Diarios de viaje > León, Europa
León: Una ciudad que ruge
Escribe: cibeles
El león de esta ciudad ruge desde la bandera, ruge en las tripas, e iba a rugir la lluvia y el viento, especialmente, este 27 de febrero.
En todos los medios de comunicación se anunciaba una ciclogénesis explosiva, y prevenían a la gente de no acercarse a sitios donde algo pudiera...
paseo matutino y vespertino por León. Comida en Valdevimbre
León, España — domingo, 28 de febrero de 2010
Así pues, tras tomar el desayuno y otro baño en el spa, comenzamos el paseo por la Plaza de Santo Domingo, glorieta con fuente donde nacen las principales vías de la ciudad y, al mismo tiempo, núcleo comercial y financiero, donde se encuentra el edificio Pallarés –ejemplo de arquitectura de los años veinte-, que alberga hoy el museo de León.
Después nos dirigimos hacia el Paseo Papalaguinda (yo tenía curiosidad: una vez trabajé en un pub con este nombre, pues mi jefe era leonés). Al llegar a la altura de la Glorieta de Guzmán el Bueno, por la margen izquierda del río Bernesga se extienden dos bulevares: desde la plaza de toros hasta la glorieta recibe el nombre de paseo Papalaguinda, nombre curioso del que no se sabe bien el origen, aunque bien pudo ser una forma de llamar al flirteo de los jóvenes y las jóvenes, que “papaban la guinda” entre sus árboles; pasada la glorieta es el paseo de la Condesa de Sagasta. Subimos por éste ya que el otro estaba parcialmente en obras, y, además, al fondo se divisaba un “puente que promete” –y sin haberlo pensado me salió un pareado, jajajaja-.
Un paseo muy agradable, compartido con niños en los parques, ciclistas, corredores, caminantes y jugadores de petanca, hasta llegar al puente romano de San Marcos, desde el que, observando el caudal del río, nos dimos cuenta de las dimensiones de la tormenta del día anterior.A un lado del Puente se levanta una de las joyas de la red de Paradores: el Hostal de San Marcos. Antes de convertirse en hotel de 5 estrellas, este edificio del siglo XVI fue sede de los Caballeros de Santiago, hospital de peregrinos, monasterio, escuela de Veterinaria e incluso una cárcel, donde primero fue a dar con sus huesos Francisco de Quevedo –acusado de espía y contraespía en tiempos de Felipe IV y el Condeduque de Olivares. Me viene a la mente una de las referencias a este personaje en el libro “Capitán Alatriste”: “Era un poeta cojitranco y valentón, putañero, corto de vista, caballero de Santiago, tan rápido de ingenio y lengua como de espada, famoso en la Corte por sus buenos versos y su mala leche. Eso le costaba, por temporadas, andar de destierro en destierro y de prisión en prisión; porque si bien es cierto que el buen rey Felipe Cuarto, nuestro señor, y su valido el conde de Olivares apreciaban como todo Madrid sus certeros versos, lo que ya no les gustaba tanto era protagonizarlos…
también sería la prisión de miles de prisioneros republicanos durante la Guerra Civil.
Nos dirigimos hacia Valdevimbre para comer.
Este pueblo es famoso por el sitio donde están ubicados los restaurantes.A nosotros nos habían recomendado La Cueva del cura. Tomamos su tortilla guisada y una parrillada de carnes, y para postre probé unos crujientes canutillos, canutillos de Mercedes se llaman, rellenos de crema (el sabor me recuerda a los buñuelos), una delicia, incrementada por el sabor del café de puchero que nos sirvieron en unas jarras.
Para bajar la comida, dimos un largo paseo por el pueblo. Cuando ya estábamos llegando al coche, un paisano nos saludó “buenas tardes, qué os parece el pueblo, os gusta?”. El pueblo nos estaba pareciendo bien cuidado, pero casi todas las persianas se encontraban bajadas, y eso nos resultaba extraño… “sí nos gusta, aunque parece demasiado tranquilo” –le hicimos saber, y el anciano, con ojos vidriosos, inundados de nostalgia y experiencia, nos contó “que en el pueblo actualmente vivían unos 500 vecinos, aunque esta cifra aumentaba los veranos, sobre todo; que antiguamente cada vecino tenía sus viñas y su bodega. Las cubas del vino eran almacenadas en las cuevas. Pero luego se creó una cooperativa, y a partir de ahí se fueron dejando de usar tantas cuevas, aunque algunos han tenido la buena idea de montar los restaurantes, que atraen muchos turistas y que dan mucho trabajo, a unos 80 ó 90 empleados” -nos calcula, aunque en realidad no estamos muy seguros de que ambos datos –sobre todo los del censo- fueran correctos. Llegamos a la altura de un pequeño edificio, moderno (de unas tres plantas), adornado con una enorme grúa y nos cuenta la historia de la misma y de por qué lleva así 3 ó 4 años.
