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En el corazón de América y el ombligo del mundo II
Escribe: chino_salas
Miércoles 1 de agosto: ¡por fin a Bolivia! ¡Cuánto tiempo soñé ese viaje! Por la emoción me desperté muy temprano y arreglé mi maleta, pero mis problemas comenzaron ahí. Unos días antes un...
En el corazón de América y el ombligo del mundo II
La Paz, Bolivia — martes, 11 de septiembre de 2007
¡Cuánto tiempo soñé ese viaje! Por la emoción me desperté muy temprano y arreglé mi maleta, pero mis problemas comenzaron ahí. Unos días antes un tirante de mi gran mochila se rompió por el peso, pero como esa mochila se quedaba siempre en los hoteles y sólo la sacaba cuando ya me iba del lugar, no la hice arreglar.
Al momento de salir de mi habitación, ¡el otro tirante se rompió también! Tuve que cargar con un bulto de más o menos 13kg hasta el final de la calle para tomar un mototaxi q me lleve al Terminal de buses. Recorrer la costa sur del Titicaca es una experiencia espectacular, especialmente mientras más te acercas a la frontera.
Las vistas del lago son preciosas y uno se siente insignificante ante tanta inmensidad de agua. El color del agua asemeja al del agua marina y, como en el mar, la costa al frente es inexistente. Solo las llamas te recuerdan dónde estás.
Finalmente llegué a Desaguadero (la frontera peruana-boliviana), un pueblito donde creo que hay más bicitaxis que habitantes. Al cruzar la frontera me hicieron la inspección más exhaustiva de mi vida. Esa zona es una zona de mucho tráfico de droga, por lo que los policías peruanos se aplican y cumplen de verdad su labor.
Esta era la primera vez que yo viajaba solo, así que no estaba muy experto en los asuntos de trámites de ingresos y salidas y en Bolivia pasé la novatada. El único cruce de frontera que había hecho por tierra era de Ecuador a Perú. Tanto en Ecuador como en Perú los controles migratorios se realizan varios kilómetros adentro del país. En Bolivia no, pero yo supuse que sí. Me embarqué en un bus y partí hacia La Paz...
Más adelante caí en cuenta de mi error. Me tocó bajarme del bus y con el bulto que alguna vez fue mi mochila caminar hasta que pase alguien que me lleve de vuelta a Desaguadero. Ahora sí realicé todos mis trámites y me embarqué hacia La Paz. ¡Casi entro de ilegal a Bolivia!
Jueves 2 de agosto: la tarde anterior no había sido la mejor para mi, porque llegué a una ciudad completamente desconocida de la que no tenía ni siquiera un mapa. Por suerte en el bus desde Desaguadero conocí a un señor muy particular. Creo que nunca me olvidaré de él. ¡Era torero! Desesperado por no conocer, compré un mapa y tomé un city tour para ubicarme. No soy amante de los city tours pero esta vez no tenía mucha opción.
En la mañana recorrí La Paz en un bus, y de tarde lo hice por mi cuenta. Visité algunos museos, como el interesante pero desordenado Museo de Etnografía y Folklore. Tiene una colección de tejidos inmensa, pero metidos en una especie de cajones que toca abrir para verlos y además buscar un código para leer su información.
Los datos de dicho tejido pueden estar a algunos metros de distancia, por lo que al final te conformas con sólo verlos. Visité también el Museo de Historia Natural. Es pequeño, pero tiene unas pocas piezas muy interesantes, especialmente para los amantes de la arqueología, ya que son restos fósiles de animales con millones de años de antigüedad. Terminé mi día con una visita al extrañísimo Mercado de los Brujos.
Es un espectáculo no apto para niños, ya que los fetos disecados de llamas son muy chocantes. Pero aparte de esto, resulta pintoresco por sus ofrendas multicolores y multiusos que garantizan el éxito en el amor, son la cura de todas las enfermedades y además acaban con tus penas. Así lo aseguran todos ahí.
Viernes 3 de agosto: la calle Jaen es de las más populares de La Paz por ser la que mejor conserva su aire colonial. Ahí se encuentran un grupo de museos de desigual calidad. El Museo del Litoral es muy interesante si se quiere profundizar en la guerra del Pacífico. El Museo de Metales Preciosos tiene piezas hermosas de oro, plata y bronce.
En la tarde me fui al Valle de la Luna. No pudieron acertar más al ponerle este nombre. Cuando lo intenté explicar a mis padres por teléfono, me quedé sin palabras, porque simplemente es algo sacado de otro planeta y de otro tiempo. Me imagino a los dinosaurios deambulando por esas zonas. El lodo formó estas estalagmitas gigantes, el viento las moldeó y la sequía las preserva.
