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Amazonas: una dosis de lo infinito

Escribe: David138
"¡Ah selva, esposa del silencio, madre de la soledad y de la neblina! ¿Qué hado maligno me dejo prisionero en tu cárcel verde?... Tu eres la catedral de la pesadumbre, donde dioses...

 

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Capítulo 1
 

Amazonas: una dosis de lo infinito

Leticia, Colombia — sábado, 5 de abril de 2008

"¡Ah selva, esposa del silencio, madre de la soledad y de la neblina! ¿Qué hado maligno me dejo prisionero en tu cárcel verde?... Tu eres la catedral de la pesadumbre, donde dioses desconocido hablan a media voz, en el idioma de los murmullos (...) Tu tienes río de la creación." José Eustasio Rivera La Vorágine.

DOSIS DE LO INMENSO: BREVE RELATO DE UN VIAJERO EN EL AMAZONAS

Una hora y media después de haber despegado del aeropuerto internacional El Dorado, con destino a Leticia empiezo a distinguir los pliegues de una serpiente de agua que contrasta la verdosidad dominante en la ventanilla. A medida que el avión se acerca a nuestro destino final, tanto el río como los bosques que lo rodean adquieren dimensiones inimaginadas que no se asemejan a nada de lo que haya visto anteriormente, esta imagen vista a través de la ventanilla del avión brinda una primera dosis de infinito. Esta serpiente de agua de dimensiones astronómicas (si lo comparamos con los ríos que he observado anteriormente) es el gran Río Amazonas, Río Mar o [i]Solimoes como es llamado en el territorio brasilero, cuya cuenca constituye la región que es conocida popularmente como Los Pulmones del Mundo, o la gran cuenca del amazonas. Al bajarme del avión respiro por primera vez el aire amazónico, siento la particularidad del ambiente, es necesario tomar mas aire de lo normal pues siento que no atrapo en mis pulmones el aire necesario para respirar (cosa que me extraña), la humedad [url=#_edn2][ii][/url] se siente a medida que el calor corporal aumenta, teniendo en cuenta que la temperatura promedio de la región es de 28ªC, siento el aire más pesado mas denso, experimento a través de varias modalidades sensoriales la peculiaridad de este ecosistema. Leticia, capital del departamento de Amazonas[url=#_edn3][iii][/url]., ubicada a orillas del río Amazonas, al cual le da la espalda orgullosamente, nos recibe en su aeropuerto "internacional" en el cual la presencia del estado colombiano se traduce en una gran cantidad de efectivos de las fuerzas de seguridad, mas que en la infraestructura del aeropuerto, este cuadro se confirma en nuestro recorrido posterior por el municipio, en el cual es contrastante la gran cantidad de organismos de seguridad con la infraestructura vial de por si deficiente así como del mobiliario urbano, la infraestructura educativa y de servicios sanitarios, también observo como consecuencia lógica de la gran cantidad de efectivos militares y policiales cantidad de Bases militares, comandos de policía, residencias militares y en general edificios de organismos de seguridad del estado colombiano.

Leticia por lo demás se me asemeja a una pequeña ciudad de tierra caliente, tipo Girardot, gran cantidad de motos y más bien pocos automóviles, locales comerciales, bares, casinos, bancos, bibliotecas; Leticia es una pequeña ciudad que alberga a 22.186[url=#_edn4][iv][/url] habitantes en su centro urbano, en sus calles se pueden observar gentes de diferentes grupos étnicos, blancos del interior, turistas gringos, mestizos personas de tez morena que hablan portugués, indígenas de esqueleto y cachucha, etc. Al continuar caminando por la ciudad llegan a Tabatinga en Brasil, ciudad hermana de Leticia, cuyas fronteras con la ciudad colombiana son imperceptibles, siendo el único indicador del cambio de país una licorera que toma por nombre "La frontera", lugar donde además es posible intercambiar pesos por Reales, moneda brasilera, sin embargo al pasar "la frontera" imperceptible es notable el cambio de país, pues al ingresar a esta ciudad Brasilera se empiezan a ver anuncios comerciales en portugués, el estado de las vías es optimo, varios centros educativos y en general se nota la presencia efectiva del estado Brasilero, sin embargo al adentrarse un poco en la ciudad las condiciones de pobreza saltan a la vista. La visita a los puertos de Tabatinga y Leticia me acerca por segunda vez al imponente río, enmarcado por un cielo que contiene una amplia gamma de colores, a medida que el sol se pone soy testigo de un imponente atardecer que da una segunda dosis de infinito a mis sentidos, dando la ocasión de probar algo de la comida regional en alguno de los restaurantes cercanos.

