El museo fue diseñado por el grupo de arqueólogos encabezado por el Dr. Walter Alva, para albergar los restos de Huaca Rajada.
El Señor de Sipán y el Viejo Señor de Sipán son los protagonistas excluyentes de este museo. Desde su descubrimiento, se comparó con el caso de la tumba del faraón Tutankamon en Egipto.
El tour que tomamos nos recogio desde el Hotel Garza. Eramos 2 adultos con 2 niños, más 3 adultos mayores (un abuelo y las dos abuelas de los niños).
Primero visitamos el sitio de Huaca Rajada (ver Cap. 1). Era más de mediodía cuando hemos retornado desde Huaca Rajada a la ciudad de Lambayeque, donde hemos almorzado en un restaurante típico y popular cercano al museo de Tumbas Reales.
Es interesante indicar que está prohibido tomar fotos dentro del museo, así que cámaras y celulares quedan en custodia hasta la salida. Se sube una rampa muy larga hasta el nivel superior, cosa que los niños hicieron casi corriendo, mientras que les deciamos que acompañen el paso más lento de los abuelitos.
Este museo desarrolla sus exhibiciones desde arriba hacia abajo a través de varias rampas y al final hay un tramo de escaleras. El video inicial es emocionante y los peruanos sentimos el orgullo de nuestra historia y nuestro pasado glorioso.
La tienda de recuerdos (souvenirs) está muy bien surtida, lástima que los tours no dejen tanto tiempo para recorrerla y escoger. La primera vez que fui con un amigo, pude comprar a mi gusto desde polos, manís de oro para collares, videos de cómo se descubrió la tumba, etc.
Luego agregaré fotos y otros relatos.