Desde Uyuni abordamos un servicio de bus directo a La Paz. Llegamos a las inmediaciones de Plaza Murillo y nos hospedamos, para luego salir a recorrer la ciudad, siempre buscamos la oficina de información turística que nos orienta sobre posibilidades de recorridos. Muy bueno el museo nacional de arqueología de Tiawanako, también fuimos al estadio Hernando Siles, la altura se siente al caminar, la ciudad es como un pozo o una olla, espectacular el paisaje, se aprecia la cumbre nevada del Illimani. Mañana 3 de julio viajamos en un tour a las ruinas de Tiawanako, cultura pre-inca que influyó mucho en esta civilización. El tour comenzó temprano y llevaría todo el día, la guía se llamaba Teresa y nos contó sobre las creencias de estos pueblos, la Pacha Mama, Viracocha, los sacrificios de llamas, el embalsamamiento, etc. Las casas en estas regiones son de adobe por el tipo de clima y los techos de paja, hace frío de mañana y de noche y calor al mediodía.El complejo de Tiawanako nos gustó mucho, estuvimos junto a la puerta del sol y nos explicaron la simbología del mismo, también en el monolito de Benet, los distintos templos y templetes y algo que nos impresionó fue la canalización de la ciudad y la precisión de los bloques de piedra, hay que ver que es una cultura pre-inca. Quedamos muy impactados de todo lo que allí vimos. A la salida del complejo nos esperaban para vendernos artesanías del lugar, al poco rato regresamos a La Paz, la ciudad se ve majestuosa desde lo alto.