Así, mientras sigo siendo testigo de un alucinante atardecer me dispongo a deleitarme con algún plato de la gastronomía local. Pescado, arroz, yuca, ensalada componentes ya conocidos son acompañados por Fariña, Faropa, alimentos exóticos derivados de la yuca, el cual junto con el pescado constituyen la base alimentaría de la región[url=#_edn5][v][/url], el pescado también es exótico pues no había probado la gamitana cuya exquisita carne no se compara con ninguna que haya probado anteriormente. En este punto al caer la noche, con la barriga llena y el corazón agasajado por el esplendor de la tierra bañada por el río Mar y el cielo de colores cambiantes y contrastantes, pido una cerveza brasilera y observo como trascurre la vida nocturna en el puerto de Tabatinga, al ritmo de sambas, calipsos, vallenatos interpretados por un conjunto musical local, hasta que el cansancio y la embriaguez me obligan a retirarme al alojamiento, llamado curiosamente La Vorágine. El sol entra por las ventanas y la temperatura aumenta, los efectos de la cerveza y la cachaza[url=#_edn6][vi][/url] se intensifican con el clima, el calor me conduce inmediatamente a la ducha, donde tomo un refrescante baño en el cual se van no solo los olores y humores de la noche anterior sino que se llevan también los efectos de las bebidas alcohólicas y le devuelven al cuerpo la vitalidad necesaria para recorrer nuevos parajes. La vorágine, mi lugar de alojamiento es un antiguo motel reducto de la bonanza del narcotráfico en la Leticia, se ubica en el Km. 4 de la vía Leticia-Tarapacá, carretera que se extiende desde el puerto de Leticia aproximadamente 20 Kilómetros al norte hasta el corregimiento de Tarapacá, esta carretera junto con la que se dirige a los lagos, constituyen las únicas vías fuera del casco urbano de Leticia. A lo largo de estos 20 Km. se encuentran algunas comunidades indígenas, balnearios y pequeñas concentraciones de población, la Universidad Nacional de Colombia y el aeropuerto también se encuentra en esta carretera.

Al salir de la habitación árboles de pomarrosa rebosantes de frutos, nos brindan la primera comida del día, iniciamos así nuestro desplazamiento por la carretera hasta la universidad Nacional de Colombia, en este desplazamiento es necesario ubicarse a la orilla de la carretera pues la gran cantidad de motos y de camionetas del servicio publico nos recuerdan que no estamos en un pueblo. El día transcurre entre presentaciones académicas, y visitas a organizaciones culturales en Leticia. En el parque Orellana miles de aves se posan en los árboles y su canto se extiende varias cuadras a la redonda, el día transcurre sin muchas novedades. Martes, ocho de la mañana nos preparamos para embarcarnos en varias lanchas con destino a Puerto Nariño, el puerto de Leticia refleja la presencia del estado colombiano: Nula. El estado del puerto es precario, tablones podridos permiten el embarque a las naves con motor fuera de borda. Finalmente embarcamos y empezamos el recorrido por el río Amazonas, el recorrido sigue y la inmensidad del río se revela una ves mas, sus orillas cada vez mas distantes una revelan dimensiones nunca antes vistas por estos ojos que han de comer los gusanos, las aguas oscuras del río no permiten que nos remitamos al mar, imagen comúnmente asociada a extensiones de agua de esta magnitud, la idea de Mar de agua dulce empieza a cobrar sentido a medida que avanzamos por el río y nos encontramos con otros brazos del río abiertos por algunas islas al frente de Leticia, en este encuentro de causes, algunos divisan movimientos en la superficie, mientras el sol brilla y observamos la ribera hermosísima del río mas caudaloso del mundo, hermosas criaturas emergen a la superficie realizando graciosos saltos: Delfines Grises, habitantes míticos del mar de agua dulce, protagonistas de leyendas locales[url=#_edn7][vii][/url], y "atractivos turísticos" de la región. Esta aparición causa multiplicidad de emociones en los viajeros, muchos de los cuales, incluyéndome, nunca habíamos visto un delfín en su hábitat natural. Seguimos avanzado por el majestuoso río de aguas oscuras y gracias a la indicación del motorista divisamos en la orilla una iguana que tomaba el sol en una roca, también podemos ver algunos perezosos suspendidos en las ramas de los árboles, en el recorrido nos encontramos con viviendas ubicadas en la orilla del río, numerosas chalupas a motor o impulsadas por remos transitan incesablemente, casi una hora y media de recorrido y arribamos a la isla de los micos, antiguo resort construido a modo de chalet suizo!!!!! Abandonado en la década de los noventa en cuyo entorno fueron introducidos una gran cantidad micos foráneos, que constituyen su atractivo, actualmente la isla es habitada por una comunidad Yagua quienes comercian sus artesanías con los visitantes, sin embargo el terreno actualmente es propiedad del complejo turístico Decameron.

