Diarios de viaje > La Paloma, América del Sur

Conociendo un poco más de Uruguay

Escribe: Esperanza-bsas
Viviendo en Bs.As. cruzar a Colonia, es usual. Sin embargo, este verano visite la costa y me encanto. Mi experiencia fue excelente en todo sentido.

 

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Llegada al hotel, desayuno, sueño, playa

La Paloma, Uruguay — viernes, 10 de diciembre de 2010

Los minibuses si tienen baño!! Ahora les cuento por que.
Cuando el minibus estacionó subimos a los primeros lugares y salimos a la ruta.
Abria las cortinas para espiar algo del paisaje, obviamente en vano.  No importa, lo intentaba.  Pasamos peajes, dormi y cuando no podia hacerlo miraba alrdedor cómo todos lo hacían.
Me sorprendió el estado de la ruta, no quiero exagerar pero creo que no agarramos un bache (desnivel casi siempre en forma de crater muy común en Bs. As. que inevitablemente agarras con el auto en algún momento).  El viaje fue constante, sin apuro pero sin pausa el chofer mantuvo la velocidad toda la noche y la ruta era un placer.  Es lisa como una mesa. Así.
En el celular recibi un sms donde se me informaba que las llamadas y sms pasaban a costarme unos centavos de dólar...-QUE?- pensé...y si.  Así fue.
Queria llegar ya, la ansiedad y creo que también el nerviosismo de estar viajando de noche no me dejaban dormir por mucho tiempo.  Escuche algún que otro ronquido por el fondo pero soportable, además a exepción de que no deje dormir el ronquido da risa y ternura.
Cuando empezo a salir el sol empezamos todos a abrir las cortinas para ver el paisaje y seguir camino.  Unos cerros de variados verdes y alturas nos saludaban al pasar.  El paisaje que vi me hacía feliz.  Las vacaciones en mi cabeza empezaban a surtir efecto y por ende me empece a relajar, recién ahi.

Pasadas las horas, esta mujer necesitaba ir al baño.  Aguante por el hecho de pensar tan solo en la incomodidad de hacer pis sin tocar nada, ni mearse la ropa ni los pies entre curva y curva.  Cuando ya era irresistible, o me hago encima o lo intento, me encamine al baño.  Y encontré de lo siempre: poco espacio, mal olor y escaso papel.  En mi trámite estaba cuando el micro baja la velocidad (¿?) apuré y al salir ya estabamos en La Terminal.  Me dió bronca no ver la entrada por no decir me queria matar.  Pero bueno era de vida o muerte.
Un bosque abundante, de árboles altos y parejos, al costado de la pequeña terminal hecha bellamente de madera  me dio la bienvenida.  Tome aire profundo y me quede mirandolos mientras los pasajeros manoteaban sus valijas y se tiraban encima del que nos iba a repartir entre los hoteles, lista en mano.  (no entiendo a veces ciertas conductas humanas, nadie se va a quedar sin que lo lleven...porque se agolpaban frente al tipo y metiendo mano en su lista con el dedo índice le decían -acá estoy, este soy yo, voy al hotel tal-  El flaco con toda la paciencia se empezó a poner violeta pero nunca perdió la amabilidad.  Yo hubiese cacheteado a más de uno/a)  Continuando, se detuvo el tiempo frente al bosque, Lo recuerdo y se me heriza la piel; fue una confirmacón de la elección que había tomado en viajar hasta alli. 
Gire hacia el tumulto, uno rearmaba una bici para seguir su travesia en dos ruedas y yo me fui al mini-minibus que nos dejaría en el hotel.
Seis cuadras anduvimos y nos bajamos.  Un chiste llegar, es hacer una L, por la calle de la estación hasta Solari y por esa, que dicho sea de paso es la principal, unas cuadras hacia el mar.
Bajamos varios,  gente joven en su mayoría.  La recepción amplia, linda, con sillones de algarrobo y tele, nos hizo la gamba mientras el chico de recepción nos atendia.
Todos los empleados del hotel son amables, sumamente amables.  Ni hablar de la gente de recepción.  Luego de unos minutos, nos invitaron a dejar los bolsos en guardia porque la hab. no estaba lista.  -Pueden ir a desayunar- nos sugirieron.  Buena opción y salimos.
La mañana estaba nublada y fresquita.  El cuerpo pasaba factura, falta de sueño, hambre, sabia que en pocas horas estabamos en otro país. 
Para desayunar, almorzar, cenar, picar algo a la tardecita o lo que fuere hay de tooooodo.
No caminamos mucho, vimos mucha gente en en lugar y entramos. 
Cafe c/leche y dos medialunas para mi y submarino con tostadas para mi hermana.
Al salir recorrimos un poco más, vimos las casas de cambio que estan a una cuadra una de otra, una pertenece a Buquebus y la otra no me acuerdo, pero en esta segunda pagaban siempre unos pesos de más.  Locutorio, supermercados con toooodo lo que puedas necesitar, farmacia, locales de ropa y mayas y restaurante miles, incluso al paso y por poca plata, alfajores, recuerdos del lugar, librerias, panaderias.  En vano que enumere todo lo que tiene, no le falta nada.  Y sin embargo cuando caminas las calles parece que no tuviera nada.  Por qué esta contradicción que no es tal, porque La Paloma es como irse al campo y ademas tener la majestuosidad del mar.  Caminando te olvidas de dónde estas, el lugar es hermoso.  Podes alejarte y estar en completa comunión con el mar o si preferis podes introducirte en las zonas llenas de verde qeu son constantes y estar en silencio; o bien ir al centro que es muy chiquito, hay solo un edificio de poco pisos y sentir que estas de nuevo comunicado con el mundo.
Mi primera sensación fue -acá voy a descansar- y eso era lo que más quería.

Al volver al hotel nos acompañaron a la hab.  No era wau pero tenia ventana a la calle desde donde podiamos apreciar el mar que esta a 2 cuadras, heladerita, tele, una camita más, osea era triple yy bue con eso alcanzaba.

No salimos corriendo a ver el mar, no, al contrario, me sumergi en la cama a dormir una digna siesta, no me recoste con esa intención estaba conversando y no me di cuenta pero me dormi.  Sueño reparador que al despertar, me dio energia para caminar a conocer la costa uruguaya....

Tips:

Antes de viajar compranos pesos uruguayos en Bs.As. para las primeras necesidades. Los días posteriores a la llegada cambiamos dólares allá. Las casas de cambio estan abiertas todos los días y la de BQB incluso los domingo hasta bien entrada la noche.

Tiene que ver con: Ahorrar dinero, Compras
En La Paloma, Uruguay


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