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De Santiago de Chile a La Paz

Escribe: felix_cariboni
A fines de Enero de 2004 viajé a Santiago de Chile y La Paz a visitar a unas amigas que había conocido en viajes anteriores. Estas dos crónicas son el resultado de esa visita.

 

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Crónica de viaje: La Paz

La Paz, Bolivia — viernes, 30 de enero de 2004

Crónica de viaje: La Paz

Una vez alcanzada Arica, mi siguiente paso fue La Paz. El paso obligado entre Chile y Bolivia es la frontera terrestre de Tambo Quemado a 5.200 metros de altura. Tras 8 horas de micro, llegaba a la ciudad de La Paz.

La Paz esta ubicada a 3.600 metros de altura. Algunos organismos que provienen del llano, no están acostumbrados a tanta altura, y entre las alteraciones producidas por ella, pueden enumerarse: mareos, dolor de cabeza con su respectiva falta de concentración y raciocinio, nauseas, vómitos, etc... Esta sensación, es conocida como el “soroche” o mal de altura; sus efectos son contrarrestados con mate de coca (que es una infusión con la hoja de coca en agua caliente) u otro remedio local, además de infinita paciencia. En mi caso particular, siendo la tercera vez que estoy en altura, los he sufrido todos, y contando el desafortunado caso, que permanecí dos días en cama, una vez que encontré una decente donde hacerlo.

La Paz o como se la conocía originariamente “Nuestra Señora de La Paz” es una ciudad sumamente interesante, y multifacética. Tampoco es posible hablar de “una” La Paz puesto que pueden enumerarse varias dentro de ésta. Existe una La Paz que se ve desde sus laderas, otra ubicada en el Sur donde vive la gente con ingresos más altos, otra ubicada en los barrios cerrados, y por ultimo, La Paz propiamente dicha, que se encuentra en el centro mismo, y sobre la calle Buenos Aires. En cada uno de estos sitios, se evidencia la marcada desigualdad social que atraviesa este país.

La Paz fue fundada en 1548, por Alonso de Mendoza por pedido del licenciado Pedro De la Gasca, quien derrotó a las fuerzas de Gonzalo Pizarro en un intento de éste, junto a varios encomenderos de establecer señoríos feudales en las colonias americanas. Una vez concluida esta guerra civil, y producirse “la pacificación” del virreinato del Perú, se necesitó de una ciudad que sirviera de paso entre las minas de Potosí, y la región de Chuquisaca (Sucre). En un comienzo, existió cierta fiebre de oro en la región cercana al río Choqueyapú, aunque este recurso duro bastante poco. La Paz fue sitiada en el siglo XVIII por el líder indígena Tupac Katari, quien fuera ejecutado, desmembrado por cuatro caballos al ser eliminada su insurrección. Cierta corriente guerrillera moderna, conservó su nombre en honor a él, nombrándose así como MRTK (movimiento revolucionario Tupac Katari).