En este lugar se cristalizan algunas de las complejas dinámicas sociales presentes en la región. Por una parte el ahora abandonado complejo turístico de la isla de los micos, es testimonio de la presencia de capital proveniente del trafico ilegal de estupefacientes, que en Leticia tuvo lugar a mediados de los ochentas, dando cuenta de un fenómeno que se extendió por toda la geografía nacional; otro fenómeno es el de la introducción de especies foráneas al ecosistema amazónico, hecho que atenta contra el equilibrio ecológico de la zona y absurdo teniendo en cuenta la cantidad de especies nativas con características similares, esto refleja por un lado el desconocimiento de la fauna local y por otro lado la negligencia del estado para actuar como ente de control ambiental. La presencia de grupos indígenas, pobladores tradicionales de la región en un terreno propiedad de una cadena hotelera es una relación que da cuenta de cómo los capitales internacionales han introducido sus voraces garras en los pobladores ancestrales convirtiéndolos en un "atractivo turístico". Continuamos nuestro recorrido por el río hasta el lago Tarapoto, gran lago alimentado por el cauce de varios ríos, que nos permitió nadar en sus aguas tranquilas y apacibles, sin embargo el sol bajaba y el atardecer volvía a impresionar a los incautos, los motoristas y guías empiezan a inquietarse, le recomiendan a los bañistas que regresen a los botes, recomendación que es desatendida por algunos entusiastas de la natación, pasa el tiempo y la noche con su manto oscuro empieza a cubrir el lago, una luna roja se asoma por el horizonte, su reflejo majestuoso acapara la atención de todos incluso de los que están en el agua, los motoristas pasan de sugerir el regreso a los botes a exigir y rogar, mientras que los que aún se encuentran en el agua actúan como embrujados por la luz rojiza y sanguinolenta irradiada por la luna, de repente en las cercanías del bote el agua pierde su quietud y revela movimientos; los guías sacan sus linternas e intensifican sus ruegos mientras desplazan sus halos de luz por el apacible lago, los que permanecemos en los botes vemos extraños puntos rojos que se acercan a los botes; antes de preguntar la procedencia de dichas luces los motoristas entran en pánico y lanzan salvavidas, en un momento todo es confusión lo único que vemos es a nuestros compañeros gritar y sumergirse en aguas revueltas por gran cantidad de grandes caimanes o Yacares[url=#_edn8][viii][/url] que acuden presurosos al festín de carne humana, mientras tanto el terror se apodera de todos nosotros y como victimas de un encantamiento todos nos sumergimos en un silencio sepulcral.