Regresamos a la capital. Continuamos con el paseo vespertino. Entramos por la Plaza de Toros y el Estadio de fútbol. Por esta parte del río un puente caído –más bien arrancado a cuajo por el viento- nos termina de convencer de que la tormenta fue violenta.
La tarde, a pesar de que hubo amenaza de lluvia, seguía lustrosa, por lo que recorrimos lugares por donde no habíamos pasado el día anterior y otros por los que sí. Nos percatamos de que hay varias fuentes borbónicas por todo León. Os puedo hablar de dos, que fue las que fotografié: Fuente de la Plegaria, en la que reza la siguiente inscripción “Reinado de Carlos IV. Se renovó por la junta de fuentes en el año 1801”. Si se renovó ese año es que ya existía de antes (probablemente 1674 –he leído en Internet); Fuente de San Marcelo, de 1786, del reinado de Carlos III. Dicen que es la más sobria de todas.
Daban las seis de la tarde. Andábamos ya un poco cansados y nuestro cuerpo nos pedía una cervecita fresquita. La verdad es que, desde que termina la hora de la comida hasta las siete de la tarde aproximadamente, se hace muy difícil encontrar un bar abierto. Creo que eran las 18.30 cuando entramos en un bar de aire irlandés, el Molly Malone’s.
Salimos de allí a las 20:30, rondita de cortos, y a dormir.
De vuelta en casa, con buen sabor de boca, pero con la certeza de que nos ha quedado mucho por ver… y por probar. Volveremos, eso seguro. No sé si la tormenta, al final, sería perfecta o no; el fin de semana sí que lo fue.
Opiniones:
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| Precio/calidad |
Molly Malone
He puntuado la comida, pero tratándose de un pub hay que referirse a la bebida. Aquí, a parte de que está mucho más buena, interesa pedir una pinta. Tiran bien la cerveza. El local está decorado con gusto y tienen un pequeño escenario donde ofrecen pequeños conciertos en directo.
| Servicio | |
| Comida | |
| Ambiente | |
| Precio/calidad |
La Cueva del Cura
Comida: Comida Autóctona en Valdevimbre, España
No tiene pérdida: sigues la carretera de entrada al pueblo y ya verás los restaurantes. Muy original pues antiguamente era bodega para el vino. Conviene reservar, nosotros estuvimos un fin de semana y estaba, como se suele decir, "hasta la bandera". Precio medio: 30€. Nosotros pedimos parrillada de carne para dos (un entrecot y un solomillo, chuletas de cordero, costillas de cerdo), media tortilla guisada, vino, café (es de puchero) y postre, ¡ay el postre! ¡qué canutillos más ricos!
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Últimos comentarios
buvar dice:
Carmen es un hecho, !! hay que volver a León!!
Publicado
escapadadefinde dice:
"mucho por ver...y probar" !Cierto! He visitado lo menos tres veces León y me queda mucho por "probar" ![]()
!Felicidades por el finde y por el diario
Un beso
Publicado
babydollspain dice:
Bonita visita a León, las fotos preciosas y la comida... qué decir!!!
Felicidades.
Publicado
cibeles dice:
volveremos pues ![]()
gracias Mª Eugenia, Paloma, Virtudes, Malena, amigas mías, sois fantásticas!!!
Publicado
Cebre dice:
¡Muje..tienes tanto salero!
Me gustan tus diarios, porque además de conocer el lugar, su comida, le das ese toque de diversión, que me hace leerlos con una sonrisa a la espera del próximo comentario cómico.
Hmmm los buñuelos y rellenos con dulce de membrillo y manzana. ¡Que ricos!
Que lindo es escuchar a los mayores, tienen historias tan hermosas.
Besos Carmen.
Publicado
cibeles dice:
Cebre, qué razón tienes. Las historias de los mayores están cargadas de muchas cosas, sobre todo sabiduría y verdades como puños, un beso.
Publicado
Tincho_alquimia dice:
Muy descriptiva, interesante y divertida redacción!
Un placer!
Publicado
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Capítulos de este diario
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1
León, húmedo y... húmedo
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2
paseo matutino y vespertino por León. Comida en Valdevimbre
En León...
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