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Travesía por el oeste de Bolivia

Escribe: el_sapucai
En enero de 2011 dos amigos porteños iniciamos este viaje de 19 días, conociendo el país hermano desde Villazón a La Paz, parando en Tupiza, Potosí, Sucre y Cochabamba. En el camino paramos también en Salta, La Quiaca y Humahuaca, aunque solo fueron escalas para alcanzar nuestro verdadero destino... Decidí contar este viaje en agradecimiento por toda la data que conseguí en Viajeros.com y que tanto me sirvió!

 

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Directo a La Quiaca, vía San Salvador

La Quiaca, Argentina — lunes, 24 de enero de 2011

Desde la Terminal de Salta, un micro nos dejó en dos horas más o menos en San Salvador de Jujuy, mediante una rápida autopista.

Pero... cuánto contraste entre estas dos ciudades. Apenas paramos en Jujuy para hacer transbordo hacia La Quiaca, pero el vistazo nos dejó una sensación amarga. La terminal jujeña era recorrida por grupos de chiquitos indigentes que pasaban embobados de aspirar pegamento, y nenas que te angustiaban porque no desistían de pedirte una moneda.

Aprovechamos el bache de una hora para alejarnos de esa terminal rústica, sucia, húmeda, oscura y sórdida para recorrer -pasando una feria de ropa de imitación con sonido de cumbia a todo volumen- el centro jujeño camino a una casa de comidas llamada "El Buen Gusto": buscábamos humitas con urgencia! El río jujeño se veía seco y rodeado de monoblocks comidos por el moho... una vista bastante triste de una ciudad que nos pareció inundada de carteles y con un mal ambiente en las calles ¡en pleno centro!

"El Buen Gusto" era una panadería, pero ofrecía también comidas tipo rotisería, y nos recalentaron unas humitas en el microondas (!!). De todas formas, las comimos en la terminal de vuelta y nos parecieron muy ricas! Pero ya queríamos alejarnos de ese lugar tan abandonado y hasta amenazador.

Subimos a un micro de la empresa "El Quiaqueño" que en cuatro horas nos depositaría en La Quiaca, parando sólo en Tilcara, Humahuaca y Abra Pampa. El viaje es muy bueno, por una excelente ruta sin mucho zig zag, y es increíble apreciar la transición desde el verde selvático, húmedo y frondoso a los colores fascinantes y la aridez de nuestra Quebrada jujeña.

Llegamos a destino al atardecer, sin haber sufrido ningún síntoma del famoso apunamiento, por lo cual estabamos muy agradecidos! Luego de una breve búsqueda por tres alojamientos terminamos eligiendo el Hostal Belgrano, un sencillo y tranquilo hostel en pleno centro. La tarifa una vez más no era tan barata como hubiéramos esperado, pero nos brindaron una habitación doble con baño privado por $160 y no pudimos discutir precios porque "todos los hoteles están llenos" y ya sabemos como es la oferta-demanda...

No recorrimos mucho La quiaca porque decidimos dormir temprano esperando ya cruzar la frontera y estar en Bolivia. El pobre norte jujeño está demasiado invadido por turistas porteños adolescentes que ya perturbaron la naturaleza de sus pueblos y los transformaron en inmensas comunidades hippie-chic. A muchos les gusta ese tipo de vacaciones, pero nosotros queríamos conocer en serio un lugar, y pensamos que Bolivia podía ser un poco más auténtico, sin herir a los jujeños que también sufren de esta oleada de turistas salidos de Palermo Soho en búsqueda de buzos, ruanas, ponchos y gorritos de una cultura que no entienden, y tampoco les interesa en realidad.

Dejando de lado ese párrafo tan ideológico que pudo sonar un poco soberbio a algún lector pero define el tipo de viaje que elegimos hacer, comento que dormimos de lo más bien en el Belgrano, aunque a la mañana siguiente no tenían casi nada para ofrecernos de desayuno! Nos habíamos despertado quizás demasiado temprano, y enfilamos con las mochilas camino a la frontera, pasando por el puesto turístico que hay en la avenida principal del pueblo.

El trámite fue muy sencillo, presentando documentos y ni siquiera nos exigieron la famosa vacuna de fiebre amarilla, por lo cual nos la dimos al final sólo por la prevención médica. Ya estabamos en Villazón...

Tips:

Si siguen viaje hacia Bolivia y quieren comprar provisiones en un supermercado, aprovechen en el de La Quiaca: ya en Bolivia no van a encontrar supermercados hasta llegar a Sucre, y encima es carero. Aviso porque no es lo mismo la confianza de algunos productos comprados en un supermercado que en un puesto de un mercado callejero!

Tiene que ver con: Compras
En La Quiaca, Argentina

El clima quiaqueño es muy frío de noche, así que lo recomendable es tener bastante abrigo preparado aunque de día se mueran de calor!

Tiene que ver con: Clima
En La Quiaca, Argentina

La terminal de ómnibus no es un lugar seguro, está saturada de viajeros y hay una fuerte presencia de marginalidad, mientras la policía parece ausente o no reacciona. No tuvimos inconvenientes, pero es bueno saberlo porque fue el último lugar del viaje en donde nos sentimos intranquilos hasta llegar a Cochabamba.

Tiene que ver con: Seguridad
En San Salvador de Jujuy, Argentina

La frecuencia de los micros que conectan Salta con La Quiaca es bastante mala, en cambio desde San Salvador salen micros casi cada hora. Si hay apuro para viajar, no queda otra opción que viajar a San Salvador de Jujuy y tomar otro micro a La Quiaca o los demás pueblos de la quebrada.

Tiene que ver con: Transporte
En Ciudad de Salta, Argentina

Opiniones:

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Ubicación    
Limpieza    
Precio/calidad    

Hostal Belgrano

Alojamiento: Hostel en La Quiaca, Argentina

Un alojamiento tranquilo adonde había tanto familias, abuelos con chicos o turistas de mochila. Queda en plena peatonal Belgrano, en el centro del pueblo y cerca de la frontera. Es una casa de dos patios cubiertos con habitaciones en la planta baja y en primer piso, y no tuvimos problemas de noche para dormir como troncos.

Tipo de viaje: Placer |

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Responsabilidad    
Precio/calidad    

Estación Terminal de Ómnibus de Jujuy

Transporte & Servicios: Terminal de Buses en San Salvador de Jujuy, Argentina

La Terminal de Ómnibus jujeña es una estación obsoleta, pequeña, oscura, sucia, sórdida y bastante peligrosa. Además de estar saturada de viajeros esperando en sus apenas 12 andenes, las boleterías están en pasillos angostos y oscuros, y hemos visto indigentes y niños pequeños drogados circulando y corriendo por la terminal. No hay que volverse loco, pero lo importante es moverse en grupo y cuidarse las espaldas: estar dispuesto a ayudar y pedir ayuda si hace falta!


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Últimos comentarios

mofo16 dice:

- Buen diario, es útil para todas las personas que desean viajar al NOA! Bye.

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memoriadelfuego dice:
Mas que bueno, tu relato sobresale del comun..., yo te felicito y te lo agradezco ya que me ha permitido proyectar mi proximo viaje modificando algunas ideas y orientandome. Invalorable!
Publicado

el_sapucai dice:
Muchas gracias a vos por el comentario, decidí contar mi viaje acá porque yo también obtuve mucha información para planear el mío de este sitio, y al volver pensé que podía "recompensar" aportando con mi experiencia a que otra gente en el futuro pudiera tener más datos aún!
Un abrazo y éxitos en el viaje!

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