Las lanchas abandonan en lugar donde ocurrió la tragedia, iluminadas por el resplandor de la luna y se dirigen silenciosamente por uno de los caños de aguas pestilentes y oscuras que se internan en la selva, mosquitos y zancudos hacen su aparición alimentándose de nuestra sangre, a pesar del repelente y la ropa. Grandes nubes empiezan a tomarse el estrellado manto nocturno, progresivamente grandes masas nubosas se expanden por el cielo, a lo lejos rayos fulminantes iluminan ocasionalmente el ahora oscuro cause del caño, truenos estridentes se suman al sonido de las criaturas habitantes del bosque, un torrencial aguacero cae sobre la selva, otra dosis de inmensidad. El miedo y la desesperación se apoderan de la tripulación de los botes, el aguacero torrencial inunda las embarcaciones y dificulta la maniobralidad, el desembarco es imposible, pues las orillas están inundadas y el río se extiende algunos metros selva adentro, escucho sollozos ahogados y ruegos suplicantes, oraciones se confunden con gritos de desesperación, sin embargo el bote se mantiene a flote hasta el fin de la tormenta, casi dos horas después. Al finalizar la tormenta la calma es interrumpida por el movimiento del caño, recuerdos del ataque del Yacare aterran a la tripulación, sin embargo a medida que se acerca se puede distinguir la figura de dos hombres conduciendo una chalupa. Esta presencia tranquilizadora se acerca a la tripulación e intercambian algunas palabras en un dialecto desconocido por nosotros, teniendo en cuenta la diversidad de etnias habitantes de la zona[url=#_edn9][ix][/url], finalmente los indígenas acceden a conducirnos a un lugar seguro, y reanudan su marcha por entre la jungla seguido por nuestras embarcaciones. Después de un recorrido de una hora aproximadamente arribamos a la comunidad, donde pudimos por fin desembarcar a salvo, un pequeño grupo de indígenas salio a nuestro encuentro.

Vi con asombro que a pesar del aparente aislamiento de la comunidad vestían shorts y camisetas y por lo menos los más jóvenes hablaban español, gracias a estos supimos que estábamos en una comunidad Huitoto. Atravesamos un terreno de cultivo, en el que pude identificar algunos árboles frutales, y cultivos de maíz y yuca, nuestros guías nos indicaron que esta era la chagra[url=#_edn10][x][/url] de la comunidad, finalmente arribamos a la comunidad compuesta por casas pequeñas y una gran Maloka en el centro. Al ingresar vi que la comunidad estaba reunida alrededor del fuego, cada uno tenia su chinchorro colgado cerca de un anciano el que parecía ser el líder de la comunidad, al vernos nos invito a sentarnos a su alrededor. Mientras escuchábamos las deliberaciones de la comunidad en su lengua natural, comíamos hambrientos el casabe que nos era proporcionado por las mujeres de la comunidad, al finalizar las mujeres del grupo fueron llevadas a otra Maloka y solo los hombres permanecimos junto al anciano. Conversamos durante largas horas acerca de lo ocurrido, ocasionalmente nos ofrecían mambe producto de la planta sagrada de los huitotos, el cual nos proporcionaba calma y lucidez para deliberar sobre nuestra situación. El curaca o capitán de la comunidad menciono que el desafortunado hecho ocurrido en el lago, no era la primera vez que ocurría y que éramos afortunados de esta con vida, ya que un gran Yacare azotaba la región y atacaba tanto hombres como embarcaciones.

Con estos relatos el sueño se apodero de mí, y lentamente fui cediendo a los brazos de Morfeo, creo que esta vez no soñé.

El sol entra por las ventanas y la temperatura aumenta, una extraño dolor de cabeza me agobia, abro los ojos y no estoy en el chinchorro, levanto la cabeza y miro alrededor, lo que me rodea se me hace conocido.... Mis compañeros duermen en sus colchonetas en el piso de la habitación. Maldición todo a sido un sueño!. El calor que aumenta mientras pasa el tiempo y mis compañeros que aún duermen me instan a ocupar el baño antes que despierten, ingreso al baño, me desnudo y recibo el agua revitalizante en el rostro. Sin embargo al observar mi cuerpo mientras tomo el baño noto una gran cantidad de picaduras de insectos, la rasquiña me recuerda permanentemente que a pesar de todo la amazonia no es el paraíso[url=#_edn11][xi][/url]. Bibliografía Amazonas. Gobernación. Secretaria de Educación. 1999. Departamento del Amazonas: el hombre y su medio. Leticia. Universidad Nacional de Colombia, en http://www.lablaa.org/ayudadetareas/geografia/geo60.htm Colombia País de Regiones Tomo 4, Santafe de Bogota : Cinep, Colciencias, 1998 Colombia Amazónica. Bogota: Universidad Nacional de Colombia ; Fondo para la Protección del Medio Ambiente "Jose Celestino Mutis", 1987.

