Al llegar a la terminal el colectivo paró en la entrada de ésta y nosotros bajamos practicamente corriendo jaja, pero sorprendentemente la terminal estaba cerrada!!, asi que tuvimos que volver a subir al colectivo a esperar ahi. Eran las 2 de la mañana y abrían las puertas a las 4. Hacía frío pero arriba del bus se soportaba.
Una vez que abrieron las puertas de la terminal y pudimos entrar, ovbiamente estaban todas las ventanillas de las empresas cerradas y los colectivos empezaban a salir a partir de las 8.
Esa fue la peor noche del viaje. El frío que pasamos es inexplicable y el hecho de estar adentro de la terminal no ayudó en nada. Me puse las 2 camperas que había llevado, recurri a un par de medias extras pero igual no podía parar de temblar. Empezamos a caminar por toda la terminal para movernos un poco. Comimos algo en un puestito que estaba enfrente de la estacion. Ahí tambien conseguimos agua para tomar unos mates y asi calentar un poco el cuerpo.
Sumado a esto cuando abrieron las ventanillas nos amanecimos con la noticia de que ninguna de las empresas estaba vendiendo pasajes a Cusco, porque debido a los cortes de ruta los buses no podían llegar. Aca el mundo se nos derrumbo y nos llegamos a preguntar, "nos volvemos??".
La otra opción que nos ofrecía una de las vendedoras era ir hasta copacabana que está en la frontera con Perú y esperar allí 2 días hasta que liberaran las rutas, pero Copacabana??; que hacemos ahí 2 días??; que ignorantes!! jaja.
Al final nos decidimos por ir hasta esta ciudad con nombre de playa brasilera y esperar allí.
Viajamos en la empresa "6 de agosto"(15 bolivianos; $8 argentinos). Este trayecto fué de 3 horas y aquí se dio el punto culmine de mis dolores de hueso. Me dolía todo el cuerpo!!! y el colectivo era chiquito asi que no tenía espacio para poder, por lo menos, estirar las piernas.
Me dormí unos 15 minutos y cuando desperté tenía el lago Titicaca de un lado y las montañas con los picosnevados del otro asi que los dolores pasaron a un segundo plano y me dispuse a disfrutar de esos increibles paisajes.
En una parte de este tramo cruzamos en balsa y media hora después ya estabamos en Copacabana, que fue sin duda la sorpresa mas agradable del viaje, un lugar de ensueño.