Esta reserva se encuentra a 3000msnm y es una buena escapada del frío paceño, ya que el clima es desértico y hace mucho calor. Las fotos son las indicadas para describir este extraño pero hermoso lugar.
Sábado 4 de agosto: hoy, Tiwanako. Con un par de amigas a las que serví de traductor porque apenas hablaban español nos fuimos hacia allá. Puedo decir que fui afortunado, ya que hay 2 factores que afectan el futuro de Tiwanako.
El primero es la falta de estudios, ya que menos del 30% de este yacimiento se ha excavado, a pesar de ya llevar más de 50 años de descubierto. Y el segundo es la intención; buena, dicho sea de paso; de conservar lo que queda de las ruinas. Y digo esto porque la Puerta del Sol y los monolitos están sufriendo daños por el clima, por lo que serán traslados y en su lugar se pondrán réplicas.
Esto le quitará un poco de significado al lugar. Si bien Tiwanako no tiene el esplendor de las ciudades prehispánicas que se pueden ver en el Perú, es una visita agradable, especialmente por el salón que representa al inframundo. Son 4 paredes cubiertas con cabezas talladas en piedra e incrustadas en la estructura que representan los caciques de los diferentes pueblos dentro del imperio Tiwanako.
Domingo 5 de agosto: mi último día en La Paz lo pasé recorriendo el centro histórico. Lastimosamente muy pocos edificios han recibido mantenimiento, por lo que la mayoría están sucios por el smog y eso les da mal aspecto.
Comprobé el dicho que dice que en La Paz todo es en subida y nada en bajada. ¡Las calles son súper inclinadas! En algunas hay barandillas para que la gente se ayude a subir. No hay un solo lugar plano en toda la ciudad. Ni siquiera las plazas. Por ejemplo la Plaza Murillo, que es muy bonita y está sobre poblada de palomas, mientras por un lado se bajan algunos escalones para llegar a ella, por el otro de suben. Terminé mi día yendo a un partido de fútbol. Me gusta ir al fútbol cuando estoy en otro país. Se ve mucho de la cultura de la gente en los estadios. Esa noche partía mi bus hacia el Salar de Uyuni, así que hice mi maleta y me fui a la estación.
Lunes 6 de agosto: fiestas patrias en Bolivia, y yo llegando al pueblo de Uyuni después de una noche terriblemente mala en el bus por culpa de la vía. Contacté con mi agencia y me alisté para salir hacia el Salar. Tuve suerte ya que el grupo de gente con el que iba era muy agradable y entablamos amistad fácilmente. No tuvimos tanta suerte con el conductor, que era un señor muy mayor. Bien intencionado pero medio sordo por lo que teníamos que gritar para que nos escuchara. Entrar al Salar es una experiencia única. Estar en medio de tanta sal y no ver más que tonos blancos y azules es sobrecogedor.
El viento y el frío (que puede bordear los 0 °C) se esfuman ante el paisaje. La luz que refleja en el suelo puede ser peligrosa para los ojos, por lo que hay que llevar gafas. El Salar de Uyuni es otro de esos lugares que todo viajero consumado debe visitar. Pasar la noche en un hotel de sal es la cereza de este postre tan delicioso.
Martes 7 de agosto: madrugar en el pleno sentido de la palabra. 4am teníamos que despertarnos, misión durísima después del desvelo de la noche anterior en medio de gente de todas partes del mundo, llenos de historias y de aventuras que contar. Era una verdadera torre de Babel, afortunadamente sin ningún tipo de discordia. Se terminó la visita al Salar pero pasamos a una zona llena de lagunas con aguas provenientes de los volcanes cercanos, por lo que están llenas de minerales, especialmente de azufre.
Este elemento les da un olor peculiar, y una de las lagunas que visitamos se llamaba justamente Laguna Hedionda. Nos encontrábamos tan al sur y a tal altitud que muchas de estas lagunas tenían la superficie congelada. Ahí vi algo de lo más extraño de mi vida, ¡flamingos a 4000msnm! Siempre tuve la idea de flamingos en zonas cálidas, pero ahí aprendí que no. Lo más interesante de todo es que sobreviven no sólo a esas alturas y a esos fríos que van hasta a -20 °C en la época más fría, si no también a las aguas que a un humano lo matarían por la cantidad de material volcánico que poseen.
Paramos también en el Árbol de Piedra, una extraña formación rocosa que en efecto parece un árbol. Un problema es que está atestado de turistas. Finalmente llegamos a la Laguna Colorada, lugar donde pasaría la noche más fría de mi vida. El lugar es hermoso por el color rojo de la laguna, provocado por la presencia de algas rojas.