La ciudad puede decirse que se estructura en torno a una avenida principal, que va cambiando de nombre a medida que avanza su recorrido. Esta avenida recorre toda la ciudad de Norte a Sur. Es casi imposible perderse en esta ciudad, uno solo debe saber para que punto cardinal se dirige, y el resto, es seguir esta calle, que para el Norte asciende y para el Sur realiza el proceso contrario. De hecho, los que viven el sur, tienen la costumbre de decir -tengo que subir al centro-. Como se podrán imaginar, dado que es la única arteria de comunicación, sumado a falta de regulación del transporte (que en general es informal) genera que en los horarios picos uno se mueva a paso de hormiga entre semáforo y semáforo.Como indiqué antes, los habitantes del sur cuentan con mejoras infraestructurales, tanto de higiene como de servicios y seguridad. La mayoría de los locales comerciales importantes, y de a poco las oficinas y hoteles se están emplazando en este sitio, que además cuenta con mejores condiciones climáticas.Sobre la avenida se destacan varios edificios importantes, entre ellos, la UMSA (Universidad Mayor de San Andrés) y el convento de San Francisco, entre otros cuantos. Alrededor de la San Francisco, se estructura la vida laboral paceña. En este sector de la ciudad, es más marcado el contraste entre la tradición y la modernidad que se percibe en cada uno de los comportamientos y rostros que por allí deambulan. Algo que encontré sumamente interesante en esta plaza, es cierto debate público sobre un tema específico, que reúne a un centenar de personas en corro a discutir acaloradamente; esta práctica no es resultado de los sucesos de conocimiento público, sino que ya se había establecido con anterioridad a éstos. A diferencia del año anterior, que visité esta ciudad, encontré en este sector un clima enraizado, posiblemente producto de la inestabilidad política que esta atravesando Bolivia en general y La Paz en particular como sede gubernamental. Además de ello, es notorio el deterioro actual de los edificios por los sucesos acontecidos en Noviembre en un comienzo, y Octubre después. También encontré este sector a diferencia del otro año bastante inseguro, aunque es común en La Paz los famosos “cuentos del tío”; en la semana que estuve, fui victima de dos de ellos, aunque logre salir airoso en ambas ocasiones, gracias a los consejos locales en materia de ello.

Los transportes locales pueden clasificarse en tres. Primero esta el taxi, que no cambia demasiado a nuestras realidades porteñas, excepto que quizás se arregla el precio de antemano con el chofer. La truffy, que sería la segunda opción, tiene la forma de un taxi común (que pueden ser blancos o verdes metalizados) pero tiene dos banderitas en el capó. Este medio de transporte, puede cargar 5 pasajeros, el importe es de 3 bolivianos, y hace un recorrido semi-estructurado. El tercer y último medio de transporte, es el mini-bus. Este sistema, es en la mayoría de los casos una combi, que realiza un recorrido y este es anunciado por un “voceador” desde la puerta de la misma. El importe es de 2,70, es bastante incomodo porque uno debe agacharse para recorrer su interior y estar atento a los pasajeros que descienden del mismo para dejarles pasar. Aunque con sus desventajas es el transporte que encuentro más curioso y pintoresco de este sitio.

Dentro de los museos destacados, se encuentra el Museo Tiwanaku, donde se pueden observar piezas importantes de esta civilización pre-incaica; también, es interesante visitar el parque arqueológico (las ruinas) de Tiwanku, ubicadas a 70 Km. de La Paz. Otros museos destacados son: el Tambo Kirkincha, de la Revolución Nacional (del ´52), de Metales Preciosos, Costumbrista, Litoral Boliviano, y la casa de Pedro Murillo, revolucionario destacado quien fuese ahorcado en la Plaza de Armas, y que ahora lleva su nombre en su honor.En la plaza de armas reposa la Catedral, que fue reconstruida en el siglo XIX, perdiendo de esta manera su estructura colonial y el Palacio Quemado, la casa de gobierno. Actualmente esta plaza, esta constantemente custodiada por policías  anti-motines, alistados con sus cascos, armas largas y lanzaderas de gas para reprimir cualquier tipo de manifestación. La plaza Murillo, que como dije, obtiene su nombre de Pedro Murillo, revolucionario que tras ser juzgado por traición es ahorcado en esta plaza. Su frase celebre es: “Yo podré morir, pero la tea que dejo encendida nadie podrá apagarla”.

Los suburbios de La Paz, se encuentran todos ubicados en El Alto, que es por donde se entra a la ciudad. En el Alto, que es otra ciudad erigida encima de La Paz, es el lugar donde viven las personas de escasos recursos económicos que realizan las tareas domésticas y de escasa calificación; de hecho el bajar a la ciudad, les insume mas de una hora en transporte local. Desde el Alto suelen realizarse los bloqueos que llevan a que la población paceña paguen muy caros sus alimentos, y en algunos casos hasta se produce la escasez de éstos. Definitivamente los bloqueos desde El Alto son muy efectivos. Amén que desde ahí se realizan las marchas masivas que terminan en la Plaza Murillo frente a la casa de gobierno.

