guamas, ají, maní  y otras especies de su dieta. Habitualmente no comen cosas o productos diferentes a los de su tradición porque consideran que pueden ser dañinos no solo desde el punto de vista fisiológico sino de maleficio  para la comunidad.
 Al dejar este oasis cultural y recibir de primera mano la hospitalidad y generosidad de esta gente humilde y recia sentimos la triste sensación de que esta forma de vida y cultura está en vías de extinción porque como el mismo abuelo nos manifestó , los jóvenes no están interesados en aprender estos saberes y se ven atraídos a la vida moderna con los cantos de sirena que les proporciona la televisión, la música, el licor, las ciudades grandes, la tecnología, la prostitución y muchas cosas que deslumbran sus ingenua juventud. 

Muchos se enrolan al servicio militar sin tener obligación como indígenas de pagar servicio, se van para conocer mundo para irse lejos y jamás volver. El abuelo tuvo 7 hijos y ahora no tiene sucesor. Es la cruda realidad y lo que algunos idealistas como Carlos Guillermo quieren revertir o por lo menos demorar. Es loable su esfuerzo y desde lo más profundo de nuestros corazones nos solidarizamos con él.
Saludos. León

Con  esto terminamos  nuestro periplo.  gracias por seguirnos y poder haberlo realizado. 
 

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