El sitio se presta para una caminata alrededor de la laguna pero hay que tener cuidado de donde se mete el pie para no llenarse el zapato de un lodo que además de agua y tierra tiene azufre y sodio. La caminata termina cuando el frío del viento que vuela como cuchillas te obliga a regresar. Se suele dormir en el campamento de la Empresa Eléctrica de Bolivia que, vaya ironía, no posee luz eléctrica. Tampoco hay que esperar calefacción así que hay que ir bien preparado.
La noche que pasamos ahí estuvimos a -18 °C, dormí con 4 cobijas, 4 chompas, 2 camisetas, 2 pantalones, gorro, medias y dentro de un sleeping térmico. No me faltó calor pero tampoco me sobró. Es realmente frío.
Miércoles 8 de agosto: otra vez madrugar. El cielo estaba completamente despejado y se lo podía ver como sólo nuestros antepasados antes de la colonia lo pudieron apreciar, hasta con la última estrella. En la escasa luz de la madrugada paramos en unos géisers que emanaban un vapor calcinante. ¡Con el frío que hacía hasta ganas de entrar ahí teníamos! Más adelante paramos en unas aguas termales al aire libre que estaban también sobre los 4000msnm.
El frío era terrible, pero igual mucha gente estaba metida ahí. Admirable realmente, porque adentro del agua no hay mayor problema, pero el momento de salir... No nos paramos mucho tiempo ahí porque ninguno de nosotros quería congelarse. Las lagunas en esta parte de Bolivia son el principal atractivo, por la variada gama de colores que presentan. Existen las lagunas colorada, celeste, verde, blanca...
Seguimos nuestro trayecto hasta llegar a laguna Verde. Esta se encuentra junto con laguna Blanca en la frontera con Chile. En ese punto algunas personas deciden seguir hacia Chile, por San Pedro de Atacama. Yo regresé por Bolivia no más. El camino de vuelta puede ser bastante monótono, especialmente si se lo compara con lo extraordinario del paisaje de los últimos días.
A pesar de todo, es bonito atravesar un gran número de riachuelos, algunos semi congelados. A través de todo el trayecto pasamos por varios regimientos militares. Pobre gente, estaban en la mitad de la nada sin ninguna clase de diversión y seguro pasaban fríos inhumanos.
Jueves 9 de agosto: llegué temprano a La Paz y tuve que quedarme un día en la ciudad porque el bus que me llevaría otra vez hacia Perú salía en la mañana siguiente. Visité el barrio residencial de clase alta de La Paz, donde la diferencia con la gran mayoría de la población se hace notable.
De vuelta al centro recorrí la hermosa Av. Del Prado, que creo que es lo mejor de La Paz. Es una avenida ancha con grandes sitios para caminar, rodeados de flores, árboles y estatuas. A la tarde me senté a leer en la Plaza Murillo, y me enteré que Hugo Chávez, Néstor Kirchner y Evo Morales iban a llegar esa noche al palacio de gobierno. No soy chavista, ni tampoco simpatizo con Evo Morales, pero como no tenía ningún plan para mi última noche en esa ciudad que no fue de mi agrado, decidí quedarme.
Después de 4 horas de espera y de aguantar más frío del esperado, llegó la noticia de que el avión se había retrasado. Se acabó mi paciencia y me fui a mi hotel. Así acaba mi experiencia en Bolivia, país hermoso pero olvidado hasta por sus mismos habitantes. Ya les contaré la última etapa de mi viaje, otra vez en Perú.
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Últimos comentarios
ichicha dice:
Debo agradecerte, por la manera tan acertada en que más que relatar, pintaste no solo los paisajes más conocidos de un país, sino su misma realidad: el olvido, ojalá y muchos más viajeros visiten este país tan ignorado, pero tan facinante y misterioso... FELICIDADES!!!
Publicado
raptor77 dice:
Hola felicitarte por tan fascinante experiencia vivida en mi País, yo en particular e recorrido gran poarte de mi tierra y nunca me canso de agradecer a la madre naturaleza por los lugares espectaculares que tiene mi País y bueno espero que tengas otra oportunidad de volver por aqui por que ya cuentas con un amigo mas.
Rubén
Publicado
lili_mar_21 dice:
Muy de acuerdo con todos, GRACIAS POR VISITAR BOLIVIA ESPERO QUE TE HAYA GUSTADO!
Publicado
manunolo dice:
Valoro tus comentario....tendré cuidado con lo de la frontera, en Abril viajo por esos lares, partiendo desde Santiago-Arica-Tacna-Puno.La Paz. muy provechoso tu relato, me has dado ideas que visitar.
Luego contaré mi experiencia, para que otros nos sigan los pasos. Solo espero que alguien de allá (La Paz) me escriba para darme consejos.
Chao
Publicado
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