El 24 de Enero tuve la ocasión de presenciar la fiesta de las Alasitas en las calles de esta ciudad. Las Alasitas es un celebración donde los paceños compran “esperanzas” fetichizadas en pequeñas miniaturas, que contienen los deseos materiales o no de los mismos. Esta celebración es un sincretismo andino donde en un comienzo se daba adoración al Ekeko. El Ekeko es la deidad de la abundancia en el hogar esta representado por un ser rechoncho y pequeño con múltiples objetos colgados por todo su cuerpo. El cometido de esta deidad fue cambiando siendo hoy el dios de la suerte. La celebración consiste en comprar ese día (el 24 de Enero) una miniatura, y hacerla “ch´allar” frente a una iglesia. La ch´alla consiste en una humareda hecha en base a vino, coca y  alcohol que proviene de un pequeño horno. Entre las miniaturas que se encuentran en la feria, pueden catalogarse de dos tipos: A) la que representan una asociación por contigüidad al objeto referido, y b) aquellas que simbolizan indirectamente a este.

Por ejemplo, entre el grupo A de objetos pueden enumerarse

Casas
Títulos de terreno, buena salud, universitarios, de ingles, etc
Herramientas varias
Coches
Electrodomésticos
Billetes diversos (euros, dólares, pesos bolivianos)
Comestibles

Entre los objetos que responden a la categoría B, podemos encontrar:
Gallos (para conseguir pareja masculina)
Negritas (para conseguir pareja femenina)
Sapos (suerte)
Valijas (para poder realizar viajes)
Ekeko (para dar abundancia al hogar)

 Una vez concluida la ceremonia de la ch´alla de las miniaturas es tradición comer el plato paceño que consiste en una comida que contiene papas, choclos y chauchas hervidas junto a queso frito y un pedazo de carne opcional, acompañado todo por cerveza, preferentemente marca paceña, según me han dicho mis interlocutores.

En esta visita a La Paz, realicé un viaje a la región de las yungas, específicamente al pueblo de Coroico ubicado a 89 Km. de La Paz aproximadamente. Este pueblo, esta ubicado en medio de un cerro, alrededor de un paraíso vegetal. El camino hacia este lugar es el famoso “camino de la muerte”. De hecho, este camino es bastante angosto, con pendientes pronunciadas y caídas de agua de deshielos en torno a este y ciertos sectores donde por momentos la niebla se hace espesa. El camino es recorrido por combis que trasladan a los turistas o a lugareños que viajan diariamente a este pueblo a vender las mercancías que dado su aislamiento no produce; además de camiones y otros transportes particulares. Como decoración suplementaria al camino, están las cruces (y estrellas de David) de gente que no ha logrado conseguirlo.

Dentro de las actividades culturales que realicé en La Paz una fue ir al cine. La película que vimos fue “Los hijos del ultimo jardín” del director boliviano Jorge Sanjinés, director bastante crítico de la realidad boliviana. La película reconozco que es bastaste mala a nivel de técnica cinematográfica con actuaciones pésimas, pero en la cinta pueden verse imágenes de los estallidos de Octubre y como la misma contempla ciertos tópicos comunes de la realidad boliviana, como la discriminación, corrupción, desocupación de los jóvenes, la posibilidad de estudiar afuera como movilidad social, etc...

Por lo pronto, estoy saliendo hacia Oruro, logre comprar un pasaje en tren hacía la frontera con Argentina. Mi siguiente paso será llegar a San Salvador de Jujuy el sábado, y de ahí, lograr un micro hacia Buenos Aires para llegar el domingo, destino final de este corto viaje.

Saludos a todos, nos vemos en el camino

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