La [i]región hidrográfica amazónica, compuesta por el Río Mar y sus miles de caudalosos afluentes, cubre una cuenca de 6.869.344 km2, compartida por seis países: Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, Colombia posee 536583 Km2, 5% del área total hidrográfica de la amazonia. Colombia y la Panamazonia. Domínguez Camilo, en Colombia Amazónica, Bogota: Universidad Nacional de Colombia ; Fondo para la Protección del Medio Ambiente "José Celestino Mutis", 1987. [url=#_ednref2][ii][/url] La media de lluviosidad en la Amazonia occidental es de 2.500 mm, mientras que en la Amazonia central y la oriental los promedios fluctúan entre 2.000 y 2.500 mm anuales. Tan grande cantidad de agua drena trabajosamente bajo la selva hacia los ríos y luego se devuelve al interior de aquella, cuando las corrientes fluviales quedan rebalsadas. IBID [url=#_ednref3][iii][/url] El departamento del Amazonas, es el territorio más al sur del país, frontera con Brasil, Perú y uno de los departamentos más extensos del país, tiene una extensión de 109.665 Km2, junto con los departamentos del Vaupes, Guainía y Putumayo hacen parte de la cuenca Amazónica correspondiente al territorio colombiano Amazonas. Gobernación. Secretaria de Educación. 1999. Departamento del Amazonas: el hombre y su medio. Leticia. Universidad Nacional de Colombia, en http://www.lablaa.org/ayudadetareas/geografia/geo60.htm [url=#_ednref4][iv][/url] De acuerdo al XVI Censo Nacional de Población y V de Vivienda, realizado por el DANE en 1993 [url=#_ednref5][v][/url] En materia de alimentación el bosque húmedo tropical se identifica como la Cultura de la Yuca -tal como la del Maíz corresponde a los Andes y Centroamérica.

Esta raíz cuenta con variadas formas -la mandioca, la yuca brava- gracias a lo cual contribuye a la alimentación del pueblo amazónico. De Perú a Brasil, pasando por Colombia, se encuentran, en el eje fluvial, platos cuyos componentes suelen acompañarse por la fariña, el beiju o el cazabe, o por salsas como las del tucupí y bebidas al estilo de la chicha, todos alimentos derivados de la yuca. El pescado es indispensable en la mesa de los habitantes de la selva. Especies como el bello pirarucu o la gamitana, son solicitadas especialmente por los amigos de la gastronomía regional: se condimentan con ají o pimienta y se adoban con apreciadas hierbas aromáticas. HISTORIA, CULTURA E INTERNACIONALISMO: dosis de infinito En Colombia País de Regiones Tomo 4, Santafe de Bogota : Cinep, Colciencias, 1998. [url=#_ednref6][vi][/url] Aguardiente brasilero producto de la caña. [url=#_ednref7][vii][/url] Al delfín de agua dulce se le atribuyen tantos nombres como fábulas: es llamado bufeo en el Caquetá, Putumayo y Perú; tonina en Guaviare y Venezuela; y bóto en el sector brasileño. La leyenda más difundida en toda la Amazonia es la de que en noches de luna llena el animal se transforma en un apuesto muchacho que seduce a las doncellas de las comunidades fluviales. Es el progenitor, según se dice, de todos los hijos de padre desconocido.

