Las Vegas y el Gran Cañón del Colorado

Escribe: ISACARROD
Hola de nuevo. Visité Las Vegas durante tres días en mi viaje de novios uno de los cuales estuve en el Gran Cañon del Colorado. Nada mas bajar del avión y dentro del mismo aeropuerto, ya te...

 

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Capítulo 1
 

Las Vegas y el Gran Cañón del Colorado

Las Vegas, Estados Unidos — sábado, 2 de agosto de 2008

Hola de nuevo. Visité Las Vegas durante tres días en mi viaje de novios uno de los cuales estuve en el Gran Cañon del Colorado. Nada mas bajar del avión y dentro del mismo aeropuerto, ya te encuentras con varias máquinas tragaperras.

Nos alojamos en el hotel Golden Nugget, que a pesar de no estar situado en el Streep (zona principal de Las Vegas), se encontraba en Fremont Street Experience, una zona muy animada, típica y con tradición. Muchos de los luminosos que allí se encuentran son los que todos alguna vez hemos visto en películas o documentales sobre Las Vegas. El hotel tiene sus años, pero el interior se conserva estupendo.

Hay autobuses que recorren el Streep durante todo el día y que pasan con bastante frecuencia y en ambos sentidos. Puedes comprar un ticket válido por todo el día. Ver el Streep es ver hoteles, a cual mas grande y mas impresionante. Todos los hoteles tienen casinos, spas, gimnasios, piscina, restaurantes de todo tipo, galerías comerciales, salones para espectáculos, capillas....

Son auténticas ciudades autosuficientes. Puedes moverte por todos ellos con absoluta libertad, entrar gratis, comer en sus buffets, comprar en sus tiendas,..., disfrutar. El primer hotel que visitamos fue el Mandalay Bay. Grandioso. Lo que mas me llamó la atención (aquí y en todos los hoteles) fue el suelo (precioso, limpísimo, bien abrillantado).

Las principales atracciones del Mandalay son su piscina de olas (que no vimos) y un acuario que merece la pena visitar. Quedamos atónitos en el hotel Venecia. Tanto el exterior como el interior te transportan a la ciudad italiana. Techos pintados como la Capilla Sixtina, canales con góndolas y gondoleros que cantan el "Oh, sole mío", precioso. Lo que mola en Las Vegas es comer de buffet. Nuestro primer almuerzo lo hicimos en el hotel MGM, y de buffet. Fue perfecto.

Después de toda una mañana caminando, estábamos caninos. Tanto a mi marido como a mí nos encanta comer. Pués allí encontramos una variedad y calidad excelentes. Jamás habíamos visto un buffet tan grande. Por 20 euros cada uno (incluídas las bebidas) comimos y bebimos todo lo que quisimos y mas. Nuestro segundo buffet fue en el Hotel César Palace. Impresionante también. Mas pequeño, pero mas selecto (hasta ostras). El hotel precioso.

Este día, después de almorzar nos fuimos al spa del hotel Bellagio. Éste fue uno de los hoteles que mas nos gustó. Tiene mucha clase. En la fuente del exterior hacen espectáculos de agua y música que merece la pena ver. En relación al spa, no merecen la pena en Las Vegas, pués si bien no son caros, ofrecen poca variedad, no mas que jacuzzi, baños turcos y una cuantas piscinas con agua a diferentes temperaturas.

Por supuesto que no nos dió tiempo en dos días a ver todos los hoteles ni siquiera los principales. Pero no nos importó, porque así tendremos que volver en otra ocasión. Intentamos casarnos en una de las muchas capillas que hay de camino al Strepp (las wedding chapels), o mejor dicho, lo que queríamos no era estar casados por el estado de Nevada, en realidad lo que nos hacía ilusión era tener un vídeo de la boda, yo vestida de Marilyn Monroe y mi marido de Elvis Presley. La cosa pareció no ser tan fácil, pués esto no es lo usual. Las capillas no tienen disfraces, hay que buscarlos por otro lado. Lo normal es que te case un cura (minister) o alguien vestido de Elvis.

Un día lo dedicamos a visitar el Gran Cañón del Colorado. Es impresionante y no puedes venirte de Las Vegas sin verlo. Aunque nosotros no volvimos del todo contentos de esta excursión, pués si bien nos salió baratita (100 dólares por cabeza), hicimos un recorrido que nos llevó todo un día y que realmente podríamos haber hecho en 4 horas menos si el guía no nos hubiera entretenido parando en varios negocios para que compráramos a la vuelta. Tampoco aprovechamos bien el viaje, porque el guía no hablaba nada de español. En conjunto, nuestra experiencia en Las Vegas fue muy gratificante. Mi marido y yo recordamos con ilusión nuestro paso por allí y nos morimos de ganas de volver algún día. Un saludo.


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