El arraigo a esa fuerte y común creencia fue confirmado recientemente por la expedición de Jacques Y. Cousteau. Un campesino peruano relato -para el audiovisual presentado a través de la televisión- los encuentros del bufeo con un miembro de su familia. Al final de la historia, Fafa de Belem -cantante brasileña de origen amazónico- entona una canción cuya letra -en homenaje a Bato- pertenece al poeta Paes Loureiro. Pues bien. Los campesinos dicen que hay un lugar encantado -ubicado comúnmente en la unión de los ríos Orinoco y Casiquiare- donde los delfines se reúnen a festejar. Es esas ocasiones es posible oír música y voces provenientes del fondo de las aguas. [url=#_ednref8][viii][/url] Lagarto blanco"; "yacaré" o "tinge" (Caiman crocodilus). Especie ampliamente difundida en el Amazonas, que puede alcanzar hasta 2.70 metros de longitud. Se alimenta de peces, otros vertebrados y carroña. Su carne es comestible. Su piel ha sido objeto de activo comercio, por lo cual se halla al borde de la extinción en algunas regiones Colombia Amazónica, Bogota: Universidad Nacional de Colombia ; Fondo para la Protección del Medio Ambiente "José Celestino Mutis", 1987 [url=#_ednref9][ix][/url] Cien mil habitantes aproximadamente, pertenecientes a 59 etnias forman la población indígena de la Amazonia colombiana. Se destacan cinco áreas culturamente diferentes según su lengua y demás aspectos culturales. Las principales familias lingüísticas son la tucano, dividida en tucanos orientales y occidentales; arawak; huitoto; bora; karib y otras de lenguas independientes. Ibid [url=#_ednref10][x][/url] Los pueblos aborígenes de la Amazonia han desarrollado modelos ecológicos de aprovechamiento del medio. Tienen un sistema de agricultura itinerante en virtud del cual se tala y quema una parcela de bosque que oscila entre media y dos hectáreas; la quema permite acelerar el suministro de nutrientes a los sembrados. En una parcela se cultiva un número grande de especies alimenticias, colorantes o plantas medicinales. En ciertas zonas especialmente incineradas, se siembran plantas que requieren de particular atención -caso del tabaco.

En medio de la diversidad de especies, predomina la yuca brava en la chagra o campo de cultivo. La coca, la piña y otros frutales se encuentran también relativamente esparcidos. Los indígenas prefieren cultivar diversas variedades de yuca amarga por su mayor productividad en almidón, si bien dispone de pequeñas cantidades de la dulce. Tanto ésta como la yuca brava, contienen dosis de ácido prúsico, aunque en cantidades distintas. Los procedimientos culinarios corrientes eliminan el ácido prúsico de la yuca dulce, pero en el caso de la brava se necesita extraerlo mediante procedimientos adicionales a través de la utilización de botas o matafríos con la yuca brava se prepara el casabe, pan indígena, común en toda la región. Ibid [url=#_ednref11][xi][/url] La Amazonia ha sido idealizada a través de la historia como un lugar paradisíaco, depositario de grandes riquezas que esperan a ser extraídas, una selva alucinante idealizada junto con sus habitantes. Historicamente fue eso un acicate para la idealización de una búsqueda de recursos económicos disfrazada, dice la tradición, por figuras legendarias venidas de tiempo atrás, incluyendo la antigüedad clásica. Los lugares míticos donde se creía que habitaban esos seres fantásticos, tenían una característica común asignada por la imaginación popular: se los consideraba grandes depósitos de oro. En las zonas de Orinoquia y Amazonia cada uno de esos puntos legendarios se constituyó, de modo significativo, en el final de las vías de penetración para los exploradores.

El Dorado fue la confluencia de las aspiraciones del conjunto de las huestes y la leyenda tuvo su confirmación en la ceremonia de Guatavita que se celebraba en territorio de montaña. Pero el afán expansionista la ubicó en lugares de selva tropical húmeda y le concedió una diversidad de nombres de acuerdo con las regiones en donde surgía Manoa, Xerira, Paititi y el Reino de las Mujeres Guerreras. Posteriormente bonanzas como la de la quina a mediados del siglo XIX, y el caucho finales del siglo XIX, el oro y la coca n el siglo XX, le han dado a la región en su momento el carácter mítico de fuente inagotable de recursos y depositaria de riquezas dispuestas a ser explotadas. Ibid. HISTORIA, CULTURA E INTERNACIONALISMO: dosis de infinito En Colombia País de Regiones Tomo 4, Santafe de Bogota : Cinep, Colciencias, 1998[/i][/i]

Publicado el 5/abr/2008, 12.13
Modificado el 10/feb/2010, 02.43
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Últimos comentarios

klauditap dice:
Genial ..muy buen relato, tambien tus apreciaciones del entorno.
Publicado el 7/oct/2008, 23.11 

candle dice:
Muy bueno muy bien informado!! gacias por el relato!
Publicado el 21/dic/2009, 02.14 

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